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sábado, 6 de diciembre de 2025

9ª Jornada/XIX año: Miércoles, 3 de diciembre de 2025

 

Laberinto


1. Carmen Padín:

Para aquellos que no lo escucharon, el café Fígaro esconde un laberinto por donde se cuelan las palabras. Quien entra no hallará la salida. Saldrá derrotado. Se salvará. Asegura el Boss. Y allá entra Chelo arrepentida y avergonzada de no buscar un huequecito en nuestras complicadas vidas para encontrarnos. No hay que esperar que el destino lo haga, advierte…pues como dice Jose Antonio el amor se ejerce cuerpo a cuerpo, día a día, soltar al viento, ad Infinitum…lo constata León quien  tiene un móvil lleno de sonetos, como mago de la pluma  saca dos y los suelta en el laberinto, el primero es fantasma de la Ópera y la música del tiempo y otro, digno de un  experto prestidigitador, aparece, de la nada, la Vía Láctea y su chorro de leche espacial, fantástico… Cinta lanza un poema sin permiso de Alberto, Líneas, teorema final de mil latidos, me parece encontrará a Teseo o al Minotauro, no lo sé, siguiendo la línea  de su corazón. Buena estrategia, Cinta. Ana, la nueva Ana, escribe, pinta y prueba otros territorios, bienvenida al laberinto… Mientras, Mateo lanza el esférico a la cancha, un pase original, divertido y hechura impecable de un futbolista que durante 20 años fue el mejor falso 9 de la historia. Anotó un gol en el laberinto… Alberto, bajo la que lame la última gota y bufanda al cuello cuenta la historia de Benita Benceno quien no quería compañía, de hablar suave, pero corrosivo. Cuando se percata de que su nueva compañera de cuarto es sorda y su veneno no tiene efecto, empieza a pensar como una naranja, sí, esas que pudren a las otras… De ahí que Ana Gonz se pregunte qué comer para evitar  esas medias naranjas cuando empiezan a pudrirse y los besos se tornan agrios. Salir de la mesa, le sugieren, por lo demás, sonreír, que el resto de la dieta son sólo proteínas… Y bien saben los cuerpos de Rocío la importancia de las proteínas para los cuerpos desmemoriados y para dar el ancho a la hora de encontrar un compinche y dar rienda suelta a las caricias en un día perfecto… no vaya a ser que llegue Juan Manuel en el 2973 cargado de androides, que no existan más cuerpos de carne y hueso para besar en la esquina del cuello y el hombro y nuestro destino sea la basura.  ¡Ayyy, no, por favor! Por suerte, en el siguiente poema, nos da una solución: viajar por el espacio/tiempo y destruir sin misericordia ese reloj colgado en la pared. Física dura y pura, recalca. ¡Me he perdido en el laberinto cibernético recordando a mi hermano mayor!  Sin embargo, Carlos Ceballos ha logrado acortar el tiempo de otra sesión y abrir un hueco para adentrarse y embellecer el laberinto… tanto se ha preñado la retama… la flor es la representación mínima de la belleza y otras imágenes que dejé sin escribir por el gusto de escucharlas…tiene razón Javier Díaz Gil, la palabra es carne y piel, es flecha, es lugar preciso de aire que hiere…


Nos despedimos, sin saber del todo, dónde nos llevará este curioso laberinto de los miércoles.




Carmen Padín

4 de diciembre de 2025



2. Chelo Santa Bárbara: 

DIEZ LÍNEAS CADA UNO


Empezamos entrando en el “Laberinto” de Javier y de la mano de José Antonio, subimos a esa “montaña rusa de ilusión que es el amor “y como dice León desde su Vía Láctea, “puede que sea verdad si no es mentira” y así lo demuestra Cinta con ese “teorema final de mil latidos”. Ana, la muy amiga de Cinta, ha venido de oyente y nos ha desvelado que le gusta pintar. Omega, para el próximo encuentro en su bello Alaquás ya está maquinando. Mateo airea la historia de un futbolista que fue famoso por no jugar ni un solo partido y Carmen, que tuvo un hermano, contagia emoción: es triste e injusta “la inevitable brevedad del ser”. Ana Gonz, se entretiene jugando con la fruta, simbólicamente y Alberto (que no repite) nos mantiene expectantes con esa “Benita” y sus malas artes para no compartir habitación. De la carta de amor de Rocío, la polémica surge en “los días perfectos” ¡vaya por dios! Y después, Juan Manuel, otra apuesta segura, que además de excelentes poemas ha traído bollitos porque el 8 es su cumple. A decir verdad, me hace ilusión que sea sagitario.Y por último, Carlos que cierra el acto de forma magistral. Quiero advertiros que, como escribe Javier, “Quien entra en el laberinto se salvará”.



 Chelo Santa Bárbara

5 de diciembre de 2025



3. Rocío Díaz Gómez:


Parafraseando la canción de Sabina, aquella tarde y sentados en corro, merendábamos versos y dulces de Colmenar. ¡Viva Juan Manuel que tiene ya más ganas de celebrar su cumple y la vida! Están riquísimos, me digo, mientras entro en calor acompañando uno de un descafeinado. La consigna de que toca escribir diez líneas de bitácora cada uno, me llega nada más sentarme, y con una sonrisa conspiratoria entiendo que el oficio de bitacorero no tuvo demasiados voluntarios. Como decía mi abuelo pagaremos "a escote" el empeño de dejar memoria de lo que vivimos. Y me parece lo justo.  

La tertulia del 3 de diciembre del 25 fue la de unos amigos que se sientan en torno a una mesa camilla a compartir. Poquitos pero con buen talante. Poquitos pero con mejor género de relatos y poemas. Una hornada de esos que te dejan muy buen sabor de boca. Dio tiempo a que leyéramos todos y con tranquilidad: León, José Antonio, Cinta, su amiga Ana que vino de oyente, Javier, AnaGonz, Chelo, Alberto, Juan Manuel y yo. Y al otro lado de la pantalla: Omega, Matteo, Carmen Padín y Carlos Ceballos. Un lujo de textos y compañeros. No quiero contaros, no se deben contar los poemas ni los relatos, porque les faltaría la música que cada uno les quiso otorgar cuando los inventó. ¿Y el ritmo? ¿Las imágenes? ¿Las figuras literarias? ¿Cómo cuentas el viento que baila entre las palabras? Pero fue una tertulia de esas que alimentan, que arropan, que te dejan calentito por dentro. No me pude resistir ante una segunda pasta, por Dios, Juan Manuel, qué requetebuenos están estos bollitos. ¿Y que más puede uno pedir para una tarde fría de otoño en este Madrid? 

"¡Buena semana Jesús, hasta el miércoles que viene!" "¿Vienes al metro o al tren? Al tren, respondo, llego antes a casa". A mi otra casa, pienso."

Rocío Díaz Gómez
5 de diciembre de 2025


4. Javier Díaz Gil:

 

El maestro perfumista que habita en el Fígaro tiene buena mano para elegir aromas y crear perfumes perfectos. Oculto en un rincón del café toma nota de los ingredientes de la fragancia a la que ya sabe cómo nombrará antes de finalizarla: rascamán. 

Toma, primero, esencia de laberinto de Javier, luego, un aire de destino de Chelo. Lo deja reposar un instante. Con una pinza, añade frágiles deseos de José Antonio. Le veo luego abrir dos frasquitos en los que pone León, uno, casi etéreo, del que extrae un pequeño fantasma de la Ópera y otro, níveo, que contiene leche blanquísima de Vía Láctea. 

Con un giro perfecto de muñeca, liga todos los componentes.

Pero hay más ingredientes. Porque del aire atrapa unas líneas de luz de Cinta. Luego, toma unos trazos de pintura de Ana y polvo del muro del castillo de Alaquás que le regaló Omega. De un sobre en el que está escrito el nombre de Matteo, extrae un 9 de leyenda. Y de una cajita de plata, con la punta del pincel recoge la mirada verde de gato de un caimán de Carmen Padín.

Con otro giro de muñeca vuelve a mezclar todo. El café empieza a poblarse de un aroma increíble.

Pero no ha terminado, porque me mira cómplice mientras destila dos gotas de naranja de Anagonz, una gota de veneno inocuo que le dio Alberto Ramos y otra gota, casi piel, de cuerpos que se aman de Rocío.

El último ingrediente secreto, luz de autómata relativa, que emana de Juan Manuel.

Antes de terminar la Tertulia, me entrega -y guardo como un tesoro-, una botellita de perfume que ha rotulado con un nombre, y un lema que le prestó Carlos Ceballos. Lo huelo y leo: "Rascamán: La flor, unidad minina de belleza".

Javier Díaz Gil
6 de diciembre de 2025



5. Cinta Guil Redondo:


Figaro nos acoge este miércoles frío, con el Madrid de todas la Navidades, vocinglero y relumbrante. 
Así que poco a poco el oasis de Rascamán se abre a nuestra llegada. Y están ya José Antonio, Javier, José León. Llegamos Ana, mi amiga y yo. Matteo, Carlos, Omega están también, pero en su cajas de cristal. Bellas Durmientes parlanchinas y generosas de palabras. Aparece Alberto y también, qué alegría,  Juan Manuel. Y cómo no, nuestra pega abrazos Chelo, que estaba en la puerta,  de los primeros, para estrujarnos con esa fuerza que nos encanta. 
Y así fueron desfilando por los caminos de la Palabra, el poema de José Antonio, ese del cariño que todo lo abarca, la leche de la diosa que dio paso a la Via Lactea, de José León. A  las naranjas de Alberto y las de Rocio, a los robots reencontrados, de Juan Antonio, al paseo de Carlos por una floresta inesperada, a los zocos marroquíes por los que ha transitado Javier.
Ana nos vuelve a hablar de las medias naranjas, Matteo saca su lado crítico, y Carmen aparece también desde Plasencia, con ese texto suyo que la emociona y nos emociona,  la semblanza de su hermano querido, y que partió demasiado pronto. En fin, intento, por mi parte reunir todos los puntos de una línea para formar un teorema final, ni península ni jaula, sino ardor. Nos despedimos, y el cariño parece sobrevolar por encima de todos, calorcito del bueno, antes de sumergirnos en este Madrid consumista y trepidante.
Cinta Guil Redondo
6 de diciembre de 2025

6. Matteo Barbato:
Acta casi notarial de la Tertulia Rascamán del 3 de diciembre del 25
En la ciudad de Madrid, bajo la jurisdicción del frío otoñal y con la bendición de los bollitos de Colmenar, se reunieron los insignes miembros de la Hermandad de la Mesa Camilla Rascamán.
La sesión comenzó con el solemne rito de sentarse en corro, que según los manuales de protocolo poético garantiza que nadie pueda esconder el tupper o los bollos.
Se constató la presencia de León, José Antonio, Cinta y su amiga Ana (que vino de oyente, como si fuera un inspector de Hacienda de las metáforas), Javier, Ana Gonz., Chelo, Alberto, Juan Manuel y un servidor. Al otro lado de la pantalla, Omega, Matteo, Carmen Padín y Carlos Ceballos, hologramas que parecían convocados por Zoom, pero con aura de oráculo.

El orden del día fue claro:
1. Comer bollitos;
2. Fingir que el descafeinado calienta;
3. Escribir diez líneas de bitácora, aunque nadie quería porque suena a oficio medieval, justo entre verdugo y pregonero.
4. Aplaudir los poemas sin contarlos, porque contarlos sería como pesar el viento o medir la ironía con regla de carpintero.

Los textos fueron tan amenos que el viento pidió un bis. Los relatos se paseaban por la mesa como pavos reales, y los poemas se subían a la lámpara para hacer piruetas. La tertulia dejó a todos “calentitos por dentro”, lo cual en términos literarios equivale a haber ingerido una estrofa con relleno de crema pastelera.
Se aprobó por unanimidad que Juan Manuel merece canonización y que la próxima tertulia deberá incluir un himno oficial, preferiblemente con maracas y rima consonante.
La sesión se cerró con la pregunta ritual: “¿Vienes al metro o al tren?”. El tren ganó por mayoría absoluta, demostrando que incluso los poetas saben que la vida es corta y los transbordos, largos.

En Madrid a 7 de diciembre de 2025,
Firmado y sellado

Matteo Barbato
7 de diciembre de 2025





jueves, 20 de noviembre de 2025

5ª Jornada/XIX año: Miércoles, 22 de octubre de 2025


 VIDA LENTA


Regresar a la lentitud, que parece arrojar un significado poco animado, es regresar a paladear las mejores cosas de la vida.

Un buen baño, sentir el agua cálida resbalando, también sin prisas sobre la piel, ésa que a veces, entre el tráfico desmandado, el ruido y la contaminación, grita y enferma.

Vida lenta, rodearnos de horas que no pasan.

Javier nos trae su recuerdo de Islandia, envuelto en la caja de cristal de su poema.

Lentamente, se deslizan también los recuerdos de José León. Parpadeos en los ojos más divinos de las starlettes de los locos veinte, encerradas como mariposas vivas en las películas en blanco y negro con subtítulos, historias escritas que llevaban de la mano al espectador.

Sin embargo, esos límites impedían las  historías imaginadas por Celia.

En el transcurrir lento de hoy, van apareciendo Ana y Juan Raña, que cuenta la historia de Antonio, el asesino de loteros, que se venga así por sentirse engañado. Uno de ellos le prometió que ganaría millones con el número comprado, y al fallar sus predicciones, el frustrado cliente comienza su sangrienta trayectoria, en todas aquellas loterías que albergaran el número fallido. En cada una de ellas, cada vendedor pierde la suerte de estar vivo, a manos de Antonio.

Manuel prosigue con su historia de los huidos de Somalia, en los que el valor de una madre y su hijo, les van haciendo superar todos los momentos terribles, con la esperanza de llegar a Europa, ese pretendido paraíso.

Sigue Manuel explicando que los caballeros, puede ser, desde tiempo inmemorial, tienen que elegir dónde emplazan, dónde sitúan su bordón. Y en el presente, en los pantalones de postín, los sastres tienen que tomar medidas exactas para decisiones definitivas. A la izquierda o a la derecha.

“El crucifijo infantil” con tan potente título, nos trae los mensajes de siempre, el amor y la muerte. Romeo y Julieta contemplados desde ese crucificado.

Y los higos, que para ser de miel, deben dejar pasar el tiempo, aparecen cuando Pérséfone logra huír de su raptor Hades, para recuperar el abrazo de Démeter. 

Rocío traslada ese mito a su relato de hoy.

Alberto y Celia no leen, puede ser  que para dejarse llevar por la lentitud y disfrutar del vuelo de la luciérnagas que Ana nos regala esta tarde, con esos versos teñidos de nocturnidad y brillo.

Y yo, que he recogido todas las voces de mis camaradas, no logro recordar la mía de esa tarde. En otra bitácora será.


Cinta Guil Redondo.

26 de noviembre de 2025




martes, 7 de octubre de 2025

1ª Jornada/XIX año: Miércoles, 24 de septiembre de 2025

EL GIMNASIO


Hoy, tras las vacaciones tórridas de unos y las más frescas de otros, nos reunimos los Rascamanes para poner en forma nuestros músculos, esos que ocultamos en el estuche de la imaginación, y que tantas veces abrimos, afortunadamente.

Bendito estuche que nos protege del estruendo de las hachas de guerra resonando en este mundo que los poderosos, o mejor, monstruos, quieren convertir, una vez más, en el campo de batalla en el que recoger los escandalosos dividendos de tantos y tantos crímenes. 

Javier, José Antonio, Rocío y Chelo ya están esperando a los que llegamos poco a poco, Joselyn, José León, Alberto, Juan Manuel, María, Amelia, los Juanes, David y finalmente, Ana. Equipo de atletas al completo o casi.

Salgo de la enfermedad del estío o infierno madrileño, esperando sanar esta tarde en la que la alegría de nuestro encuentro, estupendo talismán, puede tocarse.

Las galletitas de Javier que acompañan ese poema que nos muestra otra vivencia de Islandia, como una gota de agua convertida en una bola resplandeciente de hielo.

Antes de continuar pido perdón por no poder reflejar todas las emociones de esos versos que han volado hoy entre nosotros.

Rocío y Chelo se mecen en el silencio que permite disfrutar del poema de José Antonio, “Procrastinar  un domingo por la tarde, esperando el milagro  de un deseo. Una nube se perfila por la almohada, peregrina de la noche entre bostezos”.

Joselyn trae al presente la tremenda realidad de Gaza, un diario de lo inmediato y lo lejano.

José León, como siempre, nos encandila:  “Habitaba en la espalda de la luna, para soñar, abría las pestañas. Sus ojos eran grises, transparentes, desnudos como el agua de mayo…”

Y nuestro querido Juan Manuel, a quien tanto echamos de menos, borda la emoción que nos traspasa: “Tu sonrisa, como una ventana abierta… tus labios como gaviotas… repica tu silencio en el mismo campanario…”

Con el tejido delicado que es su seña de identidad, María:

“A la búsqueda de quién fue…me conduce a despertar en un volcán de delirio”.

Alberto menciona su colección de “Microtequieros” esos microcuentos  convertidos  en una colección sorprendente, Por lo visto, va a guardarla para él solo y para nosotros, a veces.

No en vano los aires del Atlántico nos llegan hoy impregnando sus escritos de agua, en los textos de los Juanes.

Calderón es un pez que nada en el acuario de la existencia. Líquido en el que se debate entre la libertad que concede a quien ama y el miedo a perderlo, a pesar de tocarlo con “dedos de azúcar”.

Raña, cómo no, muestra a la descendiente de “La Venus del Miño”, hija  del relato corto y grabado estupendo en la exposición  de “Lo que la hoja te cuenta”. Ha crecido tanto que ya cuenta con diecisiete capítulos. 

Amelia nos adelanta su programa de actividades, traducciones, docencia, viajes. El dinamismo que desprende envuelve esta tarde con el halo de su energía luminosa, la que suele envolverla como la más elegante vestimenta, en su maratón que no cesa.

Y yo clamo desde “Sanguinario”.  Seguramente influida por el fuego real y temido del mundo que nos toca vivir. Un dios que bajo la más bella máscara, esconde el peor de los infiernos.  En fin, doy un paseo, a continuación, por un huerto que me guiña el ojo, para despertar lo mejor de los sentidos. La naturaleza es siempre un consuelo.

Para abrochar esta tarde llena de emociones, Ana y yo nos vamos en busca del ocaso carmesí, que nos espera en el patio del Palacio Real. Todo un lujo.


Cinta, en Móstoles, octubre, 2025.


Cinta Guil Redondo.

7 de octubre de 2025



viernes, 1 de agosto de 2025

33ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 23 de julio de 2025

 


El caos y la belleza


Vengo de pasar unos días de caos. El calor es una trituradora que hace polvo cualquier propósito. Y si no, que se lo digan a Rocio, acróbata de sandalias valientes para cruzar las múltiples y nunca acabadas obras de este Madrid que nos ata, y todavía no se por qué. Ay, ¡que no sabes por qué! Seguramente porque encontrar belleza, ese refugio que busco con casi desesperación en este universo de corrupción, enfrentamientos y otras bazofias al uso, lo encuentro en Rascamán. No sólo en el soneto de José Leon, ese tejido que no cesa, para su disfrute y el nuestro. Entre la sátira "real" a Pedro Sánchez, el caos entre sociatas y corruptelas.


Menos mal que los caminos lácteos alimentan esperanzas en ese cosmos poético, que huye del desastre político. También en esa Islandia que tan bien sabe disfrutar Javier en este infierno veraniego. Belleza, la serenidad y la calma para disfrutarla. Y entonces, saltan montón de pareceres. Que si es necesario un mínimo de tiempo, en medio de un trabajo agotador, para su contemplación. O que no, que es tan potente su luz, que sea cual sea el momento en que se presenta, nos hace llorar de emoción, o detenernos en ese prodigio que nos deslumbra para siempre. Ya la tribu de los cronopios sabía mucho de eso, tanto que Carlos nos describe otra familia, con un nombre que me suena a Halcón, y que comparte con sus primos esas profundidades dormidas e inexplicables que todos llevamos dentro, pero sin enterarnos del todo. El canto del castellano con palabras italianas, de Matteo Barbato, otra forma de enfrentar este misterio que parece ganarnos la batalla a veces. Y nuestro italiano toca esa lira en la que el Mediterráneo hace maravillas. Esas veces en las que las deudas no pagadas tapan el aparente prestigio de alguien intachable, esas deudas como broche de esos "te quiero", de Alberto. Los ideales rotos de Miguel Hernandez en Rusia, el remate de las huelgas mineras en Asturias, dentro de la República, el retrato de otra época tan caótica como ésta, es el esbozo trabajado de Paloma, con ese discurso contundente y rotundo al que nos tiene habituados. José Antonio habla de su eterna aventura en tierras galaicas, en las que el Santo no se cansa de esperarlo. Y José María, con su telescopio en medio de una bruma de sueños, distingue el galopar atemorizante del lobo y el oso, amenazas contempladas con el único escudo del amor.


Los estallidos de María Jesús, un parto que estalla con el estruendo de una bomba y esa fiesta de fuegos artificiales que oculta la destrucción y el aniquilamiento.


Saltar por un balcón, en una noche cualquiera, es poner fin al miedo que tantas veces nos hace imaginar monstruos inexistentes. Lo pretendo en mi cuento, un homenaje, también a las madres debatiéndose en el caos de cualquier encierro.


Omega asiste a esta representación, quizá para inventar más tarde, una pieza a la belleza, el talismán que nos salva del caos.


Nos vamos, esperando otra tertulia, que nos siga salvando de este caos que no cesa.



Cinta Guil Redondo.

28 de julio de 2025




sábado, 22 de febrero de 2025

17ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 12 de febrero de 2025

 

Lo que esconde la pena


LO QUE ESCONDE LA PENA, 12 DE Febrero del 2025


Un día más, los Rascamanes nos reunimos para despejar aquello que se esconde tras la pena del tiempo que pasa, las pérdidas que, aunque dolorosas, crearon un camino a seguir. El espíritu de Aureliano nos conduce a encontrar los talismanes para enfrentar los vacíos, las ausencias, los sinsabores. En esos avatares fue un auténtico maestro.

Hoy me toca ser la primera. Ese barco que quería atravesar el mar  se alía con los torrentes de agua que convierten el jardín donde vive en un océano. Y aunque su aventura tiene un breve recorrido, los gorriones le ofrecen su mejor concierto, como premio.

La sangre de los africanos hace crecer las plantas rojas del sur, y ese riego enriquece a quienes los convierten de nuevo, en esclavos del siglo XXI.

Una Venus autoestopista busca la felicidad, pero las cuadrigas bárbaras la destinan al más infeliz de los destinos, perderse en un mundo de soledad y abandono. Rocío crea el itinerario por donde la ilusión de una aventura se desprende de sus velos engañosos hasta llegar al más triste de los declives.

La otra cara de la moneda es la crónica de Isabel con el retrato ruidoso de los tambores de Calanda, la huella de Buñuel en su pueblo natal, donde los forasteros y los propios del lugar se unen en rituales donde cada cual tiene su propio ritmo. Un día de alegría compartida con un magnífico broche: los melocotones más deliciosos de todo Aragón.

Alberto, con un nuevo relato de su serie “Microtequiero”, con un viaje donde la represión encarnada por una madre de misas, novenas y otras represiones se enfrenta y pierde la batalla, ante la lujuria desenfrenada de hijos y marido. 

Paloma nos ilumina una vez más con la aristócrata que deslumbró a Goya con su belleza, su talante  de mujer libre y sus artes amatorios, convirtiéndose en esas Majas que hoy reinan en el Prado. La historia de su vida podrá haber sido la de una cortesana, (valga la polisemia), de altos vuelos.

La elegía a la primavera de Juan Antonio se viste con los ropajes de la música de Haydn y todo un desfile de momentos llenos de vida recorre su poema.

La poesía es, sin duda, un sortilegio para atrapar un instante inolvidable. Javier lo consigue, parando la pena de la despedida, un adiós que no logra ocultar el deseo irrefrenable de regresar a las islas.

Ser una niña inocente puede convertirse en un peligro inusitado para padres y otros familiares.. En medio del recitado de profesiones de padres bien situados, la palabra bolchevique, crea toda una tempestad de emociones. En la monja que es testigo de la conversación de las escolares en el recreo, y en el entorno familiar más cercano a la criatura que, sin saberlo,  convierte una ideología en una profesión. Tina construye un estupendo retrato del tiempo y del espacio de esa España que rezó con Juan XXIII y que nos vio crecer a todos los que ya contamos muchos años.

“La última hoja del otoño” donde la  nieve de sus pasos  son la huella de su madre, guardada también en la memoria del hombre que anotaba los gastos de la carnicería, esos gastos que la progenitora de Susana gestionaba como protectora y economista de toda la familia, es un poema que retrata su carácter: “cuando me muera, llévame risas”. 

La Inquisición, made in Facebook, penaliza a José Antonio Carmona, cuando reflexiona sobre el nazismo actual, Trump y otros descendientes de Hitler. “Nos quieren convertir en un pie de página. En una nota exigua. Y de derechos, ni un paso atrás”.

Y Carmen descubre en su cuento que la pachamama no es la tierra, sino el agua. Las tareas de las mujeres, todo un tejido de acciones que han ido sosteniendo y haciendo crecer la vida, un fluido eterno y el ritmo primigenio de romper aguas, un ritmo imparable, el agua y la sangre, hermanándose .

La tortura de gota a gota, el silencio, la oscuridad, todos los matices de esa cadena que nos ata a tantos, y que somos incapaces de descifrar, cuando lo conocemos a diario. Y finalmente, Chelo nos lo muestra en una sola palabra: el insomnio.

Con Manuel recorremos África y sus resecas colinas, la huida para escapar de la guerra y la muerte convierten a una madre y a su hijo en héroes, enfrentando los peligros que les muestran la peor cara del ser humano. Y Somalia va quedando atrás, mientras que el millonario sigue seduciendo a las mujeres que se mueven en un mundo de lujo y de poder.

Otro paisaje más en esta tarde en la que los viajes son una escapada a la realidad que, a veces, nos resulta insoportable. 

Alberto Manrique dibuja el contraste entre el paraíso y la gran ciudad en las  Islas Filipinas. Dos hermanos y la lluvia en el Carabao.

Como siempre, los poemas de Ana a dos luces, el castellano y, esta vez, en portugués, giran alrededor del amor, el deseo y la búsqueda de la fusión, ese viaje donde la pasión y el corazón comparten trayecto.

La atmósfera del “Fígaro” se ha ido convirtiendo en un espacio donde la magia de la palabra nos reúne para desvelar, una vez más, nuestros recursos para seguir combatiendo en este mundo donde la pena suele ser el manto que todo lo envuelve. Continuemos tirando de él, para encontrarnos con el consuelo de la belleza.


Cinta Guil Redondo.

22 de febrero de 2025