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lunes, 31 de mayo de 2021

31ª Jornada/XIV año: Miércoles, 26 de mayo de 2021

 

El señor alcalde...


La inquina de don Sebastián 

Entremeses presentados al concurso floral de Botillos de abajo 


Hay un poco de jaleo en el escenario. El señor alcalde intenta poner orden en los disfrazados participantes, es el ensayo general, ya maquillados no saben dónde colocarse y buscan sus marcas por el suelo. 


—¡Orden señores!, no se apelotonen, colóquense por orden de llegada. ¿Oido? 



La voz de Omega busca entre sus papeles, y suelta: 


—Siento chicos que esté así, porque hoy no iba a leer— sigue rebuscando entre sus papeles. Carmen Padín tiene que salir corriendo porque no se le oye, y volver a entrar rauda y ahora sí. Sigue Omega: 


—Aprendiendo a amar… la delicadeza con que subió la cremallera… Su voz en mi memoria cual cerezo brillante… A cada ser que se cruza en mi camino…— continúa en voz poética: 


—Transformarme en letras… Manojo de sueños—. Hoy las luces del teatro han enloquecido. Cada cinco minutos exactos nos sueltan un mensaje en inglés, por más que advertimos al alcalde, nada. 


—Mucho mejor señores, mucho mejor, no se sofoquen por el mensaje que el día del estreno estará reparado, se ríe. El alcalde hace mutis por el foro. 



Aparece Paloma alunada de literatura, con antifaz y lee: 


—Los carros y caballos entran y salen en algarabía y polvoreda de territorio salvaje, después se pelearan las vecinas, cada una plantada frente a su casa tendiendo la ropa; por quién recoge las bostas y de qué bestia proceden— Prosigue: 


—Es el doble más bonita/ de lo que yo imaginara,/ además es señorita,/ lo lleva escrito en la cara. 


Desde allí se desperdigan en carnaval jóvenes y vividores de la noche madrileña a la que nunca faltó la animación, ni la golfería— 


El ritmo de las frases nos ha dejado a todos más tranquilos y tal que estuviéramos cantando una canción todos en el mismo tono, como si no hubiera barrera literaria entre nosotros. El dios Apolo y su hija la diosa de la memoria unen nuestro pensamiento y ya ni se sabe de quién son las palabras, como las bostas de la corrala.


 * 


Entra Rocío con una caracola en la mano. Lleva un cinturón de conchas adornado con bigarillos, al fondo se escucha el sonido del océano, en el romper de las olas, huele a húmedo y a mejillón. El sol por fin va a caer al mar, se va haciendo de noche. Para poder actuar Rocío tiene que hacer mutis y solo se escucha su voz. Es una sensación marítima y rara. Una gozada escuchar su voz intimista. 


—Los dedos del abuelo acoplados a la caracola… Seguía refunfuñando entre dientes… Este es el banco de hablar… El bien que hace la compañía… Sentir la descarga de un rayo… Desterrado de su faro… ¡Vas a comparar! Yo estaba en el medio del mar.— 



Iñaki se pone a hablar de Jonás. 


—Su madre le pegaba por ponerse sus trapos. Su tío Arístides trabaja los arados. Solo, muy solo. Harto de las mofas. El lo acercaba al milagro. 



Con tanto cautiverio, don Sebastian no da de sí, de penas y ansias de venganza. Su escueta mazmorra lo sitia. Tiene una amiga a la que relata sus infortunios, que viene todos los días a comer las miguitas que le sobran de su ración de pan y agua. Atará el mensaje a su pata y ella sabrá el camino hasta los rascamanes. Dicho y hecho el mensaje algo deteriorado llegó en forma de rollito diminuto en la pata de la paloma mensajera y se posó en el hombro del Maestro en un aleteo. pero se escucha con claridad: 


—Las lentísimas tardes de los estíos. /El ansia de tu boca infinita. /La perfección del otro mundo. En la situación que se encuentra don Sebastian es natural que se entregue a pensamientos oscuros. Buenísima la intervención del venerable, por su originalidad, su gracia y un poema hermoso. El primer premio de personaje, aún ausente, la presencia del venerable inunda la escena y se adueña del foco. Es único nuestro Aure. 



Carmen Padín coge el micrófono y con esa dulzura de eses silbantes habla de sandalias y de pescadores. Hoy es día marítimo. 


La seducción exige un buen escenario/No le eches más sal a la herida/Seducir lleva su tiempo/coger y soltar la caña— hace mutis con la suavidad musical que lleva puesta y se oculta tras el escenario. 



El Maestro sigue deambulando por Japón y absorbiendo jaikus contemplativos. En su templanza de sabio acepta el recorte brutal de tres versos y se queda enganchado en lo bien que suena, sin cola de cometa. 


—Un cementerio/junto al campo de arroz/recien cosechado. Después sin piedad golpea las canosas sienes. El poeta no se quiere olvidar de Hiroshima. 


—Sólo estalló uno/No consiguió llegar a las 1000 grullas. 



Cinta que se ha ido y ha vuelto de Huelva, sus pulmones y su aura se han acostumbrado al calor seco de los Madriles y a su aire tenue. Su experiencia ha sido plena. Le ha llamado la atención el poema de Paloma “La Música”. Escuchar un verso mío en labios ajenos me produce una sensación de extrañeza, de que las palabras no son mías. Han pasado a ser de la memoria colectiva y solo son piezas de un rompecabezas que hay que armar, que no pertenece a nadie. 


Cargando con un astrolabio antiguo, de gran belleza, nos recita con la dulzura de las sirenas que proceden de los mares de Punta Umbría (qué nombre tan bonito): 


—Ojos que corren por los prados/No regresaré/un párpado inocente/ los fandangos siguen la métrica de Jorge Manrique—. Dice que los libros de poesía tienen cuatro puntos cardinales con su diagonal correspondiente. Oscuro y telón. 



David aparece para recomendar un libro “Trigo Limpio” de Juan Manuel Gil. 



Aparece el señor alcalde para despedirnos y darnos la enhorabuena. Le parece todo muy bien porque viene con la nariz coloradota con pinta de llevar varios anises puestos. 


Bravo. 

Telón, telón 


*


Paloma Sánchez
27 de mayo de 2021








 

viernes, 21 de mayo de 2021

30ª Jornada/XIV año: Miércoles, 19 de mayo de 2021

 


Restaurante el  Granero de Lavapiés


 Entrantes y aperitivos

*

Tournedó relleno de abuela a la fuga, guarnición de mentirijilas en salsa de lavanda. 

Susana.

*

Refrito de cuerpos en su inmundicia, al aroma de funeraria, con su toque morisco. 

Paloma.

*

Primeros platos

Sorbete de Omega en copa, al soplete de hidrógeno, adornado por un Omega en espiral. 

Omega y Alberto

*

Olores en el tiempo con aroma de lluvia, con una pizca de extática sorpresa. 

Peonías crudas en cláusulas terciarias, con salsa de anfíbraco y unas hojas de troqueo.

Ceballos. 

*

Plato principal

Abandono al horno, acompañado por poderoso dios del enemigo, con salsa de sed de absoluto.

Aure

*

Resta de disgustos a la brasa con explosión al cuadrado del tiempo.

JAntonio.

*

Segundos Platos

Revuelto de venas negras con saliva, con patatas granito.

Animal peludo casado con guarnición de gusanos y escupitajos.

Ríos de lágrimas en primera persona acompañados de desastre imaginado. 

Rocío

*

(Opción infantil, especial nietos) 

Elevación de Poesía sobre posesión material deconstruida. 

Friturita de primaveras y cerrojos infantiles.

Mariana

Postres y espirituosos

Isla de natillas de Museo de Naoshima con caramelo de arte necesario. 

Javier 

Dulce de cortejo de gorriones cantores con picotitos de sémola. 

Juan Antonio 

Licor de hierbas "Día de las Letras galegas". 

Orujo "Almas gemelas" destilería Pardo Bazán 

Anagonz 

 



Paloma Sánchez
20 de mayo de 2021
(Menú hasta Rocío incluida)










Javier Díaz Gil
21 de mayo de 2021
(Menú desde Mariana)




domingo, 16 de mayo de 2021

29ª Jornada/XIV año: Miércoles, 12 de mayo de 2021

 


Cantos de caracola de mar

Comedia en tres actos 



ACTO PRIMERO

Van apareciendo ordenadamente los poetas y narradores, se sitúan en círculo, las caras sonrientes.  Disfrutan de las palabras.  El escenario es rojo fuego, rojo como los labios, uñas y suéter de Carmen Padín.  Hay claveles rojos y densos con sus puntas afiladas.  Suena la música de un tango en una radio al fondo del escenario.  Susana se acerca al centro donde un foco la ilumina solo a ella.  Lleva una túnica de seda roja que cae por sus hombros y arrastra un poco.

SUSANA

—El dragón tiene sed y no puedo evitar el roce de la ropa.  Dispuesta a montar una escena me asusto de escuchar los latidos de mi corazón. He de renovar el tatuaje.  Arqueo las 50 vértebras de mi columna para decir que huele a lluvia, a río, a sal marina.  Mi espalda se ha convertido en cicatriz.

Susana a medida que se aleja se transforma en estatua de piedra caliza. Queda ahí inmóvil al fondo del escenario.  Sobre ella caen hojas secas.

De un montón de mantas tiradas en el suelo surge Calderón, nada convencido de su papel, protesta del libreto pero prosigue el relato sin título.  El foco le hace protagonista.

PALOMA

Aparece vestida de arlequín con la cara muy blanca y las mejillas como dos tomates rojos.  Gesticula mucho en su papel y se oye:

En el segundo acto de La Vida es Sueño, se lió un pitillo de hebra a la vista del público, malamente que se le acababa la piedra, y fumó en el escenario vestido de Astolfo, gran Duque de Moldavia.

CALDERÓN

—Desde una isla sin tulipanes, habla una caracola. Un mundo repleto de colores. He de volver a preguntar al niño que llevo dentro.

Se aleja digno con su barba de senador romano y sale de escena.

Antes de entrar Aure, el venerable; José Antonio, luce unos tirantes, y se tiene que ir. Aure viste toga blanca raída y un pico cae por su brazo.  Ciñe corona de laurel.  Aparece dentro de una mazmorra infecta, una rata de mentira corretea por allí. Se ve al fondo un ventanuco con tres rejas.  

AURE

-¿Existo?  ¿Luego te amo? En la implacable lógica de nuestro amor. El que debía volver una mañana de niebla, el que nunca volvió, el encubierto.

Aure se pierde en la niebla que brota del suelo.  Se aleja.  Lleva la rata con él. Suena la marcha fúnebre y  vuelan palomas por el escenario.


ACTO SEGUNDO

Entra Carmen Padín en medio de llamas de fuego desde el Jerte con luces nuevas.  

CARMEN

-Escuché el sonido del mar, reposaba sin oleaje alguno, horas pérdida en su música. La suerte de pescar un piano en redes de agua y sacarlo del mar para volver a las viejas canciones. 

Era raro no tener una novia o dos.  Estaban condenados a la sangre y a la metralla.  La guerra es un viaje sin freno hacia la locura.  El alcoholismo como salida.

Javier con sus luces propias brilla desde su fondo de librería, se aproxima despacioso hacia una mesa en el escenario, se sienta y coge un papel y sin más suelta un poema de amor:

JAVIER

—Los adioses suspenden el abrazo y el vuelo.  Es mi casa tu cintura, mi patria el calor que guarda tu cabello.

Suena un saxo expresando la imposibilidad de hallazgo.  La certeza está en la multiforme literatura.


ACTO TERCERO

Paloma cede a Javier el libreto. Vestida de Arlequín, el blanco de su vestido al caminar se funde con la sombra oscura del fondo de la escena. Sale.

Por el lado izquierdo con gabardina y sombrero de ala ancha Juan B. Raña pasea con un altavoz en el que se escucha "Freigth train", interpretado por Joan Baez. Carmen Padín sonríe. Se cruza con José Antonio, luciendo sus tirantes, que colocándose en mitad del escenario y se dirige al público "Pleitos tengas y los ganes". Sale.

Oscuro. 

Se enciende un foco que ilumina de abajo arriba a Iñaki. Voz tenebrosa. Se escucha de fondo el latido de un corazón.

IÑAKI

-Una niña desaparece, la anfitriona se interesa por la vida personal de los invitados a la fiesta. Salva de aplausos de la infanta. 

Iñaki anuncia que continuará su parlamento la semana próxima. Se apaga el foco, cesa el latido.

Carlos Ceballos, con luenga barba de náufrago, lleva en su mano un calendario de siete años atrás.

CARLOS CEBALLOS

-Coches que se disparan, cuadrafónicos pájaros, los árboles muestran sus muñones. Se anticipan y se alternan y se tienden.

El calendario que lleva en las manos cambia su fecha a 2021, los años sin leer a nadie.

Una línea horizontal de luz ilumina la mitad del rostro de Cinta, aparece sentada mostrando dibujos y poemas.

CINTA

-Sarria es un pueblo de Galicia, el cielo azul, los árboles... Un dibujo del paisaje. Arcoiris de suspiros y vaivenes, redes de estambres.

La línea horizontal de luz desaparece, se baja una persiana. Escribir la vuelta de los soldados de la guerra, el reencuentro con sus novias. 

En el fondo de la escena aparecen imágenes de Tolstoi, Iván Illich. Y una imagen de mayor tamaño de Paco Fenoy.

Unos gorriones preceden la entrada al escenario de Juan Antonio.

JUAN ANTONIO

-La imagen de José Hierro y las nubes son gorriones. ¿Qué me recuerdan entonces / Juan Antonio?

Regresa con una pizarra y una tiza, Carlos Ceballos. A un lado, el poema de Juan Antonio, al otro lado, el ritmo trocaico, el ritmo yámbico, la rima contrasonante...

Luz total de escena, los poetas y narradores, en círculo sonríen. El tango vuelve a sonar de fondo mientras cae el telón. De fondo el sonido del mar en una caracola.

No adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos...



Paloma Sánchez
12 de mayo de 2021
(Acto primero y segundo)










Javier Díaz Gil
16 de mayo de 2021
(Acto tercero)




domingo, 9 de mayo de 2021

28ª Jornada/XIV año: Miércoles, 5 de mayo de 2021


Restaurante los náufragos invisibles

Menú del día 5/5/2021


Entrantes para picar

Carlos Ceballos:

Foie de patos con salsa de coherencia y un toque ácido de foniatra sordo.

Cartapacio de mentiras narcisistas sazonadas con culpa picante.

Rañita:

Raña de río rellena de jamón con insectos fritos y salsa adictiva.


Primeros platos

Jose Antonio:

Cuerpos flotando a la deriva en olla podrida sazonados en trigonometría.

Rocío:

Vueltas de campana de la vida con boletos y milagros, regada por luna llena.


Plato principal

Aure:

Desamparo al horno con aroma de mazmorra y derrota caramelizada.

Bóvedas celestes al aroma de alcantarilla de castillo moro.

Virus guisado en salsa de dioses extinguidos y un toque de luz.

Paloma:

Palacio en salsa imperial, acompañado de tisis con su remolacha y salsa de

iniciales bordadas.

Susana:

Caracolas al natural con mayonesa de olas y sirenas crujientes.

Desestructuración de pantalones con un toque de espuma de mar.


Postres

El Maestro:

Barco invisible al horno aderezado con naufragios y gaviotas.

Tontería de Alberto en souflé regada de poesía con patatas paja.

Matador

Nubes gratinadas con cantos de campana y espuma. Guarnición de

párpados ciegos.

Calderón

Cinturas estrechas a la parrilla con retratos antiguos y salsa de romero.




Paloma Sánchez
5 de mayo de 2021










P.D.: Fuera de carta (el chef tenía redactado este menú pero hubo de ausentarse un poco antes de finalizar la comida por ello no le dio tiempo a incoporarlos) el restaurante "Los Náufragos invisibles" ofreció también estos postres:


Arroyo:
Degustación de nubes de Hierro con incoporación de nombre propio.

Lerma:
Silencio comentado de Cercas que se autonombra

Cinta:
Tintineo de granos dorados sobre azul cielo y mar de Huelva

o O o O o O o


Un momento de la Tertulia: un poema de José Hierro leído por Juan Antonio Arroyo:




lunes, 3 de mayo de 2021

sábado, 24 de abril de 2021

26ª Jornada/XIV año: Miércoles, 21 de abril de 2021

 Menú a bordo


1. Paloma Sánchez:



Paloma Sánchez
21 de abril de 2021




2. Carmen Padín:

Los camarotes se fueron llenando, uno a uno, los pasajeros asomaban las caras por las ventanillas, las letras flotaban en la cresta de las olas, el viento arrecia arremolinando las frases, los textos golpean los cristales hasta traspasarlos.  Al amainar, se pueden ver párrafos y versos volcados al mar.  Fluyen perlas en el Sena, debajo de esta cama que ocupamos, saliva que tiembla. La cortesía de un niño de cuatro años parece brincar las olas. Jacinta confiesa haber pecado de pensamiento y prescinde de sus calzones. Fragmentos de un Felipe zurdo en territorio de desheredados, entre anarquistas y comunistas. Una voz que  firma en Pelotas, flota a la deriva por la penumbra en la que vive. Más allá, la partitura del Aleluya de Handel conserva sus notas para hermanar el futuro, mientras una pregunta  en papel de arroz y tristeza…  ¿Qué quieres de mí? se deja arrastrar hasta a la playa. Cuando las aguas se reúnan y cese la sed…el último trago… en el centro de los fogones  que no pierden sus llamas ni el calor a pesar de la tormenta. Una vieja foto del supuesto cerebro de Rubén Darío brega a sotavento, quizás atraída por ojos de tela y  alguna braga de algodón.  Tienen suerte las fojas rascamaneras, no se hunden, una sirena las recoge y las envuelve en su larga cabellera rubia, es Nereida. Los pasajeros regresan a puerto seguro esperando que parta de nuevo el buque Rascamán.

Carmen Padín
23 de abril de 2021


sábado, 10 de abril de 2021

24ª Jornada/XIV año: Miércoles, 7 de abril de 2021

Menú literario
 


1. Paloma Sánchez:


Menu de la Tertulia Rascaman 7 de abril de 2021 

Entrantes: 

Suspiro templado de Rocío al oporto. 
Fantasmas al plato, sazonados con amistad de poeta. Del chef David.
Cremallera de langostinos con un ligero toque de sufrimiento. Firmado Alberto. 
Carmen Padín. Propone una ensalada de musgo al limón, degustada en el puente de París. 

Primeros platos: 

Obertura de náufrago en su salsa, con borbotones de mar y estrofas salteadas. JM Garrido. 
Aure se ha pasado a la comida Zen y presenta: Las piedras de mayor perfección. 

Segundos: 

Paloma se decanta por una receta contundente. Amante a la chistera con manzana en la boca. 
José Antonio propone Matildes picantonas con salsa de frambuesas. 

Postres: 

Delicatesen con balas de chocolate y una cobertura de locura. Javier. 
Rocío nos entrega un paquetito con un regalo, es Joan Margarit y su poema “Una mujer mayor”.

Paloma Sánchez
8 de abril de 2021

2. José Antonio Camona:


Un menú degustación con variedad de platos, quizá y no me molesta, a diferencia DE ALGUNOS COMENSALES, un pelín cargado en relatos. Es cierto que da igual que sea carne o sea pescado (¿pecado?) si equilibran en gusto o sensaciones La cocina, como la literatura, va más allá de la química predecible, es alquimia y es sorpresa de sabores, que por mucho escuchar a Paloma nunca ha sido mal año. Llegué tarde y entré y salí de la tertulia más que ojos tiene el Guadiana. Hubo música, muertos, corrupciones, poetas agostados por la vida, queridas de aquel tiempo, de doctores y pisos con tres cuartos. En los postres llegaros platos entrañables desde fuera. Que Margarit lo es, especial, y de Alcolea, qué decir, le recuerdo de hace años en Poesía Pura, yo un chaval y él ya maestro. A Matilde la invité, por provocona y estuvo un rato. Que este mundo es también risa y si es cierto que la Via Láctea tiene un diámetro de 57 millones de años luz, tampoco somos trascedentes, quizá solo casualidades confinadas en instantes. La de ayer divertida, agradable, entre amigos con charlas y asonancias y buen vino que el zoom esconde o muestra algunas veces.

Dejo, por si aún, alguien quedó con ganas y como homenaje triste, qué triste es homenajear a muertos,  poemas de los dos. Y ahora, en serio, gracias a Mariana y a Rocío por invitarles.

 

Juan José Alcolea

DEJADME LA VOZ

que quiero
más que cantor ser cantar
más ser música que tiempo
más que sangre, libertad

Dejadme la voz que quiero
palabra ser
y volar

 

Joan Margarit

Autorretrato con mar

Aquel niño callado. Juega solo.
Permanece detrás de estos ojos de viejo,
resiste la embestida brutal del mediodía
oyendo los confusos versículos del mar
y el grito de los cuerpos desnudos y oxidados
al entrar en las aguas transparentes y frías
de la playa de piedras. Avergonzado, corre
de un escondite a otro de los cuentos.

Duerme dentro de mí, desvalida criatura:
duerme dentro de mí, una noche de reyes,
donde en silencio vuelan las escobas
y los lobos dejaron sus huellas en la nieve.
Afuera brilla un cielo lleno de albaricoques,

 

 

José Antonio Carmona
8 de abril de 2021


3. Carmen Padín:


El boss nos dijo que escribiéramos una bitácora collage, pero el menú es tan completo que no requiere más. ¡Qué  buen sabor de boca  nos ha dejado Paloma!

(con todo y que algunos bocados tenían un dejo amargo)

Me atrevo a sugerir otro plato principal:
Sarmale relleno de versos y musas, bañado con nieve impoluta, exquisito platillo rumano de Mariana Feride.
Acompañar las piedras zen con una salsa de Celia picante.
Maridar todo con un tinto reposado de la cava de los Poetas Muertos.

Carmen Padín
9 de abril de 2021


4. Javier Díaz Gil:


No lo puede resistir. Después de haberles servido la comida y de haberse marchado el grupo de rascamanes tuve el atrevimiento de entrar en la cocina aprovechando el despiste del cocinero y probé de lo que quedaba en las fuentes del menú literario que habían disfrutado en la reunión de hoy. 

De David me llevé a la boca dos frases: "las cenas que simbolizan la tristeza" y "las cosas hacen ruido al romperse".
De Alberto hubo plato en el menú, pero en una bandeja reposaba un entrante suyo también y me lo llevé a la boca: "Desde Guerra y Paz todas las novelas tienen algo de humor". De su plato, paladeé un "A mi madre le gustaba sufrir".

Se me estaba abriendo aún más el apetito. En la bandeja de Carmen Padín, crujiente, quedaba un suculento "...las partes favoritas, las que entrecierran los ojos y activan las cuerdas vocales".

Los relatos eran exquisitos pero José María Garrido aportó poesía. Dejé que se deshiciera lentamente en mi boca un "Es la palabra / es el mar / el vibrar del diapasón entre alaridos / el que despierta el sueño del poema".

Vigilé que el cocinero siguiera desparecido y volví al menú. Más poesía, delicada, cocinada a baja temperatura, tomé dos versos de Aure, el primero de "Jardín Zen": "ir buscando piedras de mejor perfección" y el segundo, de "Alzheimer": "Alguien me habrá robado también ese tesoro".

Cierro los ojos para que se prolongue en mi paladar el recuerdo de los sabores.

Chispeante, dulce, picante, emotiva la poesía que elaboró José Antonio. Caigo sobre un "Ay, Matilde / cuando todo esto acabe / nos apañaremos en cualquier rincón" y me llevo a la boca unos versos que me hacen saltar una lágrima: "En la tele / elecciones, isobaras / una barca encalló en Canarias".

Sé que no debería comer más pero mi conciencia me dice que apenas estoy probando una ración mínima y que mi cabeza y mi estómago me empujan irremediablemente a seguir con el resto del menú.

El cocinero sigue sin aparecer así que tomo la cuchara y recojo del guiso de Paloma Sánchez un contundente "A la Juliana no le hace falta trabajar" y apuro de dos movimientos rápidos un "aficionada a ayuntamientos carnales" y un "Felipe de Todos los Santos".

De Javier, bebo primero un poco de agua y tomo unos versos sueltos: "Muerto / entre sus manos muertas / quedó temblando el silencio".

Me quedan dos platillos, los últimos que se sirvieron, aún están templados. Rocío no había traído nada suyo para el menú pero ha decidido traer un plato de Joan Margarit. En mi boca se deshace y me hace temblar el poema "Una mujer mayor".

Me queda un hueco para el que, a última hora, incorporó Mariana al menú. Lo tomo sabiendo que no será fácil que pruebe nunca otro menú como el de hoy. Me hacen suspirar un "la nieve reconoce la muerte en su terrible avance" y un "evitar el cementerio que transite tus oídos".

Oigo pasos, vuelve el cocinero.

Me da tiempo a salir de la cocina guardando en mi mano de postre unos versos de Juan José Alcolea: "Aquí, en el lado izquierdo / me ha crecido una flor esta mañana".

Javier Díaz Gil
10 de abril de 2021


5. David Lerma:


Ven, David, arráncate los cables y conecta. Y escóndete aquí, a resguardo de la plaga de cordura y sensatez que nos arrasa; ven a cobijarte en este refugio de excéntricos que escriben, leen, pagan a Zoom religiosamente, apuntan y disparan a la diana del mundo cabal sus jeringazos de letras y poemas. Acércate, no te lo pienses, lee tu relato y recibe a cambio el título perfecto y las críticas certeras. Ponte a salvo de la epidemia de discernimiento que asola calles y avenidas; aprende de los magníficos microrrelatos de Alberto y Carmen, impecables en la forma y también en el contenido. Guarécete de las certezas que llueven ahí fuera, acomodado bajo el poema, abierto a la manera de los paraguas, de José María, quien "sigue en el mar de ese papel en blanco, tan azul y transparente". Presérvate del contagio de pontífices e infalibles habitando el "Jardín Zen" del genuino personaje poético Aureliano Cañadas. Busca el amparo entre los tiernos poemas de Matilde, como si lo hicieras entre los brazos de Panacea, con Miguel Strogoff como invitado de honor, que dicta José Antonio. Escucha el relato autobiográfico de Paloma y siente, David, como nunca antes lo habías sentido, que el recuerdo abriga y fortalece nuestras debilidades. Defiéndete de las verdades de los mentirosos recibiendo las dosis de vacuna protectora repartidas en los dos poemas de Javier, que por un momento te devuelven a los maravillosos tiempos de la chifladura. Sana tus certidumbres inyectándote el poema-medicamento (todos los poemas lo son, incluso los que no superan los controles) de Joan Margarit que trae Rocío. Inmuniza tu mente contra las razones inexpugnables de los generales que dirigen el mundo, deleitándote con el arrullo de los versos hermosos recitados por Mariana. Y no te vayas, David. No recuperes el raciocinio, no encuentres la cabeza. Quédate en este miércoles por los siglos de los siglos pero sin amenes, en la compañía sanadora de diez locos geniales que pasan una tarde inolvidable colgados del cristal de una pantalla.

David Lerma
10 de abril de 2021