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jueves, 4 de marzo de 2010

20ª Jornada/III Año: Sábado, 27 de febrero de 2010

Visita de la Tertulia "Rascamán" al Taller "Fernando Borlán"
de Guadalajara, sábado 27-febrero-2010

I. La bitácora de Carmen Frontera:

Otra vez parte de los rascamaneros, (todos es imposible coincidir, aunque no por falta de ganas), estuvimos en la maravillosa biblioteca de Guadalajara con los no menos maravillosos miembros de su taller de poesía y en esta ocasión, algunos del grupo de narradores. En un día que quisimos dedicar al humor, en un maratón de casi cuatro horas que no queríamos que se terminase, tuvimos la gran suerte de que estuviera Jesús Jiménez Reinaldo y nos habló de su libro próximo a publicarse, una maravillosa obra poética “Los útiles del alquimista” con más de tres mil versos. De la publicación ya, del nº 25 de la revista literaria “Luces y sombras” así como de su presentación en el día 22 de marzo en el Museo de la Ciudad en Madrid. Nos leyó poesías para niños de un libro ya terminado sin publicar y como no sus poemas de humor, “humor cruel” sentenció, pero nos hicieron reír, Jesús.


La mayoría nos tuvimos que confesar más dramáticos que humoristas, sin embargo al final encontramos algún relato que esbozara sonrisas o nos partiera de risa como el de Rocío Díaz a pesar de que su autora lo calificara de escatológico (me encanta la palabra). David nos recordó su bitácora en la que nos descubrió los orígenes de Rascamán y curiosamente todos nos enteramos de que Escarramán era el nombre de un personaje de Cervantes un tanto cretino. Jesús Aparicio nos habló emocionado de su reciente viaje a Jerusalén, no me extraña la emoción Jesús y del poema tan precioso sobre esta ciudad que dejó en su Blog para disfrute de todos nosotros. Pepe nos leyó un romance dedicado a sus hijos y Pablo nos habló del “Vértigo en las alturas”. Jesús Jiménez Reinaldo nos recordó que las novelas en el siglo XVII estaban destinadas a mujeres, a “tonta y locas” la famosa expresión.Por último comimos en un restaurante que ya tenemos institucionalizado donde se come maravillosamente bien y ahí Jesús Jiménez Reinaldo nos volvió a dejar boquiabiertos hablando de la etimología de los nombres.

Regresamos a Madrid felices para esperar en nuestra casa “la Tormenta Perfecta”.


Carmen Frontera
4 de marzo de 2010




II. La bitácora de Feli Martínez:

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Según la previsión meteorológica, la ciclogénesis explosiva que se avecinaba para el día 20 de febrero de 2010, no hizo sino afianzarnos en nuestra aventura hacía el III encuentro literario de los talleres de Madrid y Guadalajara.

La llegada a la ciudad alcarreña estuvo cargada de ilusión al ver de nuevo a tantos compañeros: Mati, Pablo, Pepe, Ana, Jesús, recién llegado de su viaje a Jerusalén, Isi, con su peculiar y simpática forma de ver y vivir las distintas situaciones.
Guiomar, la benjamina del grupo, entre otros.

Nosotros, los madrileños, Carmenfron, Javier, Rocío, David, -que le dijo a su hijo que iba a contar cuentos-, Ana González y yo misma Feli, ilusionados por estar un año más en esa biblioteca alcarreña donde tan bien somos recibidos y donde nos esperaba el gran poeta y mejor persona Jesús Jiménez Reinaldo.

Nos presentó su último poemario: “Los útiles del Alquimista”.

Nos leyó poemas de su primer libro “la mística del fracaso” y nos hizo deleitarnos con un libro de poemas infantiles “que espera pronto vea la luz en cuanto tenga un ilustrador, aunque ahora me estoy centrando en mi último poemario”, nos dijo.

Se trataba también de darle un toque de humor literario al encuentro, si bien los poetas en su mayoría dijimos “que nos costaba mucho trabajo sacar adelante un poema humorístico”.
Se leyeron versos en clave de humor de los clásicos, Quevedo, Lope etc.
Después nos esperaba la comida en ese restaurante donde tan a gusto nos encontramos y donde nos relajamos charlando unos con otros, ya sí, no solo de literatura sino de todo lo que acontece en el mundo y más...

También hubo tiempo para el “chascarrillo” y Ana “la alcarreña” dijo que: “Risto Mejide se llamaba Evaristo”, (a propósito de la lección magistral que nos dio Jesús Jiménez sobre los nombres) “anda que hacer la r muda en r sonora. Lo que marca el nombre”.
Así iba avanzando el reloj, más deprisa de lo que nos hubiera gustado y entre esa hora donde la tarde empieza a languidecer y se espera la noche nos fuimos despidiendo entre risas, promesas “añadidos a facebook”, eso sí con un poco de “miedo” por la tormenta que afortunadamente nunca llegó, aunque sí esperamos que llegue nuestro lV encuentro literario .

Feli Martínez
8 de marzo de 2010





III. La bitácora de Ana González: Las letras de los Infantes.

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Un edificio destacado y hermoso fue el preludio de una grandiosa jornada, donde los verbos compartir y enriquecer fueron los protagonistas. ¡¡Qué bonito es!!, me dije cuando aparqué el coche delante del Palacio del Infantado. ¡¡Qué gusto ver este arte sosegado, exultante, así de frente, sin hacernos preguntas!!; y dejándose una, así, embaucar a través de piedras, especiales, con vida propia, con esa serenidad externa viniéndose a instalar en nuestro costado interno, abstracto, bello, contrapunto en esa mañana de acoso meteorológico, de tormentas perfectas ¿dónde? ¿Aquí, con esta vista?, me preguntaba ¿no será en el alma?

Llegué al lugar indicado al son de una conversación de un anciano de la ciudad, parlanchín y risueño, con más vida que la plaza donde se anclaba la biblioteca pública, antigua y voraz con los parches de reformas, y con más sabiduría que el patio interior del Palacete, convertido en semiente del arte de la ciudad. Sé mucho más que cualquier guía de esos de carrera, me dijo; y se lo confirmé, ya que yo si que no sabía nada ¡Qué bonita esta biblioteca!, ¡pero qué bonita!, me repetía. Invita a quedarse anclado a los libros bajo unos techos, que si los observas, iluminan más que las palabras dispersas por sus dominios, ahí abajo, colocadas armónicamente y con luz propia entre prosas y versos. Y ¡!Qué bonitos versos!! Me llegaban desde el otro extremo de mesa, y llegaban, por sus caras de asombro y de admiración, a todos los presentes desde el poeta Jesús Jiménez, invitado especial Y !qué bellas piezas de prosa y de poseía! se paseaban a lo largo y ancho de la gran mesa, donde los compañeros de Guadalajara y nosotros, los rascamaneros, nos habíamos empeñado en enaltecer mediante corrientes sencillas de palabras, poemas de muerte o de humor, versos colocados en romance, versos rebeldes en unos poemas de guerra, relatos realistas y de ficción, Quevedo o Gloria Fuertes, con pegatinas de sonrisas.

Y así, enlazados en el arte de la comunicación a través de nuestras palabras, de las de otros, de las de todos, fuimos construyendo más sonrisas, un intercambio de fastuosa verborrea y un calor de amigos que hicieron que la tormenta perfecta se diera en toda su versión literaria y humana. El encuentro perdurará en el tiempo como el bello Palacio del Infantado. ¡qué bonito!, me dije cuando me fui y lo veía por el espejo retrovisor, alegre y satisfecha como la que ha vuelto al parque y ha descubierto el placer de los columpios.

Ana González
10 de marzo de 2010

domingo, 28 de febrero de 2010

19ª Jornada/III Año: Miércoles, 24 de febrero de 2010


TERTULIA DEL MIÉRCOLES, 24 de FEBRERO de 2010
EN UN ACTO Y UNA ESCENA

PRIMER ACTO (Y ÚNICO)
PRIMERA ESCENA (Y ÚLTIMA)

(La acción se desarrolla en un Madrid absurdo, lluvioso y preolímpico. Hora crepuscular. Dentro del cafetín del Ruiz, despoblados asientos de ya luengas sobremesas. Al fondo del local y arracimados en torno a una mesa, conversan Rocío Díaz, Javier Díaz, Ismael Costantinopla, Celia Cañadas y un camarero que les sirve, de pelo níveo y nombre Julián. Irrumpe en escena el último de los contertulios)

DAVID: Bueeenassss.

ROCÍO, JAVIER, ISMAEL Y CELIA: (señalando con el mismo dedo, el índice, y casi gritando) ¡¡Te ha tocado!!

DAVID: (con muchas dudas) ¿Qué? ¿La lotería? No, que yo sepa.

JAVIER: No, hombre, no. La bitácora de hoy. Hemos decidido que el próximo en llegar se encargaría de ella.¿Quieres…?

DAVID: (con más dudas que antes). Bueno. Vale.

JAVIER: Pues toma asiento, compañero. Estábamos hablando de la necesidad de escribir. De la felicidad que procura terminar un proyecto literario. De la infelicidad que deja no escribir ni una sola letra. De los elementos necesarios para la creación literaria. Lo primero, la imaginación.

ROCÍO: Lo segundo, la memoria.

CELIA: Lo tercero, la constancia.
ISMAEL: Leer mucho, lo cuarto.

DAVID: (con algo de retranca, sin mover la vista del cuaderno y sin parar de escribir notas).
Escribir, lo quinto. Y último.

(Llega Paloma Sánchez)

PALOMA: Hola a todos.

TODOS: Hola.

JAVIER: Quiero que sepáis que la semana pasada hice mi segundo intento por abarcar el mundo. Y la verdad, no fue tarea fácil. He dejado que la lluvia recorriese mi cuerpo... (hace una pausa dramática que le viene al pelo porque fuera las gotas de lluvia golpean los cristales. Después continúa, declamando)… mientras una voz de agua atravesaba el tuyo. Y he llegado a la conclusión de que no habrá una segunda vez.

PALOMA:
¡Toma, claro! Como que lo que tú has intentado, querido Javier, no es abarcar el mundo, sino aprehenderlo.

ROCIO:
Poseerlo, más bien.

CELIA: Someterlo a tu voluntad.

ISMAEL: Hacerlo tuyo.

DAVID: Eso es: abrazarlo. ¡Pues no hay que tener los brazos largos…!

(Todos miran a David con extrañeza, con cara de que-no-compañero-,-que-por-ahí-no-van-los-tiros-, cuando en escena aparece Ana González)

ANA: Hola a todos. Vengo vencida ¡Acabo de pelearme con una impresora!

TODOS: (cabeceando, mirando al suelo, haciéndose cargo de la desgracia padecida por la compañera) ¡Maldita informática del demonio!

(El cabeceo dura unos segundos más. Hasta que Javier retoma sus intentos de abarcamiento del mundo, que hacen renacer en el grupo nuevas divagaciones sobre la creación literaria)

JAVIER: Abarcar, aprehender, poseer… Qué más da. El caso es intentarlo. Intentarlo una y otra vez porque la meta no es la meta en sí, sino el camino que hay que recorrer para llegar a ella.

ROCIO:
Es verdad. Estoy de acuerdo. Hay que perseguir las metas, aunque sepamos que nunca vayamos a alcanzarlas.

CELIA:
La felicidad está en la búsqueda.

PALOMA: Eso. Y en perseverar. En tener fe en el “posibilismo“. Ahí está el secreto.

DAVID: Yo, desde que sé que muchas de las ambiciones que me propuse no las voy a conseguir, vivo más feliz conmigo mismo. Más disfruto del trayecto.

ISMAEL: ¡Ah, estimados compañeros! Dejadme que os lea la breve historia de Juan Humberto, a quien un taxista le salvó la vida sólo porque desobedeció su instrucción de llevarle a una estación, y en lugar de allí, le llevó a un hospital.

(Ismael termina de contar la historia: Juan Humberto había sufrido un infarto del que fue atendido en el hospital, y luego, durante el proceso de recuperación, decidió que debía cambiar su mentalidad y ver la vida con otros ojos. Llega Vicente)

VICENTE: Hola a todos. Me he tomado tres cafés seguidos y estoy como una moto.

TODOS: Hola, Vicente. Hablábamos de la creación literaria. En general.

VICENTE: Para mí, la creación literaria debe fundamentarse en la libertad. Tan perjudicial como la censura es la autocensura. El escritor que se autocensura, está perdido.

DAVID: Amigos, amigas: creo que ha llegado el momento de que os lea la divertidísima historia de Tsutomu Yamaguchi, un japonés que sobrevivió a las dos bombas nucleares que fueron arrojadas sobre su país durante la II Guerra Mundial, y que ha muerto hace pocos días, a la edad de noventa y tres años, víctima de un cáncer de estómago. Ya veréis. Os vais a partir de la risa.

(David saca dos cuartillas y lee durante unos minutos, en voz alta y sin levantar la vista del texto. Cuando acaba, mira a sus compañeros y ve que, como era de esperar, por las mejillas de todos ellos ruedan lágrimas redondas como garbanzos, ninguna de las cuales son precisamente consecuencia de un cachondeo generalizado)

DAVID: ¡Pardiez, amigos! Ya decía yo que no os oía reír. Que sólo os oía sonaros los mocos.

JAVIER: (compungido, congestionado, y con hipo) ¡Voto a Dios, compañero! Si es que lo que cuentas ahí es un drama. Qué comedia ni qué niño muerto.

(Irrumpe en escena una intrusa de quien todos desconocen el nombre)

INTRUSA-ANÓNIMA: Buenas tardes. Por favor, ¿los servicios?

DAVID: (desplegando su dedo índice como si tuviera muchas ganas de hacerlo, señalando la salida, casi gritando) ¡Por allí!

(La intrusa-anónima se marcha despavorida, sin dar las gracias y sin despedirse)

PALOMA: Bueno, amigos, permitidme que ahora os lea yo. Mi historia es la de alguien que, despacio, va desprendiéndose de sus pétalos, hasta que, de pronto, se queda convertido en un amanecer rojo que se levanta…

ROCIO: Vaya. Realmente hermoso. Sigue, por favor, Paloma.

PALOMA:
Sigo. Como las rocas de la playa me golpeo una y otra vez, siempre con ansia, y de tanto ir y venir ahora soy piedra redonda…

JAVIER: Me gusta.

CELIA: A mí también.

ANA:
Es muy bonito.

VICENTE: Bravo, Paloma.

DAVID: Bravísimo.

ISMAEL:
(llevándose las manos a la cabeza, poniéndose de pie como un resorte) ¡Hostia! ¿Qué hora es? Las nueve menos cinco. ¡Si yo había quedado a las ocho…!

(Ismael pide disculpas y sale atribuladamente de la escena, con mucha prisa, lamentándose de su despiste)

JAVIER: Bueno. Sólo faltas tú. Ana, léenos.

ANA: Annie Lennox, no. Ana González. No confundamos.

JAVIER: Perdón. Es por culpa de la fonética. Entonces, mejor digamos: léenos, Ana.

ANA: Con mucho gusto. Mi historia es la de alguien que escribe en el Metro y se pasa la vida de espaldas, con la nariz en la tierra. O si lo preferís: la de esa persona que asesinó, pero por quien otra persona tuvo que pensar el asesinato.

JAVIER: Para haberla hecho entre parada y parada, no está mal.

ROCÍO: No, nada mal.

CELIA: Tiene su mérito.

PALOMA: Sí, desde luego. El de ser escrita en tan corto período de tiempo.

VICENTE: Cosa de murcianos.

DAVID: ¡Uy, qué tarde! Habrá que irse, ¿no?

(Todos se levantan. Todos se enfundan o una gabardina o un gabán o una chaqueta. Todos despliegan sus paraguas, como flores bajo un aguacero de primavera. Todos, menos Julián, el camarero, quien se asoma por encima de la barra y señalando los platos, las tazas y los vasos vacíos sobre la mesa recién desocupada por los tertulianos, pregunta, poniendo los brazos en jarra:)

JULIÁN: Eh, amigos. ¿Quién diablos me va a pagar todo eso?

(Sigue lloviendo en un Madrid cada vez más absurdo y oscuro y menos bohemio. En el cafetín del Ruiz apenas sobreviven ya dos clientes que intentan estirar la tarde antes de que llegue la noche y se los devore. De pie, al fondo del local, los tertulianos, abrigados como esquimales y amparados bajo sus paraguas abiertos, se miran unos a otros, en un silencio absoluto. Y cae el telón)

David Lerma
28 de febrero de 2010

martes, 23 de febrero de 2010

18ª Jornada/III Año: Miércoles, 17 de febrero de 2010



Estábamos dispuestos a todo:
"Los peces de la amargura", Fernando Aramburu
y "Revolución" con Miguel Rellán


Estábamos dispuestos a todo, incluso a pasar de la acción a las palabras. Así somos. Dispuestos a perder o ganar, según se mire, dos horas y pico, entorno a una mesa.

Esa tarde nos reunimos Javier, Rocío, Paloma con las posteriores incorporaciones de León y Ana González, Carmen y CarmenFron.

Cualquier asunto es digno de análisis. El tiempo, ese tiempo laboral que nos agobia y las mezquinas máquinas para medirlo y controlarnos. Existen mecanismos arcaicos que no funcionan pero se mantienen. Dibujamos un mapa imaginario con nuestras idas y venidas cotidianas por esta ciudad frenética. Ese dibujo, más o menos intrincado, nos define. Estos temas nos sirven de calentamiento. Recordamos a Paul Auster y su “El palacio de la luna”. Paloma nos dice que le recuerda a Woody Allen, con un aire europeo. De fondo, como llevándonos la contraria, suena Frank Sinatra y su “New York, NewYork”.

Comentamos detalladamente el relato “Los peces de la amargura”, de Fernando Aramburu. Nos ha gustado mucho la trama, su estilo austero, la atmósfera fría y el tono contenido para contar la tragedia de un atentado de ETA. León nos propone el ejercicio de escribir sin adjetivos o con los menos adjetivos posibles. Rocío dice que en ocasiones se soporta mucho peor el dolor de alguien muy próximo que el propio. Esta frase me resulta reveladora.

Abrimos un paréntesis cinematográfico para hablar del corto Revolución de Miguel Rellán. Economía de medios. Un hombre sólo en una habitación con tres únicos muebles se propone dar un vuelco a su vida. No es de extrañar. Se desata la risa contagiosa de Ana. ¡Ay, la juerga poética !

León apunta que la gran revolución del siglo XX ha sido el surrealismo. Se trata de cambiar la mirada, el propio lenguaje.

Hablamos de las tendencias en el arte actual y concluimos que la norma general, sobre todo en las artes plásticas, es precisamente la falta de tendencia. En cualquier caso, el tiempo es el mejor crítico. León augura tiempos mejores para la poesía, de aquí a diez, veinte años. Quién sabe. Se apunta que la decadencia de una sociedad se avecina cuando se pierde de vista la utilidad de los elementos esenciales de la vida. Por ejemplo, la comida.

Paloma, nos lee un poema magnífico:

“Yo soy un animal que no sabe

si tiene hambre o tiene miedo.

Éramos pocos entonces

pero ahora casi ninguno.

[…]

Ahora se puede decir

que el tiempo ha sido

anulado por la velocidad

de su curso

[…]

Yo soy un animal que no sabe

escribir a cielo abierto”

A Javier le recuerda los versos de Jaime Gil de Biedma:

“Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde

-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.”

León nos lee poema sobre la muerte de un niño en Hispaham, del que extraigo:

“En Hispaham

se ha muerto un niño

esta mañana

cuyo pecho de azúcar

se disuelve en la tierra” […]

Hablamos de la dificultad de los poemas largos, pues deben, entonces, ser narrativos.

León nos cuenta que tiene cuatro libros por publicar, aunque dice que la remuneración de escribir debe estar en el propio acto de escribir.

Javier tiene un título para un poema “Segundo intento de abarcar el mundo” que comienza así: “La primera vez no calculaste la velocidad del viento, la tensión de tus brazos, el hueco de tu corazón […]” . De momento está inacabado, dice.

Yo, que vengo con las manos vacías tomo prestadas las palabras de Juan José Millás en su artículo publicado en el dominical de El País, sobre la imagen de un oso polar devorando a su propia cría, consecuencia del castigo al que sometemos a nuestro planeta.

Y llega el turno de Rocío, esta vez con un relato con muerto y todo: “Mi padre sólo era bueno a últimos de mes”. Rocío, entrañable incluso cuando construye historias dolorosas como ésta entorno al maltrato.

Y lentamente, con pereza vamos levantando la sesión hasta la próxima semana.

Estamos dispuestos a todo.


Celia Cañadas
21 de febrero de 2010

sábado, 20 de febrero de 2010

17ª Jornada/III Año: Miércoles, 10 de febrero de 2010

Una hoja de flor de pascua que cae...

Podría empezar nombrando a los que compartieron mesa y tertulia, poemas y relatos en este día 10 de febrero de 2010.
Sí, eso voy a hacer. Como la alineación de un equipo de fútbol (caramba, es que éramos once): Cristina Cocca, Rocío, Aure, David, Ana González, Sagrario, Amelia, Paloma, Enrique López Clavel, Carmenfron y yo mismo.

Expuesta la alineación, toca contar el partido.

La llegada al café Ruiz, se hizo de distinta manera por cada uno de nosotros. Unos en coche, otros en metro, otros en autobús. Nos confiesa Cristina que prefiere el autobús porque siente claustrofobia en el metro. Aure confiesa también que el autobús también lo prefiere salvo el 12, "que me llevó al trabajo durante mucho tiempo".

Hablamos de "Poetas en el aire", espacio de Radio Vallekas dirigido por Sebastián Galán, donde cada miércoles un poeta invitado lee sus versos.
En este espacio han leído Cristina y Aure entre otros.

Cristina Cocca sólo puede estar con nostros la primer hora de Tertulia, hasta las siete, que se marcha a su Tertulia habitual del Círculo de Bellas Artes, así que aprovechamos para conversar. Hablamos que los escritores se especializan y escriben o Poesía o Narrativa. Es raro encontrar autores que se manejen bien en ambos terrenos: Benjamín Prado, Andrés Neuman...

Nos cuenta Cristina que ha participado en una Tertulia que se ha celebrado en Barcelona con poetas de Madrid y Barcelona a la que también asistió Amelia Peco. Interesante iniciativa que tiene como objetivo mantener reuniones semestrales. Siempre es interesante el intercambio de experiencias. Amelia nos comenta que Elena Peralta, poeta barcelonesa, es quien ha organizado estos encuentros.

Aure nos cuenta que la revista "Poeta de Cabra" quiere hacer un número dedicado a las Tertulias de Madrid. El último número salió en formato grande de periódico. A todos nos parece mejor el formato antiguo reducido, más manejable. Aure le insistirá a Sonia García, la editora y alma de Poeta de Cabra, para que vuelvan al formato anterior.

Nos anuncia Cristina que hará una lectura el lunes 15 de febrero en la Casa de Ávila, ciclo que coordina el poeta Teo Rubio.

Lee Aure.

Un relato de tono divertido, titulado "Recambio". Nos reímos. Aure se ha pasado a la narrativa hoy, habrá que incluirle entre los autores que manejan bien ambos géneros.

Se dispone a leer Cristina Cocca un poema del libro que está preparando "Sobre la pintura", poemario amoroso dedicado a un ser mítico. Poema escrito en un tren, viaje iniciático tal vez.

Los compañeros de Tertulia que han ido llegando en los últimos minutos y los saludos nos han colocado al borde de las siete sin que Cristina al final haya podido apenas iniciar la lectura del poema. Se disculpa porque no quiere llegar tarde al Círculo. En otra ocasión, confiamos en que sea pronto, escucharemos su poema entero.

Mientras se marcha Cristina, una hoja seca de la planta (una flor de pascua) que cuelga en la pared sobre nuestras cabeza, cae. ¿Metáfora de la despedida?

Aprovecho para recordar que la próxima semana comentaremos dos cosas:

- Un relato de Fernando Aramburu, "Los peces de la amargura", que leeremos estos días para trabajarlo el miércoles siguiente.
- Ver el corto "Revolución", del actor Miguel Rellán. Está en youtube, son seis minutos. Lo comentaremos y pido que anoten una frase del corto que sea la que más les ha gustado.

Carmenfron nos lee "El rincón donde cantan los pájaros", un relato de final trágico en esa línea mágica en la que tan bien se desenvuelve Carmen.

Sagrario nos dice que no ha podido escribir la bitácora de la semana anterior aún porque tuvo un golpe con el coche, le saltó el airbag y todo y tiene dolorido el cuerpo y amoratado.

Afortunadamente no ha sufrido lesiones. Aún así, nos alegramos de que haya podido venir a la Tertulia. Nos escribirá la bitácora, no debemos de preocuparnos, nos dice.

Paloma comenta que ha recogido del telediario titulares de noticias que son más chocantes de lo habitual y que nos lo enviará a la lista de correo. Vivimos en un mundo surrealista.

Lee Rocío una carta de amor que ha escrito "Sobres blancos sin membrete", la realidad y el deseo están en ese texto.

Y eso nos recuerda el debate en la lista de correo que hemos tenido esta semana: "¿Realidad o ficción?"

El autor debe escribir de sí mismo o inventarse el argumento. Creemos que no es excluyente. Lo malo es que parece que es una moda, que ahora todos los textos, películas, etc. se basan en "hechos reales". Lo que importa al fin y al cabo es la buena literatura.

Sagrario lee un retrato cargado de imágenes sugerentes que acaba con el verso:

...onanismos con dedicatorias.

Y hablamos sobre el exceso del uso del punto dramático en la poesía (¿es necesario para impactar al lector?), y de la película "Paranormal activity" que parece utilizar esa técnica y por lo que a algún espectador han tenido que atender debido a una crisis nerviosa.

Impactar por impactar, ¿es arte?

El arte no te tiene que dejar indiferente pero no debe ser el objetivo de la película el impacto sobre el espectador.

Recordamos antes de irnos (y de dejar en al aire algunas reflexiones, algunas frases), que el sábado 27 de frebero compartiremos Tertulia poética en Guadalajara con el Taller de Jesús Aparicio, que estos últimos meses coordina Pepe Calleja.

En el aire quedan frases como:

"La disciplina"
"Educaron a nuestros padres en el sacrificio"
"Un papel de esos que que hacen crash cuando se abren"

Y una recomendación de cine, la película "Promesas del este".

Hasta el próximo miércoles entonces.

Javier Díaz Gil
20 de febrero de 2010

viernes, 19 de febrero de 2010

16ª Jornada/III Año: Miércoles, 3 de febrero de 2010

MICHELLE PINÇON Y MONIQUE PINÇON-CHARLOT


"TODO ES MÍO
Y NADA ME PERTENECE,
NADA PERTENECE
A LA MEMORIA,
TODO ES MÍO MIENTRAS LO CONTEMPLO."

(WISLAWA SZYMBORSKA, PREMIO NOBEL DE LITERATURA, 1996)

HOY DÍA 3 DE FEBRERO DE 2010, A ESO DE LAS 6 DE LA TARDE, NOS VAMOS REUNIENDO EN EL CAFÉ RUIZ. LUGAR DE ENCUENTRO DESDE ESTE AÑO DE NIEVES Y TEMPORALES QUE AMAMANTAN, FRUCTIFICAN Y DELEITAN A LOS CUENTISTAS Y POETAS QUE POR ALLÍ PASAN.
SIEMBRAN PALABRAS EN COMPAÑÍA DE TERTULIA CIRCULAR Y PRÓXIMA.
HOY AQUÍ REUNIDOS POR ORDEN DE APARICIÓN: CELIA CAÑADAS Y ROCÍO DÍAZ, AL TIEMPO, CORTO TIEMPO Y EN TERCER LUGAR SAGRARIO DEL PERAL , VOLUNTARIA PARA NOTIFICAR Y ATESTIGUAR LA BITÁCORA DE ESTA TARDE TAN PECULIARMENTE PECULIAR.
LLEGARON DOS SOCIÓLOGOS FRANCESES DE LA MANO DE AURELIANO CAÑADAS. EXPRESÁNDOSE EN SU LENGUA ORIGINAL. ANTE LA PEQUEÑA TORRE DE BABEL, AURELIANO Y CELIA EJERCEN DE ANFITRIONES, TRADUCIENDO AURELIANO Y CELIA CONVERSANDO CON MONIQUE, YA QUE COMO BUENA HIJA DE POETA DOMINA LENGUAS.
PARA MI SORPRESA LEYENDO POR ENCIMA EL LIBRO SOBRE LOS NUEVOS RICOS Y LA BURGUESIA DE PARÍS COMPRENDO MÁS FRANCÉS DEL QUE PENSABA. AL FIN Y ALCABO LAS LENGUAS ROMANCES, PROCEDEMOS DE RAMAS COMPARTIDAS.
MONIQUE Y YO HABLAMOS DE LA PÉRDIDA DEL APELLIDO EN EL PAÍS GALO CUANDO TE UNES EN MATRIMONIO CON VARÓN Y DE LAS DIFERENCIAS CULTURALES EN ESTE TERRENO CON ESPAÑA. EN CASO DE DIVORCIO ELLA RECUPERARÍA SU APELLIDO DE SOLTERA, PERO COMO ES AUTORA JUNTO A SU PAREJA, SEGUIRÍA UTILIZANDO PINÇON.
ESTE AÑO ESTAMBUL ES CAPITAL DE LA CULTURA, GRAN BAZAR, MEZQUITA AZUL, U2 EN EL PUENTE DEL BÓSFORO.
TANTOS SIGLOS LO HA SIDO PARÍS, SU BOHEMIA, ESCRITORES, PINTORES, ARTISTAS DE TODO TIPO, CAFÉS Y TERTULIAS EN UN PARIS TAN ROMÁNTICO Y BELLO COMO "AMELIE", TAN LOCO COMO ANTONIN ARTAUD, BUÑUEL, DALÍ, PICASSO, EL SURREALISMO, LAS FLORES DEL MAL, TODO SE COCÍA ALLÍ, IDEAS, REVOLUCIONES, DERECHOS HUMANOS Y SOCIALES.
Y AHORA ESE SARKOZY QUE COJEA UN POQUITO EN AMPLIOS SENTIDOS.
VOLVIENDO AL CAFÉ RUIZ, ROCÍO ESTA INMERSA EN LOS CONCURSOS DE CARTAS DE AMOR, ELLA RELATERA EXPERTA, ANDA MUY METIDITA EN EL PAPEL, NUNCA MEJOR DICHO, PAPELES Y ESCRITORES. "AMOR A UN CROASÁN".
ANA GONZÁLEZ ENTRE RISAS DICE: QUE ELLA "AMA A LO CENTOLLOS". LA VERDAD, BUENA ELECCIÓN CULINARIA, ¡¡QUÉ HAMBRE DAN LAS TERTULIAS!!.
VICENTE SIENTE UNAS ENORMES GANAS EN REENCARNARSE EN DAREK "NADA DE NADA DE SER JUAN JOSÉ MILLÁS".
JAVIER, AMARILLO CON FLORES, LLEGA EN EL CROASANCITO Y LA COMUNIÓN VERBAL.
EL CINE TAMBIÉN SE POSA EN NOSOTROS, SIEMPRE EL CINE Y SUS ESCENAS SE HACEN PRESENTES EN NUESTRAS CONVERSACIONES:
- COMER , BEBER, AMAR", DÉJAME ENTRAR"
- EL DESPEDIDOR BAUTIZADO ASI POR MI LA ÚLTIMA DE GEORGE CLOONEY EN "UP IN THE AIR"
- "CINTA BLANCA"
- "AVATAR EN 3D".
LA LUZ CAE, ES TENUE Y CÁLIDA, FRUTAS AL FONDO DE LA MADERA NOBLE, ANTIGUOS ESPEJOS DE SOLEMNIDAD, AUSTEROS Y ELEGANTES EN ESTE RINCONCITO MADRILEÑO.
DEBATIMOS SOBRE EL MACHISMO Y LAS SOCIEDADES OCCIDENTALES: DAVID LERMA, JOSÉ MARÍA HERRANZ, YO MISMA, ETC. HAY TANTO CAMINO POR RECORRER EN OCCIDENTE Y YA FUERA DE ÉL...
ANA GONZÁLEZ APENAS LEE SUS COSAS, VITAL Y ALEGRE COMO UNA CAMPANILLA, ES TIMIDA A LA HORA DE VALORAR SUS ESCRITOS Y EXPONERLOS EN LA MESA COMPAÑERA. PORQUE ELLA MASTICA SUS VERSOS SIN GANAS, LE DI VOZ. TAMBIÉN JOSÉ MARÍA HERRANZ Y POR SUSPUESTO NUESTRO VETERANO POETA DE ALMERÍA AURELIANO.
JAVIER PROPUSO UN JUEGO. LLEGÓ TARDE Y APURADO DE UNOS CURSOS QUE NOS LO RETIENEN DEMASIADO, PERO CON IDEAS FRESCAS Y SONRISAS PARA COMPARTIR CON TODOS.
ANA GONZÁLEZ EN UN PEQUEÑO EXTRACTO DE SUS VERSOS: "ERRANTE EN MIS VENAS LAS AGUJETAS..." "CAMPEONA DEL POTRO EN PRIMAVERA..." "LAS TUYAS MENOS LIBRES.."
"RECINTOS ELÉCTRICOS GRISES.."
EN EL JUEGO QUE MENCIONABA ANTES SALIERON COSITAS COMO ÉSTAS:
"ATLAS DE GESTOS", ROCÍO
"OROPÉNDOLA", DAVID LERMA
"ALAS PODEROSAS Y SARKOZY COJEA", YO .

LAS RECOMENDACIONES, LOS LIBROS Y LOS COMENTARIOS SE CRUZARON ANÁRQUICAMENTE EN UN VUELO DE PALOMAS.
DESDE AQUÍ QUIERO DARLES LAS GRACIAS MIL Y MIL A MICHELLE PINÇON Y A MONIQUE PINÇON CHARLOT POR SU LIBRO "LA DÉCOVERTE" (EL DESCUBRIMIENTO). Y POR SER AMENOS, ENTRAÑABLES Y UNO MÁS ENTRE TODOS NOSOTROS.
BUENO, TODO LO QUE COMIENZA SE LE VA ACERCANDO UN FINAL COMO A LA VIDA LA GUADAÑA.
MOMENTOS FELICES Y LITERATURA COMPARTIDA CON BUENAS PERSONAS, BESOS DE COMIENZO DE UN FEBRERO QUE SE ACABA.

Sagrario del Peral
20 de febrero de 2010

sábado, 30 de enero de 2010

15ª Jornada/III Año: Miércoles, 24 de enero de 2010

Resulta que ya estoy aquí...



Resulta que ya estoy aquí, en el más allá. Me ha costado un poco llegar, el más allá está más allá todavía de donde vive Celia, que hay que ir a la Plaza de Castilla, coger un autobús y darse un paseo, pero en fin, estoy tan bien, tan calentito, sin tener que hacer la declaración de Hacienda, ir al dentista, cargar y descargar el coche, hacer compra, angurriarme porque no puedo ir a todas las lecturas de poesía de los amiguetes, ir al pueblo como una obligación, cavar la huerta, estar todo el día subiendo la calefacción que mi mujer me baja, porque ella es calorífica y yo estoy helado, ay los malos tratos invernales, esos no salen en la prensa. Claro que, como es miércoles, me ha entrado la nostalgia de la tertulia del Ruíz y me he bajado, quedándome quietecito, invisible y callado en un rincón. La primera que llega es Rocío, fiel y cumplidora; después el Boss Javi. Rocío recomienda la visita a la exposición de Larra, en la Biblioteca Nacional. Dice que le ha gustado mucho el vídeo. Javi, después de que ambos piden la merienda, comenta su conversación con Ada Salas, la cual, para venir a la tertulia, quiere cobrar porque los poetas también comen. Llega el prosista, el buen prosista, David. Y Rocío recuerda sus tiempos en que fue canguro, qué suerte haber sido un niñito en manos de Rocío. Aparece Sagrario con sonrisa incluida, qué bien. El Boss está diciendo en ese momento que si dios existe es un cabrón, todo eso como conclusión al examen de un poema mío que yo le di antes de estirar la pata y que se pregunta por el dolor de los corderos sacrificados a Jehová. Y aparece, surgido de la tarde, el poetísimo León Cano, que después del rugido de rigor, nos lee su maravilloso poema sobre el fotógrafo Nadal, “Nadal fotografía el sexo de un hermafrodita en el París de 1860”. Aparece José María. León lee un precioso soneto, “El viajero llega a Bizancio” escrito en una noche de espera y cabreo en un aeropuerto, muchas gracias, Dña. Iberia, sin su vuelo aplazado o fallido no habríamos disfrutado de esta perfección. Llega Amelia, nuestra cariñosa (se agradece) y buena poeta Amelia. Lee Sagrario: “¿Dónde están los niños que desaparecen?” Alguien (¿el Boss?) le comenta que en ese poema no hacen falta las referencias concretas, Gaza, Haití, etc., Y surge (¿planteada por quién?) una pregunta: ¿Quiénes se aprovechan de las crisis mundiales? Llega Paloma. Lee Celia; se lo corrige una asonancia, poema muy válido a pesar de ella, quiero decir de la asonancia. Y Rocío lee un relato que a mí me parece buenísimo, “Despedida y cierre para un entrañable cadaver”. El relato tiene mucho salero, a mí me recuerda lo de “Bajarse al moro”. La verdad es que fácilmente podría convertirse en una pequeña pieza de teatro, lo cual no quiere decir que no esté bien así. Es un trío: marido, mujer y un pez. Llega un amigo de Chema, Juanjo, lee un poema del libro que edita “Poeta de Cabra” “Higies es azul”. Encuentro que este chico debería leer a los poetas del 27, a los que no rimaban, y a los que no riman ahora. Lo hemos repetido tantas veces: la rima hay que distribuirla de una manera regular o suprimirla. Y a ser posible no mezclar rima asonante con consonante, etc., etc. Amelia Peco nos recuerda que al día siguiente jueves 28 dará una conferencia sobre el castúo y el poeta Luis Chamizo. Luego nos lee un artículo que ha publicado sobre el escritor boliviano Ramón Rocha Monroy (Cochabamba, 1950) que entre otras cosas es el padre de su nuera. Interesante artículo: "Un escritor se hace a medida que escribe y no por ganar un premio". Se habla de la pobreza, de cómo viven las mujeres en África, en Bolivia, en el altiplano: cavan con sus manos la tierra. La gente es pobre pero es feliz porque depende de sí misma."Que baje el de las barbas que tengo que decirle cuatro cosas", dice José María Herranz. "¿Y los ateos qué?", dice Sagrario. Paloma hace una alusión al relato que leyó Rocío y dice que la familia era "familia de bloque". Insistimos para que Rocío escriba en forma de teatro su relato. Hablamos sobre publicar en España o en Iberoamérica. Ahora ya no hay diferencia ni fronteras. Pronto publicaremos libros electrónicos e-books. Se debate la fiabilidad de los premios. Y comenta Sagrario sobre la poeta Ada Menéndez, que no es nada buena poeta, pero que ha publicado un libro llamado "Abierta de piernas" en la Ed. Bohodón. Hay un grupo en el Facebook que se llama "Yo no soy fan de Ada Menéndez". Hablamos del sexo y de la violencia en el arte, el teatro, la Literatura. Nada de eso puede ser gratuito. El Boss Javier, para ir cerrando la Tertulia del miércoles, lee dos relatos de Juan José Millás del libro "Los objetos nos llaman". Estamos de acuerdo en cómo Millás es capaz de observar la realidad, de darle la vuelta a la relación de los objetos y de mostrarnos los lados más duros y más irónicos de la realidad a un tiempo. Dice David que en algún sitio leyó que un escritor es poeta entre los 20 y 30 años, después sólo puede ser ya novelista. Lee Paloma un poema sobre el hecho de escribir: "La esencia es instantes aislados"

Cerramos ya con tres frases que sirven de deberes para el próximo miércoles:

- Este piso tiene muchas posibilidades pero no tiene luz.
- Un post it en la nevera con tu nombre y tu teléfono.
- Son familia de bloque.

Y entonces, finalmente, el Boss propone un minuto de silencio en mi honor y recuerdo. Cuando éste termina, se oyen algunos suspiros. “Con lo bueno que era”, musita una voz (no sé si se refiere a la bondad de mi poesía o a mi bondad personal, yo preferiría una mentira piadosa, un cambio del verbo ser por el estar). “Con lo amigo de sus amigos” se entristece Chema. “Con lo bien que cantaba el fado”, se escucha otra, “Qué voz tenía”, pero eso parece ya no colar, porque alguien protesta: “¡Pero si tenía voz de gato!”. Y entonces ahí es ella, porque yo digo: “¡Mentira, lo que pasa es que tenía bronquitis!” Y se hace un extraño silencio. A David se le derrama la taza de café que tiene en la mano. Sagrario sale corriendo que se las pela. El camarero le dice: “¡Que se va sin pagar! ¿Qué pasa?” Y ella: “¡Un fantasma, un difunto!”. Todos abandonan precipitadamente la sala, menos Celia, que me dice en tono de reproche: “¿No podías haberte callado? Hay que ver, siempre tienes que dar la nota, genio y figura hasta la sepultura”.


Aureliano Cañadas
30 de enero de 2010

miércoles, 27 de enero de 2010

14ª Jornada/III Año: Miércoles, 20 de enero de 2010

Rascamán, un pueblo nómada...


Su origen es incierto. Hay estudios antropológicos (el más reciente, el de la Universidad de Columbus, Estado de Ohio, U.S.A), que lo sitúan en el barrio de Villaverde Alto (Madrid). Sin embargo, entre los científicos llamados “oficialistas” ha cobrado fuerza en los últimos años una teoría que ubica el origen de esta especie en un lugar a las afueras de la misma ciudad de Madrid, más concretamente, en el barrio de La Alameda de Osuna.

En lo que sí parecen ponerse de acuerdo unos y otros es en otorgar a la especie el nombre de Rascamaneros, gentilicio procedente de Rascamán que, por lo que señalan algunos expertos, aludiría a una montaña o cordillera de un hipotético mundo del que serían originarios los primeros ejemplares. Aunque hay otra corriente de estudiosos que, desde la célebre Universidad de Oichi Bunkyo, en Japón, clasifican a Rascamán como un territorio ficticio, incluso mitológico, algo así como un dios secular a cuya veneración se habrían entregado sus antepasados.

Sea como fuere, los expertos coinciden en señalar las características que homogeneizan al grupo. Resulta sintomático, aseguran, que los Rascamaneros se extasíen ante la belleza de un par de hojas verdes de magnolio, que cualquiera de ellos puede recolectar y traer a su reunión semanal. En palabras del Dr. Oetker, de la Universidad de Lovaina, en Bélgica: “los Rascamaneros son amantes de los libros, del cine, de alguna cena de vez en cuando, sin desdeñar, por supuesto, otras formas de expresión artística”. Se sabe que gustan de reunirse para leerse poemas (como sistema de comunicación, según los psicólogos consultados), que después se entretienen en analizar. De la última sesión, celebrada el pasado día 20 de enero de 2010, a la que acudieron, por orden de llegada Rocío Díaz, Ana González, David Lerma, Aureliano Cañadas, José Mª Herranz y Javier Díaz, han quedado para la posteridad los siguientes ejemplos: Jose Mª Herranz, con un poema sacado de su libro “Los Mitos Incendiados”, del que dejamos aquí constancia gracias a un verso representativo: En densa soledad trabajan las fauces del dragón. O Aureliano Cañadas, de quien se aporta un ejemplo creativo con estructura en verso: Siempre / hay alguien que pregunta por los niños / de Sabra y Shatila.

Lo que sí se conoce con bastante seguridad es que los Rascamaneros no han habitado siempre el mismo territorio, sino que han migrado en varias ocasiones, expulsados por glaciaciones, por el cierre intempestivo de los locales en los que se veían, o por culpa de directoras meticonas de Centro Cultural. El último hábitat conocido les colocaba en el Café Galdós, muy cerca del Congreso de los Diputados. Pero una ola de ruido y escándalo les obligó a huir hacia escenarios nuevos, lo que pareció condenarles a la penosa categoría de pueblo nómada o trashumante, forzado a la búsqueda perpetua de paraísos perdidos.

Actualmente, los Rascamaneros han fijado su residencia en un Café llamado Ruiz, localizado en la calle del mismo nombre. Su nuevo universo tiene puerta de entrada que abren y cierran a su antojo, y que da a un pasillo con perchas en las que se pueden dejar los abrigos, paredes de color crema, espejos de múltiples formas y tamaños (cuadrados, triangulares, rectangulares, romboides, grandes y pequeños), lamparitas de cristal labrado y gran lamparón central de globos esféricos colgando de un techo con molduras. Sillones forrados en tela marrón. Sillas de madera con base redonda y cuadrada. Mesas de mármol. Suelo negro ligeramente descascarillado, que confiere al sitio un aspecto añejo. Y al fondo del todo, junto a una barra ocupada por un camarero que se llama Julián, estanterías abigarradas de botellas que refulgen como luceros.

Los Rascamaneros se alimentan básicamente de café, meriendas del cura con bizcocho de las monjas, agua con gas, ilusiones literarias, pocas certezas, muchas dudas y alguna que otra lectura. Viven sus vidas pero tienen la suya propia en Rascamán. Acuden a su cita con disciplina casi eclesiástica, inasequibles al desaliento, a la lluvia de abril, al asfixiante sopor del verano o al frío muy-cuesta-arriba del mes de enero. Se sensibilizan con las desgracias de sus semejantes, en la misma medida que -y esto, sólo a veces- se irritan: para la tertulia del último miércoles uno de sus miembros, Ana González, elaboró un escrito que trataba de la catástrofe ocurrida en Haití y de las ingentes cantidades de solidaridad e hipocresía mundiales que ha generado. En el Ruiz se informó de que los trasatlánticos de lujo seguían llegando a costas haitianas a pesar de la desgracia, y entonces los Rascamaneros agitaron de lado a lado sus cabezas, chascaron sus lenguas al unísono, y comentaron, no sin pesimismo, que así no se iba a ninguna parte.

Pues sí. Las tendencias más actuales de la sociología moderna se aferran a la circunstancia de que haya días en que los Rascamaneros se comuniquen más a través de la prosa que de la poesía, o viceversa, para dividirlos en dos ramas: la rama de los narradores y la rama de los poetas. Una de las más insignes y premiadas Rascamanera-narradora, Rocío Diaz, leyó en la última sesión un relato titulado “Una carta, llámale de amor”, en la que, con su calidez y ternura habituales, contaba una historia de amor hacia uno mismo, cerrándola con una cita del genial Oscar Wilde: “Amarse a uno mismo es el comienzo de un idilio eterno”. A decir verdad, los Rascamaneros no se ciñen a normas que no hagan referencia estricta al estilo literario. Por eso, Javier Díaz, como miembro más veterano, clausuró el acto dictando cuatro mandamientos rascamaneros que podían considerarse elementales: 1. Evitar los términos abstractos, 2. No utilizar adverbios terminados en -mente, 3. Esquivar las oraciones en pasiva, 4. Huir de los lugares comunes.

Como toda especie que piensa en el futuro y sueña con perdurar más allá de los límites del tiempo, los Rascamaneros tienden a reproducirse con facilidad. En términos biológicos, como ha declarado el Sr. Buitoni, profesor de la Universidad de Milán (Italia), y una de las mayores autoridades en la materia: “puede afirmarse que los Rascamaneros, aunque han tenido sus épocas, son en general muy fecundos. No facundos, que eso es otra cosa.” Sin ir más lejos, en su última tertulia han vivido la felicidad de contar con una nueva incorporación que ha hecho crecer la parentela: Paloma Sánchez.

Nuevos estudios sobre esta especie han sacado a la luz datos significativos que dicen mucho sobre el carácter de los Rascamaneros, y más específicamente, sobre los estrechos lazos que los vinculan. El profesor Casatarradellas, catedrático de PACGSVR (Psicopatología Aplicada al Comportamiento Grupal de los Seres Vivos que Respiran), en la Universidad de Queensland, Australia, destaca el hecho de que al finalizar cada reunión les cueste tanto separarse, y que se queden ahí, en la puerta, hablando de lo divino y de lo humano, sin solución de otra continuidad que no sea la de despedirse hasta el miércoles siguiente. Las tesis del profesor Casatarradellas concluyen que los Rascamaneros son así y que cualquier intento por modificar su conducta produciría el mismo efecto que hacer cruces con el dedo en la superficie de un río. Es decir, ninguno.

David Lerma
24 de enero de 2010