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jueves, 5 de mayo de 2016

27ª Jornada/IX año: Miércoles, 4 de mayo de 2016

Una bitácora que se resiste


Es un miércoles extraño. El Sr. Fenoy y Javi Boss han cumplido años regalándonos con pastelitos y rosquillas que presiden la mesa tertuliana. Somos cuatro gatos y 50 dulces, a mucho tocamos. No soy la única que no consigue quitar los ojos de las bandejitas pero suena el campanazo de inicio y nos centramos:


León: Heráclito  el de las aguas.

Lo que mana del agua que mana, nadie sabe
No podemos saber lo que arde en la llama
Zumo de astros
Ya eres mármol, antesala
Todo se acaba

con las ruinas del pasado hago edificios nuevos” es rescatable ese verso.

Rocío significa que AMA las reformas.

Juan Antonio: la poesía es muy enrevesada y no se debe explicar.

Javier: hay distintos niveles de lectura, sensorial, referencial, filológicas...

Se habla del cajón que tiene todo poeta, como lo nombra Juan Ramón Jiménez "MPS (meditado para siempre)".

Juan Antonio viene con un relatito, “el Premio” y se pone a explicarlo... Sí, habéis leído bien, lo explica porque la poesía según él no debe explicarse pero los relatos sí: “ yo quería avisar de que no se trata de un niño, es un pre-universitario”.

Nos lee “la carta”, que ha refundido de los comentarios a su texto en otras tertulias:

“Juan se iba a la sierra con su profe y al salir dejó una carta dirigida a su familia:

Queridos padres y hermana:
Os he dejado esto y un sobre sorpresa

Me siento orgulloso de vosotros: tú, papá, como el agua
Tú, mamá, como el ave ruiseñor
A ti, Diana, mi hermana, la de los problemas con los estudios, ansiaba abrir el pequeño sobre sorpresa…
¿qué contendría?

Tenéis buenas bases, la problemática vuestro trabajo en el aula”

De nuestro próximo tertuliano, si no entendéis nada y os cuesta seguir el hilo, no os preocupéis, es porque está escrito en fenoyés.
En Almería hay muchos, pero que muchos, todos provienen del s. XVIII.

Se dice, se comenta que a nuestro Paco le mandaron a Níjar con 7 años con su abuela pero a los tres meses su abuela estaba hasta el moño de sus travesuras y le mandó de vuelta. Es entonces cuando el niño Paco empezó a balbucear su idioma propio fraguando lo que sería después uno de los grandes misterios de la tertulia rascamanera.

Juan Manuel afirma que los Fenoys de Almería en realidad provenían de Colmenarejo… Puede ser, pensamos el resto.

Lee el Sr. Fenoy (Paco) otro poemario pero más sencillo porque está pensado para la juventud preparada (dice mirándome no sin sorna): dividido en 5 poemas, 5 versos, 5, 5

“De un silencio que no muere”

1.- Cuando en la voluntad de la ciudad...
predominan las playas desiertas...
se nutre en la raíz de su verdad...
puerto seguro en este valle...
embebido de tanta armonía...

A León le parece precioso y se comenta la necesidad de una tertulia con trompetilla.

2.- Ensimismado palpa su legado...
los arboles le transmiten sueños...
se alimenta en el seno del rio...

Resulta que al Sr. Fenoy le va mejor el verso libre que lo constreñido en “verso blanco”.

Juan Manuel “trae una pijadita”, según sus propias palabras. Aquí dejo lo que de ello recuerdo:
De “Planeta de autómatas”, cuando voy a escribir de una cosa me sale de la otra y está vez lo que me salió es la nana a un bebé:

            Shhhhh. Mis queridos electroncetes de patán...

            Papá cable, con un spray de protones,...

            De protones vuestros pedos virtuales neutralizan...
   
            Colorín colorado este cuento sin electrones se ha quedado.
            Shhhhhhh

Gusta mucho aunque no le haga justicia mi transcripción incompleta..

Javier nos lee un poema hecho sobre fotos, dedicado a su mujer Piluca, del 2012:
           
            Tu figura se hace invisible...
            Detrás de mi está la tarde...
            Y las paredes son agua...
            Y solo queda el verde

Y otro:

            Supiste de la distancia...
            Carne abierta...
            Y dudas si mereces el castigo...
            Llegar al lugar donde la razón nace...
            Y no morir de luz...
            Permanecer detenido en la sombra

León nos lee otro poema: “Un anciano busca un banco en el parque”

            Con los ojos acuosos...
            Los huesos de escarcha...
            De qué valieron...
            Dónde está el sumidero...
            De los versos que diste...
            Estás solo y con tu propia sangre fabricaste una noche...
            Duerme a tu lado la generosa muerte...
            La muchedumbre es un dragón oscuro...
            Todo lo que diste lo ha devorado el aire...
            Tu espalda doblegada que nunca se ha doblado...

Juan Manuel nos lee “onda corta”

Detrás está el dinero, atropellan los peces y los buques, la mar ya ruge tu sirena, a pesar del silencio de la onda,
Al final la luz es larga

Begoña Montes nos lee de su libro Camino de hormigas: “¿Y la tierra?”

Ahora no cruzamos ríos
Bajamos al metro
Hacemos compra y
Llenamos el depósito del coche
Bebemos para olvidar lo que no somos
Y soñamos con ser mejores..
            ¿mejores en qué?

Y otro poema dedicado a Antonio Machado con su cita 
Dijo Dios, brote la nada
Espacios en lo invisible y quedó la nada hecha,
Espacios en lo invisible, mujer idea que huye de las pieles”

NO

Lo esquivado
Lo que no preguntaste
Lo que ignoras
Lo que nos perdimos


Sigue siendo un miércoles extraño pero ya queda menos para el jueves, nos apresuramos a llenarnos las bocas y los bolsillos de rosquillas para hacer más llevadero el final de la tertulia.


Leticia Cabeza
12 de diciembre de 2016

lunes, 28 de marzo de 2016

22ª Jornada/IX año: Miércoles, 23 de marzo de 2016

confesó venir de apagar el congelador 
de lubinas salvajes por error...

Mis planes malévolos una vez más se vieron truncados por la realidad. Me hice cargo, voluntariosa, de la tarea de dejar huella a través de la bitácora de un miércoles “santo” previo a las vacaciones de pascua… pensando para mis adentros que sería tarea fácil y somera, esperando pocos rascamanes en esta que se anunciaba “tertulia de guardia”. Cuando llegué ya estaban varios y poco a poco se fue llenando el sótano de raras perlas, con sus folios y poemas... si seguís leyendo podréis degustar algo de lo que allí aconteció.

Javier se escondió tras su sombrero de fieltro pues confesó venir de apagar el congelador de lubinas salvajes por error, queriendo él desconectar el hilo musical que entorpecía la lectura.  La poli de Almagro estaba  ya peinando la zona así que se dio brío para dar el campanazo de inicio tertuliano. El silencio sobrevino y León, sacando su patita por encima del mantel nos hizo ver que estaba herido. León ruge de dolor y a todos  nos duele con él porque nos recuerda que hasta el animal más poderoso está sometido a las leyes de la vida y pánico nos da ver que si esto le puede hacer a él, qué no podrá hacer con nosotros.

Rocío no se aguanta y le pasa dos paracetamoles por debajo de la mesa mientras se excusa por no haber tenido tiempo para terminar su relato…

“Mis recuerdos de Lisboa eran los de una foto en blanco y negro…” con una bucólica imagen familiar que quiere recomponer y sobre todo colorear va destapando uno a uno los personajes que parecen no tener ni prisa ni ganas de poner punto final a su historia mientras Rocío lucha contra esta transposición hacia una novela. Varios le piden aguante para dejar vivir esta historia tan longa como quiera y no imponerle un punto final a su gusto. Rocío duda de su “carrete”, sentenciando “tanto rollo no tengo” frase que recibo con expresión ojiplática pues le han dado una frase y !!!ha creado un universo!!! Carrete tienes Rocío, somos todos testigos, paciencia es otro tema...

Isabel irrumpe con Gloria, la fuerte, para después dar paso a algo muy suyo y también potente: Lacerándome toda. “Yo conozco la espina, lacerándome toda, enferma de una ausencia…” El Sr. Fenoy dice en alto una palabra que le evoca tal poema: vampiros. Ella se ofende y el se defiende, no pudo ser de otra manera.
Continúa con un amor que ha crecido y no se estrecha. Besos exiliados dormidos despiertan… Buscamos la palabra exilio, y convenimos en que a muchos nos gusta el concepto.

Miguel se confiesa en dique seco, por ello rescata versos de hace tiempo, en un trayecto del AVE, Mad-Bcn, cuyo amanecer le hizo suspirar y a nosotros con él: “La luna decrece blanca, ¿qué será lo que nos aguarda?", qué podemos esperar de lo que aguarda.
Llamas de luz fría, se abre un cielo de arena… Resulta ser Miguel un “epitafista lírico”.
“Epi – tafio” : Al pie de la tumba.
Nos descubre un poemario de exaltación futbolera que a muchos les sorprende por su belleza... a mi me deja fría, una oda a una pelota nunca me calará jondo...

María defiende con holgura un relato súper breve, el superman de los relatos, “las cámaras”: a aquella mujer de paraguas y bolsón le solicitan su cuerpo entero para esconderse de las cámaras ocultas. Ella entendiendo la urgencia del asunto se despoja de su encarnadura y aprovecha para fisgar ella a los de los de las cámaras, que efectivamente todo lo grababan.

Fenoy, no sé por qué extraño motivo se vanagloria de su edad, proclamándose el ANCIANO de la tertulia, dice tener 74 años más 1 km y acto seguido se lanza a la carrera: “De un cielo y de un tiempo” del mismo enamoramiento. Psicología, frescura y música poseídos de una vida que eleva su vuelo... Alza los ojos el Sr. Fenoy y no se cansa de preguntarnos uno a uno si hemos entendido su poema. Me conmueve esa duda, tan profunda e instalada… Paco, si los demás creen entenderse y prisa se dan en ponerse de acuerdo, no hay garantía de que lo hagan de hecho. “… bajo el saber de lo humano que a luz se alza”, “con delicia de fiebre su pulso se oye” continúa Fenoy para dar paso a lo que debe ser la crème de la crème de la poesía: 30 haikus que compuso de una sentada para un concurso de la OIT (Organización Internacional del Trabajo)… ¡se desata la batalla! Sacan el metro y parece que se nos ha olvidado a todos contar, ya nadie se pone de acuerdo en si dos más dos son uno o tres y sale a la palestra la cuestión de la Naturaleza sí, o Naturaleza no. 

Alberto toma el relevo con sus “Ojos de Hamlet” y nos deja un sitio para fisgar por el ojo de una cerradura a Oreo Bernabeu, el buen suicida, que se llena el estómago de barbitúricos mientras se da cuenta que el prospecto es una gran novela al son de “ne me quitte pas, ne me quitte pas”, morir duele mucho pero él es un artista de gusto exquisito que está demasiado gordo para llegar al teléfono...

Javier nos embelesa con su poesía “Alcorques” que ha sido gala de una publicación en una revista. Lee de una forma contenida sobre huecos que dejan los árboles retirados de su acera que le conectan con huecos que lleva dentro y duda de si alguien, al menos uno, nos daremos cuenta del hueco que él deje sobre la faz de la tierra. Se hace un tumulto y alcanzo a oír en un corrillo que la primera vez que leyó el poema se le saltaron las lágrimas... Pienso en los huecos que tenemos que excavarnos todos para vaciar a nuestros escritos de la vida que los anima, porque es muy fatigoso palpar los bordes de nuestros abismos y dejar a los demás vernos asomándonos a ellos en directo. Me hubiera sentido regalada de ser testigo de esa primera lectura.

Es mi turno, leo un inicio de relato, lo mío son los inicios “Había nacido desprovista de calor de vida, la habían arrancado del cuerpo inerte de su madre para ponerla en manos de un hombre que no la amaba… supuraron sus ojos una costra de sal y en su destello vidrioso se refugió un enigma.” Uso un neologismo “tetanizado” para el que tengo partidarios y detractores. Continuo con un relato breve “Matrioskas” y me lo tildan de muy discursivo y confuso, me recomiendan que lo reescriba como un monólogo en primera persona… y yo sonrío para mis adentros, pues de hecho así estaba pero lo reformulé en tercera persona con la intención de hacerlo ajeno, como si el abismo al que se asoma la protagonista no tuviera nada que ver conmigo.

Iñaqui da un paso al frente con su “Esquizofrenia agresiva” amenazando dar un paso suicida que le lance balcón abajo mientras su madre lo alienta “siempre dices que te vas a tirar y nunca lo haces” mujer peculiar y erudita que pasa sus horas leyendo a Nietzsche con su “Así habló Zaratustra”. La historia acaba con un salpicón de sangre y con un “nunca es tarde para empezar de cero”.

Alma se va y adelanta el turno de Ana que deshojando un cuaderno reciclado nos deleita con imágenes de una delicadeza exquisita: “qué pequeño ha sido lo que ha sido, que escasez me queda del minuto en el portal. Instante de hoja y viento, vuelo al ras, ya no vuelve. Echaba el párpado a volar el verso...” qué bonito, qué bonito, qué bonito… ¿cómo lo hace? No puedo más que asombrarme degustando la belleza de sus versos mientras Javier, más pragmático aprovecha la ocasión para robarle un endecasílabo “las hojas amarillas del cuaderno”, retiene la frase como un niño levantando un trofeo...

Leo cambia de tercio con sus “APOEMAS”:

EN NEGRO                                        COLOR
Me mapeo                                         Pie existencial          
Corazón                                            Fuerza destructiva
Piedra a cuestas                               Intemperie adulta y vida artificial

ATÍTULO 1
Caligráfico
Sin pluma onírica
Construye la madriguera
Restándole materia

Me encanta esta libertad para hilar palabras sin prestar atención a la forma estética y me da vuelo para tal vez arriesgar yo misma un poema… Gracias Leo.

Vicente viene tarde y trae un tomo, excusándose no sabemos muy bien de qué, pero nos pone en guardia pues “Excusatio non petita, accusatio manifesta”. A Vicente le encanta gritar y por este medio darse la razón.
Somos pocos los que quedamos para poner oídos a su “Tormenta de arena” pero voz no le falta, se la pone Rocío: “ …todos nos abrimos por las mismas grietas, alicates, núcleo del cometa... En tantos sembrados habían metido los pies que saltaron por la ventana”.

Aprovechamos el empuje de ese salto para subir por las escaleras escoltados por lubinas frías y agradecidas que nos acompañan al metro. 

Y despuntan mis primeros versos que se lanzan lengua abajo para salir corriendo en la plaza de Santa Bárbara:

“tiendo a ti
como tienden las ecuaciones integrales a infinito,
caigo hacia ti,
como caen los cuerpos hacia la tierra”




Leticia Cabeza
27 de marzo de 2016