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martes, 18 de marzo de 2025

20ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 5 de marzo de 2025

Relatos salvajes versus Relatos rascamanes

 

Llovía. Llueve casi ininterrumpidamente desde el 20 de febrero. Estar estos días de invierno por la calle paseando no es muy agradable así que decidí entrar en el cine. En el cartel de la puerta anunciaban una película que me llamó la atención, "Relatos rascamanes". Me recordó aquella película argentina de título similar, "Relatos salvajes" que me gustó tanto. No lo dudé. Compré mi entrada y me acomodé en mi localidad.

La oscuridad y la comodidad del abrazo de mi butaca me hicieron olvidar la lluvia.

En la pantalla proyectaron antes de la película un documental sobre el poeta Rafael Soler, anunciaban al final, entre los actos de presentación de sus últimos libros, la visita del autor a la Tertulia Rascamán el próximo miércoles 12 de marzo. Interesante.

Comienza la película, dirigida por Javier Díaz Gil, que también interviene como actor. Será como Hitchcock que le encantaba aparecer en sus películas, pensé.

No me equivoqué, la película era también una serie de breves historias dirigidas a su vez por otros directores y cuyo hilo conductor eran personajes muy que muy peculiares.

El primero, lo firmaba Rocío Díaz: "La colcha de ganchillo". Hoy ha estado mi amante en casa, empezaba. Un historia de mujeres, abuela, madre e hija unidas por la confección de la colcha. Me ha encantado.

Juan Calderón es el segundo. "Retrato de Ricardo Butterfly". Me despista que antes de empezar este capítulo pasen dos pavos por la pantalla, se paran a mitad de recorrido y nos miran. Juan Ignacio y José Luis, se llaman. Preguntad, preguntad a Raña, dicen, y salen de plano. Descolocado me deja...

Empieza la historia. Ricardito y Lola devoramachos son los actores. De pronto, aparece una mantis religiosa. Cuando estoy esperando el desenlace, cambia el registro y bajo el título "Sueño a dos voces", dos hermanas nos cuentan una historia de cine y cupletistas. Oye, que me ha encantado también.

"Celebrity" por Juan B. Raña, es el siguiente relato. Este debe ser el Raña de los pavos de antes. No sé si dirá algo ahora en su parte de la película o me quedaré con las ganas de saber lo de los pavos. El protagonista de ahora, Marcos, está empeñado en ser famoso. Actor, escritor, youtuber... Lo prueba todo, hasta que da con la tecla de la fama: concursos de cocina... No quiero hacer spoiler (bueno, un poco sí)  pero al final aparece la Guardia Civil. Pues que me ha gustado también, pero, chico, de lo pavos, nada de nada.

Tras un fundido en negro, aparece: Tina Iglesias presenta "Por Dios y por la patria". Está rodada en blanco y negro y una bombilla Osram de 40w alumbra la vida. La posguerra española. El listo, el tonto, el regular... Termina el capítulo con el recitado de un poema: "Sin retorno"... Ya es innegable, el destino me espera, dice la voz de la directora. Buena historia, estupenda.

Javier Díaz firma un relato intimista, "El mar". No hay un protagonista, porque el protagonista es la ausencia. En un travelling con el mar de fondo nos muestra un reguero de piedras pulidas y de pronto aparece de nuevo el mar, al final, que nos está llamando. Qué capacidad de síntesis. Estoy encantado de haber entrado en el cine.

El quinto episodio ya del largometraje es de Cinta Guil, "El debate". Tres personajes protagonizan el debate: el corazón, el cerebro y ella misma que es la moderadora. Pasamos mágicamente de lo intimista a la reflexión. Me deja pensando y siento que he disfrutado mucho el debate.

Un fundido en blanco para dar paso al siguiente. Sobre la imagen de una niña rubita corriendo delante de un policía, sobreimpreso el título y el autor del sexto relato: "Niña perseguida" de Juan Antonio Arroyo. La protagonista, ya de mayor, recuerda utilizando el soneto, su deslumbramiento infantil por el padre y su desafección hacia la madre. 

Estoy gratamente sorprendido por los diferentes temas y enfoques.

Ocho relatos eran, lo decía al principio de la película. Me quedan dos. 

El séptimo, de Manuel Sánchez, discurre en África. "Ninguno de los suyos", el título aparece en letras blancas sobre un autobús que esta dejando atrás el sur de Libia. Inmigrantes que huyen del hambre y el miedo. ¿Crees que lo lograremos?, le dice el pequeño Hassan a su madre. Me deja sobrecogido esta historia.

Están terminando estos "Relatos rascamanes". El octavo y último es muy breve. Juan Pulgar lo dirige y él mismo, en un primer plano con un fondo urbano, la calle, nos pregunta: ¿Sabes cuál es la mayor expresión de libertad? Y nos responde: La convivencia y escucha de los que piensan distinto que tú.

Llenando la pantalla en un tamaño de letra gigante, pasa entrando por la derecha y saliendo por la izquierda el título de la pelicula: RELATOS RASCAMANES.

Encienden las luces, el cine estaba lleno de público, no me había dado cuenta, ensimismado, que fue entrando gente.

Salgo a la calle, aún llueve, pero es una lluvia dulce y ligera que me acompaña hasta casa. Relatos rascamanes... Me encantaría que estrenaran pronto la segunda parte para verla. ¿Y por qué no hacen una serie?


Javier Díaz Gil

18 de marzo de 2025  





 

jueves, 6 de marzo de 2025

19ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 26 de febrero de 2025. HOMENAJE A AURELIANO CAÑADAS EN EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES

Aureliano Cañadas (1936-2024)


Esta entrada de nuestro Cuaderno de Bitácora es muy especial. Hemos celebrado la Tertulia Literaria Rascamán este 26 de febrero de 2025 un homenaje conjunto con el Aula de Poesía del Círculo de Bellas Artes, que coordina Alfredo Piquer, para recordar y celebrar la figura y la poesía de nuestro querido poeta y maestro Aureliano Cañadas, fallecido el pasado 25 de diciembre de 2024.

El acto ha tenido lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y con el permiso de nuestra compañera, Rocío Díaz Gómez, recojo de su blog personal la reseña que ha escrito para que quede constancia en nuestro Cuaderno de bitácora de lo acontecido.

Gracias, Rocío, por tus palabras. Aquí os dejo sus palabras y algunas imágenes y vídeos.


Javier Díaz Gil

6 de marzo de 2025  





Homenaje a Aureliano Cañadas en el Círculo de Bellas Artes. Reseña

 




"Si nos hubieras visto Aure, allí a todos reunidos leyendo tus poemas..."

Quizá hasta es verdad que existe otra realidad, otra vida, qué sé yo, un agujerito por el que realmente nos estaba mirando sin poder disimular esa sonrisilla suya. Si nos viera... Eso pensaba yo mientras tenia lugar el homenaje que le estábamos dando las dos tertulias a las que asistía: La de poesía del Círculo de Bellas Artes y la literaria nuestra, Rascamán. Lo organizaron los dos coordinadores: Alfredo Piquer, del Círculo y Javier Díaz, nuestro coordinador de Rascamán. Y qué bien lo hicieron.

Nuestro Aureliano Cañadas, poeta y amigo, frecuentaba las dos y había hecho mucho por acercarnos. todos coincidíamos en eso. Su típica frase: "Niña te tienes que venir a esta tertulia..." Niño o niña, como él nos llamaba a todos, sacando a pasear su deje almeriense. Hablaba a los demás de nosotros, nos juntaba, hacía porque nos conociéramos, porque disfrutáramos la literatura juntos. De su mano llegaron muchos compañeros que se quedaron. Era único inventando aventuras literarias, las exposiciones: de radiografías con textos, la de los guantes después y ahora la que nos traemos entre manos y que queremos exponer en mayo, la de las hojas: "Lo que la hoja te cuenta". Otras veces nos traía cuadros que nos regalaba de composiciones con hojas secas y sus poemas. A mí, ya lo he contado mil veces, incluso me regaló una macetita donde me traía un laurel: "Niña te voy a laurear". Al principio solo venía de visita a nuestro taller, eran finales de los 90, y participaba con nosotros en aquellos recitales de fin de curso. También le recuerdo en un café cercano al trabajo escribiendo en una mesita apartada, al principio de conocernos, cuando aún no se había jubilado y coincidíamos por los Ministerios. Hacía tantísimos años que Aure estaba cerca, si se trataba de escribir. Al final se quedó siempre. Porque él era así, le sobraban las ganas, las ideas y, aun siendo nuestro sabio, valoraba nuestra opinión cuando nos leía un poema nuevo, o incluso "perpetraba" (como decía Javier) un fado con su vocecita queda. Es lo que tienen las tertulias en la que a veces incluso cantamos, y Aure nos cantó muchas veces. 

Todo eso pensaba yo mientras leíamos sus poemas. Le habría gustado vernos allí, a su familia, a sus dos tertulias, todos a una echando a volar poemas de sus diecitantos poemarios. 

Reencontrarnos con antiguos compañeros de letras, con amigos de otras tertulias, con amigos. 

Fue un acto de concordia, de compartir la literatura y disfrutarla, rindiéndole el homenaje que se merecía.

Gracias Aure, nos volviste a juntar niño.










Rocío Díaz Gómez
27 de febrero de 2025

lunes, 24 de febrero de 2025

18ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 19 de febrero de 2025

CON EL DIABLO EN LA PROA

Hoy navegamos por aguas cenizas, ríspidas y frías de las costas del averno.  De vez en cuando nos confortó un rayo de sol de entre los nubarrones, alguna golondrina volviendo a su nido, una cápsula de 10 miligramos, un beso tronado o un cocido reparador aunque costara masticarlo.


Todo fue empezar con las niñas mudas por sus lenguas cercenadas, víctimas de los peores crímenes de los peores seres humanos con las peores intensiones. Solo una, una clase especial de ardilla, logra apenas salvarse. Rocío nos sorprendió al dejarnos mudos de horror.


Y el diablo se mete entre la Maja desnuda y la vestida. Una presume de ser la primera, la de piel más suave, la de los colores fríos.  La otra, de ser admirada sin tener que esconderse, de su vestido de seda drapeada que si blanca, que si negra, que si es menos misterioso estar envuelta en nada. Y se desgreñan por obtener los favores de Goya como maestro, como amante. Confiesan, tener ambas, cuerpo de duquesa y cara de furcia. Paloma navegando por las aguas pícaras de la historia


El futuro será del fuego y la ceniza, sentencia el Capitán del barco, la lluvia y la sal no han cejado en su empeño. Lava y óxido, lenguas del infierno. El capitán espía, quiere saber, observa atentamente. Intuye que, a veces, el diablo va en la proa.


Susana lo ha visto en un taxi persiguiendo a un hombre con el recuerdo de  la zapatilla en el aire, con la herida abierta del pasado, el niño lastimado quiere jugar de nuevo. El barco gira a estribor, cerca de los afilados arrecifes, bajo la lluvia, deposición ácida de lágrimas de niños maltratados.


Y vuelve a llover sobre mojado. Esta vez en un microtequiero, el 38. María, una niña de rostro moreno, ojos oscuros de miedo corre tras la orden de su madre de no mirar atrás, corre, corre, se escabulle hasta alcanzar la alambrada, hasta  cruzarla… y sigue corriendo. ¡Ay, Alberto cuánto dolor!


No todos estamos hechos para tirar bombas y salir con el alma ilesa. El saltador de pértiga era un hombre sensible que gustaba de mirar a las golondrinas en sus nidos, hacer sonar sus dos armónicas, andar en bicicletas, navegar en barcas pesqueras, jugar al ajedrez. Desdeña al demonio y a sus bombas para  enseñar a sus hijos lo que es plancton y la magia de la vida. Gracias, Cinta.


Un marinero nuevo se alista en el buque Rascamán. Carlos Castro, no casto y sí canario. Nos trae un remedio para el mareo y otros males corporales o sutiles. Un comprimido de 10 miligramos de Nimbada, elaborado con almas de ruiseñor, pero cuidado, una sobredosis puede provocar somnolencia de la muerte en tu regazo. Siempre el diablo detrás de las cosas buenas. El mismo diablo  ha anclado su cola y tridente en Gaza, no se tienta ante el sepulcro en el cielo de juguetes y muñecos de almas tan inocentes como las naranjas. Bienvenido, Carlos Castro y canario.


Bernardo empresario y Fabiola periodista …y el diablo. 

¿Para qué tipo de cita me requieres? —pregunta ella— ¿Para una entrevista periodística  o una de fulana a ratos? Manuel no nos da la respuesta, pero conociendo a Bernardo…

A cambio, nos ofrece un poema inspirado por una musa disfrazada de bolsa del mercado. La verdad nunca sabe uno dónde se encuentran las musas, pero puedo asegurar que ésta tenía al diablo en una oreja. Manuel recita un mundo desprovisto de sentido, absurdo y gris, apocalíptico. La apoteosis del polvo, llevará por título, nos expresa Bernardo, digo, Manuel. (culpa del diablo, también)


¿Me das un autógrafo? Pregunta el joven Raña a su sonrojado padre. —Ven, Pepe, que te quiero presentar a alguien de tu tierra— Cuán grande sería la sorpresa de Pepe al ver a Massiel, la famosa cantante española, levantarse de la mesa y plantarle un prolongado beso en la boca al tiempo que exclamaba: ¡Para que no se te olvide que eres español! 

Lindo homenaje a tu padre el contarnos estas anécdotas de padre e hijo. Gracias, Raña. (No crean que por el relato conmovedor el diablo no navegó esta tarde con Juan Bautista, estaba sentado a su lado aconsejándole maldades). 


Juan Calderón intenta dormir en su camarote. El demonio perturba sus sueño y lo hace despertar llorando al amanecer. Llora por nada y por tantas cosas, por las doce niñas muertas, por el chelo de las nanas, por su cama de arena y alacranes. ¡Deja, diablo, que Juan cante y no llore, aléjate de ya de este barco!


Pero Lucifer es obcecado. Se ensaña en los niños curiosos, en las niñas de piernas largas que buscan la felicidad. La niña de pantalón corto, cintillas en los zapatos y brazaletes de colores, no ha vuelto desde hace dos años. Desde aquel día en que la vio su madre pidiendo autostop. La familia vecina, él tiene un camión, ella es muy solícita, el niño curioso. El diablo termina su obra. El niño curioso deja  caer la caja que había descubierto en el  desván, la caja vierte su contenido: cintillas, brazaletes de colores. ¿Dónde está Ana? Jamás lo sabrán, concluye Tina. La nave gira a sotavento.


Mientras tanto, los diablillos andan sueltos por la Pampa. —Pienso que nunca tuve un alma cándida—confiesa Jorge. Yo tenía que adecuarme, fingir ser mayor y participar en cuestiones que aún no me correspondían. Todo ello me provocaba cierta morbosidad y al mismo tiempo me sentía orgulloso de ser parte de esas travesuras, pues no eran otra cosa más que actos de rebeldía, de querer sobresalir  o de probarse frente a los otro— Al diablo le gusta surcar por las hormonas frescas de los jóvenes.


Chelo, David y Juan Pulgar bajan las velas sin letras, el barco se acerca al fin de la travesía. Los navegantes bajan presurosos, no por alejarse del demonio que los mira desde lo alto del mástil, sino porque hay partido de fútbol.


El próximo viaje zarpará desde otro puerto, CÍRCULO DE BELLAS ARTES: El rumbo, las aguas dulces y las arenas tibias de Aureliano Cañadas; anuncia el Capitán Díaz Gil.





Carmen Padín

22 de febrero de 2025




sábado, 22 de febrero de 2025

17ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 12 de febrero de 2025

 

Lo que esconde la pena


LO QUE ESCONDE LA PENA, 12 DE Febrero del 2025


Un día más, los Rascamanes nos reunimos para despejar aquello que se esconde tras la pena del tiempo que pasa, las pérdidas que, aunque dolorosas, crearon un camino a seguir. El espíritu de Aureliano nos conduce a encontrar los talismanes para enfrentar los vacíos, las ausencias, los sinsabores. En esos avatares fue un auténtico maestro.

Hoy me toca ser la primera. Ese barco que quería atravesar el mar  se alía con los torrentes de agua que convierten el jardín donde vive en un océano. Y aunque su aventura tiene un breve recorrido, los gorriones le ofrecen su mejor concierto, como premio.

La sangre de los africanos hace crecer las plantas rojas del sur, y ese riego enriquece a quienes los convierten de nuevo, en esclavos del siglo XXI.

Una Venus autoestopista busca la felicidad, pero las cuadrigas bárbaras la destinan al más infeliz de los destinos, perderse en un mundo de soledad y abandono. Rocío crea el itinerario por donde la ilusión de una aventura se desprende de sus velos engañosos hasta llegar al más triste de los declives.

La otra cara de la moneda es la crónica de Isabel con el retrato ruidoso de los tambores de Calanda, la huella de Buñuel en su pueblo natal, donde los forasteros y los propios del lugar se unen en rituales donde cada cual tiene su propio ritmo. Un día de alegría compartida con un magnífico broche: los melocotones más deliciosos de todo Aragón.

Alberto, con un nuevo relato de su serie “Microtequiero”, con un viaje donde la represión encarnada por una madre de misas, novenas y otras represiones se enfrenta y pierde la batalla, ante la lujuria desenfrenada de hijos y marido. 

Paloma nos ilumina una vez más con la aristócrata que deslumbró a Goya con su belleza, su talante  de mujer libre y sus artes amatorios, convirtiéndose en esas Majas que hoy reinan en el Prado. La historia de su vida podrá haber sido la de una cortesana, (valga la polisemia), de altos vuelos.

La elegía a la primavera de Juan Antonio se viste con los ropajes de la música de Haydn y todo un desfile de momentos llenos de vida recorre su poema.

La poesía es, sin duda, un sortilegio para atrapar un instante inolvidable. Javier lo consigue, parando la pena de la despedida, un adiós que no logra ocultar el deseo irrefrenable de regresar a las islas.

Ser una niña inocente puede convertirse en un peligro inusitado para padres y otros familiares.. En medio del recitado de profesiones de padres bien situados, la palabra bolchevique, crea toda una tempestad de emociones. En la monja que es testigo de la conversación de las escolares en el recreo, y en el entorno familiar más cercano a la criatura que, sin saberlo,  convierte una ideología en una profesión. Tina construye un estupendo retrato del tiempo y del espacio de esa España que rezó con Juan XXIII y que nos vio crecer a todos los que ya contamos muchos años.

“La última hoja del otoño” donde la  nieve de sus pasos  son la huella de su madre, guardada también en la memoria del hombre que anotaba los gastos de la carnicería, esos gastos que la progenitora de Susana gestionaba como protectora y economista de toda la familia, es un poema que retrata su carácter: “cuando me muera, llévame risas”. 

La Inquisición, made in Facebook, penaliza a José Antonio Carmona, cuando reflexiona sobre el nazismo actual, Trump y otros descendientes de Hitler. “Nos quieren convertir en un pie de página. En una nota exigua. Y de derechos, ni un paso atrás”.

Y Carmen descubre en su cuento que la pachamama no es la tierra, sino el agua. Las tareas de las mujeres, todo un tejido de acciones que han ido sosteniendo y haciendo crecer la vida, un fluido eterno y el ritmo primigenio de romper aguas, un ritmo imparable, el agua y la sangre, hermanándose .

La tortura de gota a gota, el silencio, la oscuridad, todos los matices de esa cadena que nos ata a tantos, y que somos incapaces de descifrar, cuando lo conocemos a diario. Y finalmente, Chelo nos lo muestra en una sola palabra: el insomnio.

Con Manuel recorremos África y sus resecas colinas, la huida para escapar de la guerra y la muerte convierten a una madre y a su hijo en héroes, enfrentando los peligros que les muestran la peor cara del ser humano. Y Somalia va quedando atrás, mientras que el millonario sigue seduciendo a las mujeres que se mueven en un mundo de lujo y de poder.

Otro paisaje más en esta tarde en la que los viajes son una escapada a la realidad que, a veces, nos resulta insoportable. 

Alberto Manrique dibuja el contraste entre el paraíso y la gran ciudad en las  Islas Filipinas. Dos hermanos y la lluvia en el Carabao.

Como siempre, los poemas de Ana a dos luces, el castellano y, esta vez, en portugués, giran alrededor del amor, el deseo y la búsqueda de la fusión, ese viaje donde la pasión y el corazón comparten trayecto.

La atmósfera del “Fígaro” se ha ido convirtiendo en un espacio donde la magia de la palabra nos reúne para desvelar, una vez más, nuestros recursos para seguir combatiendo en este mundo donde la pena suele ser el manto que todo lo envuelve. Continuemos tirando de él, para encontrarnos con el consuelo de la belleza.


Cinta Guil Redondo.

22 de febrero de 2025




sábado, 8 de febrero de 2025

16ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 5 de febrero de 2025

Buenas noches, rascamanes...



Buenas noches rascamanes, lo de buenas noches se debe a que como es habitual en mí estoy escribiendo muy tarde, me confieso noctámbula.

Me ha tocado por segunda vez, he intentado escabullirme pero los rayos x de Javier no me han dado tregua, así que, como suele decirse, a apechugar tocan.

Comienzo por la compañera que normalmente tengo a mi izquierda y que no hace falta que diga el nombre, solo daré pistas, cuando habla me recuerda a mi querida y admirada Gloria Fuertes, ahí lo dejo.

Nos habla de la prima Mila cuya sonrisa embelesaba a todos los que la conocían. Tenía una singular querencia por el agua, se diría que bebiese a través de la piel constantemente mojándose el cuello, las manos los pies una y otra vez. Eso no era fácil de entender para los demás, vivía inmersa en un mundo paralelo en el que la gente que la quería no podía entrar. Tal vez para protegerla de sí misma acabaron recluyéndola en un lugar del que ya nunca salió pero  nunca pudieron olvidar aquella sonrisa que se hacía presente en una fotografía que guardaban como un tesoro.

Chelo. La mujer que mejor abraza del mundo nos invita a adentrarnos en el inquietante y cavernoso mundo de la muerte. Todo comienza con una gota de sangre o, tal vez, con el germen vacío de la memoria o, simplemente, con la voz tatuada en el tiempo. El problema son las cicatrices.

Cinta. Esa mujer de preciosos rizos blancos que siempre mira a la vida como una constante oportunidad y nos lleva al mundo de las berenjenas feministas y unas lentejas más o menos bien hechas. Nos explica que a todo hay que darle su tiempo. La vida cocida en barro sabe mejor y si el colofón es con aceite de oliva el júbilo puede llegar al éxtasis.

Juan Calderón. Poeta, cantante, conversador. El amor a veces fantasea demasiado con la realidad hecha a medida del corazón. A través del bamboleante humo de un habano se rinde ante la fantasmagórica visión de Susi, la mujer de su vida y la causa de su tormento. El club Negresco está lleno de hombres que la idolatran  y él quiere que sea solo suya. Ella es un espejismo y el enamorado solo se librará de la obsesión con la muerte.

Juan Raña. Dulce, dicharachero, verbo fácil, nos incorpora a un mundo de repostería donde se endulza el último momento de la existencia a golpe de brazo de gitano. Ezequiel sabe mucho de eso y prepara su propia fiesta final con cientos de ellos para todo el pueblo y sentado en su viejo sillón espera el momento en el que los demás los degustarán en honor a su recuerdo.

Alberto. Absolutamente enigmático, locuaz, una pizca reservado, observador. Se queda en décimas de segundo con lo mejor de cualquier contenido.

Vamos con su historia. Pelayo, mozo de vaquería,  quiso emular lo ocurrido en Canáa, solo que en vez de vino quiso convertir el agua de la fuente en leche y ofrecérsela a su amada prometiéndole matrimonio si ella accedía a  beber, pero en el fragor de la emoción se olvidó de que ella era intolerante a la lactosa.

José Antonio. ¡Ay!  Esa voz cantarina que te saca una sonrisa antes de empezar mientras te cuenta la vida a golpe de campanillas.

Berenguela se enamora de un soldadito, y que si esto que si aquello, que si vienes que si vas, que acabaron en el catre y después en boda con hipoteca y todo. Ponen un negocio de alhajas de colores, no de las buenas si no de las de un pasar. Entra en escena un gaucho que ya es rizar el rizo y como internet une mucho pues quisieron hacer negocio y claro había que verse y como no podía ser de otra manera pues también hubo revolcón. Mal llevaba eso el soldadito y como su cabeza no daba para más pues propuso a su mujer que como aquella afrenta no era digerible pues lo mejor era suicidarse los dos.

Ella aceptó en principio pero luego decidió que fuese empezando él y, claro, ella ni se lo pensó. Quedó viudita y con posibles, se le pasó por la cabeza hacerse monja pero no tenía tiempo y se fue de crucero. La moraleja es sencilla, ¿la adivináis? Esa, esa misma. Si te proponen suicidio primero tú y ya me lo pienso.

Juan Manuel. Tímido, discreto, observador, sensibilidad por los poros que emana a través de sus escritos. Tú y yo, el amor siempre lleva al camino del recuerdo. El cosmos subido en un corcel que ensancha el horizonte. Sentimiento interior expresado como un lamento.

Paloma. Sonrisa franca, aire chic parisino, mujer de negro, denota personalidad.

Nos habla de guerra, de denuncia, de personajes involucrados hasta perder la vida en ello. Gerda  Taro, murió aplastada por un tanque a los veintisiete años. Capa el hombre de su vida y fotógrafo de guerra no pudo soportarlo, ni siquiera  fue suficiente el  cariño y la ayuda prestada por sus amigos: Neruda,  Rafael Alberti, Cernuda. Murió en acto de servicio, pisó una mina en Indochina. Hizo infinidad de fotos reveladoras del horror pero solo sobrevivieron unas pocas.

Ana. Esa galleguita que nos deleita con su poesía, en esa lengua dulce y cadenciosa que es la gallega, luego lo traduce pero ya no es igual.

Nos habla de una pasión desenfrenada y sus consecuencias. Caen las hojas al viento negro. Llovieron cicatrices en mi cuerpo enardecido. El hilo de tu boca alcanza mi pecho. O teu puño chega a o meu peito. 

Javier. El capitán de la fragata siempre al timón, corrige pero no juzga, aconseja pero no impone. Yo a eso lo llamo templanza y estilo.

Nos habla de una hilera de luz y de Andrés.

Juan Pulgar. Manifestación descriptiva de la crueldad de la vida, desdicha, desencanto, solo la calma llega cuando duermes y dejas de pensar pero el cuerpo tiene memoria y se acrecientan los deseos de autodestrucción.

Tina. La historia de dos amigas de esas cuya amistad es para siempre desde la niñez pero no contaban con que la vida tenía otros planes. La traición llego ocultándose en la polvareda que trae consigo el viento solano que destruye a su paso todo lo que encuentra. Eran capaces de compartirlo todo pero no el amor. El engaño aniquiló la inocencia y las separó para siempre.

Ha sido un placer repetir con la Bitácora.  


Tina Iglesias

5 de Febrero de 2025.

domingo, 2 de febrero de 2025

15ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 29 de enero de 2025

 

Es día de paraguas y relatos...


Una bitácora me manda hacer Javier
De la ultima tertulia del mes de Enero 

y siendo él  El Boss yo soy Obrero

Aunque no recuerdo hoy y menos ayer 

(cita a pachas con Lope)


Matilde por WhatsApp me lo dijo: Hoy, José, es día de paraguas y relatos. De sonetos no, que con la lluvia encogen hasta los versos. Y es triste hacer endecasílabos de diez en sonetos húmedos de lluvia.

Así que con Juan Raña y Calderón nos presentamos en el Fígaro y ya sabéis:  sonrisa de Jesús y cerveza de Mahou.

En la habitación de la lado (a lo Almodóvar) estaban los colegas: Tina, Javier, Cinta, Alberto y los virtuales (virtuosos se les supone)  Susana, Carmen, Paloma, Matteo.

Luego como las aguas después de la tormenta (libélula), llegaron Ana, David.

Y campanilla.

Que empiece ya, que empiece ya… me pareció leer en los ojos de algunoa (inclusión en eusquera).

Tina, Puertas abandonadas, una inclinada, esperando ser recogidas por cualquier camión anónimo, quizá la madera fue la cubierta de algún barco. O… ¡Qué más da! Es la imaginación y el pretexto para el debate. Gozoso.  “Lo enriqueces tan bonito” escuché a Alberto

Javier, Poesía con mayúsculas.  Ay, La Gomera, Es la isla musa, de barrancos y albarradas. La albarrada como límite o como traje que rodea y viste a las malas hierbas. La tierra y los 22 días. Es el poema después de la charla con el mago isleño. Algo tengo que ver con la isla, y tus versos me llevan,

Ya no hay ecos que repitan tu nombre.

Suspiro (no se me ocurre otra cosa).

Cinta. Compañera generosa del relato, el verso y los amigos. Nos presenta desde sus versos a Carlos Castro López, poeta e informático.

El borde: El vaso de cristal revienta en mil pedazos y no puedes hacer nada.

Será un placer compartir con Carlos.

Alberto. Microtequiero 34, el 35 está, pero... Al relato. Evaristo Peinado y el obrero de la construcción, reforma en el pasillo, un corazón de esmalte rojo… nadie podía  imaginar que a través del muro se oyera el ring del teléfono. Sorpresa y asombro. Si fuera poeta, (yo) diría inexorable o exhaustivo y pondría una cita. Pero querer y admirar a Alberto es tan fácil. No pongo la cita ni hablo del género de los odonatos anisópteros .

Susana. Hoy llovía y no está el tiempo para carreteras. Susana por Zoom: Mujer que trazaste caminos sobre la piel del viento. Grito frente al racismo y la desigualdad, el derecho de/a vivir. Bravo, Susana.

Paloma. Si leéis con atención veréis que me he puesto en pie cuando escribo sobre lo que Paloma nos leyó. Miguel Hernandez a lo grande, al sentimiento y, como banderillas negras a la historia, el Palacio, la casa de los escritores. Miguel, un grano para intelectuales, y la voz, la documentación y el estilo de Paloma. No escribo más, ¡carajo! Hay que leerla y disfrutar. Además son capítulos con guinda, al final un verso, una zarzuela, una canción: “Huele a sangre corrompida, huele a mostaza”.

Carmen Padín. Ser fan de Carmen es de poca imaginación. La dama linda por Zoom. Una gaita. Si se hubiesen dedicado más días a la creación (quizá), la ubicuidad sería un un hecho y Plasencia estaría al lado y todos. Como en el teorema, cabríamos en el mismo punto.

Su relato, surrealista, con vacas en el asiento de atrás y lección de historia argentina: Perón, la Pampa Verde, la reforma agraria y todo, todo, con la sensibilidad de una caricia en sus letras. Un gusto escucharte, Carmen. Luego… Rafaelito, hijo… cantaba como Lola Flores (10 renglones).

Juan Calderón. Premios, voz, humor, inteligencia. Hoy, además su poema es homenaje a Aure, nuestro amigo que falta: El dragón hecho furia que custodia la llave. 

Juan Raña. El duelo por la muerte del padre aún no pasado y toca escribir y escribir, que drene la tristeza con los relatos. El de hoy es tierno: Nace el niño y el padre lo recibe con sorpresa. Pero “los sueños cambian “… con la misma ligereza de las burbujas.

José Antonio (soy yo) cuento a lo romance teatralizado la historia de un señor que muere por un beso y lo recibe San Pedro y… acaba volviendo a la tierra (soy acuario por los pelos).

Ana Gonz  Mi ciudad. Gentes que van deprisa por una vida demasiado breve. No se conocen y el tiempo va pasando frente a la indiferencia de los gobernantes.

Matteo Desenfocado, me pilla el altavoz de lado y no oigo bien. Pido ayuda: un ánfora que emite luz pero que no acabamos de ver, el resto del poema, de diez. Lo pensará, cambiar el ánfora por otra imagen. (Ayuda enviada).

Juan Pulgar Continúo con el oído donde no debe, escucho mal, pero relato de intenso, duro no, durísimo. Con la violencia de la sociedad que margina. Por lo que no escucho, es el relato que no me importaría publicar. De los necesario, nos guste o no. Son hechos reales, dice. Escritos desde la aparente distancia del narrador, pero que no nos dejan indiferentes.

Amelia En los Tiempos de Covid reflexión. ¿Cambiar de vida? Entre el cultivo de cactus y suculentas, la historia reciente. Somos su consecuencia, recordarla. La adaptación a las circunstancias . Me encanta escucharte. 

Y ya está, el soneto de Lope era hermoso, Eché de menos a León, a Polvorilla, a… La vida sigue.


José Antonio Carmona
19 de febrero de 2024