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sábado, 2 de marzo de 2024

17ª Jornada/XVII año: Miércoles, 28 de febrero de 2024

Barca varada en la orilla...

 


Mi barca está varada en esta orilla, hace tiempo que estoy cansado de remar en estas aguas. Desde que caíste enferma, querida, hace casi cuatro años, apenas si he escrito cuatro letras, porque el polvo del desierto no me deja ver los horizontes, ni la inmensidad de un Cosmos que quiere abrazarnos, en su afán de convertirnos en bravos corceles del amor.

Desde la pandemia dejé de escribir, no podía con esas filas de muertos y de ancianos devorados por la angustia de morir asfixiados en esas residencias regidas por hipócritas; de morir solos con su angustia, y abandonados a su suerte por obra y gracia de una decisión política. Apartados del mundo y de los suyos, porque según la inmisericorde Ayuso: ”Se iban a morir de todas formas”. Moríos solos y apartados de mi vista, es el epitafio invisible que resuena en los corazones de las personas que los  amaron, lanzado por las administraciones políticas.

Y ahora, querida, estoy escribiendo para la tertulia Rascamán alguna cosa después de tanto tiempo. Este miércoles, como bien sabes, fui a Madrid vestido con el traje de la alegría, que no está hecho por ningún sastre ni comprado en los grandes almacenes, sino elaborado lentamente, en el invisible taller del sentimiento de mis fuentes, en el rastro que dejaron en mi alma tus detalles.

Y aquí estoy, alhaja, con estos grandes marineros, que pluma en ristre nos despliegan las velas de este invisible bajel, que navega en las aguas de este Madrid lleno de gentes enamoradas de pantallas táctiles, porque ha mucho que perdieron la suave caricia de unas manos cualquiera. Se me parte el corazón, querida, de tanto cable adherido a los pulmones de la vida, de tanta gente solitaria prendida a la ficción que nos enseña un vendedor. Pero gracias a estos nobles marineros, y a nuestros hijos,  y a todas las gentes que aún saben amar, puedo adherirme a los tablones que flotan desperdigados por el mar de la vida. 

Hoy he decidido, como ves, hacer la Bitácora, como años atrás. Al presentarme voluntario, Rocío, ha dicho:

-Muy bien, Juan Manuel.

Y aquí me tienes, haciendo lo que sea menester para que este bergantín siga adelante, sorteando el ruido de la vida. 

Habíamos empezado tres cuartos de hora más tarde que otros días, pues el chaval que lo regenta tenía que estar con el técnico de la calefacción:

-Perdonar, pero es que si no voy, lo mismo estoy la tira de tiempo sin ella.

Y lleva razón, incluso estando en casa, a nosotros nos costó un mes que nos arreglasen el regulador de presión para el gas. Toda una muestra de la eficiencia del libre mercado de las subcontratas.

Así es que poco a poco fueron llegando marineros compartiendo las distintas aventuras que acontecieron en los bares cercanos al invisible puerto de Madrid.

Juan Antonio al llegar nos sorprendió con un montón de milhojas :

-¡Aquí tenéis!, para vosotros- nos dijo muy contento.

Javier le dijo

-Bonita forma de celebrar el nacimiento de las dos gemelas.

-No, es que hoy es mi cumpleaños. Son milhojas colmenareñas.

Y ahí nos tienes: al abordaje, tras dejar puñales, plumas, patas de palo, garfios y otros útiles de la piratería en la borda.

Paloma y Carmen, mientras tanto, se morían de envidia, pues estaban conectadas al bergantín vía on-line. Menos mal que dije a Juan Antonio:

-Envíales unas milhojas virtuales, seguro que son muy apetitosas y adictivas. La verdad que no sé si abran llegado a buen puerto, porque con esto de las tormentas electromagnéticas solares, cualquier cosa puede ocurrir; cómo si están camino de Marte, para que se harten los primeros pobladores, Elon Musk, Benzos y cuadrilla, tratando de fugarse del rastro de miseria que están dejando tras sus cascos polvorientos, aunque no sé dónde van a vender sus productos en un planeta con cuatro gatos y sin tener a nadie a quien mandar.

Se incorporó a la tertulia una nueva compañera, Fátima, conocida de Javier y Rocío, por antiguas aventuras compartidas, en las que abordaron fantasmales barcos de la imaginación y el sentimiento. 

Invitada a presentarse y leer algo, nos dijo que desde la pandemia no había escrito nada y que lo que practicaba era el relato breve, amén de haber destruido una buena parte de lo que escribió. Era profesora y practicaba la narración oral, y en el aula utilizaba el micrófono, pues a la postre terminabas mal de la garganta.

A continuación, hubo una pequeña discusión sobre si era conveniente escribir para uno mismo o para los demás. Al parecer prevaleció entre la marinería la segunda opción, aunque a mí me valen las dos. Nuestro capitán, Javi, no se pronunció, pues siempre aplica la sentencia de Confucio (o alguien disfrazado del líder espiritual, vaya vd. a saber): ”Nunca tomarás partido por nadie, y así no crearás división entre la tropa”. Sabia máxima sin duda, pues la prudencia es el camino que nos lleva al conocimiento de uno mismo.

Juan Antonio después de ensalzar sus milhojas colmenareñas, a unas observaciones de Fátima, dijo lo siguiente:

-Pues te voy a decir una cosa Fátima: en la enseñanza secundaria a los primeros Orientadores escolares que llegamos nos llamaban los Paquistaníes; que traducido al lenguaje de los habitantes de la costa, quiere decir ¿Qué hacen estos aquí? Al parecer según anuncian los rotativos, cuando estos llegaron a la costa, se las valieron y desearon para introducirse poco a poco a las filas de los enemigos, que por doquier ponían trampas a su avance. Según cuentan diversas fuentes fideindignas, aún queda un pequeño rastro de esta lucha; es como si dijéramos, un rastro en el cosmos escolar de la radiación de fondo después del Bin-Bang.

A continuación, Calderón, nos leyó un poema sobre el 11M, pues una de las Asociaciones de Víctimas del Terrorismo se lo había pedido; de forma que no diese pie a interpretaciones partidistas, pues en el mundo en que vivimos, incluso hasta en la manera de andar te incluyen en un bando; y no digamos en la de gritar.

Sonriente y jovial, nos leyó el poema titulado Azucenas, del que entresaco los siguientes versos, que andaban traviesos por las nubes:

“ En el recuerdo

hay un campo sembrado de dolor,

descubriendo el alba de una mañana

que nadie imaginó

tan hecha para el luto.

…………………………………………………


Era un día de sol,

que emborronó la mano de la muerte.”


A continuación, Manuel nos empezó a leer su novela titulada Ninguno de los suyos, en la que nos relata al ambiente de un personaje con un traje confeccionado con billetes de 5000 euros (imagino yo), que a través de su posición, establece una relación sexual con una joven periodista, necesitada de dinero.

Esperamos con interés la continuación de esta historia de interacción de distintas clases sociales.

A continuación, Javier hizo uso de una campanilla, y tras batir el aire con un timbrazo, se hizo un grave silencio en la cubierta. Y se puso a leer dos poemas de la escritura portuguesa Marilia Lopes, que está traduciendo.

Del primero sacamos los versos:


“Cada paso nos va llevando

lenta o bruscamente

a una ceniza etérea, irrespirable.

…………………………………………………

Tenemos estrellas en las razones

que no reconocemos

en nosotros.”


Y el otro titulado Poemas  cotidianos, de Rafael Courtoisie.


“Cuando se rompe un vaso

el piso queda erizado

de estrellas.


Antes de barrerlas

disfruta.


La noche puso

una galaxia 

a tus pies”


¡Toma ya!, ahí queda eso, nada más ni nada menos que una galaxia a tus pies. La imaginación no tiene límites, es como el amor: que rompe el horizonte.


A continuación José León, que tan acostumbrados nos tiene a sus sonetos sorprendentes, derrochando imágenes por doquier, tras lanzar una daga hasta los cielos, y tomándola de nuevo en su caída, como jovenzuelo atlético, la lanzó de nuevo hasta alcanzar la bóveda celeste. Y como experto patinador giró sobre sí mismo, y nos deleitó con tres sonetos sobre el calor, el frío y una crítica al Congreso. Todos muy agudos, llenos de burla, crítica y a su vez de humor y fantasía.  

Del soneto del congreso entresaco la última estrofa:


“Más que cañí, qué mísera es España

si consiente la mísera patraña

en que fingen reñir perros y gatos”


Del poema titulado Consuelo, entresaco:


“ Consuelo, te ofrezco un Miguelito

con todo el corazón, que eres discreta

y limpia como un hada pizpireta.


Feliz me siento porque de Albacete, 

donde nací y viví de pequeñito,

traje a Madrid dulzor de rechupete.”


No puedo traer más estrofas de otros sonetos, porque el muy condenado, se ha enfadado conmigo y tras tirar su sombrero por el suelo, la ha emprendido a bastonazos con él mi gorra.

Le espero en el próximo puerto donde arribe nuestro barco.

No obstante, para que se fastidie este medio grumete, cogí al vuelo estos versos:


“lo bien que se está en casa cuando hace frío”

O este otro:

“Me divorcio del sol y me fatiga”


A continuación, la inefable Rocío, quitándose el turbante piratesco, nos leyó uno de sus geniales cuentos. Nos cuenta las aventuras de una tía de la protagonista, que se escapa de La Residencia de Ancianos en que vivía a horas intempestivas. Tras llamar a la sobrina para alertarla de sus escapadas, ésta la buscó y la encontró en un parque columpiándose, y tras regañarla, su tía la cogía de la mano, mostrándola todo su amor. Esta escena ocurrió varias veces, hasta que la sobrina descubrió, que lo que la pasaba es que la viejecita se había convertido en una niña, que cogía a su mamá -su sobrina- de la mano, mostrando el más tierno y profundo amor.

Un cuento muy tierno y lleno de belleza, en el que Rocío nos mostraba la emoción, haciéndola quebrar su voz.

Muchas gracias Rocío, muchas gracias. Todo un lujo escucharte. Lástima que no publiques, y todo, según me dijiste, porque eres la segunda de a bordo de los que asolaron estas costas en tiempos de maricastaño.


A continuación saltó a la escena nuestra poetisa Paloma, toda exuberante y llena de energía, buscando con su mirada los Océanos perdidos en el ayer, desde la pequeña habitación donde habitan sus libros y sus sueños. Nos leyó unas páginas de la novela que está tejiendo, como una nueva Penélope. El tema es el siguiente:

Una escritora que hacía novelas por encargo, lo que llamamos negra de los famosísimos, recibió el encargo de escribir una para uno de estos adinerados, recibiéndola en su pequeña casa de 400 metros cuadrados, provista de domótica y todos los campos electromagnéticos y distintos tipos de ondas, tanto gravitatorias como de la energía obscura del universo. Y el muy villano de paso trata de camelarla; pero la negra le dice nones, que ella ha ido a cumplir el encargo para el que la habían contratado. Todo ello escrito con mucha chispa, porque Paloma no tiene otra cosa; pero lo que es chispa y oleaje desbordante… me río yo marinerito que te pierdes en altamar, para ver si la Tierra es plana, tratando de convencer a los Terraplanistas. Muy bien Paloma, esperando la continuación de tan digna aventura por los vericuetos de los que se consideran gente de bien.


A continuación tomó la palabra la tímida sirenita Celia, que poco a poco se dejó ver, saliendo de entre las tranquilas aguas de la mar:

Os voy a leer dos poemas de mi libro; no traigo nada nuevo.

Tras obsequiarnos con su tierna sonrisa, nos leyó el poema Herencia, dedicado a su padre:


Para no olvidar

bastó dejar fluir la sangre

de tu cuerpo a otro vertida

…………………………..

Ahora que late tu vida

por mis venas

que inútil el papel,

que inútil la fotografía.”


Tu padre Celia está lleno de ti, muy bien.


Y del poema Télamon, sobre un barco encallado en Arrecife de Lanzarote:


“ ---------------------------

Qué mares no descifraría

su gloriosa herrumbre.

Él insiste y reclama

toda mi atención

………………………..

Su imagen me persigue

como presentimiento

desnuda de materia:

olvido de quién

desde cuándo

refugio de gaviotas.”


Muy bien por el ensueño que te evoca este barco encallado, que sin duda guarda en sus rastrojos innumerables historias no contadas.


A continuación saltó a la palestra el napolitano Matteo, marinero de mágicos mares, y que sin duda fue rescatado después de un naufragio por aquellas aguas surcadas por Ulises, que no tuve ocasión de conocer, porque las olas de la vida me llevaron hacia las costas donde mi amor habita, y me dejan dormido en esta orilla.

Sospecho, que nuestro corsario y poeta Matteo, nos viene desde el pasado hasta el presente, que por un doblez del tiempo ha desembarcado en nuestras aguas.

Tras subirse a la quilla de nuestro bergantín, comenzó a desplegar las velas de la imaginación y nos obsequió con un poema.


Qué cosas tan bellas e imaginativas se le ocurren a nuestro poeta napolitano. Es lástima no haber podido cazar alguna que otra estrofa; pero el muy villano, guardó el poema en sus alforjas electrónicas, para que me quedase a verlas venir. 

Nos encontraremos en la próxima ocasión, o parada del autobús; que cualquier cosa puede ocurrir con tantos dobleces del tiempo en este tiempo lleno de imprevistos.


Y boquiabiertos nos deja nuestro joven Aureliano, abrigado hasta las cejas con sus gafas, gorra y bufanda, y tres jerseys, tras bajarse del palo más alto del bajel con suma habilidad y prestancia. Y tras gritar ‘Voto a bríos”, nos deleitó con el poema titulado Aquella casa”, en el que rezuma la intensidad de la nostalgia y el amor de aquella casa , donde habitó su último superviviente: nuestro querido Aureliano.


“Por qué en aquella casa

aparecía

 o desaparecía

aquel rayo de sol

o luz de luna.


Aquella 

luminiscencia  siempre

estaba allí.


¿Qué era

qué nos quería

decir?

……………………..

Aquella casa que

vendida y derrumbada

……………………………………

Y morirá conmigo”


Muy bien Aureliano, hay que conservar los recuerdos muy adentro, pues de esa forma, aunque mueran contigo, permanecerá el amor que la tuviste en los corceles del indomable tiempo, que todo lo recoge, como parte del espacio-tiempo que guarda los recuerdos, pues este es como una hoja que se puede doblar, y traer al presente las aguas del ayer y sus historias.


Después tomó la palabra Carmen, nuestra querida y dulce mexicana, refugiándose tras la pantalla. Tras lanzar al aire su sombrero de charra mejicana, nos deleitó con un relato lleno de poderosas imágenes, de las que pude captar las que siguen:


“Busco un león sin melena y me gusta el ejercicio, pasamontañas de hojalata.

Cómo me gustaría que la Tierra se detuviese y saliese despedida al infinito.” Infinidad de bellos hallazgos, que danzaban por doquier. Muy bien Carmen, muy bien.


Y por último, el que esto escribe, leyó el poema titulado Paisajes, del que entresaco algunas estrofas:


“Busca en tu corazón

aquellos acordes,

que un día te hicieron estremecer

aislándote del tiempo.

………………………………..

Bajo la piel granítica

están tus alas desplegadas,

esperando que mi barca

llegue

hasta tu orilla.


Sólo tú,

mi amor,

como aquella supernova,

me enseñaste los senderos de la luz.

Sólo tú,

Mi vida, 

sólo tú”


Frente a las atrocidades de Gaza y Ucrania, o las que recorren el planeta, por los jinetes de la violencia y la miseria, con sus cimitarras brillando entre los cerros, construyamos otra realidad, en el que la belleza, la música y la palabra conformen la esencia de la vida en el Océano Cósmico del Amor, como vosotros plasmáis en las tertulias.



Juan Manuel Criado Manzano
2 de marzo de 2024











 


   




 

viernes, 1 de marzo de 2024

16ª Jornada/XVII año: Miércoles, 21 de febrero de 2024

 

... como en una mesa camilla


1. Paloma Sánchez:

El ambiente es recoleto, íntimo, por distintas causas hoy somos pocos, el café Fígaro se encoge y estamos como en una mesa camilla.

Noticias atrasadas: El martes presenta Javier Diaz Gil la novela Septiembre de David en Villaverde. 

Juan Raña que no se sabía si era el primero porque llegaron juntos los Juanes. Nos sorprende con un poema relato. La voz del río. Una mujer aprecia la frescura del agua en el aire. Un sujetador de encaje negro. Cada prenda que abandona su cuerpo libera un peso. La soledad es adictiva. Tus lágrimas se confundirán con mi inocencia. Suenan bien las imágenes poéticas.

Juan Calderon. Explica el nombre de su alter ego que es: “Don Penito das Vulvas, marqués das Caldeiras”. Presenta su nuevo libro en marzo. Contraluz. Llamó a mi puerta y yo dije: “Adelante”. Le colgué mi alegría en cada esquina del hogar. Junto al teléfono ha dejado una mentira muy doblada. Hombre opaco.

Del libro: Agonía de las estaciones: Este verano de desierto. ¡Qué bien puestos los tenía Agustina de Aragón! Napoleón quiso cortar las tetas al ejercito español. El caballo de Espartero era mucho más mujer. 

Paloma: Ha empezado una nueva novela: -No, tranquilízate, es un aristócrata muy metido en el famoseo. Vive del cuento y del dinero que saca con los olivares y robando el agua a Doñana. Paga de impuestos el 3% y yo, una miserable editora abono religiosamente el 30% de mis ingresos. ¡No hay derecho! Perdona que me indigno. Como te iba diciendo se trata de escribir algo sobre la Guerra Civil…

Ignacio: Aparece con un librito hecho por él titulado: El culto a Satán y a la diosa Khali. Es la personificación del tiempo, la energía primordial y la transformación. Lo leemos a dos manos Ignacio y yo. Interesante.

Javier: Está traduciendo un libro de una poetisa portuguesa. Le preguntan incisivos que si él sabe portugués y con carita de bueno dice que no pero el sentido poético le sobra. Lo lee con un buen acento. Hay que darles muchas vueltas a las figuras para traducirlas sin perder el sentido último. Además de hijo predilecto de san Benito o no sé qué santo, le nombramos por unanimidad: prologuista de oficio. Traductor de guardia y presentador todo terreno. 

Victorianas habla de las mujeres revolucionarias. Tendréis casi 100 años cuando digáis: estamos cansadas. Una ola acaba con frescura, detrás de las rodillas. Hay que mirar al sol sin quedarse ciego. Un caballito de mar los sorprende con sus prismáticos, en el momento que galopáis la maravilla. La libertad es no querer nada, contradecir lo encadenado. Si viene la locura cantemos en círculo. La duda insistirá en la lucidez. Fluido anestésico sobre los párpados. Marilia Miranda.

Laura: Dejó de sentirse al caer del columpio. Las palabras se tatuaron en su interior como una herida mal curada. El cuerpo habla de ti y de tus cicatrices sin volver la mirada al pasado.

Carmen Padín: Es a cuenta de la fotografía que era una ventana a la playa. Las hojas de mi cuaderno siguen en blanco. El gris de mi materia gris. Me distrae el vuelo de una gaviota con un sol rectangular.

León: Dos sonetos de Madrid. Uno es azul como la primavera, el otro verde. A caballo de sueños delicados contempla las estrellas. No le llega la luz del sol a mi princesa ciega. Me gusta una mujer que es estanquera, rubia teñida, metida en carne. Con ella me vuelvo el fauno más tremendo.

Faltan Anagoz y David, creo.

Paloma Sánchez

28 de febrero de 2024


2. Javier Díaz Gil:

 

Recojo el testigo de la bitácora porque Paloma tiene que marcharse. Además de Anagonz y David, falta también Cinta que trajo exquisitos bombones y dulces por su reciente cumpleaños.


Cinta: lee "Colecciones" del libro colectivo "Pecados capitales". Brasalio recordaba a sus padres, una pareja de demonios... Asmodea... Te condenamos a convertirte en ángel... Albatus, arcángel.


David Lerma: no ha traído nada pero lleva mes y medio con la esritura de un diálogo por teléfono, en el que se informa de un fallecimiento donde quiere poner algo de sentido del humor.

Nos recomienda un libro, "El velo pintado", de William Somerset Maugham.


Anagonz: lee un poema, "¿Qué importa?" con asonancias aposta, dice. El hueco entre el pecho y el corazón sea reflejo de otro cuerpo... El canalillo que recoge el amor y el desprecio.


Ahora ya sí, cerramos tertulia, éramos pocos pero la tertulia resultó amena y entregada a la conversación y a la complicidad.


Javier Díaz Gil

2 de marzo de 2024

lunes, 19 de febrero de 2024

15ª Jornada/XVII año: Miércoles, 14 de febrero de 2024

 

Sentado a la amazona...


Noté que todo el mundo miraba al suelo o se escondía tras las mesas y sillas altas.

Silencio

Luego explosión de gritos, algarabía.

-¡Ha hablado, ha hablado!

Me miraban y señalaban con el dedo. La consigna era:

- El primero que hable hace la bitácora

Como sabéis, callar a un escritor no es fácil (aquí el genero no interviene), pero la mirada entre amable, cariñosa e imperativa de nuestro JaviBoss  produce ese efecto.

Yo era el reo de bitácora.

Y Lo asumo con dignidad, que ya me gusta a mi leeros cuando os toca a vosotros.

Pero estoy sentado de medio culo y no es para ahorrar, que el karma, las bacterias, la Pachamama o las casualidades me ha dejado medio postrado, sujeto, cual usb vital, por el pito a las circunstancias.

Así que hare una bitácora de aliño.

El Fígaro es un sitio delicioso, entrañable, quizá un pizca decadente, como el salón de la casa de un amigo cuando tenia 20 años Y Jesús, el dueño, amable.

La tecnología, el zoom maravilloso, nos acerca y convierte en realidad el paradigma. De “en cualquier momento, en cualquier lugar y con cualquier dispositivo".

La primera lectura es de Joselyn. Versos con la sensibilidad de la impotencia ante situaciones terribles. Palestina, Hamas, Israel, Israel. ”¡Nos queda la palabra!"  Joselyn nos recuerda la manifa de próximo sábado para parar el genocidio.

Chelo continua leyendo un relato de José María, La mujer, el cuadro, la ventana.

Chelo lee un poema de amor y cabreo. ¡Que más quieres que te diga!  ¿En que versos te has despedido? Yo… aplaudo para adentro, no lo puedo remediar, me pasa a veces, como un tantra poético.

Javier ha hecho los deberes y escribe un rectángulo de luz, había que esperar, ventana que no quiero cerrar, una isla a la que nunca fui.

Sensibilidad, talento y oficio… ¡asi cualquiera!

Alberto lee el Microrrelato 23, una sola lectura, ya sabéis y un quark literario va más allá y el pescador y la sirena, sin cables, si wifi, si,,, nos llega a todos. . Alberto, yo creo, que nació así, brillante, tipo estrella fugaz que hernosea la lectura, en un zas al que hay que estar atento.

Aureliano, nuestro Aureliano, siempre es un lujo. El de hoy es un poema provocado paor la vida, la calle como musa. El lector que llega acompañado por su perro  y le pide que le escriba un poema… un día llega solo y Aure, nuestro Aureliano  lo escribe.

Ana Gonz. Poema de amor inspirado en la ventana, que nos dejo Javier como ejercicicio. … Para seguir arando amor. Bebiendo te quieros.

José León Cano. Con incontinencia poética… capaz de escribir sonetos, libros de viajes o diatribas si se tercia. Nos habla de la tres ciudades: Paris, Nápoles y Estmabul y una vez más quedo con ganas de continuar el viaje.

Manuel. Lee parte del prólogo de su libro, del último presentado. León apunta que leerlo genera adicción a la lectura. Tengo la suerte de que sea mi próxima lectura

E Iganacio Tamés. Cuenta la historia Pepin Bello, el que está sin hacer nada, el que figura porque sí, del que habría que preguntar en una boda de qué parte es, pariente o amigo

Estaba Matteo por zoom y no te pude ver, lo siento Y a Carmn Padín, nuestra carmen, que Oh, se quedó sin batería y nosostros con las ganas de escucharla

Y no escribo más, que sentado a lo amazona en una silla, no daoy para más (la silla completa tampoco).



José Antonio Carmona
19 de febrero de 2024

domingo, 11 de febrero de 2024

14ª Jornada/XVII año: Miércoles, 7 de febrero de 2024

 

Napolitanas y bombones en el cumpleaños de Isabel Morión


1. Chelo Santa Bárbara: 

DIEZ LÍNEAS (ni más ni menos)

Rocío y yo nos encontramos en el camino y al llegar a la puerta del Fígaro nos reunimos con José María Garrido. Luego llegó Alberto, después Javier y a las 5:30 Jesús, abrió la puerta de “casa”.

Las previsiones indican que no seremos muchos. Manuel presenta libro y Cinta le acompaña en el acto, aunque llega a tiempo para compartir con nosotros la reciente y exitosa experiencia de la que todos nos alegramos muchísimo.

La Morión nos invita, por su cumpleaños, a bombones, pastas, pastelitos y bebidas. 

Mientras vamos tomando posiciones y seguimos sumando compañeros, todo son risas, revuelo, algarabía, hasta que Javier formula la temida e incómoda pregunta: ¿quién quiere hacer la bitácora? 

Ya podéis imaginaros la respuesta. 



Chelo Santa Bárbara

8 de febrero de 2024


2. Carmen Padín:

Digo que no escribiré bitácora alguna, pero me ganan las ganas.

José Maria se va al futuro con Lucas y su implante  de nueva tecnología móvil en una mano y un viejo instinto asesino en la otra. Rocío se descuelga por una tirolina de ventana a ventana junto con otros cuerpos, enseres, sillas y amores que no crecen por falta de sol. Alberto y su microtequiero 22 se tiran desde el piso 22. Sin duda enamorarte de tu propia sombra perturba. Una mordida a la napolitana, al chocolate relleno de cerezas o al Rochero Ferreral endulza la imagen. Javier cede la palabra a Mateo, quien nos mira con paciencia de santo desde la pantalla. Asegura que algo es aunque no haya sido.  ¿Pienso, luego existo? ¿Existo, luego pienso? En fin, nos gusta su micropoema y nos enternece con otro en homenaje a su padre. Chelo defiende sus palabras, ¿por qué todas tienen que ser poéticas? Tiene razón. Gracias, Isabel por las golosinas y tus poemas con besos. Celia con  sus alumnos a flor de piel muestra su enojo y busca cómo motivar a una panda de chicos disconformes. ¿Cómo descenderá ahora de ese trapecio? ¿Conseguirá  hacerlos volar con ella? Carmen ronda por la cocina con Florita y su figura de herradura haciendo postres en una tibia navidad argentina, mientras, Javier recuerda jugar con sus tesoros pequeñitos en las baldosas, también de la cocina, cuando niño. Aure espera muy callado su turno. María Jesús Briones y Ana Gonz nos cuidan las espaldas en sus bancos altos y yo, con pena por no escucharlos, me despido. Me pongo el abrigo, no puedo quitarme la sonrisa. He convivido una tarde más con mis amigos y hermanos Rascamanes.



Carmen Padín

9 de febrero de 2024


3. Rocío Díaz Gómez:


Bitácora 7 de febrero 2024

Volví a la tertulia allá por febrero, después de un enero atropellado de personas y lugares. Volví con ganas de tertulia y tertulianos. 

Y ¡qué sorpresa más grande! ¿No lo sabes? ¡Que ganamos los relatistas! No hombre ¡hasta ahí podíamos llegar! no nos pidieron que lo leyéramos dos veces. Pregunta en otra parte. Los milagros no son en el Fígaro. Pero fuimos más con diferencia que los poetas. José María, una servidora, Alberto, Carmen Padín, María Jesús, AnaGonz y Juan Manuel traíamos prosa bajo el brazo. Y prosa rica ¿eh? A ver qué te vas a pensar... Isabel, Mateo, Javier, Chelo y Aure poemas. ¿Y Celia leyó? ¿Y Cinta leyó relato? ¡Ay! que me perdonen porque ahora dudo. Y ¿se me olvida alguien? Rocío, Rocío… si te dignaras a tomar notas… ¡Ay, alma de cántaro! Eso te pasa por fiarte de tu, cada vez, más más frágil memoria. 

Pero es que ese miércoles 7 de febrero era mucho más que lo que leímos. Era la celebración del cumple de Isabel Morión que trajo bombones y pastas y lo que quisimos tomar. Soy de la misma opinión, en esta vida hay que celebrarlo todo. También era la presentación de Manuel, y Cinta nos lo contó cuando llegó. Así que casi como si estuviera. Y Jesús confió en nosotros y nos dejó solos un rato porque ya casi somos de “casa”. Y éramos poquitos y el círculo de sofás se hizo más íntimo, más recogido. Y podría contar los comentarios que nos cruzábamos, los que nos echamos sobre los hombros, los que masticamos entre las pastas. Pero esos se quedan para los que los vivimos. 

Te imaginarás que la bitácora sigue siendo esa mosca con gafas y pesada que con su zumbido y voz de Javier sobrevuela nuestras cabezas. En esta vida tertuliana hay cosas que no tienen remedio, nacen con vocación de perdedoras. Así que nos la repartimos en trocitos pequeños que luego nos tragamos deprisa para no saborearla como hacíamos de pequeños con la comida que no nos gustaba. 

Después María Jesús, Chelo y yo caminamos despacio, Arenal arriba, charlando, a gusto. “Somos tres Rascamanes y es miércoles ¿Qué pasa?” parecemos decir a todos con los que nos cruzamos. Que, por supuesto, ni nos miran, ni falta que hace. 

Volví a la tertulia allá por febrero.
Volví con ganas de tertulia y tertulianos. Pero de bitácora… casi que no.
 
Besos para todos,
Rocío


Rocío Díaz Gómez
10 de febrero de 2024

4. Alberto Ramos:

7 DE FEBRERO

Hoy es San Lucas el Joven o San Pío, depende del santoral que se consulte. 

En la tertulia hablamos del relato de José María Garrido y le quitamos los apellidos a los protagonistas. Oímos a mi Consuelo (Chelo para el resto del mundo), decir que para sufrir hay que comer. Rocío juega a llevarnos por una tirolina entre casas, que lleva enseres y cuerpos. Alberto y su sombra, la buena, la que mata sin matar. Javier, se queda con las baldosas de la cocina que son las mejores baldosas con las que se puede quedar uno. La Morión nos trae un poema que habla del paso del tiempo, porque sabe que por ella no pasa. Carmen Padín nos hace magia con un personaje que predice la lluvia, y lo hace con música Padín. El Sr. Barbato (don Matteo), que la lía con el poema Saudade, porque cuando hay ganas de opinar en la tertulia se opina de lo que haga falta (el poema eran 2 versos y 9 palabras). Celia vía zoom, que parece que está lejos pero que con poesía se mete por la pantalla para estar en el café. Aureliano y su óleo, un cuadro de su hermano. Juan Manuel y su relato escrito a boli. La Briones y su micro. AnaGonz y un dentista al que mejor no ir. Y cierra Cinta, que nos cuenta de dónde viene y nos pone al día del libro que ha presentado de Manuel, y que seguro lo ha hecho a las mil maravillas. 

Que san Lucas el Joven o San Pío, nos sigan protegiendo. Amén.

Alberto Ramos

11 de febrero de 2024