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domingo, 13 de noviembre de 2016

5ª Jornada/X año: Miércoles, 19 de octubre de 2016


El caso de las letras impresas

Damas y caballeros, tengo las pistas necesarias y a todos reunidos en el lugar de los hechos para resolver la desaparición y posible asesinato de la Dama. Sus orígenes  se remontan entre los pergaminos egipcios y con ciertos escritos sé que llegaré a la conclusión  de este extraño pero fascinante caso. Según  las  declaraciones  tomadas por mi humilde persona a Paco Capel ciertos sucesos tienen relación con su augusto tío, el musicólogo Manuel del Águila también insigne poeta.
Los testigos vieron a Aureliano Cañadas en su “La isla de la nada”. Por lo visto ha estado rondando últimamente por un circo “La jaula de los cisnes”, ciertos testimonios le han oído decir:
“Se escucha el lago de las cisnes de Tchaikovsky” ,”Arabescos de sus frágiles  brazos”, “La cicatriz de su cintura”, también “El payaso“ oyó en su voz “Tenía  tanta hambre que me comí un pez”, “ Voy a ponerle nombre a ver si por las buenas”.
Después  de marcharse de allí, volví a indagar al sobrino de Manuel del Águila, Paco Capel. Me contó la historia y andanzas de su tío, me habló de “El trapero” con jugosa información “Hidalguía te dan sangre, oro y cielo”, “Camisa al sol”, “Junto a una puerta pobre y vigilante“, siguió  con ”Camisa rota” de sus aires “Sucios pilares  de suburbio”,  “Tú  en tu atardecer púrpura”, “Hombre que huye puente de plata”, “De un barco que se va y no es nada ni horizonte”.
Con todas esas confidencias reuní este material que abrió mis ojos. Ya estaba encaminado con mi investigación: la desaparecida podría ser encontrada. Llegué a la cita indicada y León Cano me relató lo que sabía. Era algo sorprendente, un acertijo amoroso, con sus palabras y sus gestos: “Otoño”, “Vuelan palabras blancas”, “Eres madre del alma”, “Por la misma flecha fuimos heridos”, “Siembra un prado en azules”, “No existe el mundo sin tu alegría”.
Todo ello con influencia alejandrina desde tan lejos viene esta Dama y el agua fluye en las palabras de este hombre con espíritu vetusto y sapiente.
De seguido me encontré con Rocío, una espía rusa, que me contó la verdad: estaban por medio los norteamericanos.
“Si vuelves a Manhattan” tenía que ver con un hombre que fue allí con una mujer y aferrado aún a los recuerdos de ella, habían estado recorriendo Chinatown, el edificio Dakota, el puente de Brooklyn y la estatua de la Libertad.
Tenía fotos que me dio Rocío  muy claras e interesantes, “Qué felicidad  nos dio Manhattan“, ponía en una de ellas con una firma y dedicatoria. 
Tenía  que hablar con mi científico personal, Juan Manuel, para las huellas dactilares y demás pruebas. Me dio como resultados: ”Efecto Doppler”, ”Estrella incandescente “,”Como alrededor de una estrella te alejas y te acercas”, “Te acercas la estrella azul, te alejas roja”, ”Tren lleno de sombreros“, un sistema binario con explicaciones sutiles, el rompecabezas iba tomando forma.
María Juristo, su tiempo importante y sus palabras enigmáticas ,”Mi tiempo navega por orillas de la nada ”, “Senderos de esplendor y misterios”, “Y yo empiezo  a caminar  sobre  el alféizar".
Me ayudó Omega con su leyenda ”La bella Susona”, mujer inteligente que enamoró al califa, ésta me dio una pista con el origen de todo este misterio, el caso del supuesto asesinato, su verso andalusí y la sangre derramada.
Ya pasados unos días, Carlos me comentó un relato de “El genio de la olla express”: un hombre y su mujer, Manoli, por lo visto encontraron un genio llamado Eugenio que le ayudó con todo y ellos estaban felices porque realizó sus deseos, el genio era un manitas y era muy hacendoso en la casa de este matrimonio.
Con tanta historia quise arreglar mis ideas y me acerque a un café literario donde escuché a Iñaki que tocaba el acordeón, con canciones como “Agur jaunak “,”tango de amor” y alguna milonga. Ya relajado con aquella música envolvente, de tantas pistas, huellas y demás  acertijos.
Al querer reanudar mi tarea llame a Fenoy, pues tenía unos haikus reveladores sobre el trabajo, no en sí, sino su tarea.

La negación
Que así mismo se niega.
El río que canta.

La estrella guía,
El trabajo se muestra,
La aurora nace.

Trabajo y causa
Forjan el propio acero.
Fuego constante.

Todo ello sabía que era ardua tarea, este caso estaba lleno de dobles intenciones y personajes extravagantes. Para mí era diferente a las otras investigaciones. Salí  de aquel cuarto y se alejó Fenoy, me calé mi sombrero de ala y me coloqué mi gabardina: Javier era un inspector con mucha experiencia y un historial impecable, me daría lo que necesitaba.
Me entregó una carpeta con unas fichas, eran tres números, tres enigmas:

Numero 42
“Sólo  acariciando  sus olas”, “La cicatriz...  agua y de aire donde está el futuro “
Numero 43
“Me recibe una lluvia de otoño”, “La primavera sobre arena”
Numero 44
“Se conjura Chile contra el olvido”, “Tu camino prolongado de otoño”

Aquellas imágenes color sepia varado, esas instantáneas eran únicas, sabía de sus rasgos.
Me despedí de Javier, y ya en el metro una mujer misteriosa me agarró el brazo y me susurró al oído “Sin competencia en opinión“, “Tu afán en saborear todos mis nutrientes del mi cuerpo” , “Decidiste morder mi lengua”, mi nombre es Ana, ahí queda eso, yo me desasí de su mano.
Se marcho escaleras arriba y aunque quise ir tras ella, fue felina y se me escapó.

En algunas ocasiones parecía resolverse mi caso, en otras se complicaba aún más. 
¿Y ahora que iba ser de esa noble Dama?

Ya en mi despacho me sorprendió una mujer, a la cual no esperaba. Esta es la definitiva, ella me traerá  la solución, pensó mi instinto detectivesco. Me contó “El doble de yo”, “Si el doble de yo, público de primera fila”, con otras ideas más complejas: ”Enredada en mis canas”, parecía  que podía tener una interpretación múltiple.
Me quedé como estaba ,una llamada telefónica  de un tal Vicente fue la gota que colmo el vaso. No sabía  nada  y el vacío era más grade si cabe, las aguas del mar embravecido y la nobleza literaria indignada. 

Salí de allí  para reflexionar, ni asesinato ni desaparición, esa era toda la historia o historias, los versos eran impresos, las letras de un burdeos profundo. Las habladurías estaban muertas y, en verdad, mi caso era sobre la Literatura, la cual  está más viva que nunca. Son ojos que inspeccionan su larga trayectoria y este humilde servidor sabe una idea inmutable: el alma humana sigue creando, sigue saciándose de letras, de mundos que hagan olvidar este globo terráqueo que es un punto insignificante en medio del universo.

Pero, oh, damas y caballeros, me he rendido y este detective queda desnudo ante las palabras de un dogma que es la Literatura  con mayúsculas.




Omega Escribano
21 de enero de 2017

sábado, 22 de octubre de 2016

4ª Jornada/X año: Miércoles, 5 de octubre de 2016

Un manitas interrumpe la bitácora de Iñaki

- Primera parte:

Esta es la bitácora de Rascamán correspondiente al 5-10-16, que, por culpa de un “manitas”, no pude completar completamente porque me tuve que ir antes de tiempo a atenderle… Que nadie piense ni mal ni bien del asunto “manitas”.  Simplemente, me tuve que marchar y punto.

La tertulia comenzó con el gracioso relato “Como loco” del también gracioso y ocurrente escritor Carlos Tejado. ¡Menuda gracia me hace que este gracioso tenga tanta gracia y sin quererlo ni saberlo compita con la mía propia porque yo también la tengo –o la pretendo-, a la hora de escribir… entre otras cosas. 

En estilo epistolar en primera persona, el protagonista del relato de este gracioso lee las mentes femeninas, lo que le provoca una incómoda situación. Posee un don y es incomprendido por todos: sólo pide que quien mire a la frente de las mujeres, sea comprendido. Bonito juego de palabras.

Una vez leído el susodicho relato por el gracioso Carlos, Isabel efectúa una pregunta relativa a las dificultades del ser humano para ver lo que tiene enfrente, como tema central del relato. Y Juan Antonio lo compara con textos cervantinos. ¡Ahí es nada..! A esto, el autor explica que a menudo, aquellos aficionados a la lectura en el transporte público tienen un ceño especial que muestra el tipo de libro que están leyendo. Curiosa observación y muy cierta, a mi entender. Se nota que Carlos ‘El Gracioso’ es un buen observador, al menos, de la raza humana. ¿Y de las otras..? Esperemos que sí para que sus relatos sean más ricos.

Por otro lado, ‘El Gracioso’ (siempre, con cariño, no se vaya a ofender el interesado o desinteresado, según se lo tome) también nos explicó que quiso contar cómo alguien que tiene un don especial lo puede explotar para ganar dinero.

Javier, nuestro ilustre moderador y experto literario y poeta de postín, corrige aquellas cacofonías del texto. Al mismo tiempo, sugiere que el mensaje vaya dirigido al director de un periódico porque el protagonista ha escrito una serie de mensajes a consultas especializadas y nadie le hace caso. Buena sugerencia para enriquecer el argumento del gracioso relato.

Por su cuenta y riesgo, Don León comenta que el hombre normalmente lee escaneando los textos, a diferencia de las mujeres, que lo hacen más pausadamente, en horizontal (el hombre, según él, lo hace en vertical). Pero nuestro compañero Juan Antonio puntualiza que la mujer también “lee” el paquete del hombre, en un alarde de causar la hilaración del resto de compañeros tertulianos. ¡Otro gracioso al canto! Como vemos, esa interesante tarde tertuliana iba de manitas y de graciosos.

Turno de Juan Antonio
Juan Antonio, el de los turnos, tomó el suyo y nos leyó un rico texto basado en el cuadro “El Jardín de las Delicias”, con motivo de la reciente exposición de El Bosco en el Prado. Poesía romántica de estilo sonetino. Javier comentó que el texto está bien cerrado y que ha elegido una rima difícil y al autor se le cayó la baba, como a un niño.

Llegó el turno de Don León, el compañero de la voz radiofónica y el intelecto despierto. Nos leyó “Alegría”, una poesía acerca de la banalidad de las palabras superficiales y la importancia de las palabras con corazón. A todos nos gustó. El enriqueció la lectura comentando que se trata de un poema perteneciente a un nuevo libro que está en fase de preparación. El contenido trata del amor de una mujer y de cómo lo manifiesta con palabras… Sugerente, como siempre en su poesía…

Otro premio para Rocío
La inefable y prolífica Rocío nos hizo un interesante comentario de cómo uno de sus hermanos fue a recoger el último premio literario que ganó y que ofreció una asociación a la que apoya el conocido y también inefable cantante Raphael, con “ph”. Fue una curiosidad que todos desconocíamos. Fue para el relato “No ha muerto nadie todavía”…ni siquiera el tal Raphael…

Y, como he dicho al principio de esta bitácora, a continuación, me tuve que marchar con todo el dolor de mi corazón y con la carpeta en mis manos para atender a mi “manitas”. Nuestro amado e idolatrado Javier recogió mi testigo y…supongo, que continuó tomando notas para completar la jornada de ese día.
Agur Ben Hur!


Iñaki Ferreras
18 de octubre de 2016











- Segunda parte:

Pues sí, recojo el testigo y seguí tomando notas.

A la llamada del manitas sucede la lectura del Sr. Fenoy. Ha traído un soneto "Poderoso silencio" de Blas de Otero donde repite una palabra en el final de dos versos para rimar. Otro ejemplo donde también lo hace pero con más palabras que se repiten es en el soneto "Última noche en Cuba". Lo trae porque la semana anterior utilizó esa técnica en el soneto que nos leyó y nos dijo que traería el ejemplo de Blas de Otero.
Nos lee también una serie de haikus de su autoría sobre el trabajo. Recojo aquí dos de ellos:

Me da la estrella
roja un valor extraño,
ahí sola y brilla.

Frente a mis ojos
el sistema se muere
pasaje roto.

Juan Manuel nos lee el poema "Invasión"
Mariposas de alas partidas por el hacha... vocación de vuelo... mundo con vocación de escombros.

Hermoso poema el de Juan Manuel.

Hablamos de orquídeas que pierden sus flores, "se las corta por encima del primer nudo", dice Leo, "y se le pone un poco de canela en la cicatriz". David cuenta una historia sobre las orquídeas que tiene relación con su reciente novela publicada. Leyó varios tratados de orquídeas para poder reflejar en el libro la anécdota que da título al libro "Tiempo de orquídeas".
Habla Fenoy de Rafael Chirbes y de sus novelas Crematorio y En la orilla. En la Tertulia de Alfonso Sastre, a la que acude Fenoy los martes, hablaron de ella. Novelas que todo el mundo debe leer. En la orilla es continuación de la anterior.

Leo dice que tiene "Nada" pero no lo va a leer. "Sólo tengo hojas de hierba", dice.

Es mi turno y leo tres poemas del poemario "Regresar a Chile" que se publicará en 2017.

Isa Morión nos da a elegir entre leer haikus o poemas eróticos. "¡Eróticos!", decimos. Nos lee el poema "Dejarse llevar".  Y algunos haikus de amor. Recojo dos:

La niebla cubre
la pasión que nos damos
cómplice el bosque.

Caerá la lluvia
cuando viva debajo
de los cipreses.

De pronto, dice León: "Tenemos nueve agujeros". "Son los que tapaban los egipcios al embalsamar", dice Rocío.

David no ha traído nada para leer. 

Ana Gonz lee un poema erótico de nuestra María Antonia Copado a la que deseamos pronta recuperación, de su libro "La mujer de la lluvia".

Dice David hablando de lo erótico, que en la novela de Zoé Valdés, "La nada cotidiana" se describe un polvo en las últimas 50 páginas de cuya lectura todavía está conmovido.

Ana Gonz lee su poema "Bromeaste". 

"Y la navaja llegó como un dardo, perfecta a la aorta."

"Saciaste por fin la gula de tu menosprecio".

Cierra las intervenciones de la tarde Amelia que no trae nada para leer pero nos recuerda que al día siguiente, jueves 6, presenta su libro "Para el amor y el fuego". Este que os transcribe esta segunda parte de la bitácora es quien lo presentará.

Confiemos en que Iñaki haya resuelto con el manitas sus problemas. Ya nos contará el próximo miércoles.

Javier Díaz Gil
22 de octubre de 2016

jueves, 29 de septiembre de 2016

3ª Jornada/X año: Miércoles, 28 de septiembre de 2016


Composición para una tarde de sonetos y libres...


Suena la campana... Y empieza el concierto... Los músicos, dispuestos en sus asientos, contemplan misteriosamente la música, que el director de orquesta, Javier Diaz, hace que baje, para que no distorsionen las notas... El coro está dispuesto:

- Juan Manuel, Juan Antonio, León, Paco Fenoy: Tenores.
- José María, David: contratenores...
- Vicente: barítono.
- María Juristo, Isabel Morión, Ana González, Amelia Peco, y Feli Martinez, sopranos liricas...

Comenzó delicadamente la cadencia de palabras hechas soneto que Juan Antonio deja deslizar: "Subsaharianos a la deriva, en las partidas cuerdas de una vida, mientras el corazón gime y bascula." Aquí la nota, salta... Sugieren la palabra "ulula".

Para León, Juan Antonio es el Emilio Salgado de Colmenar.

Paco Juan Manuel interpreta otro soneto de Fenoy y éste dice que si lo hace Blas de Otero,  ¿por qué no él?

Mientras José María pide leer el soneto de Fenoy: "Mira largamente el horizonte, de un silencio que no muere, de sangre y vino fuerte".

Orden... Se oye la varita-campana del conductor de la orquesta. Le dicen a David, que es buenísima su novela Tiempo de Orquídeas. Realmente lo es.

Mientras Fenoy reclama: Hay que introducirse en Góngora y en Fray Luis de León, y dice que lo próximo que haga serán Haikus.

Maria Juristo, soprano templada, interpreta "Mi tiempo"... "Henchidos de esplendor y de misterios..."

El director de orquesta nos dirige cómo jugar con las palabras polisémicas y cómo argumentar el Haiku.

Ana González que acaba de venir de las Azores nos trae un aire renovado a la orquesta, nos habló de poesía lésbica, nos sugirió un plato culinario: alcatre -pez congrio- comida típica de allí con lapas, (parecidas a las zamburiñas). Vicente añade que las lapas, son los separados de las discotecas, él es un baritono astuto y también dice que los hombres portugueses son muy aburridos. Ella deja caer sus atinados versos: "El hilo recto... El blanco de mi pecho... La culpa..." 

Hacemos un receso, y alguien dice: Ya se han cargado a Pedro Sánchez, estaban tardando, y curiosamente, de vuelta a la melodía, Juan Antonio, como rapsoda, nos interpreta: Queridas máquinas:

"Todo es felicidad contigo camarada, yo te acompaño con amor electrónico, no hay arte, ni igualdad..." Se discute, si podría ser un poema teatralizado.

Y hoy, tarde de sonetos, no podía ser más importante José León, digno tenor: habla de amor andalusí (en la calle Larios) de Afrodita... y dejando su nota más alta. cierra: "Como si fuera a terminarse el mundo.. Besé tu nuca.". Silencio arrebatador, la obertura estaba dando sus frutos, la elaboración de aquel ensayo, estaba haciendo que cada nota fuese asentándose en su lugar del pentagrama.

José María: El Manantial; Fuente y luz esconde mi canto, celebro el nacimiento de cada nueva estrella... En su partitura poética, el manantial cerraba el poema, pero... se le dice que ahí le resta potencia al poema, que por qué no abrir mejor con ese título.

Javier maestro y conductor, le dice que debería hacer más poemas cortos, que se le da muy bien.

Y llega la soprano lírica que sabe estar en escena como una gran maestra, Isabel Morión. Se le da la bienvenida ya que ha estado un tiempo de baja por un accidente. Nos interpreta haikus, de su nuevo poemario Líneas paralelas. No es fácil hacer Haikus, que es toda una filosofía de la la naturaleza. Y nos deleitó con uno entre muchos: "Cuando paseas / los árboles se mecen / como abanicos". Sus poemas, recuerdan en este libro a Alfonsina Storni, le dice el director, la intérprete dice que la ha leído.

Justo en este momento, nuestra orquesta sinfónica se queda en orquesta de cámara, ya que algunos de sus miembros tienen otros compromisos contraídos... El premio Poeta de Cabra, nos sugiere José María, está representado por algunos miembros de la Orquesta Rascamán, pero no dice nada más...

Amelia nos contó un poco la historia de su novela, en la que está poniendo mucho empeño. Volver al vientre se llamará, donde su abuela es el personaje central, y el gran vientre es la dehesa, esa dehesa de las entrañas de la infancia.

Vicente, gran lector, nos indica como sugerencia a Valle-Inclán y a Edgar Allan Poe. Concretamente, de este último El cuervo. Estas dos lecturas era una conversación que un barítono díscolo, pero sabio como es él y un gran tenor como León, estuvieron comentando y a los que escuchamos fervientemente.

Feli Martinez, leyó la partitura de una futura melodía en construcción.
Abrir los recuerdos es ser... No encontrarás ahí el recuerdo, misión de lo vivido.

Es un poema difícil para la autora, ya que expresa la ligereza de las tecnologías actuales y las tangibles del pasado y se abre a un gran numero de instrumentos a ver con qué sonido podría ir mejor. Como el móvil es un instrumento visual... podrías cambiarlo por visión de lo vivido, sugiere Amelia.

El director de esta gran orquesta sinfónica empieza a desgranar su partitura: Pero en el sur, el viento no deja, que se pudran los árboles... Erguidos como fantasmas... Soledad del hielo... Pecios de luz azul a la deriva arrancados de la fría sangre... Lo supe antes, lo supe sufriente glacial azul antes de haberte contemplado.
Su poemario: Regresar a Chile.

Así hicimos el ensayo de un mes posterior, que vendría plagado de éxitos de unos grandes rapsodas que moldearon una tarde de sonetos y libres en una gran obertura.


Feli Martínez
27 de noviembre de 2016

martes, 27 de septiembre de 2016

2ª Jornada/X año: Miércoles, 21 de septiembre de 2016


Habíamos anclado el buque en una de tantas islas del Pacífico...


Habíamos anclado el buque en una de tantas islas del Pacífico, más bien un islote, en un descuido de los guardacostas, y de esta forma librarnos de pagar la comisión que tienen por costumbre cobrar por atracar el barco en los puertos regidos por las leyes de la piratería.

Habíamos pasado el día entre vaporosos tugurios frecuentados por gentes de postín que iban y venían cargadas con el botín, que habían robado a los ciudadanos de sus respectivos países, como es habitual desde que los corsarios se adueñaron de las islas Caimán y otras no menos relevantes; yendo y viniendo de acá para allá, de banco a banco, de sucursal a sucursal, provocando crisis económicas  por doquier; o juega que te juega, lanzando dimes y diretes en los mercados bursátiles sobre la próxima subida del kilo de trigo, o cualquier otro rumor que les reporte suculentos beneficios, mientras se desencadenan temerarias caídas de la bolsa, provocadas por la venta de papelitos , cuyo valor han inflado artificialmente.

Pero como decíamos, habíamos pasado el día en dichos tugurios festejando el hecho de estar vivos, con ruidosas canciones de altamar. Estaba anocheciendo y al llegar a nuestra nave, varios guardias de aspecto feroz nos apuntaron con sus fusiles impidiéndonos subir a nuestra embarcación. La confusión y el barullo se extendió por la marinería y cada cual parloteaba lo que le parecía, “que si esto nos pasaba por haber burlado a los guardacostas”, ”que no, que lo que sucedía es que nos habían confundido con narcotraficantes”, ”quita ya, si aquí estaban los mayores narcos, ocultando el producto de sus crímenes”, en fin, que cada cual soltaba lo suyo, y los guardias erre que erre sin dejarnos pasar.

-Pero si tenemos permiso para atracar los miércoles en este muelle, voto a bríos
-Mis instrucciones es que ese privilegio se ha terminado.
-Por cien mil tiburones, protestó León, tras dejar boquiabierto al insolente guardián, al recitar el soneto andalusí, del que entresacamos los versos:

“Hallé tu lengua, el corazón latía
Como si fuera a terminarse el mundo.
Mordí tus labios y por un segundo
Se disolvió tu alma con la mía.
(…)”

Terminando de esta suerte:

“No hay mañana ni ayer, afán ni prisa,
Se fueron para siempre de repente
En la noche más bella de mi vida.”

Tan magnífico, que a los embelesados guardianes se les cayeron los fusiles en el suelo de cubierta.
Indescriptible confusión que aprovechamos para arrojarnos sobre los mismos y amenazarlos con el mismo aspecto de pocos amigos con que nos recibieron.

.¡Quieto ahí!- amenazó nuestra corsaria Mª Juristo con su daga al capitán de los feroces guardianes desarmados que se había atrevido a dar un paso en falso. Y tras poner las cosas en su sitio, nos obsequió con la lectura del poema Donde:

“Donde los hilos de mis dedos
empaparon de miel
tu labio oscuro,
donde el sudor de mi hueso
derramó la jícara de plata.
(…)”

Muy bueno.

Un guardián semidormido provocó el balanceo de un barril vacío que, al caer al suelo y rodar por la cubierta, originó una estridente confusión que terminó con la toma de los fusiles por los furiosos guardianes del islote, cosa que no impidió a Fenoy la lectura de dos poemas. Uno dedicado a su poeta preferido Fray Luis de León- Sí, se lo dedico a Fray Luis, porque él era rojo aunque fuese fraile. Un auténtico rojo.

Entresacamos la estrofa:

Y desnuda su ritmo
de amor dulce a un mundo descubierto:
nervio a nervio subido
con ojos de mañana,
de los que todavía no han nacido

Y tras leerlo, dirigiéndose a los estupefactos polis, y echarles en cara que eran siervos de la gleba, nos leyó el poema social, del que destacamos los versos:

“Sus miserias, sentencia, suben a lo más alto.
Lo que vive no está en la nube fétida
sino en la que respira y fluye el agua
donde late la vida roja y siembra.” 

Para a continuación, Omega, tras decirnos que su nombre además de simbolizar el Fin, tiene origen egipcio -el ojo de Horus-, nos leyó el relato titulado Agripa Póstumo, que más bien nos pareció  el comienzo de una novela, durante el reinado del emperador Tiberio; relato en el que nuestra compañera consigue trasladarnos a la Roma imperial con singular maestría.

Nuestros guardianes, hartos de tanto mareo poético, tras agarrar violentamente al que escribe esta bitácora, nos conminaron a abandonar el barco hasta nueva orden. A regañadientes y soltando algún taco que otro, acompañado de gritos marineros, abandonamos la cubierta, no sin antes interpelar al jefecillo de los guardianes, el cual nos contestó, apretando el puño y mordiéndose los dientes:
-En este islote sólo se permite la entrada a delincuentes y gentuza similar, salvo raras excepciones; naturalmente, con el correspondiente permiso de la autoridad competente y si el tiempo no lo impide. 
-¿Pero qué se habrá creído este menda? -gritaba uno.
- Y si no lo hacen las tormentas mi daga hará buena cuenta de ellos.
-Bocadillo de tiburones.
-¿Qué es este alboroto?- preguntó nuestro capitán, asombrado por el ruidoso espectáculo, que estábamos originando. 
-Nada, nada, que no nos dejan subir, por lo visto no somos delincuentes; vamos, que somos unos piratas de pacotilla; una cosa como entre gilipollas y cómica -le respondí , al tiempo que recogía tres magníficos poemas de su libro “Regresar a Chile”, que a nuestro capi se le habían caído en el suelo, y del que resalto del poema Octubre:

“---------------------------
El tiempo y el espacio
 se conjuran,
inventan recetas para acabar
con el miedo,
------------------------------------------“

O

“Por las venas  
de la ciudad
se deslizan lentamente
los automóviles”

U otro poema  dedicado a Salvador Allende, que termina

“En el cementerio general 
de Santiago,
tu nombre, Salvador,
sobrevive a la muerte.” 

Siempre habrá en este mundo gentes que, como Javier, recuerden con ligeros gestos o palabras, la permanencia en el planeta de los hombres honrados, a pesar del intento de un grupo de canallas de borrar su memoria después de acabar con su vida en una mañana de tambores.

Javier, tras apaciguarnos y subir a cubierta, provisto de una autorización del inmediato superior del jefecito de los guardianes, éste, tras fruncir el ceño contrariado, ordenó bajar a los milicos, señalando, que él se limitaba a cumplir órdenes.

Resuelto el conflicto, nos enfrascamos, no sé por qué, en una ruidosa conversación sobre atropellos en carretera: cruces con jabalíes, zorros, una rueda de coche, y otras aventuras de los cuatro ruedas, que David redondeó con la pena que le produjo atropellar a una lechuza una aciaga noche y que recordaba con ese tono de tristeza tan especial de este joven escritor que, a petición de León, nos obsequió con la lectura de uno de los episodios de su novela Tiempo de Orquídeas, en el que se nos presentan a dos personas de diferentes edades, que trabajan en la misma empresa, y que poco a poco se van conociendo, en el contexto de los asesinatos de los abogados de Atocha. Muy bien conseguido.

A continuación Juan Antonio, tras apretarse un tornillo oxidado de la prótesis de la rodilla, que hacía poco le habían hecho aprovechando un viaje a Cuba, nos sorprendió con el magnífico poema Queridas Máquinas, en el que se establece un diálogo entre el conductor y el móvil, que termina con un trágico accidente, del que entresaco:

“-El mercado me quiere digital,
vida maravillosa...
a mi lado te pongo.

-El mundo es arcaico,
vive en el desenfreno de tus dedos,
saborea imágenes
escucha en tu burbuja mis canciones….

-El odio está en tu plástico escondido,
tu quieres verme inmóvil…
………………………………………………………….”

Muy interesante, Juan Antonio.

Por otra parte, el que esto relata, tras sacar la espada de la vaina, limpiarse el sudor que acosaba su frente y lanzar su daga por los aires, estrellándola en el centro de una diana situada a 20 metros, y de un radio de dos centímetros, leyó el poema titulado 

Armónicos

“Ser. Estar. Vivir…
y temblar como una nota
sumergido en sus vibraciones,
intercambiando mensajes
en un espacio-tiempo en expansión.
Mero violin plagado de armónicos
de sutilezas gravitacionales,
de concavidades
pandeadas por la sinfonía cósmica
rica en resonancias.
Este es el universo que me envuelve
y al que inexplicablemente
trato de entender”

A continuación, María Jesús tras salir airosa de dentro de un barril, que no sabemos por qué artilugios de los hados malignos había ido a parar ahí y, tras sortear diversas aventuras en las que el peligro era el protagonista de sus talones,  nos leyó  el siguiente relato breve:

“Este hijo no será buey de bueyes, piensa, encorvada hacia la mies.
Una mina olvidada revienta sus entrañas”.

Así, sin más. Como siempre tan certera, fulminante y cortante en tus pequeños relatos. Genial


Juan Manuel Criado Manzano
26 de septiembre de 2016   

jueves, 22 de septiembre de 2016

1ª Jornada/X año: Miércoles, 14 de septiembre de 2016



1. EL FINAL DEL VERANO 


Así comenzaba una de las canciones más populares del Dúo Dinámico allá por el año 1963. Aunque su titulo original era “Amor de verano”,

Como todos sabemos, esta canción recrea en sus notas la nostalgia que supone la despedida de un amor de verano donde no existe la certeza de volver a ver. 

En cambio, los RASCAMANES, sí sabemos que volveremos a encontrarnos pasada esta época estival. 

Algunos de los compañeros se quedaron en Madrid a pasar el duro verano entre los coches, el asfalto, las terrazas amadas y las piscinas que componen esta ciudad tan cosmopolita en la cual vivimos y a la que volvemos, una y otra vez cuando marchamos, como si fuera uno de esos amores de verano que nunca olvidas. 

Así comenzamos un nuevo curso como estudiantes fieles a las letras. Con nuestro amor de verano bajo el brazo: Poesía y relatos frescos y calurosos.

* Así abre tertulia nuestro amigo Paco Fenoy, con la piel y la boca abrasando con nuevos poemas de su libro “De un silencio que no muere”. Y también, como siempre, la polémica está servida en este primer plato de sopa hirviendo con el que recibiremos el otoño. La defensa de Paco ante la crítica es implacable. Pero también como siempre, se llega a conclusiones ya que el fin que nos mueve a todos es que cada una de las líneas que escribimos vayan alcanzando la calidad que merece la poesía. 

* Miguel Paico nos sorprende con un bello poema de amor: “Luciérnagas azules”, parece ser, nos explicó Miguel, que la luciérnaga azul es casi imposible de fotografiar. Ante esa curiosidad metafórica del titulo se intuye en el poema por un lado, la belleza del amor y por otro, la fugacidad y lo difícil que puede ser, a veces, mantener dicho amor.

* Le llega el turno a María Juristo, nuestra rubia de ojos azules que nos hace rememorar una y otra vez el mar y el cielo del verano. María lee un relato corto donde vemos cómo un padre le trasmite a su hijo una serie de valores sobre la paz, desde la personalidad de Nelson Mandela.

* Carlos Tejado nos presenta un relato donde la acción transcurre en un cine. Una pareja está viendo una película de guerra. Ella, ensimismada en la pantalla, él, ardiendo entre sus muslos con la imaginación mientras que lo único que hace es comer palomitas y mirarla. Dos seres humanos frente a dos mundos: el amor y la muerte como dos fuerzas que se funden.

* Aureliano Cañadas nos ha traído pasteles, ¡guauuuuuuu, qué ricos! Ha querido festejar con nosotros su 80 cumpleaños, eso se llama vitalidad y amor por el arte. Aureliano nos lee un poema de su libro “La isla de la nada”. La poesía de Aureliano siempre es reflexiva, breve pero intensa. En este caso nos habla de la fugacidad del tiempo:

“El jardín de las delicias
está siempre detrás…"

Aquí termina mi intervención en esta Bitácora compartida. 

Cedo los trastos a nuestro Jefe de este Campamento de Verano. 



Amelia Peco
20 de septiembre de 2016











2. EL FINAL DEL VERANO (Recojo los trastos y continúo)

Se marcha Amelia y tomo papel y bolígrafo para continuar dejando testimonio de lo acontecido en este primer día del nuevo curso de la Tertulia Rascamán, la que hace ya la número 11.

Mientras Amelia sale, Aureliano nos cuenta que ha mandado la obra "Calacas", (obra conjunta, con imágenes de Juan Ortíz de Mendívil y poemas del propio Aureliano Cañadas) al poeta granadino Francisco Domene que a su vez se la ha enviado a una amigo editor que está interesado en publicarla. Nos cuenta también que tiene en proyecto publicar un libro de entrevistas a las personas que conocieron a su hermano, el pintor  Luis Cañadas. Sería un hermoso homenaje, sin duda.

* Es mi turno de lectura y como vengo haciendo en semanas anteriores, durante nuestra Tertulia veraniega "de guardia", leo algunos poemas de un libro que estoy revisando tiulado "Regresar a Chile".

* A continuación Leo Varela, que viene con una muleta por culpa de un socavón urbano en la calle San Mateo y que le ha producido una fractura de tobillo nos dice que ha escrito una cosa rara después del accidente. Se titula "Miedo"

Dieu, Hótel Dieu
Seguramente agradable
no tengo miedo
Lo espanto

Y termina con...

Dieu, Hótel Dieu
Poderosamente concurrido
en la habitación 001

Allí, muere Miedo.

Dios, los dados, el miedo... ¿muere el miedo?

* Juan Manuel Criado lee "Instantes". Juan Manuel, poeta y científico no puede abstraerse de unir en ocasiones ambos temas en un poema. "En este columpio del tiempo / sin retorno... "
Discutimos sobre la expresión "pequeño tiempo" que ha incluído en un verso. Decide que sustituirá pequeño por otra palabra, quizá se decida por minimal. Hermoso poema.

* Ana Gonz cierra las intervenciones de esta primera Tertulia del nuevo curso. Trae un poema breve  que se convertirá, probablemente, en uno más largo; "Agujas".

Atinaste
(...)
acertaste el blanco
reflejo de la culpa.

Hablamos de los movimientos reflejos, esos que desvelan en su automatismo involuntario otras verdades.

Nos marchamos con la alegría de retomar la cita de cada miércoles en el Santander con la mente poblada de luciérnagas azules, el rostro de Mandela y el del actor Peter O'Toole que nos recordaba Carlos Tejado protagonizando "La noche de los generales" (ha visto la película unas 20 veces, nos ha dicho), dl sabor de los pasteles de Aure, sus 80 años y su "Jardín de las Delicias", el aire de Chile, el miedo y el tiempo...

La tertulia de "Rascamán" está llena de imágenes. Estas fueron las de este primer día. 
Queda un año entero por delante que, seguro, no dejará de sorprendernos.

Javier Díaz Gil
22 de septiembre de 2016

lunes, 18 de julio de 2016

32ª Jornada/IX año: Miércoles, 8 de junio de 2016

Foto: Tertulia con Valle-Inclán:
(de la exposición "El rostro de las letras")

EL CLUB DE LOS POETAS VIVOS

  En esta tarde aún todavía primaveral, se sigue festejando en el salón del Santander, el nacimiento el pasado mes de abril de la criatura del Grupo Rascamán y que tiene por nombre Cuaderno de Bitácora, un nombre austero por marinero y notarial, pero vemos que su belleza se encuentra al desnudarle... Esas maravillas que están detrás de las palabras, como en el retablo de Maese Pedro cervantino, donde lo aparente, el traje, deja paso después a la sustancia…

    Esta criatura, por angelical, tuvo en su nacimiento sin embargo ese “acné” que sufren algunos seres excepcionales al poco de nacer en el buque: se dio discusión leve en ese vivo club a la hora de querer ser tomada en brazos por todos y cada uno de los navegantes y entonces al ser, de tantos apretujones, se le puso un sarpullido en su bello rostro de nácar que, por fortuna, se ha ido enseguida cuando los fastos del alumbramiento terminaron. Todo quedó en el humo al final del primer festejo. El acuerdo marinero calmó tanta inquietud gracias a ser un club tan vivo, esos padres y madres de Cuaderno…

   Cuando ya gatee, en otoño, el Club presentará en sociedad a este ser que parece un niño niña ying yang, con todo el orgullo poético y de prosa propio de sus conciertos literarios desde Madrid, resto de España y también del mundo, al fin su navegación es ambiciosa y universal.

    De modo que ya empieza la reunión en la sede madrileña y aquí estamos todos estos navegantes: Cinta, Alberto, Isabel, David, Rocío, Javier, Paco, María J., Ana N., Celia,  Aure,  Ana G., María Jesús, Leo y yo mismo.

 Javiboss habla de la próxima visita americana de nuestra navegante Joselyn, para la sesión de cierre del próximo miércoles día 15, que recuperará su navegación estival el 20 de julio. 

 Nos recuerda además lo que importa el corazón para el habla, que tanto dice al abrir las páginas de Cuaderno de Bitácora. Se ve su latido en cuanto abres su ventana. 

Hay un caballo llamado respeto montado por el jinete generosidad, que quita todos los sarpullidos…

 Cuaderno de Bitácora se siente querido por todos, sin agobios, tocado por la brisa de tantos quereres… Las brisas son las palabras de sus entretelas…, desde la portada y sus cimientos editores, Poeta de Cabra, con sus mensajes sonrientes, serios, amorosos, trágicos a veces.. pero eso sí repletos de vida…

  Paco nos habla de “El silencio que no muere”, un soneto con raíces en la tierra, el agua y el aire. Fluye el tiempo, como fluida romanza. Se trata de un soneto tipo isabelino, tres cuartetos libres con dos finales en pareado..

  Después María J., nos lee un poema dedicado al poeta rascamán y navegante José León, llamado “Moriscos”... Llega a expresar con una gran belleza: “morisco tú: poeta…, del andalusí su esencia..”, “de tu sangre el señorío..”. Nos recuerda su poema esa obra reciente del autor, “ Tras las huellas de Al Andalus”, tan profunda en el sentir y alma andaluzas. 

Añade María dos relatos breves, “El vídeo”, ese joven que acaricia a los perros y hace la referencia al vídeo…, sobre un niño abandonado..., la risa erizaba sus orejas.., ¡cosa graciosa!
También nos presenta  “ La pared”, sobre un hombre mayor que rebaña los últimos rayos de sol. El niño llega y pregunta por la pared..., el hombre con dedos deformados casi tocó una puerta..., pero al final le pide al niño que vuelva mañana..., todavía no la ha encontrado.

  Después interviene Javier, comenta a dos autoras rusas :
  Julia IDLIS (nac. 1981)..  “Un dolor”. Ella afirma que no sabe por qué pero se conoce mejor por dentro… ¿Cómo es y hace el corazón.., en qué pliegues se halla?...
Tatiana  MOSELVA (nac.1983) “Indicios en la nieve”… la muerte, los pájaros se aburren así como lo hombres, cubre lo que no existe... se acuesta sobre la nieve... y “Los trolebuses parecen un lego”, nunca nada crecerá..., no quiero envejecer..., en el futuro algo bueno llegará.

  Después la navegante rascamán Isabel nos habla de Omar JAYYAM.  La vida “Son instantes”.., disfruta y tenlo en mucho aprecio..., nada mejor que el vino puro, de él queda una copa..., de la vida: no sé. 
 Isabel también nos habla de un relato “El Sardinero”. Ana y sus amigas hablan del sur... ¡fotos de hace treinta años...!, estaban estupendas. Y la foto  de Amelia pasa de mano en mano como la falsa moneda. Ana se sorprende al mirar el reverso, es sólo de hace siete años, foto en sepia... felices años veinte en el presente.

Javier valora el texto como más parecido a una crónica.

  Entra con su clásico texto en prosa la marinera Rocío, con una obra llamada “Conmigo”. Todo se inicia con una pregunta: ¿has pensado en mis bragas esta semana..?
   Sé que vive con alguien.. ¿ con letra M o F..?
  
  El rascamán experto pero juvenil Aure, entra en su turno  con su “Lady Antonella”, tiene sus amores caniches con lacitos rojos y cascabeles...,  sabes ladrar, no tenéis un alma bulliciosa y lanuda…Venid, “la pista nos espera”…

   Después entré, rascamanero, quien esto escribe, con un soneto de nombre elemental: “Educación”, que quiere ser ese deseo de premiar las tareas hechas por equipos, como la del Cuaderno de Bitácora, del club de los poetas vivos…Vengo a querer decir que aislados con orgullo de caballo/yegua estamos perdidos, debe pertenecerse a un coro con otros equinos para disfrutar y crecer juntos… Pero las leyes no lo resuelven, piensan en cada animal por separado.

  Alberto, ese gran prosista rascamán, toma la palabra después con un trabajo dedicado a Paco Fenoy, se llama “Creo que debería decirle”… Se trata de don Marcelito. Al fin se rebeló de los cientos de bolitas que le han tirado… Conclusión: don Marcelito era mucho más hombre que todos nosotros.

   Entra al ruedo la rascamán Celia y menciona “Las edades”, un recital-concierto en la Casa del Reloj, poesía social a tope. También nos cita a Alberto García Teresa: “ Hay que comerse la vida a dentelladas”.

   Continúa María Jesús, navegante, con su cuento “Piélago”, que va de ese hombre, Tristán, sin piernas..., juega con un tridente..., hay destrucción masiva... Pero la sirena…, Nerea, gime y toma el arpón. Después él, con una surgida cola, se convierte en el tritón de sus sueños…

  Después interviene, marinera, Ana G. , con “Guarida” que al entrar en ella es demasiado grande o pequeña. Aquí también como en el relato de Rocío, salen las bragas a relucir, pero hay algo rechazable, sensación de suciedad… de ella, que la veían como una diosa, pero será mejor que lleve un tanga de guarida, “para no ser más tú…”

  Cerramos esta sesión interviniendo Ana N., que nos habla de un poema del persa Hafez de Shiraz, "Con ese lenguaje lunar".,. a todo el que ves le dices quiéreme…es nuestro impulso para conectar, se necesitaría vivir con una luna llena en cada ojo..., lo que todo otro ojo en este mundo muere por oír…

      Y así cerramos esta jornada después del viaje marinero en el que hace sólo dos meses nació la criatura Cuaderno de Bitácora, un nombre que guarda lo mejor y bello en su interior, importándole poco su apariencia… Se ha reconocido, pequeño, sin acné, dispuesto a gatear pronto e irse de viaje con los poetas vivos de Rascamán y se presentará con esa sonrisa propia de su edad. Piensa, sin agobios, estar dispuesto a conocer el mundo…



Juan A. ARROYO  
15 de junio de 2016

martes, 7 de junio de 2016

31ª Jornada/IX año: Miércoles, 1 de junio de 2016


No. Puedes. Escribir. Si al escribir. 
Uno desata la cuenta. Mantente, por favor. 



Si duele, STOP 

Un golpe directo de viento de junio. Dios de los campos. Cogí un constipado como las abejas absorben el polen en sus peines. Tos. Vacaciones en Tertulandia, idilio de camisas. Agosto se hace. Necesito despejarme un poco, hice el camino contrario y lo recuerdo. A las siete tengo un luego te parece qué tal. La idea es que venga la gente que no puede arrastrar sus bufandas en invierno. 6+9+9. ¿Cuántos hacen 27? Anda y apunta el teléfono. Nunca me fijé en los cuadros como tertuliano común: violines, caballos, árboles bordados y un extintor que alivia. Guadalajara se encuentra cada 9 años, como unas olimpiadas pulcras y especiales. Debo despejar la mente. El camino inverso a la casa de Sorolla. Serenidad… ¿Cómo era lo del parque de ancianos junto a Santander? Si duele, STOP. Una botella de agua a compartir. Las copas: amarillo meado, amarillo gaseosa, marrón oscuro y claro y oscuro. El tema son las manos que ópticamente se ilusionan. Alguien quiere enviar a un certamen infantil un verso de una mujer masturbándose ­previo despertar, claro­. El haiku es pastoso y el onanismo la solución a todos los problemas. Hay aprobación y desentendimiento. Llega una mujer. Mirada levantada. Mantente. Hasta septiembre podía evadir mis responsabilidades escocidas del uniforme. Santa María y Berlín. Chuli. Beso, beso, beso. Muy chuli, sí. Felicidades. Oye. Hacer lo posible para recibirlos y que nos amen solemnemente. De doce a dos. Siempre el dos. Como la den hoy la mala noticia, nos hundiremos todos ayer. Espárragos, menestra, ensalada de la casa, gulas, setas, ­Mantente­ patata tahonera, tarta de queso, vino. El café, en tu casa abandonada y depresiva. Lo lamento. Mantente. 

JUAN MANUEL: Infancia sólo es. El presente está en ella. Verdes violines ­no como los cuadros­. Gigantescas rocas. Diminuto tambor. Manos cualquiera. Canción en túneles. Antitiempo del gozo. Campanas. Trizas los instantes. 

Yo cuento tres. El poema está de puta madre. Aquí, aquí y aquí. Corta. Rocío intenta reír. Seguimos. Mono de mar. 

ROCÍO: Cerradura. Tarareando. Sístole y diástole. ­Juan Manuel vierte el hielo como antípoda de una lengua glaciar­. Imagen: manos masculinas. Juego de manos. Manos hábiles. Cómo no querer soñar con un guante de jardinería. Gesto erógeno. Prestarle toda su piel. Fotografía ­una negra mueve las llaves­ en el buzón. Cuánto puede quemar el frío. Ya no había tal complicidad, amor. Bailar claqué en su vientre. ­”Con sus zapatitos de claqué, con sus zapatitos de claqué…” Odiaba a esa niña del vídeo desde mis tres años­. Una historia de amor valiente a la espera de dos timbrazos. ­Otra vez el dos. Mantente­. 

No me gustan los desconocidos, son muy predecibles. Una rosquilla enorme se sienta a mi lado. Ésta se parte y se come. María Jesús, uno de los primeros aviones, abre sus cajas negras y hay colesterol del condenado. ¿Debe esperarse un buen motivo para morir envenenado? La lotería ya tocó hace mucho en un lugar. Basta entonces. ¿Haré bien de Julio Aracil? ¡Ha ganado la muchacha al otro lado del lago! Al pobre le han dejado los peores y los pasa. Espera impaciente y silenciosa a que vayamos cayendo uno por uno, en orden de ofrecimiento. Mantente. León coge dos. Sucumbimos. Las fresas son de temporada porque siempre son de azúcar. ¿Vejete verde? Empuja la mercancía. Chupo el dedo. Quemadura de plancha. Bosque de venas, yo te castigo. 

FENOY: Presencia del relámpago vital. Vivir el origen en danza divertida. El calor y el olor. Juego erótico. ­Queda menos rosca­. Confianza más profunda con la tierra. Silencio en la morada. 

Poemas ametralladora. Que, que, que. No sé cuándo, pero sólo quedan las migas. No dejo de pensar. Juego a las cartas con Polifemo y se aburre, no las ve por encima. Sujeto verbo predicado. El mismo camino, el mismo. Mi apellido genera siempre conflicto de intereses. 

LEÓN: Vuelvo a ser el árbol. Digo su nombre para que brote. Bronce de campana. Bailo como una noche abrazada. Laurel. 

JAVIER: Amigos. ­Nos lo dedica­. Me esfuerzo por no perderos. La vida se encarga de separarnos. Algunos olores definitivos. De esta suerte se alimentó mi memoria. La huella de lo eterno. 

JUAN ANTONIO: La carta. Desayunó y dejó una carta bajo la puerta. María, fíjate, Paco. Conversación pendular. Qué quiere decir a los tres. Dejé un sobre cerrado. Solo abrirse cuando Diana despierte. Tanto emocionada. Sabéis que me siento orgulloso de todos vosotros. Tú, mamá. Tus cuántos son múltiples. Crecimiento feliz. ¡Oh, mi Diana de peleas cariñosas! Formación musical de aguda belleza ­como la hermana que primero amó y luego mató a Samsa­. Parálisis cerebral. Capacidad de comprensión. La chica que corre ese peligro. He llorado mucho estos días. Dejarlo todo. ¡Me voy de casa, familia! Trabajaré en un pub de la costa. 

No. Puedes. Escribir. Si al escribir. Uno desata la cuenta. Mantente, por favor. El mismo camino. La iglesia estaba abierta y había gente pidiendo bajo el emblema del último ganador de la Liga de Campeones. La tienda de pinceles, las flores y el paso de cebra donde hablé inglés por primera vez en muchos años. Fumaderos. 

AMELIA: Viaje a Berlín. Escribir y pintar. Traducción, poco contenta, al alemán. Lo más barato para ir a Alemania es ir andando por un túnel con dos meses de antelación. Los chicos del sector de la epístola distal. El hilo de Ariadna. Tu niñez de escorpión. Naturaleza improvisada. Melocotones de otro tiempo. Sin ti seré refugio de bosque impenetrable. Ni la raíz ni la fruta. Si pudiera hacerte Dédalo. Si yo pudiera tejer el hilo y tejer su madeja. 

Una cruz en la cara de Velázquez desvirtúa cualquier equilibrio. Bloquea. Vas bien. Reanúdate y olvida los que dijeron las mismas palabras antes y después que tú ­que soy yo­. 

FEDE: Modo umbral. No es de aquí. Desde Arcos de la Frontera. Antífona. Novicio de otra. Pone su corazón en la madera. Sencillez que rebosa el albaricoquero. Pero yo digo que salte el gozne. Puerta que se abre a éste que soy. 

El mejor castellano es el gallego de la mano perdida. Madre del castellano. 

ANDRÉS: No pienso mientras leo. 

LEO: A ver si. La que se comía los ratones. Antes de los 90s en los viajes de fin de curso. Diana, la comerratones. Tira de madre. Ay madre chica. Risas amplias. Dentadura desencajada. Cayó la espada. Cayeron dientes como palabras. 

Federico se va, pero él se queda. Es suyo, pero no te pases, no hace falta que fusilen al nuestro. Qué nombre tienen los niños sin bautizar. “Limbobabies”. 

ANA: Volver a París. Embarazo de soltera. Exilio a tu propio país. Ya asesinada le quedaba comer para sobrevivir. Croquetas de todos los desperdicios. Aquellos mismos en los que ahora solo pongo desgana. Los pies colgando de la butaca. Me ahogué en mi propio fracaso. Enfrente, tablas. La felicidad de nuestra propia dicha. 

Huele a pegamento. Si duele, STOP. Pero detenerse va contra naturaleza. Debería ponerme un poco de terciopelo rojo en la herida. Es bastante, ha llevado los dulces. Cuando comes tu cerebro te relaja, porque si comes todo debe ir bien. Je m’apelle Iñaki. A ver si os entra. En los libros pone que es de Bilbao. Vámonos, por favor. 

Mantente.



Andrés París
6 de junio de 2016