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miércoles, 22 de noviembre de 2017

3ª Jornada/XI año: Miércoles, 15 de noviembre de 2017

El poema, de Amelia Peco (Cartel del preestreno
en Guadalajara en diciembre de 2016)


Tertulia nos cuida y sabe cómo hacer para que la sigamos queriendo. Mantiene nuestro amor por ella vivo. Doce años junto a Tertulia podrían hacerse largos y monótonos pero es imposible que eso ocurra porque tiene la costumbre de no repetirse y de disfrazarse cada miércoles con un vestido distinto, de pintarse los labios de un rojo intenso y de no parar de sonreírnos hasta que nos marchamos a eso de las nueve de la noche.

Hoy se ha puesto un traje cinematográfico que le sienta de maravilla y ha apagado la luz de nuestro Salón del Santander para proyectarnos el corto que en 2016 dirigió nuestra compañera Amelia Peco.

Así, alrededor del halo de luz blanco que surge del proyector, nos hemos sentado Juan Antonio Arroyo, Aureliano Cañadas, Amelia Peco, Paco Fenoy, Javier Díaz Gil, Carlos Tejado, Alma Pagés, David Lerma, Ana Gonz, Mª Jesús Briones e Iñaki Ferreras.

En palabras de Amelia Peco:

"Presentamos el corto cinematográfico EL POEMA.
Este corto esta basado en un poema que contiene mi segundo libro: "Para el amor y el fuego".

Expone una de las perversiones más crueles. Bajo la excusa de amar profundamente se maltrata impunemente a un ser humano, en este caso a una mujer."


Nos cuenta Amelia, que es su primer corto y que ha puesto mucha ilusión y trabajo pero que es consciente de que es mejorable, claro.

Ajustamos el sonido y volvemos a poner la parte del corto en la que la mujer protagonista recita el poema levantándose contra su maltratador.

Me mira de reojo Tertulia. Destacan sus blancos dientes y sus labios rojos en la oscuridad de la sala.

Se abre, después de dar la luz, un intenso y enriquecedor debate sobre el propio tema del corto: la violencia de género, pero también observamos la parte técnica y hablamos sobre la dirección, los actores, el final... Cada uno aporta una idea para mejorar, como nos decía Amelía al comienzo.

Tertulia con su dulce mano me ayuda a recoger el proyector y el ordenador y mientras, nos colocamos de nuevo en nuestros sitios habituales. Tertulia huele hoy a celuloide y a ambientador de cine de barrio. Hay algo de infancia en este aroma, entonces el olor de las palomitas aún no había llegado a las salas de los cines.

Amelia se tiene que marchar, al día siguiente viaja a Bolivia. También se va Iñaki, tiene una clase ineludible.

Tras el corto, retomamos nuestra habitual reunión con la sensación de que Rascamán es cada miércoles una sorpresa.

Antes de iniciar las lecturas, Tertulia me sopla al oído: "los guantes" y sé que tiene ganas de ver en pie la exposición que propuso Aureliano: "Recoger el guante", se llamará.

Buscad citas, de poemas, de relatos, en los que se hable de guantes para aportarlo a la exposición, les digo. Iremos haciendo tareas de una en una.

Turno de lectura.

Cuando empezamos a leer, Tertulia se queda en un rincón observándonos. Se ha cambiado de ropa y lleva un pañuelo sobre los hombros y ahora huele a tinta y a papel, a libro recién impreso. Pero sus labios siguen siendo rojos, tan rojos.

Juan Antonio lee su poema "Gloria en el aula". Fantasía de las abejas con Gloria Fuertes. Ha hecho algunas correcciones de la última lectura que hizo y ahora nos gusta mucho más. Esa imagen de Gloria Fuertes saliendo del aula seguida de sus abejas...

Al poema le sigue un relato, "Las flechas", que hace referencia al tiempo que estamos viviendo y a la declaración de independencia de Cataluña. "Nuestra gran marcha tribal" cita uno de los personajes que dialogan sobre el proceso.

Aureliano Cañadas sonríe porque Tertulia le guiña un ojo, pícara. Intuye quizá el poema que va a leer: "Mi ángel de la guarda se masturba". Nos enseña Aure el ángel que ilustra la portada de su último libro "Conjugación secreta"... "Escondió la cabeza debajo del ala", recita.
De su nuevo libro nos lee el poema "Ojos".

Paco Fenoy terminó de leernos su poemario la semana pasada y hoy nos ofrece un relato que ha corregido y que trata sobre guantes: "El guante enlunado". Un personaje misterioso encuentra un guante enlunado/enlutado, hay un muerto en el pueblo...

Alma se tiene que marchar, pero aprovecho para anunciar que ella y yo hemos colaborado en el programa de José María Herranz de radio "El rincón de las letras", que ha dedicado a Lorca y a su libro "Poeta en Nueva York". Podéis escucharnos el viernes 17 de noviembre en Libertad FM o el lunes 20 en Onda Verde (para los que no pudieron escucharnos, os dejo aquí el enlace al podcast... (nosotros salimos en la segunda media hora del programa).

Es mi turno. Tertulia se incorpora hacia delante en la silla y me mira. No quiere perderse el poema que voy a leer y en el que gloso el "Ciudad sin sueño (nocturno de Brooklyn bridge)" de Lorca. "Lorca tiene mirada de niño", dice el primer verso.

Rocío trae un relato un poco largo y nos lee sólo el principio: "Nueve eran los puntos cardinales de nuestra tierra"... Tertulia hace un mohín cerrando sus labios rojos, le apena perderse el resto del relato. Tendrá que esperar, tendremos que esperar todos al miércoles siguiente.
"Nosotros cazábamos faros"...

David no trae nada y Ana Gonz tiene un poema a medias que no va a leer hasta que lo tenga terminado.

Ya estamos cerrando el encuentro de hoy. Tertulia me mira con cara de felicidad, con ganas de que llegue pronto el siguiente miércoles, mientras escuchamos a María Jesús Briones leer su "cincuento": "Nada y todo". Una ejecución y una celebración en cincuenta palabras.

Nos despedimos hasta el próximo miércoles.

Los labios rojos de Tertulia, tan rojos, me lanzan un beso que vuela en el aire.
Cómo no seguir amándola la vida entera.



Javier Díaz Gil
21 de noviembre de 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

1ª Jornada/XI año: Miércoles, 25 de octubre de 2017

La primera Tertulia del nuevo curso: "No podemos cambiar de pasión"

 “El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión”. Decían en El secreto de sus ojos, con ese acento argentino que también despierta pasiones encontradas.

Y pasiones encontradas fue lo que tuvimos nosotros ayer. Nosotros, que somos esos tipos que tampoco pueden cambiar de pasión. Nos gusta jugar con las palabras, doctor, nos gusta Padre, nos gusta querido o querida, nos gusta mucho, qué vamos a hacer… Y nos gusta tanto que aparcamos nuestra vida para reencontrarnos una tarde. Tanto que apenas nos tomamos vacaciones, y si nos las cogemos (y utilizamos este verbo porque somos unos tipos españoles que no argentinos) queremos volver a nuestro secreto.

Ese secreto que se esconde tras los ojos y a veces se traduce en versos como los de María Juristo, Paco Fenoy, Cinta Guil, Mariana Feride, Javier Díaz Gil, Ismael Istambul, León Cano, Aureliano Cañadas, Isabel Morión, Alma Pagés, Amelia Peco y Ana Gonz. O se traduce en prosa como la de Carlos Tejado, David Lerma y la mía, Rocío Díaz. Los que nos reencontramos ayer.

Algunos hemos cambiado de cara y llevamos el pelo más corto o estamos más morenos mientras otros se han mudado de casa. Algunos en este tiempo cambiaron de familia y de novia, de religión o incluso de dios que pasan tantas desgracias que estamos descreídos. Pero hay una cosa que no podemos cambiar, no podemos cambiar de pasión.

Como contrabandistas de la palabra tenemos un sótano donde conspiramos los miércoles. Nuestros compinches son los dueños de la Santander que nos prestan un lugar a salvo del ruido y la rutina para nuestros trapicheos con el lenguaje.

Con qué alegría también conspiramos ayer, miércoles ¡cómo no!, 25 de octubre y festivo en nuestro particular calendario, contándonos de la vida y la ficción.

Y escuchamos un relato sobre la sombra de la sombra, mientras nos sobrevolaba el eco de unos haikus penibéticos. Escuchamos “Razones que prometen” antes de degustar de nuevo al Lorca de “Cielo vivo”. Para terminar desgranando declaraciones de intenciones literarias para este nuevo curso en forma de futuros poemarios de soledades e infinitud.

Y aprendimos que existe un lugar especial que se llama “Tintoreri” donde se despachan tintos y tonterías a granel. Mientras nos conmovía la nostalgia que destilaba un “Final con olor inocente”.

Y descubrimos al nuevo Premio Nacional de Poesía, que se llama Julio Martínez Mesanza y tiene una de esas intrahistorias que nos gustan tanto. Tanto que inauguramos el “trastantismo”, cuyo principal precursor del movimiento resulta que tenemos la suerte de que sea compañero nuestro. Mientras se nos desmandaban los ángeles de la guarda pues ayer pillamos a uno masturbándose mientras nos escuchaba… ¡Ay de quién será que así le guarda!

Y ahí en nuestro zulo compartimos revistas literarias como Troquel, o nuestros nuevos poemarios como el del Rap, como el de las Conjugaciones. Y queremos visionar cortos, hacer exposiciones y recomendar libros, pero ayer, y solo ayer, terminamos hablando de los incendios y la mala gente que comercia con la desgracia.

Escribir y escuchar, aprender y descubrir, enseñar y compartir. No tenemos remedio. Y no es ni vicio ni enfermedad. No es exceso de tiempo ni falta de obligaciones, que somos tantos y tan distintos que de todo tenemos. No es eso. Porque bien lo decían en El secreto de sus ojos: “aquel tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión”.

Como nosotros. Nosotros somos esos tipos que han vuelto a las andadas y desde ayer, festivo en nuestros calendarios, estamos de nuevo trapicheando con la palabra en el sótano donde conspiramos. No es vicio ni enfermedad. Es solo que no tenemos remedio. Lo que tenemos, bendita sea, es una pasión.

Rocío Díaz Gómez
26 de octubre de 2017

viernes, 14 de julio de 2017

35ª Jornada/X año: Miércoles, 21 de junio de 2017


La última, antepaisaje veraneo.


A esta boda miercolesa no participaba el bosque en su pleno.
Faltaban pájaros cantando, grillos acompañando la guitarra,
tampoco vi algunas hormigas preparando cena grande.
Hacía un calor de muerte así que los príncipes, princesas y algún emperador
pasaban largo paso, desde fuera dentro, en el ya conocido Santander.


Fueron Joselyn, la bella, con su palabra amorosa dejando al “trigo cantar futuro entre las hierbas“ y disputando una nueva Cleopatra con León, El Magnifico.

Fenoy, con la segunda parte de su verso roto ante una guerra interminable donde “la paz de la lluvia lenta y cálida/sostiene humedecida tu descanso”.
Interviene como siempre Lorca haciéndonos preguntar qué es lo que hacemos aquí.

Rocío no presenta nada.

Juan Antonio nos mete en el mundo de los rascacielos para seguir a  Ariadna y su hilo.
Hacemos hueco a  Dámaso  Alonso con su verso y la forma de recitar, acertada, por Javier.

Carlos nos presenta un ”Adán con más vocaciones de serpiente" en su relato “ Mamá, quiero ser cotilla”.
Goytisolo se hace presente por ser tan querido y recién desaparecido.

Y empieza la boda .
Joselyn pide un diez,
Javier un nueve alto,
Juan Antonio otro,
León una matricula.
Sube el nueve a diez para Javier por consejo correcto sobre Joselyn,
Carlos tiene prisa y sale , ¡puff!

Yuhooo, yo tengo un diez por reconocer “Elementos” y Ciuleandra empieza su paso sacudiendo vientre, mientras Eminescu, ministrel apoyado en un árbol, degusta una paja entre labios sonrientes, ¡vaya danza!

Rocío sigue sin presentar nada y Celia diciendo que ella no escribe versos y que ”una vez un poema invento una sed”.
Y en este tiempo, el de frente más alta, regalaba diez y a veces once, su nombre y su voz a quien lo ganaba.

Dragontea entra en siete-ocho versos y nos funda en un silencio meditativo: ”¿adónde van los perros cuando mueren?” Y así Aure se queda con el aura, el resto con diez.

Rocío sigue sin presentar nada.

Javier espera que caiga la presa y en “Watering hole” nos avisa de que “el crujido de la rama /nuestros pasos nos relevan “

...y aquí, justo aquí, aparece Rocío y su paja proverbial dónde se convierte en “mala mujer”, débito de su perfecta escritura, asegurando el punto más alto de la hondura hilárica.

Cinta lee su cuento, coge un diez, lo besa con una sonrisa y lo devuelve al aire satisfecha. Nada puede acabar sin Omega, sólo ella puede cerrar solemnemente el undécimo curso Rascamán dándole fuerza para volver al corro.

Y aquí se queda la boda y su magia,
guardando la gente y su misticismo en el verano,
creando nuevas odiseas, nuevos Ulises
en Elementos en peligro por Watering hole.


Mariana Feride
25 de junio de 2017

jueves, 13 de julio de 2017

34ª Jornada/X año: Miércoles, 14 de junio de 2017

Ante el juez


- Joselyn, León, Paco, Aure, Javier, Isa Moríon, Mariana Feride, Amelia, Juan Manuel, Iñaki Ferreras, Ana Gonz. y Alma.

El alguacil fue nombrando a cada uno de los encausados y fueron pasando a la sala tomando asiento frente al juez. La acusación es grave. Se enfrentan a una pena de cinco años de silencio y un día por pertenencia a banda armada. Sus armas, las más peligrosas: la palabra y la utilización, sin permiso de la autoridad competente, de su facultad de pensamiento. Han elegido prescindir del abogado defensor y quieren defenderse a sí mismos.

León, a instancias del juez, toma la palabra y se excusa diciendo que su ánimo no es muy bueno: en el traslado del reo desde Málaga hasta Madrid, supo de dos malas noticias: el atentado de Londres y la muerte de Juan Goytisolo.

- Háblenos de Goytisolo, ¿pertenecía a su Organización?, increpó el fiscal.
- Goytisolo escribió una biografía sobre Blanco White y Blanco White escribió sus "Cartas de España" que son maravillosas. Describe la España del s. XIX...
- ¿Adónde quiere llegar?
- Verá, en su libro hablaban por ejemplo de cómo ahorcaban a los condenados. Les ataban las manos por delante, el verdugo se subía sobre los hombros y apoyaba los pies, a modo de estribo, para hacer más presión.
- ¿Está usted intentando decirnos que nuestro sistema penitenciario y penal es cruel?
- Tan sólo estoy exponiendo hechos.
- Prosiga.
- Añadiré en mi defensa un texto, se trata de un soneto de Blanco White, que es un canto a la esperanza. Se titula "Noche misteriosa". Lo leeré en castellano y con permiso del juez, Joselyn, leerá a continuación y aportará esta prueba en el idioma en que se escribió, en ingles.

"Si la luz puede engañar así,
¿por qué la vida, no?"

Quedan resonando en la sala los versos de Blanco White. Se escucha el comentario en voz baja de León: es de una modernidad que te deja pasmado.

Cede León el estrado a Joselyn. Los acusados traen todos algo escrito. 

- Es notoria la actitud de tendencia al pensamiento de todos ustedes. ¿Algo que alegar? -pregunta el fiscal.
- Traigo un poema que me descargará, nos descargará a todos de culpa, titulado "Arraigo", con una cita de Juan Gelman: "Todos tenemos una patria: la lengua".
- ¿Pretende ignorar cuál es su verdadera patria, señorita?
- Déjeme seguir mi lectura. Sólo pretendo, como dice un poema de Javier, "habitar la palabra".
- Ya..., Javier. El que hemos identificado como el cabecilla del grupo. Continúe.

"El mar pudo más que las semillas"

El poema habla de sus antepasados... 

-¿Algo más que decir?
- Con su permiso leeré un segundo poema que he escrito en Madrid: "Traducción doble".

Mientras, Amelia, como en un arrebato, dice en voz alta lo que parece el principio de un poema y comienza a escribir en su silla: "Porque no quiero salir indemne de la lengua...". Joselyn la observa y lee sus versos:

"Se dijo que cuando Juan al fin obtuvo su libertad".

Habla de Filomena y Gréside, personajes de la Metamorfosis de Ovidio. Y cuenta la leyenda del ruiseñor.

Pide permiso para abandonar el estrado.

- Llamo a declarar ahora, con el permiso del juez, a Francisco Fenoy. ¿Qué quiere leernos?
- Aportaré dos pruebas para demostrar dónde está el verdadero peligro.
- Continúe.
- Leeré una oda a la multitud: "Amalgama en viajeros silenciosos...". Hablo de la Iglesia, como institución... Si me permiten, pido que Javier lea la segunda de las pruebas que determinará que en la Curia Vaticana existe corrupción. Le pido que nos lea el "Grito hacia Roma" de Federico García Lorca.

Impresionante este poema y su crítica al Vaticano.

Cede su sitio a Aureliano Cañadas al que se le oye murmurar, pesaroso: "Siempre me toca intervenir después de Lorca"... Extrae de una carpeta su papel y expone su defensa.

- Los dragones son los culpables. Usted lo va a ver, señor juez. Este texto habla de la Odisea, si me permite citar al clásico. Se titula "Peor". "Peor que caer en las manos de Circe...". Y este segundo poema, titulado "Ya viene", también habla de dragones: "No trates de esconderte / escaparte sería peor...". Los dragones tienen la culpa, no la palabra...

Interviene el fiscal para llamar a declarar a Javier, el cabecilla de la organización.

- Llamo al líder de este grupo. Creo que en este momento debe intervenir para explicar algunas cosas. Hable.
- El mal no está en la palabra o en el pensamiento. El mal está en el que no utiliza ambas cosas. No aportaré ningún texto mío para defender esta idea, señor juez. Acudo a dos autoras con las que comparto sus tesis. Los que no usan la palabra y el pensamiento están más cerca de la violencia. De la violencia hacia las mujeres, por ejemplo. Traigo el poema de Alma Pagés, compañera del grupo "Rascamán", titulado "Ciudad Juárez" de su libro "Un cuento oscuro". Y traigo algunos poemas de la poeta mexicana Xanath Caraza, de su poemario "Lágrima roja". Es la muerte, señor juez, en estas páginas de lo que hablamos. Persigamos a quien no permite pensar, a quien no permite escribir, a quien no permite leer.
- ¡Ya basta! ¿No le parece a usted que es irrespetuoso ante este Tribunal? ¡Baje del estrado y guarde silencio!

El fiscal mira al grupo de los acusados rojo de ira. El juez parece sonreír y ha asentido, pensativo, con las palabras finales de Javier.

"Isa Morión". Llama el fiscal a la siguiente encausada. Isabel, elegante, lanza una mirada galante al fiscal, apaciguando la tensión de la sala.

- A veces en lo breve está la respuesta, señor juez. Traigo una serie de aforismos: "La nada es un viaje al vacío".

Quedan resonando las primeras palabras de Isa Morión que prosigue...

- Y termino con un relato, en el que defiendo la palabra y defiendo la oportunidad y defiendo el viaje a lo desconocido. Es una crónica de Aguadulce y un encuentro con un extraño viajero de ojos verdes.

Isa ha conseguido seducir al fiscal que, más tranquilo, parece estar olvidándose del supuesto delito cometido.
Mariana Feride toma la palabra, una vez ocupado el lugar que deja libre Isabel.

- Voy a leer algo que quiere ser poema porque a veces las palabras son algo más que palabras: "Decías: Tienes que subir...", "Voy creciendo mientras busco la mía", "La hoguera está preparada".

Pareciera que el fiscal se da poco a poco por vencido, se queda sin argumentos. Apenas habla ya y los integrantes del grupo que quedan van ocupando el estrado. Sube Amelia Peco a exponer su defensa.

- Somos nuestra infancia y explicamos lo que somos gracias a la memoria, a nuestros recuerdos. Leeré una parte de la novela que estoy escribiendo. Son reflexiones sobre lo que vivimos, sobre cómo interpretamos el mundo.

En un acto espontáneo y demostrativo de unidad, suben juntos al estrado los cuatro últimos acusados. El fiscal se ha sentado en una silla, en silencio, mirando cabizbajo al suelo. El juez lo contempla con cierta lástima, viéndole ahí, indefenso.

Juan Manuel, Iñaki Ferreras, Ana Gonz y Alma como maniobra final y cediéndose el turno uno al otro y con rapidez exponen argumentaciones bien distintas. La palabra como vehículo de comunicación, de entretenimiento, de conocimiento...

Juan Manuel lee un pasaje del poema "La trama". Y lee su poema también "Increíble": "En un punto inextensible sin espacio y tiempo...".
Iñaki hace reír al público, al juez... El fiscal parece salir de su apatía, esboza una sonrisa. Trae un realto a modo de chanza: "La sesentona Maribel".
Y Ana Gonz, sin dar tregua ninguna, lee un poema en gallego "Vran no inverno".
Alma dice que ya se han leído poemas suyos y que no quiere añadir nada más.

La sala permanece callada, el fiscal mira al juez que le interroga con la mirada.

- ¿Quiere añadir algo el señor fiscal? -pregunta el juez
- Nada, señoría.
- ¿Mantiene su propuesta de condena de cinco años de silencio y un día por pertenencia a banda armada? ¿Desea rectificar?
- Señor juez... no tengo argumentos. Ellos decidieron defenderse a sí mismos. Creo que sus argumentos son certeros, contundentes, indiscutibles... El ministerio fiscal retira la acusación.
- De acuerdo. Tomo, pues, la siguiente decisión: dejo en libertad sin cargos a los acusados. Pueden marcharse. Y usted, señor fiscal... lea, lea un poco más y piense, no le vendrá mal.


Javier Díaz Gil
13 de julio de 2017

domingo, 25 de junio de 2017

33ª Jornada/X año: Miércoles, 7 de junio de 2017


El nudo del día siete



Y aquí está el nudo gordiano,
delante de miradas que disecan,
delante de mi conciencia.
No hay espada mágnum para cortarlo,
deshacerle imposible.
Queda sólo añadirle misterio.

Empezó aquella tarde de siete de junio, cuando los pensamientos alzaban niebla
y las palabras jugaban al escondite sobre la mesa grande.
La frente más alta cogió y levantó por los aires la palabra, el guante y mi nombre.
Con sonrisa engañosa dejo todo suspendido, esperando recoger los frutos del campo.
Miro la mezcla haciendo un giro curioso para caer como un trueno sobre la mesa...
Asumo con inocencia la belleza del momento y levanto inconsciente el guante,
sin intuir su peso.
Luego vi miradas inciertas, dudosas, curiosas incluso esperanzadoras
porque hay Alma y Rocío, Aureas, dragonteas, Davideas, dulcineas, Leones, Pintas, Arroyos, Celias buscando dentro de la hieroglifa grande, Ana y Briones con ojos penetrantes, Vicente, del uno en la vida, un Ismael de los Istambules y todos Primitivos y caníbalo-feridez por morder “carne y alma a la vez”.
En este paisaje el sol ilumina solo la palabra dejando al cerebro disfrutar. Interviene Lorca muchas veces sin necesidad de presentarse, dejando su aire meditativo sobre nuestros intentos .
Hay literatura si esta Lorca en su silla ante reservada y Confucio en la cabeza.

Por eso estoy aquí
con el nudo delante
como pueblo,
sin saber por dónde cruzar
para llegar a la bitácora.



Mariana Feride
25 de junio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

31ª Jornada/X año: Miércoles, 24 de mayo de 2017

Puré de papá y...


- Primera parte: "Un poquito de puré de papá"

Las tertulias literarias nunca se sabe por dónde te llevarán por aquello de que la creatividad, en cualquier momento, puede estallar hacia lugares si no insólitos, al menos, curiosos.

De ahí que comencemos en un gran salón comedor donde la cocina está abierta, con la peculiaridad de que disponemos de un solo menú: EL PURÉ DE PATATAS DE PAPÁ para aderezarlo con poemas y relatos donde los estilos y las formas son tan variados como variados son los rostros humanos.

La mesa está dispuesta y “Papá Javier” anuncia que el cocinero entra a servirnos el plato único del día: Un puré que, suponemos, es de patatas.

* La primera en atreverse a probarlo es Joselyn. Nos pone en la boca el sabor de un bellísimo poema dedicado al poeta John Keats

En su tumba hay una inscripción que dice: "Aquí yace uno cuyo nombre está escrito sobre las aguas". El poema es una alegoría a la relación del poeta con el agua y está lleno de imágenes y sugerencias que te tocan casi la sensualidad dentro del liquido elemento. 

* Llega el turno de Javier. En esta ocasión nos trae un poema de Javier Lostalé, “Hasta vosotros”. Despedirse es el vértigo sostenido… Este poema es una reflexión sobre lo que significa perder lo que amamos.

* Llega el turno de Juan Antonio. Mediante la imagen de un mendigo nos hace un recorrido por la soledad:

Solo sin siquiera caricias
con las que tu corazón 
descanse en sus detalles…

* León, recién llegado de Málaga, parece perezoso y se resiste a leer pero al final decide tomar partido en la mesa de comensales y acepta probar “El puré de papá”.

Como buen viajero que es, nos lee un poema dedicado a Marco Polo. Juega este poema con las imágenes simbólicas de lo que significa la aventura de viajar: conocer, indagar, y al final de camino la experiencia como poso para nuestra riqueza personal.

* Carlos Tejado. 

Nos sorprende con un relato que ha titulado, “Versión de mí en mi menor”

Un hombre busca una nueva versión de sí mismo, en el fondo se siente un fracasado.
Ironía servida en primer plato.
Fantasía y realidad.
Diversión en cuanto a la intención y el lenguaje empleado.
Crítica de una sociedad, que nos vende hasta lo que no es vendible.

* Con la intervención de Rocío concluyo esta Bitácora construida a medias con nuestro cocinero Mayor: Javier Díaz

Rocío, como casi siempre, manejando los sentimientos y las emociones con ternura, inocencia y realismo; un tres en uno, que domina a la perfección. 

Carmiña desea volar. Se fija este personaje en el vuelo de las gaviotas, algo que ella añora pero no puede por sentirse víctima de su destino…



Amelia Peco
1 de junio de 2017










- Segunda parte: "Algo para acompañar el puré, por favor"

Se marcha Amelia recomendándonos dos películas: "Figuras ocultas" y "Colonia dignidad", ésta última, basada en la época de Pinochet.

Los rascamanes me miran y exclaman al unísono: "Puré, puré... ¡Algo para acompañar el puré, por favor!". Así que, aviso al cocinero y le pido ¿unos codillos, os parece bien? Pues eso, unos buenos codillos, bien regados con vino.

Se les alegra el semblante.

* Nuestro buen amigo, Amando García Nuño, nos acompaña esta tarde y nos lee "Like a Rolling Stone". Nunca habría pasado del Principal, el viejo Sisifo.
Amando sigue con su buena costumbre de escribir textos nuevos para enviar a diez certámenes al mes.  Nos lee un microrrelato: "Fados en el hilo musical": Para ser atracador, le gustaban demasiado los fados...
Nos lee otro más, "Imposibilidades". ·El amor va en ese tren que pasa enfrente y que se marcha: la última posibilidad.
Dice Amando que hay una canción de Patxi Andión que habla de ello y Rocío cita otra canción de Pasión Vega.

* Isa Morión trae poemas tristes, dice (aunque con el olorcillo de los codillos y el buen vino emerge una sonrisa en el rostro de Isa). Dedicados a Mario Soria, que ha fallecido recientemente. Lee el poema "Pérdidas".

Hay pérdidas ligeras...

Para compensar, lee uno de amor "Cuando me besas".

* Paco Fenoy (que se limpia la salsa del codillo de los dedos con una servilleta blanca mientras aparta el puré de papá), bebe un poco de vino y toma la palabra. Este poema no lleva título porque hasta los intelectuales lo van a entender...

Se pasa mucho tiempo en las farolas...

Leo, a petición de Fenoy, el poema de Lorca, "Casida de la mujer tendida", de su "Diván del Tamarit". Qué grande es Lorca.

Lee Fenoy un microrrelato que ha escrito para el proyecto de los guantes de Aure: "El guante enlunado". Nos quedamos un tanto fuera de onda. No lo entendemos. Nos lo explica.
Le dice Carlos Ceballos: "la explicación es mejor que el cuento".

* Primitivo Oliva, lee el poema "Sueño en el andén". El título no me gusta (tampoco ha gustado el puré que todo el mundo ha dejado en el plato). Le recomendamos quitar el principio en el que habla de la estación de Embajadores. Lee un segundo poema más lírico. Nos ha gustado más.

* Carlos Ceballos no trae nada. Ni cerezas (hubieran venido genial para el postre). Tiene a medias un poema que ya nos traerá cuando lo acabe.

* David no trae nada. Bueno, traer, traer sí ha traído: un tupper en el que ha guardado para casa medio codillo que no se ha terminado. "Era muy grande", me dice. El puré se queda en el plato, eso no se lo lleva. No lo ha probado nadie. (Confieso que yo he tomado un poco del puré de papá y estaba sosísimo...).

Carlos Ceballos interviene de nuevo después de haber apurado su ración y nos lee un poema de Carlos Rough, Dicen que los Reyes Magos son los padres... del libro "Es un buen momento para invertir en sombras". El poema discursivo casi de flujo de conciencia es original y nos llama la atención.

* María Jesús Briones no trae nada para leer... David, atento, le presta un tupper que ha traído de más (chico precavido), Es que era mucho codillo, me lo llevo a casa...., nos dice.

Le pedimos que nos lea algo breve de lo que ya haya leído y elige tres textos: "Cuando seamos niños", "In vitro" y "El momento".

Nos recomienda un libro de Darío Fo que acaba de leer: "El país de los cuentacuentos"

Isa Morión recomienda una película: "Un italiano en Noruega".

Apuramos la copa de vino y cerramos sesión de tertulia por hoy: recogemos nuestros cuadernos, libros, poemas, relatos...
Y nos llevamos nuestros tuppers con el codillo que ha sobrado.

Atrás dejamos, sobre la mesa, el triste puré de papas...

Javier Díaz Gil
14 de junio de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

30ª Jornada/X año: Miércoles, 17 de mayo de 2017


Venecia destilada en ondas poéticas.

Nadábamos en nuestra Venecia particular y transformándose en sus canales, -un susurro indeleble de la verdad-, ya llegando a las orillas de la Literatura, cada uno cogió su lugar: Amelia, cual Marco Polo, marchaba con su compañero Omar a viajes orientales, Omega leyó sobre guantes, los cuales tenían diferentes dueños, imaginarias historias poéticas con títulos como “El cetrero”, “Perdida” y “Parte de ti” y situándonos en el Puente de los Suspiros con reminiscencias  de las prisiones de Piombi, esa Venecia  de Giacomo Casanova , esas mascaras de Carnaval.

Ya arribando a la Basílica  de San Marcos, con corazón contrito y benévolo, Paco nos deleitó con su poema “Oda al marginado”, frases como éstas: Este hombre espera al borde del camino, Con paciencia de piedra dolorida.

Juan Antonio rema en su góndola, cual gondolero nos canta “Guantes en crecendo”,”Los guantes  guardan presos esas manos", “Tan libres tocan el piano”. Esos ecos de Chopin , esa libertad de alma.

Javier deja su huella a un camino hacia el Palazzo Ducale con las aguas profundas de Federico García Lorca, título: "Paisaje de la multitud que orina”, No hay remedio para el velero japonés, Quedamos solos y solas aguardando el quitasol.

Si, todos al unísono exclamábamos es “un monstruo“ de imágenes, pergaminos, sueños, onírico de hiedra de luna, de sonámbulo en crepúsculo marino.

Seguimos con la fascinación  del que corre tras su senda interior, con otro titulo: “Paisaje de la multitud  que vomita” La mujer gorda vuelve al revés  al pulpo de pergamino.

Javier leía con dulce congoja, un hombre que supera todo, y el espíritu que inunda el universo. 

Poetas, soñad con vuestros tronos propios, en sus costuras rápidas de ellas sale la poesía más excelsa, el último poema del maestro Lorca era del año 1929.

Aure trae poemas para su nuevo poemario: “Orilla”, ¿Hay algo más  desolador que despertar en la orilla y no encontrar a nadie?, Trajo el mar otros cadáveres  y el tuyo, no con un final “Vencido “

Las calles venecianas que nos regalaba Aure erar un marco inolvidable de otras épocas y otras nebulosas.

Rocío, camina que camina, nos hallamos frente a la Biblioteca de San Marcos con un relato de viajes destinado a “Nunca coincidir “,el aura que le daba era único  y todos conocíamos  esa historia.

Miguel cantaba canciones de tiempos pasados  de Charlie García e Iribarren .
“Retrato de un adolescente”, “Tormenta de verano”, trovador que memoriza bastante sus cantos de expresión oral en medio de esa plaza veneciana.

Nuestro San Jorge se marcha para luchar con su Dragón, pero ¿Quién no es caballero o guerrero que lucha contra su dragón azulado?

Vicente nos traía su obra de teatro como si nos trasladara a esos teatrillos de Venecia  dieciochesca con su chascarrillo burlón  en el Teatro San Moisės.


“Azufre azul”, se convirtieron los poetas en diestros actores, Inspector y Matías, ejemplo de ligereza. 

Después de aquel fluido que nos acompañaba en nuestros recitales poéticos, dejándonos llevar por sus aguas venecianas, de esa gota que cae en sus aguas, en sus canales con las ondas que expande su sonidos reverberantes entre nuestros versos, relatos y obras dramáticos, nos envuelve el agua de nuestras ánimas.


Omega Escribano
31 de mayo de 2017

martes, 9 de mayo de 2017

27ª Jornada/X año: Domingo, 23 de abril de 2017


Día del Libro. 23 de abril 2017

Raudos y prestos para llegar a nuestra cita poética cual caballos blancos de Ben-Hur: Aldebarán, Altair, Rigel y Antares. 

En aquella sala se oían los mejores sonidos, la palabra escrita cobraba vida delante de nuestros ojos, desde el cuento de el punto y la raya hasta el despecho amoroso de un hombre, un sinfín de escenas en enredado baile brotaban del alma humana, nosotros humildes bardos, sentados en nuestros sitiales, esperábamos la oportunidad de hacernos escuchar.

Conduciéndonos, un amable psicopompo de nombre Elena Peralta, llevándonos por sendas brillantes como Ovidio a Dante Alighieri. Fuimos broche de esmeralda y rubí, fuimos página de hiedra del libro que, formados por cuarenta almas nobles, dejamos nuestro lacre de hematites impreso
En ese atrio de bello lino, de austero roble, nuestras voces dejaron paso a oídos curiosos, el primero, veloz como Aldebaran e impetuoso, Javier, lee las poesías de su libro ”La palabra y la carne”, títulos: “El recién llegado”, pluma hábil donde las haya y “A veces cuelgan ángeles de tus labios”; a su encuentro Pablo Llorente como un Rigel con paso firme y trote contenido, su poema “Con ficciones, quimeras, desvaríos”, fue de importancia sublime. Detrás, con rebelde cabriolas Omega, cuál Altair  sumido en su poema “Soledad”, y las profundidades de “Samhaim”salió dejando la estela de un extraño sueño; Iñaki Ferreras, en su baile y juego acrobático, leyó el poema de Feli Martínez,”Dios está detrás de mi”: sus palabras eran bolas de cristal de verdades hacia lo supremo, con el peso y fuerza de su acordeón. Nuestro Antares tocaba tango-habanera “Ahora, amor”y “El vals de las olas” sonidos de envoltura de moiré y sueño hipnótico de un Sena. 

Ya terminados los aplausos y con nuestros corazones henchidos de felicidad, nos dirigimos a “El almirante” lugar de mar agitado y de entretenimiento sutil, nuestra charla transcurrió con motivo de versos y la palabra, de curiosidades y en compañía, a nuestro cobijo, de dos pájaros únicos, un ruiseñor camarada de aplausos y apoyo en Mª Jesús Briones como dulce alondra de vuelo cromático y Cristina, un vencejo que hallado con tierno trío no nos dejó indiferente. 


Ya para marcharnos, ya los cuatro en el carruaje de Apolo volando hacia el sol, al viento de los versos, de la palabra, al Dios de los poetas. Día del Libro que es la inspiración para todo ser que en su cabeza laureles de Apolo orna, el sueño dorado de rayos de la musa Calíope desee imprimir, plasmar un solo haz de luz poético. 

Omega Escribano
29 de abril de 2017











Os dejamos (aunque el sonido y la imagen no son muy buenos) algunos vídeos de los participantes rascamaneros):

Iñaki Ferreras interpreta una pieza con su acordeón

Iñaki Ferreras interpreta una segunda pieza

Omega Escribano en la lectura de uno de sus poemas: "Soledad"

Intervención de Javier Díaz Gil

miércoles, 26 de abril de 2017

26ª Jornada/X año: Miércoles, 19 de abril de 2017

La pequeña Bita y el BIC de cuatro colores


La pequeña Bita ya no es tan pequeña, tengo más de diez años me dice al oído mientras se sienta a mi lado porque, como siempre hace, ha ido uno por uno tirándoles de la manga a los rascamanes para que la dejen sacar de su mochila sus lápices de colores y su cuaderno para ayudarles a escribir la Bitácora de hoy.

Debo ser muy pequeña aún y no me ven, se queja con un mohín de disgusto la pequeña Bita.

Siéntate conmigo, le digo.

Bita saca de su mochila rosa su cuaderno y un boli de cuatro colores BIC que le ha regalado un primo mayor. Yo voy apuntando y luego tú me soplas lo que falta, de acuerdo, le contesto.

A todos os conozco, me dice. Mira, habéis venido: Paco Fenoy, María Juristo, tú, que te llamas Javier Díaz, Rocío Díaz (que fue quien me sentó a su lado la primera vez, el 17 de febrero de 2016 ¿te acuerdas?), Ana Nieto, David Lerma, Carlos Tejado, Iñaki Ferreras, Ana Gonz y José León.

Yo la miro y asiento y ella sonríe.

Ha escrito los nombres con el color rojo y ahora baja muy seria la teclita del color azul para empezar a anotar lo que hablamos.

Escribe "María Juristo", y subraya el nombre con el color verde.

María Juristo podría ser mi abuela, cómo me gustaría. Habla de sus nietos y se la ve feliz. Me podría contar cuentos como este que termina de leer hoy "El niño que buscó su nombre" (y veo que Bita escribe el nombre del relato con la tinta negra y continúa de nuevo con la tinta azul de su boli BIC en un continuo ir y venir de clics que le encantan).

Habíamos leído ya dos partes en tertulias anteriores, le explico a Bita. Sus limpios ojos azules me están diciendo en silencio que lo sabe muy bien: el episodio de la casa en la que el marido mató a su mujer y el de la fiesta del pueblo. El niño va acompañado de su gato Milord (y subraya el nombre del gato con la tinta verde).

Brido, Cordo y Toler son los tres nombres que María le ha dado a cada una de las hebras que cruzan el ojo de una aguja que hay en el cielo. El niño toma consecutivamente cada una de ellas y llega a sitios donde hay hombres diminutos, u hombres sin rostro que le ceden el paso hasta ocupar el primero de la fila, una fila que conduce a la nada. Y la última hebra, Toler, que conduce al fondo del mar. Allí dirá el niño "Dí mi nombre Divina Perla". (Bita es muy rápida con el dictado. Ha anotado todo el párrafo anterior para el que me ha pedido ayuda y me mira pícara mientras subraya en verde el nombre de las tres hebras. Clic, clic y vuelta al azul).

Bita se queda embobada escuchando a María Juristo contar cosas de su faceta musical. Tiene compuestas más de cincuenta canciones.

Interviene ahora Paco Fenoy (escribe Bita y subraya "Paco Fenoy" clic-clic en verde). Dice que corregirá sus haikus cuando Juan Manuel le escriba el prólogo.

¿Sabes qué es un haiku? le pregunto y ella me mira con suficiencia y me repite... ¿no te he dicho que tengo más de diez años? Duda zanjada. Me confunde y me asombra su aspecto frágil y su sabiduría.

Paco ha estudiado los haikus del libro "Sin otra luz" que le presté de Félix Arce, Manuel Díez Orzas y Mercedes Pérez. Dice que encuentra que hay dos tipos de haikus: unos, en los que el paisaje se mueve y otros donde es el ojo el que se mueve. Toma nota con celeridad, Bita. Buena apreciación, Paco, le digo, y leemos algunos haikus de ese libro que demuestran su teoría.

Escucho los clic-clic-clic de Bita, tinta azul para escribir, tinta verde para subrayar, tinta negra para los títulos de los libros...

Ha traído notas en el poema que va a leer, me susurra Bita. Y es que Fenoy no se quiere olvidar de contarnos en su intervención algunas cosas: que le gusta más el José Hierro de los años 50. Dice que los poemas de Cuaderno de Nueva York no son más que una noticia a las que ha puesto música y decoraciones.

Me mira Bita. Es su opinión, Bita, le digo. ¿Lo has anotado? Levanta el boli BIC de cuatro colores triunfante. No se me ha escapado nada, Javier.

Leo un poema de José Hierro de los años 50, de los que él denominada "reportajes": Réquiem, que comienza:

Manuel del Río, natural
de España, ha fallecido el sábado
11 de mayo, a consecuencia
de un accidente. Su cadáver
está tendido en D’Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
a las 9.30 en St. Francis.

Añade Paco que fue Aurora Albornoz quien le recriminó a José Hierro en un acto público que dijera que la mayoría de la poesía de Miguel Hernández era menor.

Clic-clic. Tinta negra para el título del libro de Fenoy: Laberinto sin luna. Lee Paco el segundo poema de ese libro, su Diván del Tamarit particular que ha titulado (clic, tinta negra) Oda a la pobreza.

Qué trajín se trae Bita.

Me da pena no usar el color rojo, pero lo guardo para una cosa, me dice. Ya lo verás. Le guiño el ojo. cómplice.

Olvidada la lluvia sobre el río...

Transcribe Bita el primer verso.

Le cambiamos el orden de las estrofas y la última se la dejamos como penúltima. No le parece mal a Paco.
Dice que ese libro es un ciclo de 19 poemas. Y añade (se lo dicto a Bita) que el protagonista de su libro muere loco, al contrario que D. Quijote que muere "ortodoxo": cuerdo.

Escribe Bita ortodoxo con x. Muy bien. ¿Sólo tiene diez años?...

Es mi turno. No he traído nada mío. ¿Qué vas a leer?, me pregunta bajito Bita.

He traído poemas de dos poetas españoles: Luis Muñoz y Juan Antonio González Iglesias. Una compañera de trabajo me pidió poemas de amor de temática homosexual y recordé estos dos excelente autores. Los poemas que he traído les han gustado mucho.

Dice Rocío que era su turno pero me ha dejado colarme, sin decir nada, porque le gustan mucho los poemas de Luis Muñoz.

Aun así le deja también el turno a Carlos Tejado, me dice Bita.

Carlos se tiene que marchar y ha traído un poema que le instamos (con "ns", muy bien, lo escribe Bita). Sol y sal (clic-clic tinta negra, tinta azul), un poema de amor y arena, como dos croquetas y un móvil que suena.

Rocío no ha traído nada, esta semana no ha tenido tiempo para escribir.

Clic-clic. Subraya en verde Bita el nombre de Rocío y el de Ana Nieto, que es quien interviene ahora. Trae un poema con un título entre paréntesis (Poema inventado). Le sugerimos que quite la palabra sueño porque creemos que el poema gana. Llega León (subraya Bita en verde) en ese momento y le lee el poema Ana Nieto. Le gusta a León. Algunos cambios y listo. Ven cuando quieras, le dice Bita, siempre serás bienvenida. Ana no puede venir muy a menudo.

David (clic-verde-clic-azul) no trae nada pero nos dice que está escribiendo su nueva novela. Lleva unas 50 páginas. Dice que quiere escribir tan bien que le cuesta no hacerse repetitivo.

Dice León (clic-verde-clic-azul) que ha venido en el tren desde Málaga directo con su maleta a la Tertulia. Venía leyendo Frankenstein (clic-tinta negra) de Mary Shelley (clic-clic) y le está encantando la cantidad de historias paralelas que cuenta creando una atmósfera que te atrapa. Hablamos de cómo escribir novela.

He tomado nota de todo esto también, Javier, no me mires así: Frankenstein me encanta, aunque yo soy más del Conde Drácula.

¿Me ha parecido que le brillaban los ojos y le asomaba un colmillo a Bita?

¿Será que llevamos ya mucho rato de Tertulia?

Iñaki Ferreras (Bita me enseña el boli BIC y me hace un doble clic casi ya desafiante) ha traído de Zamora un folleto de la exposición "El rostro de la Letras" que ya se expuso en Madrid. Sólo por ver la exposición ya vale la pena el viaje a Zamora, nos dice.

Bita está desaforada, escribiendo todo lo que se cuenta. Ya no hace falta que le dicte nada. Ha cogido carrerilla y el boli BIC casi echa humo.

Iñaki nos lee un relato/artículo del periódico 20 minutos que le ha gustado firmado por Isasaweis, "Regalo una estrella". (Los clic-clic-clic de Bita son cada vez más estruendosos como haciéndose notar cada vez más pero no dejando de dejar perfecta su combinación de subrayados verdes con título en negro, con texto azul...)

Anagonz tenía una cosa a medias y no la ha terminado. Ha estado en Huelva, ¡donde nació Juan Ramón Jiménez! grita Bita ya casi fuera de sí.

Ha estado viendo la casa de Juan Ramón y nos cuenta las anécdotas que sobre la vida de Juan Ramón y Zenobia ha aprendido.

Los CLIC-CLIC-CLIC suenan ya muy alto y casi nos impiden escucharnos. Miramos a Bita y ella nos mira con los ojos enrojecidos. ¿Dónde quedaron sus limpios ojos azules?

León (CLIC VERDE-CLIC AZUL) nos lee el poema "La música del Titanic". Es un texto que intenta transmitir el efecto de la música mientras se hundía el barco y los músicos del Titanic seguían tocando...

Oh, la, lá
que se moja la punta del frac...

Este vals
es el último vals.

¿HEMOS ACABADO?, me pregunta Bita, sudando, desencajada, mostrándome un breve colmillo.

Sí, le digo algo atemorizado.

Entonces, usaré el color rojo...

Clic-clic

Para poner tu nombre y el mío al pie de la bitácora de hoy.

(Me das miedo Bita, me das miedo...)


Javier Díaz Gil y la pequeña Bita
26 de abril de 2017




sábado, 22 de abril de 2017

25ª Jornada/X año: Miércoles, 12 de abril de 2017

Bitácora de Miércoles Santo

En mitad de la Semana Santa y a pesar de que es tiempo de vacaciones un grupo de rascamanes decidimos reunirnos este Miércoles Santo. En Madrid y con ganas de Tertulia estamos Paco Fenoy, Javier Díaz, Leticia Cabeza, Rocío Díaz, Pablo Llorente, Mª Jesús Briones, Alma Pagés y Vicente González.

Paco Fenoy empieza el turno de lectura después de haber charlado con Leticia sobre sus actividades y su consulta de Psicología,

Paco va a empezar a leernos un nuevo libro que escribió justo antes de empezar a asistir a Rascamán. Basa su estructura formal en la del "Diván del Tamarit" de Lorca.

Lee el primer poema que no tiene título aunque sí lo tiene el libro: "Laberinto sin luna". Corregimos alguno de los endecasílabos y le proponemos que los convierta en un verso impar de 9 ó 7. Parece casi convencido. Lo pensará.

Yo no he traído nada mío pero quiero leer un poema de José Hierro de un libro que editó el Centro de Poesía José Hierro de Getafe con una breve antología de sus poemas. He traído dos ejemplares que he regalado a los dos primeros en llegar: a Paco y a Leticia.

Leo el poema "Canción de cuna para dormir a un preso"

Lo transcribo aquí completo:

Canción de cuna para dormir a un preso 
(Tierra sin nosotros, 1947)

La gaviota sobre el pinar.
(La mar resuena).
Se acerca el sueño. Dormirás,
soñarás, aunque no lo quieras.
La gaviota sobre el pinar
goteado todo de estrellas.

Duerme. Ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
No hay más que sombra. Arriba, luna.
Peter Pan por las alamedas.
Sobre ciervos de lomo verde
la niña ciega.
Ya ni eres hombre, ya te duermes,
mi amigo, ea…

Duerme, mi amigo. Vuela un cuervo
sobre la luna, y la degüella.
La mar está cerca de ti,
muerde tus piernas.
No es verdad que tú seas hombre;
eres un niño que no sueña.
No es verdad que tú hayas sufrido:
son cuentos tristes que te cuentan.
Duerme. La sombra toda es tuya,
mi amigo, ea…

Eres un niño que está serio.
Perdió la risa y no la encuentra.
Será que habrá caído al mar,
la habrá comido una ballena.
Duerme, mi amigo, que te acunen
campanillas y panderetas,
flautas de caña de son vago
amanecidas en la niebla.

No es verdad que te pese el alma.
El alma es aire y humo y seda.
La noche es vasta. Tiene espacios
para volar por donde quieras,
para llegar al alba y ver
las aguas frías que despiertan,
las rocas grises, como el casco
que tú llevabas a la guerra.
La noche es amplia, duerme, amigo,
mi amigo, ea…

La noche es bella, está desnuda,
no tiene límites ni rejas.
No es verdad que ni hayas sufrido,
son cuentos tristes que te cuentan.
Tú eres un niño que está triste,
eres un niño que no sueña.
Y la gaviota está esperando
para venir cuando te duermas.
Duerme, ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
Duerme, mi amigo…
Ya se duerme
mi amigo, ea…

En el penal del Dueso, en Santoña, estuvo preso José Hierro al acabar la Guerra Civil. Ese es el escenario de este poema. Tiene el ritmo de las olas y de la nana. Vicente habla del ritmo y la importancia que tiene en el texto.

Leticia trae un poelato, como nosotros decimos, titulado "Una mirada ajena". Ha intentado mostrar los efectos que una mirada produce en el mirado. Y de sobra lo consigue. Le recomendamos cambiar la expresión "una mirada" por "tu mirada" para que el lector se implique aún más en el texto.

A raíz de este cambio, hablamos de Raymond Queneau y sus Ejercicios de estilo. Cómo narra un incidente trivial de 99 maneras distintas. Leo algunos de esos relatos. Sigue siendo una referencia para la creación.

Turno para Rocío. Nos trae un relato que ha escrito para un concurso: "San Dioniso y las tabernas encantadas". No desvelaremos mucho más de este relato, que anda "concursando".

Pablo Llorente nos habla de la poesía surrealista, de flujo de conciencia. Y nos trae un poema de Javier Delgado, que pertenece al Taller de Poesía de Guadalajara de Jesús Aparicio. Se titula "La intensidad, no obstante".

Nos parece que no basta con ir proponiendo en un poema imagen tras imagen. Deben llevar al lector a algún sitio, a alguna conclusión.

Pablo nos recita dos haikus suyos sobre "águilas y cuernos". Y nos cuenta la experiencia de la visión de cinco águilas que dio origen a uno de los haikus. Le aconsejamos cambiar el orden de alguno de los versos y ve que gana mucho el haiku así.

Mª Jesús nos ha traído un micro titulado "Cóctel Margarita". Le doy una idea para cambiar el final con la que todos están de acuerdo. Yo he interpretado que ese trata de una asesina aunque no era la intención de Mª Jesús mostrarla así. Pero el relato gana en sentido y en drama.

Alma nos recuerda a un poeta, amigo  personal de ella, recientemente fallecido. Se suicidó hace pocas semanas: Adolfo Cueto. Alma lo conoció pues compartió tertulia con él hace años, también amistad y poesía. Nos lee poemas de él, de un libro que fue premio Ciudad de Burgos: "Diverso.es".

Lee Fosa (Memoria poética).

"Por estas calles sabrás que he existido..."

Poema dedicado a Madrid.
Se emociona Alma. Y los rascamanes presentes también.

Cierra el turno de lecturas este Miércoles Santo, Vicente. Trae un diálogo titulado "Como polla al culo", en el que una pareja de policías, un Inspector jefe y su subordinado, Matías, que se conocen desde pequeños, discuten porque cada uno entiende la responsabilidad de forma diferente. El título responde a una expresión utilizada por el Inspector.
Vicente busca dos actores para que lo interpreten el martes 18 de abril. Pablo le facilita un contacto.

Rocío, a petición de Vicente, nos lee las dos primeras páginas.
Reparte Vicente copias para que podamos leer todo el texto en casa.

Lo decimos a menudo, pero estas Tertulias menos numerosas son más relajadas, da tiempo a leer y conversar y sin duda, nos vamos satisfechos.

Nos despedimos, contentos de habernos reunido en este Miércoles Santo.

Disfrutad de las Fiestas.


Javier Díaz Gil
21 de abril de 2017

jueves, 20 de abril de 2017

24ª Jornada/X año: Miércoles, 5 de abril de 2017

La famosa isla Perejil


Tras navegar plácidamente por el Atlántico, Cinta nos leyó el cuento titulado “El pollo sentado”, que es la pequeña historia de una mujer que prepara todos los días un pollo a su maridito; pero una foto del bípedo le cambia la vida. Y tras terminar este relato lleno de ironía nos lee el cuento titulado “Huracán en un vaso de agua” en el que un joven está enamorado de una muchacha de multitud de trocitos rubios que le caían por la espalda y bailaban. Cuento muy bello, en el que nos obsequia con frases como la noche pareció llenarse de  sonidos de manantiales, o el brillo de sus ojos triunfaba sobre las velas distribuidas por el salón, o esta otra pasó la noche y el alba nos encontró vestidos de agua. Toda una gozada de prosa poética, en un cuento desarrollado en la playa.

Aquella mañana, tras hacer nuestra travesía del Atlántico avistamos la famosa isla Perejil,  conquistada por las tropas españolas en la mayor gesta de todos los siglos. Hazaña nunca lo suficientemente reconocida por la Comunidad Internacional, y efectuada tras el detallado plan estratégico elaborado por el inefable y ubicuo Ministro de Defensa Sr. Trillo, vilmente vilipendiado por el asunto del Yak-42. Singular Jefe de la tropa, que dio como resultado la conquista de dicha isla,  más cuatro cabras, medio cojas, apresadas, ante los atónitos ojos del pastor marroquí.

Nuestro capitán, Javier, mandó  una chalupa con el encargo de recoger unos cuantos kilos de perejil para aderezar los distintos manjares, que nuestro cocinero Aureliano nos estaba preparando. Tras una caminata por caminos de pedregal y coger las aromáticas yerbas, nos despedimos del pastor, que seguía bizco desde la proeza protagonizada por las tropas enviadas por Trillo, para mayor gloria  de nuestro Embajador enviado a Londres, para iniciar la conquista del Peñón, con la ayuda de su despacho de abogados experto en camuflar trileros.

Subimos, no sin serias dificultades por mi parte -mis setenta y cuatro años, diantre, sí que me pesaban- al barco, momento aprovechado por Aureliano para recitarnos su poema Hermanos, del que entresacamos los versos:

“ En cuántos circos, en cuántas ciudades
no habitó nuestra música”

Para terminar con estos magníficos versos:

“Nos han dejado solos
con nuestros instrumentos”

Y tras una copiosa paella aderezada con perejil recién capturado en la referida isla, después nos contó su paso por el ejército, en el que le destinaron en el Regimiento de Cazadores de Montaña, que tras diversas jornadas por escarpadas rutas llenas de desfiladeros, guijarros, riscos y amenazantes cuñas de afilado granito en las que nuestro maltrecho héroe se dejó su flácidas carnes, ensangrentado, fue enviado al hospital en el que se decretó su expulsión del Ejército porque semejante guiñapo no podía representar a nuestras fuerzas armadas; lo mejor: arrojarlo a las alcantarillas de la vida civil. Buen viaje pues. macilento Aureliano.

Menos mal, que terminaste tu historia con una cancioncilla de tu cosecha almeriense;

“Estando la molinera
sentadita en su molino
…………………………………..
La camisa trae rota
y el corazón en su sitio
y por coserla deprisa
el corazón le ha cosido.”

 A lo que la piratería respondió con la siguiente canción, recién escrita por el menda en un descuido planetario:

“ y dentro del cabás
había un ratón,
que además de engullir
un enorme botón
pimplado ha
la botella de ron.
Que cabrito
este ratón,
que además
jugaba al pin pon.
Jua,jua,jua,jua”

Mucho barullo marinero, tacos, palabras ininteligibles, ajetreo de patas de palo, algún que otro puñal danzando por el aire, silbidos y ¡Hurras! por doquier. Vamos, un despelote. Menos mal que Javier echó mano de un libro de Haikus que se encontró en su viaje a Japón perdido en una trocha del que entresacamos estos haikus:

El gusano
cierra entorno a sí
una hoja

...

De un quiebro
desaparece en el muro
el verde de un lagarto.

...

Una yegua me mira;
de su boca gotea
el agua del arroyo.

Libro escrito por varios autores: Félix Arce, Manuel Díez Orzas y Mercedes Pérez.

Muy recomendable, incultos y sudorosos corsarios.

Tras recoger vítores y canciones nos enfrentamos a las embravecidas aguas del Estrecho que, agitadas por un desabrido Neptuno, las ensartaba en su tridente, un tanto  oxidado después de tantos milenios, lo que nos libró de un probable tsunami; no sin deteriorar el palo mayor, obligándonos a atracar en el puerto de Gibraltar. Y según está el panorama, no es para tomárselo a chirigota, ¿o no?, lejano, aburrido y adormilado lector. Que la furia de Poseidón sea contigo.

Por su parte Fenoy, sin duda poseído por Baco, nos obsequió con la canción de rap En contra, con su carraspeada garganta:

“Luchadores de la libertad,
batalladores del alba,
contra la caverna y su canalla
echemos sus crímenes al fuego,
purifiquemos el aire obsceno
…………………………………”

Tras varios ¡Hurras! de la tripulación, Fenoy fue llevado a hombros y arrojado a las fauces de un tiburón blanco; pero valerosamente y a riesgo de perder su vida, Aureliano, en el momento oportuno, puso una traviesa entre sus fauces que afortunadamente permitió rescatar a nuestro atribulado Fenoy, que saludó al graderío clavando su daga en el catalejo que sostenía el asombrado vigía desde su atalaya, mientras la marinería volvía a lanzar al viento ¡hurras! y cimitarras. Menos mal que el antropólogo León tomó la palabra y nos habló, no sé a cuento de qué, sobre la famosa Pirámide Circular  Cuicuilco, construida unos 600 años antes de Cristo muy cerca de Ciudad de México y sepultada por la erupción de un volcán que  habían predicho sus augures. Al hilo  de lo cual tomó la palabra la joven mexicana Ina, recién incorporada a nuestra tripulación, en uno de nuestros asaltos a las Islas Caimán.

Ina nos regaló una prosa poética muy sensitiva, como lo muestran estos pasajes de su poema 

Relámpagos raíces:

“Era capaz de sentir en su propia nuca la inmovilidad
La espada en el interior de una vitrina
………………………………..capaz de ser
atravesada por un caballo”

En el poema Ágatas:

“Las cerraduras viejas de canela no sirven como amuleto
……………………………………………………………………..
Absorbidas, y tristemente vendidas; a su majestad la sonrisa
recién pulida. Así es la tierra sin acontecimientos,”

Y en el poema Sobrevolando Berlín:

“……………………..como si quisiera arrojarla a un abismo de matices
……….el mundo bifurca también las venas”

Rocío, tras atravesar con su daga a una tortilla que Aureliano había lanzado al aire, haciendo de diana móvil, nos leyó el cuento Certificando el amor en la que se describe una historia de amor entre Preciosa y un empleado de correos, apoyándose en una serie de cartas en las que la autora nos deleita con destreza y magia en el manejo de esta historia tan romántica.

Alma, por su parte nos anuncia la próxima presentación de su poemario el día 18 de abril en la Biblioteca Municipal Manuel Alvar, leyéndonos un hermoso poema del que entresaco los versos:

“Llora la lluvia su dolor
sobre el calmo murmurar de las olas.
…………………………………………………………….
Asoma el verdor sobre la niebla
grito, tal vez de esperanza”

Cuánta belleza, Alma.

Iñaki, por su parte, tras dejar el acordeón en un barril abandonado, nos lee el relato El hombre acartonado, relato inacabado sobre el estado decrépito de un mendigo seguido por su perro, como única luz que le acompaña en su soledad.

Por su parte Carlos, después de una peligrosa travesía por los Mares del Sur, terminó en una barquita exhausto y hecho un pendejo; barquita a la que nuestro vigía pudo divisar y, tras reponerse con un buen bocata de chorizo y demás víveres, nos leyó el poema Pide la luz y los zapatos. Poema de crítica social y defensa del Medio Ambiente. Por ello nos dirá:

“………………………..Hoy
no han conseguido envenenar su azul .
………..No. No han conseguido quemar
 Su dulzura con las estelas aviónicas, corrosivas”.

Sí, Carlos, hay que luchar contra los que como Trump, quieren ahondar en las heridas del Planeta.
Muy Bien, pues siguiendo a León Felipe: “El poeta es la voz antigua de la Tierra”

Por su parte, Javier nos leyó del poeta Luis Alberto de Cuenca, el poema Línea Clara, poema irónico donde los haya, que termina con el verso:

Defiéndenos Tintín, que nos atacan,

Y también, el poema titulado Lo sagrado:
“…………………………………………………………………
Cuerpo gastado por las decepciones
y por los desengaños, pero erguido
como un árbol al viento de la vida:
ese es mi privilegio, esa es la única
visión de lo sagrado que conozco”

De pronto, un descendiente directo del Almirante Nelson irrumpió en nuestro maltrecho barco, rodeado de abundante tropa armada  hasta los dientes que nos apuntaba con caras de pocos amigos. Nelson, dirigiéndose a Javier, le increpó en un correcto inglés, pero el personal no entendió ni jota.

-¡Que hable en cristiano!-gritó León

A punto estuvo de abofetearlo Nelson; pero la intervención del primer ministro gibraltareño evitó que la cosa fuera a mayores.

-Que sepa vd, que los ingleses hablan inglés, y que son vds. los que están obligados a aprenderlo. Lo contrario sería una humillación que sólo podría ser restaurada con otra guerra del tipo de las Malvinas. De momento, pasarán por los tribunales británicos por intrusismo corsario, pues ese es un monopolio inglés desde la conquista de América y aquí sólo admitimos a los defraudadores fiscales españoles y otro tipo de honorables ladrones. No a unos desarrapados como vds.-nos dijo  Picardo.

Y aquí estamos, en un frío calabozo, mis queridos lectores, esperando que el eficiente Trillo nos saque de esta encrucijada tras hábiles negociaciones entre truhanes.


Juan Manuel Criado Manzano
17 de abril de 2017