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jueves, 14 de mayo de 2020

29ª Jornada/XIII año: Miércoles, 6 de mayo de 2020

Un  Menéndez Pidal travestido de Pessoa


A esta cita virtual acudieron Cinta, Juan Antonio, Javier, Isa Pérez, Juan B. Raña, Rocío, Juan Calderón, Carmen Padín, Omega, Joselyn, José Antonio, Alberto, León, Iñaki Ferreras, Anagonz y Celia Cañadas.

17 rascamanes virtuales de carne y hueso cada uno en su casa al otro lado del ordenador o de su móvil.

Verse las caras y escucharse a través de una pantalla no es lo mismo que estar sentados en la mesa del Miski, viendo, como prólogo a la Tertulia, sonreír a Irina y saludarnos y vernos llegar y ocupar nuestro sitio en la mesa.

Pero mientras llega, todo llegará, este Zoom nos sirve para acomodarnos alrededor de la palabra y olvidarnos de la distancia que nos separa.

Estamos en la fase 0 y luzco una camiseta con la cara de Pessoa, un Menéndez Pidal travestido de Pessoa.

Y la tecnología no impide (y facilita) que ocurra la maravilla y podemos escuchar a Joselyn leer su espléndido poema "El nuevo Edipo se acerca al oráculo". Se excavan fosas comunes sin haber habido una guerra...

León consigue conectarse, le vemos y por un momento, consigue conectar también el audio. Su lucha con su móvil va a ser tenaz esta tarde. Al final desiste porque nos ve pero no nos oye.

Cinta nos lee un texto de celebración, celebración de salida a la libertad. Parece increíble que lo común antes, dar un paseo, sea ahora un lujo. Hoy salgo de Móstoles hacia Arroyomolinos... 
Cinta dice que se encuentra en medio de una batalla entre lo auténtico y lo literario.
Creo que no hay que elegir, es más, lo literario debe ser auténtico, le digo. Calaña (Huelva), enfermos de asma...

Joselyn apunta que lo que ha leído Cinta le recuerda a Dorothy Wordsworth.

Juan Antonio, con su ánimo intacto de perfeccionar sus textos, cual Juan Ramón, ha revisado su soneto "La Alhambra", suena fluido, como el agua de la fuente de los leones. No lo corrijas más, está estupendo.

Es mi turno, no he escrito nada, este confinamiento me tiene orientado a otras actividades pero  confieso que no escribo nada y leo poco. Prometo escribir un poema de agradecimiento a los rascamanes por la fiesta sorpresa que me regalaron por mi cumpleaños. Prometido. Buscando cobertura de musa...

Isa Pérez por el contrario escribe siete cosas al día (ya sabemos quién tiene cobertura de musa... ). Lee el poema "Cuadernos en blanco" garabatear/estrenar. Espantapensamientos en forma de espantahombres. Lee después otro hermoso poema "Caja de costura". La lengua materna cosida a las encías. Qué maravilla de imagen.

Rocío ha hecho los deberes del huequito del cuello, la frase que le tomamos prestada a José Antonio para proponer de "deberes" esta semana pasada. Una historia de confinamiento y pasión. Mi Mariano, Reme... Besos vivitos y coleando.

Juan B. nos regala un nuevo capítulo de nuestro Nicanor, "La milagrosa". Van a un cementerio de La Habana a rezar Nicanor, la Pepino y la Bimbambú. Casi todas las historias de amor son tristes.

Juan Calderón cambia de tercio y anuncia un pornoema. "Menage a trois". El néctar de mi panal. Nos hace reír, Juan. Le sugerimos cambiar el último verso que es demasiado evidente, después de lo sutil que es todo el poema. Muy bien, Juan.

Carmen Padín, enmarcada en su imagen perfecta, la luz entrando por su derecha, al fondo un cuadro sobre la pared desnuda y ella sentada en un plano medio en la mitad izquierda de la imagen. Carmen lleva los deberes al día y trae un microrrelato con la propuesta de "los regalos y el saco". Ella, él, los regalos por la hierba... Buen ritmo, ese juego de pronombres que nos recuerda a Benedetti.
Añade a su lectura un audio de música compuesta por su yerno y un texto de un cuento que ha escrito ella y que lee su hija, Precioso regalo.

Omega dice que hoy no ha traído nada, pero dedicó, añado yo, un buen tiempo a escribir la bitácora del 29 de abril, le doy las gracias públicamente.

José Antonio trae unos "Besos de otoño". Hay ONG's que entregan besos... Y a continuación nos cuenta que trae otro poema que ha escrito por una foto que le enviaron, una calavera. ¿Cómo es posible escribir algo tan bello de una imagen tan fea?, decimos.

Alberto dice que él hace una Omega hoy también. No ha traído nada. Reímos. 

Iñaki Ferreras lee "Esquizofrenia asesina". Lo que parecía por el título un relato loco de personajes desenfrenados del estilo de Iñaki se convierte en una historia trágica. ¿Y si animaba a su hijo a suicidarse? Julián, ¿qué has hecho?
Recomendamos a Iñaki que cambie el título para evitar esa falsa expectativa.

Celia dice que no trae nada para leer, que apenas tiene unas notas que son personales. Al final de la  Tertulia la animamos a leerlas. "La misma historia". Muy buen poema, no necesita corrección. Y eso que no quería leerlo...

Anagonz trae también un texto con el huequito del cuello. Jose Antonio ha triunfado con su frase. A mi gatita le sobraron entonces vidas... El año 2020, el año maldito.

Habíamos interrumpido unos minutos a las 20.00 horas para aplaudir a los sanitarios y hemos regresado al Zoom para escuchar a Celia y a Anagonz.

No es como estar en el Miski, pero reconozco que estas dos horas largas de Tertulia nos hacen olvidar la distancia y pareciera, estoy convenido, que hubiéramos estado sentados alrededor de la mesa del Miski.

Javier Díaz Gil
14 de mayo de 2020










Fragmento de la Tertulia Zoom de hoy
(momento de la intervención de Anagonz):


martes, 5 de mayo de 2020

28ª Jornada/XIII año: Miércoles, 29 de abril de 2020



Maharajá de Rascamán

Es el día de su cumpleaños y el Maharajá de Rascamán sentado en su trono esperaba recibir regalos a cuál más hermoso. Su nombre es Javier Díaz Gil, éste como buen Maharajá poseía un reino que gobernar, vivía en un gran Palacio, suntuoso, rodeado del más fino alabastro y el más intenso ébano. Tenía tres esposas, la primera la conoció siendo muy joven y la amaba, sabía que era esencial para él, pues le recordaba todo el recorrido de su vida, la segunda esposa la había tomado en la madurez y era más joven que él pero ésta le había enseñado los placeres del amor y advertía que era algo más que el simple contacto carnal pues siempre escuchaba sus consejos. Era muy sabia siendo tan joven, ella espoleaba su cuerpo y su mente. La tercera era menos afortunada pues lo había hecho por asuntos de Estado, la admiraba por su saber estar y humildad, tal vez amaba a las tres de diferentes manera. Siempre repetía, según palabras de la segunda esposa que “Shiva y shakti siempre están juntos de formas distintas". Las tres están sentadas a su lado a la diestra la primera, a la zurda la tercera y la segunda caprichosa se sienta a sus pies con los cuales juega subiendo sus manos juguetonas hacia las rodillas con la complicidad de un placer futuro. Su gobierno era sabio y justo, todos los que le rodeaban comentaban su buen hacer, como gobernante sin tacha sabía cómo arreglar disputas y dar sabios consejos. Pero ese día de su cumpleaños era esta vez a su allegados -que me encuentro entre ellos-, a los que tocaba dar, -pues él era generoso y hubo entregado mucho de su persona-, estos presentes que eran en forma de palabras, versos y relatos.
El primero en dar su obsequio era Iñaki el cual portaba “Escapar del virus, escapa de sií mismo". Este encantador regalo a la par que sorprendente contaba la historia de la vida de un homosexual, sus encuentros, desencuentros, buscando amor desesperadamente y lo terminó haciendo de la manera más surrealista juntándose con una mujer anciana, el símbolo de la madre, el joven, su juventud añorada, el jabalí, tal vez la pasión encerrada y escapada en libertad y el policía, que es la sensatez. Todo termina con la sensación de compañía como telón final. Briones no tiene presencia, pero su voz se oye entre nosotros, en la observación de los cuerpos nórdicos por el azar de la muerte y desolación de fuera de los muros que ella habita. Ese es el regalo de una realidad.
Joselyn con paso lento y humilde, nerviosa presenta su obsequio. “Otro propósito para el poeta", Orfeo junto a Dante y Virgilio viajan al inframundo, llegar al valle de las sombras, en ese amor fenecido, el amor que quedó sin amparo. Es la representación de los males que asomaban fuera de los muros del Palacio del Maharajá de Rascamán y se los lleva Joselyn de recuerdo filosófico, una interiorización profunda.
Isa Pérez, “The Boss", su presente es la reminiscencia nostálgica del Miski, una catacumba cristiana para adorar a la poesía y las palabras, el verbo y el verso, con otra poesía corta, “Horror", explica un niño sin ojos, unas cuencas sin vida, unas pupilas de belladona de concubinas atrayentes, sus palabras como de costumbre concisas y conducentes. Bravo por la poeta.
Juan Bautista con el “ Tiraversitos". Todos reunidos en aquella fiesta de cumpleaños: los Marqueses, Nicanor, la Bimbambum, etc…, más los queridos Rascamanes allegados del Maharajá, representaba algo muy especial para él, con la expresión “El Mapa de sus cicatrices“  todo un recorrido del alma de aquel hombre que dejaba la huella inconfundible de sus versos. Sonó la música “Happy Brithday to you"  con estilo caribeño.
Miguel Paico le trajo un soneto para demostrar la humildad de que es un poema y no poesía,  en él se encontraba todo aquello que los uniría. 
Cinta Rosa cambio el tono y trajo una carta emotiva hablando de sus virtudes: la paciencia con nosotros, su capacidad con todos en su talento poético y esa amistad que nos brinda cada día. Su tiempo eran unas palabras conmovedoras.
La siguiente, Omega, Io que comparaba a este Maharajá con el Rey Príamo y Troya, su reinado, su imperio daba vida en su poesía a todo el simbolismo que era la regencia de las palabras y versos de este insigne hombre. 
Alberto con un microrrelato inspirado en las palabras que escribiera una vez el Maharajá  convirtió un Ulises moderno y doliente con cartas amorosas marchando de piso en piso.
Rocío leyó algo de Celia, ella asomó su presencia un instante para felicitarle, en los versos de Celia contenían el agradecimiento, el misterio y la belleza, todos unidos en delicado compendio de su poesía. 
Juan Calderón dio paso a un Romance de Don Javier Díaz Gil, Rey de Chile, y ves, nuestro Maharajá tiene sus títulos, y nos llevaba cual rebaño a gozar de nuestros versos y su Romance Hilarante nos hizo expandir risas cual cascada que brota generosa hacia las aguas que reside.
Volvió Rocío, contaba en su carta amistosa que llevaba conocido a este gran hombre 23 años, sus sombras se conocieron, su Sombra narradora fue cautivada por la Sombra poética de Javier, nuestro gran Maharajá, para hacer que su Sombra se agrandara con el sin fin de  experiencias, nostalgias, recuerdos que hizo llorar a este hombre, que su alma se conmovió en los cimientos más sólidos de la misma, reflejo de su ser verdadero. Son 365 días los que te tenemos Javier y esos son tan importantes como en el 29 de abril de tu aniversario.
Carmen Padin con “Bliss", agradeciendo el encontrar esa madriguera de conejo que fue nuestro querido “Santander", una Alicia en el País de las Maravillas que era un descubrimiento literario y un capitán en su fragata que nos guía día tras día con mano firme en el timón. 
Juan Manuel sigue el rumbo de las letras marineras y el timón de las palabras, el orfebre de versos, esa es la poesía de agua salada que ofrece a su Maharajá y capitán. ¿Quién es tu contramaestre? ¿Quién su vigía?
Ana Gonz trae su obsequio “En Abril". Le debe el agua de ese mes a su esencia y es flor frágil el recuerdo de tu humildad, si tu corazón y alma que salpican a los Rascamanes y es gratitud de Ana ante ti. Gracias, miles, millones de cápsulas amorosas, para este hombre que hace por nosotros cada día.
David desearía se escritor ruso de fuste cual Dostoievski o Tolstói, aunque David es un gran escritor. Surgió del humo tras un fogonazo como un ilusionista y nos abrió las palabras y géneros literarios y de su último regreso a Chile nos recuerda los trucos de magia, David nos da años de biografía de Javier Díaz Gil y se ha hecho biografía, un generoso epíteto a nuestro Maharajá. 
José Antonio desde casa, pijama en sol y vos, compañero, una medalla cumplida de vuestra obra bien hecha. Tú rellenas la jornada de poesía con salero. Lee sus versos y las risas contagiosas resuenan en el Palacio. 
Por último está Juan Antonio, él trae la pieza del puzzle, sí, “Cicatrices". La vida evoluciona de sonrisa emocionada, crece el amor que madura, la certeza, la vida, ese soneto que cierra la entrega desinteresada y amorosa de los allegados del Maharajá de Rascamán. 
¿Pero había llegado el final de la fiesta? No. Javier correspondiendo magnanimamente, generoso leyó el poema de un gran poeta para así recordar palabras familiares, León, “Amanecer", ese amanecer que era un nuevo ciclo para el Maharajá, la mitad de los astros, la mitad de la luz y la locura, vida y muerte, ebrio de silencio, esta frase es un sí mismo a la verdad y con su sonrisa, mirando a todos sabe que ha cumplido con el deber y sigue con el buen hacer que queda por realizar en el horizonte. 
En ese instante dan sus presentes sus tres esposas, la primera, unas botellas de vino y cerveza artesana, era flujo de una vida que saborea a grandes tragos junto a ella, la tercera le regala un anillo de oro con las iniciales de él para seguir gobernando, tener todo lo material controlado.
Kamala, la segunda esposa quiso obsequiarle con una danza sensual, la de los siete velos con los sonidos de tambores y arpas, sus caderas bailaban al son de la música, poco a poco iba descubriendo su lozana y tersa piel, poseía unos cabellos largos y frondosos, una figura de reloj de arena, sus curvas lascivas, nalgas prietas, sus senos generosos, para, al final, asombro de todos y el Maharajá  quedarse desnuda. Serena, caminó hacia él con una voluptuosidad irresistible,  se paró ante la presencia del hombre, no del gobernante, le miró fijamente a los ojos y dijo:
-Soy Shiva y Shakti, soy tu alma y tú la mía, ella son tus recuerdos, tu vida -dijo mirando a la primera esposa, la tercera con la mirada- ella, las tierras, el gobierno, y yo soy el alma, la mente que percibes por los sentidos. Soy las profundidades de tus aguas y hoy me quedo desnuda porque desnuda ha quedado tu ánima.
Al decir esto desaparecieron todas aquellas imágenes y Javier Díaz Gil tuvo el gozo de presenciar todo lo que le había ofrecido su ser, amor, amigos, letras pero ante todo y lo más preciado, lo que acariciaba a cada paso. 
Su vida que había visto evolucionar ante sus ojos, ante su alma.

Omega Scribano
4 de mayo de 2020








Fragmento de la Tertulia Zoom de hoy
(momento de la intervención de David Lerma):





martes, 28 de abril de 2020

27ª Jornada/XIII año: Miércoles, 22 de abril de 2020

...que Alberto tenga una ouija


PSIQUIÁTRICO RASCAMANES
22 DE ABRIL 2020

Ay, ayy,  ayyy…

Estimado doctor, reporto mis dudas sobre el efecto del aislamiento en sus pacientes. 

Cinta ha tejido una larga bufanda roja, al estilo de Penelope, teje de día y la deshace por la noche, por lo que cuenta, lleva muchos años en este estira y afloja. Esperando al amor de su vida, pensé yo. La situación se ha revelado incestuosa. El hermano se ha presentado a su puerta y ella le ha dado la bufanda. Dos ventanas que se abren después de años con pestillo. 

Un lente telescópico para prenderse de los planetas, pide Joselyn para buscar consuelo, para encontrar el ADN que no pudo ser, para no buscar futuros más de allá esta noche. Para que miremos el vasto universo que reina en su interior.

Isabel Morión no se presenta a la terapia, pero Javier nos dice que en su celda llueve mansamente, que el pasto sigue creciendo verde mientras ella espera el abrazo que no llega. Alberto no está seguro de que sean palabras de Isabel. Lo menos Morión que  he escuchado de ella. Comenta. Quizás, no sea  lluvia sino llanto. Pasaré a verla.

Juan Antonio hace sus deberes: Siempre le sentaba bien entrar en ese libro tan certero. Ya no quiere el contacto frío de una pantalla, quiere volver a la piel. ¡Y quién no!  Se debate entre ser despido y una despedida, entre un adiós o un hasta pronto.

Juan Calderón ha traído a una invitada. En seguida levanta comentarios. Que si trae poca ropa, que explique el cinto con tres… borlas que trae al frente, que si es de Egipto o Babilonia, Alberto canta, Juan le sigue, el boss pone orden justo cuando ya nos levantábamos para bailar. Tu silencio me habla. (tomo nota para el doctor) La imagen de Juan se congela. Todos quieren saber qué pasa entre Juan y la fulana, perdón la señorita. Joselyn adelanta que ella responderá a las insinuaciones. Juan nos explica que así como la vemos, fría, inamovible, tiene en su interior cálidas barcas de otras vidas. No puedo esperar a la próxima sesión.

Don Roberto y doña Caridad se miran con hijos almibarados. ¡Ay, mi negra! se preocupa él por lo del sobre. Ella lo recoge de detrás de la caja del inodoro. Está abultado, no cabe en su bolso, lo disimula entre el cinturón del vestido. Aquí nadie come de lo que pica el pollo. Todos estamos atentos al sobre, a Juan que vive al mismo tiempo en La Habana y en Madrid. Doble personalidad le llaman, pero en realidad es un caso de personalidad múltiple.  Me preocupa la del mono.

Un nuevo paciente en la terapia.  Luis, hijo y nieto de Camborio, no, de Carmona. Suelto, ha dejado atrás la luz y la oscuridad y se vuela hasta la luna; seguidme a lo salvaje, nos invita. Echa una mirada a su alrededor y recapacita: Seguid vosotros. Espero que regrese, tiene potencial para estar en este psiquiátrico. Bienvenido.

Rocío y la señora de Jiménez. Una lección de historia, talento, de humildad, resiliencia y sobre todo de amor a su adorado Juan Ramón. Ay, Zenobia tú también sabías de confinamientos.
 Ay, Rocío si no fuera porque vives dentro un libro, diría que estás muy cuerda.

A José Antonio sí que lo hemos perdido. Después de la enfermedad dice que vive en un frasco de aspirina, que el sueño se le esconde entre las neuronas y que cuando se siente observado, se convierte en un cojín del sofá. Ay, Matilde, cuídate que anda diciendo que eres bolivariana, no vaya a ser que se torne revolucionario y te coma con confite de cebollas.

Menudo susto nos ha dado Isabel. Se declara con melánkole, bilis negra, esa que te carcome por dentro y funde todo en gris pizarra. Un bazo como el mío necesita un deshollinador. Nos indica. Por fortuna parece que lo ha encontrado. Se dice melancólica, pero por primera vez la veo reír y reír. ¡Le sienta tan bien sonreír!  Me imagino que el deshollinador también.

Alberto en crisis de autoestima. Se declara crapuloso y otra infamia por el estilo que nos ha aportado Omega. Pregunta por la palabra ouija.  Omega explica que no debemos temerle, que es sólo un instrumento para despertar las enfermedades mentales que llevamos dentro o para llamar a los muertos ¡Justo lo que necesitamos! 

Por fortuna Javier corta el debate arguyendo falta de tiempo. Nos recuerda que contamos con tan solo una cuarentena, a la vez.  Es curioso como unas (cuarentenas) se nos hacen largas y otras tan cortas.  Yo espero que Alberto tenga una ouija, invoque a los muertos y nos traiga un relato la próxima vez.

Después de la tormenta, la calma. Juan Manuel lee un poema de amor, suave, de amor reposado, del que se antoja al llegar la tarde. Gracias por el respiro.

Iñaki se quedó mudo. Sí, aunque usted no lo crea, doctor, no lo pudimos escuchar. Unas señas de sordomudo indicando su posterior regreso fue todo lo que obtuvimos. No sé si fue por temor a los botes de aspirina, a los muertos, debido a la melánkole o a la mujer del sobre. O quizás fue a buscar el artículo que leyó Carmen sobre los multiorgasmos y cómo bailar tango, pero no regresó.
Es muy inquieto.

Celia no se quedó muda, pero no la escuchamos. Si supiera cómo nos gustan sus poemas de esqueleto minimalista y vísceras intensas. 

 El  hombre avanza por un pasillo largo, oscuro y tenebroso.  Ana se detiene, oye voces por detrás, ¿esquizofrénica, paranoica?, ¿los muertos de la ouiija?, ¿respondió la egipcia? No, es el micrófono de Jose. Menos mal. A estas alturas de la sesión se puede esperar cualquier cosa. Continúa el relato, el pasillo termina en un espacio abandonado, con sucios estantes de madera y  cachivaches con telarañas. Rasca en la pared. ¿En verdad cree  Ana que por ahí pueda escapar? Pues sí. Al otro lado hay botellas de whisky, ginebra y más. El pasillo de la felicidad lo ha llamado.

Salud, mis queridos Rascamanes. 

Se levanta la sesión a las 20:30, doctor, pero algunos se quedan brindando por Instagram.


Carmen Padín
24 de abril de 2020












Fragmento de la Tertulia Zoom de hoy
(momento de la intervención de Juan Manuel Criado):

jueves, 23 de abril de 2020

26ª Jornada/XIII año: Miércoles, 15 de abril de 2020

Aplausos

PSIQUIÁTRICO RASCAMÁN

Te abrasa la verdad de saber que lo incierto es la norma del mundo.

Ya no llegan a las citas. Ahora han puesto a los pacientes en reclusión. El doctor también, me han comunicado.

Cada uno en su celda enfrenta sus propios fantasmas y fantasías, karmas y dharmas, sueños y pesadillas.

Por lo pronto, sólo algunas reuniones, ya sabes, ésas donde todos se sientan en círculo y dicen: soy rascamán y soy adicto a las letras; ésas donde cada uno expone sus razones, justificaciones o lo que le viene en gana.

Empezó Javier, mejor conocido como el boss. Descubre su lado tierno al dar la bienvenida a la pequeña Alicia nacida tras el espejo y ajena al mágico entorno que la rodea, una luna rosa y un conejo de Pascua que no tiene prisa, el tiempo se ha detenido.

Juan C se enfrenta a una nueva relación. Aun cuando ha convivido con ella, apenas empieza a verla con otros ojos. Se le apetece a pesar de su frío muslo de barro negro. La egipcia parece ser ardiente, pero nunca se sabe, tanto tiempo juntos y en la misma celda...

Juan Antonio, en su ansia de salir del encierro, vuela con sueños de la infancia en barcas de colores, rojas, verdes y amarillas...

Rocío se rebela. A ella nadie le dice qué hacer y ni cómo moverse. Lo expone de manera genial, in crescendoTuvieron que atarla, pues acabó dando guantazos. Es maravillosa.

Isabel nos hace respirar con alivio. Está sana y salva. Poco nos dura el respiro, suelta, con esa voz suave y seriedad imperturbable, una bomba que nos corta el aliento; canción del fin del mundo, paraje árido donde un viento ermitaño levanta nubecillas de polvo.

Juan B recoge las sonrisas del suelo. Los del círculo se reacomodan en sus sillas. It´s show time! Toda la pandilla de la Bimbambú vuelve a la escena. Noche de pases toreros en el cabaret. Monomanía habanera que se agradece. ¿Habrá un personaje de la Sierra Maestra en el sobre?

La llamada de Aureliano nos pone en alerta, nos dice que nos quiere, que vendrá si la tecnología se lo permite, que busquemos un símbolo rascamán para identificarnos, como secta medieval o primeros cristianos o pandilla de barrio o a saber qué.

José Antonio feliz por haber resucitado, de tener una nieta de quince años a quien le dedica un amoroso y alegre poema. Asesor tecnológico. Se ve muy cuerdo, pero las apariencias engañan. Dice que en el tercer piso suceden milagros.

Omega, su adicción a las letras quedó manifiesta. Escribe y lee mientras oye a sus compañeros, pero no la lanza las propias al ruedo. Receta pelis acerca de escritores, se detiene en el de Vidas al límite sobre Rimbaud, ¿Obsesión maldita? quizás.

Celia es dueña de un astrolabio y el sólo mencionarlo despierta la fantasía de todos, como rumor de lavanderas. Al fin, ¿qué no son todos los poetas alquimistas y viajeros?

Jose María al bat. No vemos algo porque está ahí. Está ahí porque nosotros lo vemos. Tenemos el poder de decidir qué y cómo pensar en cada momento. Este niño me ha puesto a pensar en demasiadas cosas. ¡Ah! si tan solo el doctor Freud estuviera aquí.

Por lo visto el encierro nos lleva a la infancia cuando la casa se convertía en castillo, cárcel y refugio, nuestra habitación, en mil lugares diferentes. Carmen se ha dedicado a contarnos bromas telefónicas, como aquellas que nos hacían cómplices de pequeños.

El círculo voltea a ver a Alberto, espera uno de sus estupendos relatos, de esos que tienen que ver con su malsana relación con la parca. Pero no, guarda silencio y amenaza con escribir poemas. Los prosaicos nos sentimos traicionados. Si prosaicos no es la palabra correcta y me arriesgo a la ira de Herranz, a arder en otro mundo, pero estamos en el psiquiátrico ¿o no? Los poetas se anotan un punto. Todos se deprimen. Hoy no hay prosa albertina.

Ana Gonz, líder de las causas justas. Gallega por nacimiento y rascamana por designio propio, toma la bandera, se envuelve en ella y declara: los rascamanes somos la releche. Pues siiií. Ni quien se atreva a contradecirla.

De cuarentena en cuarentena se nos acaba el tiempo. Aplausos en las ventanas del psiquiátrico. El doctor los permite. Sin exagerar, indica, no sea que uno se le antoje saltar.

Cinta feliz en su nuevo espacio ha sido prolífica, varios poemas y cuentos ya ha escrito en el encierro, pero prefiere compartir uno de Pessoa.

Joselyn escribe en el jardín de Proust. Ése que se negaba a pisar por volverse adicto al confinamiento. Nos lleva de la mano por laberintos de sentimientos encontrados, nos perdemos embaucados por el aroma de sus letras.

David, como estrella fugaz, aparece y desaparece.

El círculo zoom se apaga. Uno a uno vuelven a sus celdas.

Aún resuena en la pantalla:
Los dioses se deshacen 
como arena en los dedos, como inmutable nube.

No pude evitarlo! Los quiero mucho. 


Carmen Padín
16 de abril de 2020 











Fragmento de la Tertulia Zoom de hoy
(momento de la intervención de Rocío Díaz):

miércoles, 22 de abril de 2020

25ª Jornada/XIII año: Miércoles, 8 de abril de 2020

El Conde de Montecristo

Como encerrados en el Castillo de If estamos conectados por cámaras subterráneas cual Edmond Dantes con el Abate Faria, podemos hablarnos y compartir nuestra savia. 
En este periplo empiezan nuestros versos que arranca con la voz inconfundible de Javier, su poesía “Cicatriz" es sobre la filosofía de la aceptación total de lo que nos envuelve y la evolución con las lecciones aprendidas.
Juan Calderón salta con un romance audaz, erotísimo,”El galán y la novata", sus imágenes son ladinas, sensuales y en un reír interminable al imaginárnoslos unidos para ir al Clínico.
Isa, su “Emocionario" es un ático sensitivo y Bestiario legible de un conjunto de bestias que pasan por los versos de esta poeta, por los íncubos que derrama su poesía. 
Esta servidora, Omega, lee “El rey de los elfos" (Erlkönig) de Johan Von Goethe con un final muy impresionante, como escenario la noche y al término, la muerte de un  hijo.
Alberto nos comenta su afición a las películas mientras anda en su celda.
Rocío, “De Almería a Nueva York”. Nos lo relata una viejecita entrañable de noventa años que su señora madre se fue a trabajar a New York, sus recuerdos de una niñez en ese país que la vio crecer, pero escuchaba los sonidos españoles de su madre, imágenes adorables de su mente y una deuda a saldar, muy emotivo.
Juan Raña nos presenta las aventuras de sus relatos, esta vez nos lleva de la mano con La Pepino y Jack, se titula “La de la pluma más larga". La Pepino baila su baile sensual, con cimbreos orgásmicos. Jack  ilumina con una linterna esa silueta, los contornos de La Pepino, Jack recuerda esa infancia, su madre, la desgracia de haberle dado un padre alcohólico y esa pobre infeliz con una cadena perpetua por defender lo de sus hijos, la imaginación de La Pepino llega a límites insospechados “Pepino Show", la música suena en su cabeza y discute con el mono Rasputin, gana por ser “la de la pluma más larga".
Juan Antonio, emocionado, ha escrito un poema después de todo un mes sin escribir nada, poema “Homenaje a los familiares de Covid19" “Coronavirus" ¿Qué te sucede, planeta?  Es contundente la pregunta en su poema, hay muerte, ausencia y soledad los tres pilares que son estandartes de este bicho infame.
Celia no nos ha traído nada, pero su presencia nos es suficiente para esta tertulia. 
Ana Gonz de nuevo nos brinda primaveras, esta vez de Antonio Machado, “La primavera besaba" sus versos manifiesto de poeta poco curtido en versos y rimas. Nostalgias de juventud, melancolías del espíritu. 
Por último, Cinta nos habla en su poema metafórico y metafísico con regusto filosófico “Mascarilla". Es multicolor, la esperanza, la desazón, la paciencia, infinita excelencia, personificaciones de emociones humanas.
Ya queda el fin de la hora y aquellos que no han leído se han marchado para dar satisfacción la próxima vez y seguimos siendo un grupo, una familia literaria. 
Como metáfora del Conde de Montecristo, será en un futuro salir, nadar con el viento, respirar, vivir, VIVIR ese es nuestro salvavidas, único objetivo y ser.

Omega Scribano
13 de abril de 2020









Fragmento de la Tertulia Zoom de hoy
(momento de la intervención de Juan Bautista Raña):

lunes, 20 de abril de 2020

24ª Jornada/XIII año: Miércoles, 1 de abril de 2020

Flores de Invernadero

Así éramos todos los seres humanos: Flores de Invernadero encerradas en el cristal puro de lo incierto, pero en esa tarde la Tertulia de Rascamán se reunía a través de una herramienta, un instrumento para seguir con nuestras palabras nuestros versos. Fuimos unos cuantos, la primera en leer fue Isa, a la cual no conocía, “Cruzar el vacío" su primer duelo, en este poema se delata un dolor lacerante de nuestra poeta sensible, pues se traslucía en su semblante. 
“Olea Europaea", nos habla del olivo, árbol hermoso donde los haya, las curvas de la carne, una estirpe que ha estado acompañado por este árbol y su poema es corto, conciso y concentrado como el líquido que se extrae de las olivas.
Javier, nos leía unos Haikus, en total 15, inspirándose en el amor, una boda como su centro, Haikús de la Felicidad, sí, Javier nos traía Heraldos de amor.
Cinta nos lee como estreno su primer soneto un influjo literario y su relato entrañable a la par que tierno se lo dedicaba a Alberto con una hermosa Hortensia como protagonista.

Juan Antonio durante un buen rato se nos hacía de rogar, viene a nuestra llamada en sus versos. En “Niños aprendices" están los destellos sonoros de unas manos infantiles, niños buscando tanta inocencia y aprendiendo a reír en sus primeras lecciones de la vida. 

A continuación me tocó leer a mí, presente el experimento infantil de “Familia musical" con guitarra, ukelele y violín una reunión con música y ternura.
Alberto no trajo nada pero nos aconsejó unas cuantas películas para ver en estos días de encierro  “La trinchera infinita", “Intemperie", todas ellas a través de Netflix. ¡Serían entretenidas de ver! 

José Antonio tenía preparado su acostumbrada “Matilde", el título ”Póntelo, pónselo" para ir contra los virus de toda especie. Con mucho humor y salero nos leía su historia,  y sobre todo aquél que en esos momentos nos acecha, pero todos sabemos que en este siglo XXI podremos con él. Nos dio una nota cómica, como sus versos hilarantes. 

Juan Calderón siguió con el humor y nos cantó al más puro cante flamenco, coplilla risueña, sobre las picardías del mundo. Ya advirtió él que si su voz no era de gran calibre que hiciéramos reclamaciones al Maestro Armero,  jajajajaja.
Rocío, nuestra Rocío, no trajo nada y extrañé escuchar sus lecturas y su voz ante sus letras creadoras. Celia leyó un relato conspiranoico, influencia de “La mente maravillosa" en la cual nos expone los fantasmas de su protagonista para descubrirnos una esquizofrenia con la cual tiene que luchar. 

Juan Raña nos trae sus Marqueses, Nicanor y la Bimbambum. Doña Caridad y Don Roberto son en esta ocasión los protagonistas Revolucionarios, con la ternura de la pareja que se sabe ya todas las debilidades de cada uno. Tirarse por un balcón aunque éste sea muy bajito, por amor se hace desde las mayores atrocidades hasta superarse a uno mismo.
Ana Gonz nos viene con un poema “Primavera en tus manos". Es primavera y ella nos la trae en verso, regocijándose en un mar de luna llena, la primavera para Ana tiene la  dulzura y la pasión de las flores que nacen de nuevo.
Leídos los versos, dichas casi todas las palabras, quedaba el silencio infesto que las Flores de Invernadero tenían que soportar para no impregnarse de aquello que más temían: dejar de crear ante los ojos de la mano mas mortífera, la enfermedad y la muerte.

Lejos y cerca, pero la lucha y el valor es el aroma, el verdadero perfume de las Flores de nuestro Invernadero.

Omega Scribano
13 de abril de 2020











Fragmento de la Tertulia Zoom de hoy (intervención de Juan Calderón):

martes, 10 de marzo de 2020

23ª Jornada/XIII año: Miércoles, 4 de marzo de 2020

Coronavirus

Hace algunas horas que no le he picado a nadie, esto no puede ser, estoy perdiendo facultades. Así es que, desde el metro, sigo a uno que entra en el Miski y, bingo, se pide un café y se lo baja al salón donde ya hay otro con su tacita en la mano. Y van llegando los demás: qué suerte, aquí sí me multiplico como mandó el Otro. ¡Creced y multiplicaos! Porque resulta que son todos y todas poetas y narradores.

Bueno, se saludan y el que parece ser el Boss, ocupa el asiento de la cabecera. Y comienza una charleta generalizada de la cual yo no entiendo gran cosa. Parece que el próximo lunes, día 9 participan todos en una lectura y exposición en Guadalajara que previamente han colgado en la Biblioteca de la ciudad. Pues habrá que ir allí también a ver si me como alguna rosca. Y luego anuncian cantidá de actos, presentaciones de libros, lecturas. Menudo rollo, trataré de asistir a todos los que pueda y ponerme las botas.

Buerno, el Boss llama por fin un poco al orden y uno que se llama Juan Antonio lee un relato muy ingenioso sobre un mono. Yo creí que era un cuento de animalitos, circo, etc., pero resulta que es el robo de un Stradivaius, un golpe perfecto.

Aparece León y recibe un aplauso general. Parece que ha tenido un problema de salud, ha estado hospitalizado. ¡Ah, si yo lo hubiera sabido a tiempo! Se me ha escapado una víctima fácil.

Después, un viejecito al que dicen el Aure lee dos poemas acerca de las pobres víctimas del feminismo: los maridos de las mantis religiosas, que ya sabéis lo que hacen, las muy.

Y se debate los términos  anexo/anejo. Qué lío. Creo entender que son equivalentes, ¿o no? Y Alma explica que el miedo del hombre crea el tabú.

Un Alma, (claro, acompañada de su cuerpo, de simpatía, su lucidez, su gracia) lee dos poemas: uno reivindicativo sobre la menstruación y otro sobre Ciudades Juárez, “En la frontera del infierno/me entregas los  huesos de mi hija"  muy conmovedor, 

Se va Carlos Tejado, ser padre y escritor es muy difícil, este siempre anda corriendo de esta tertulia al cole de sus hijos.

El llamado José Antonio comenta la actitud de la Iglesia en el siglo XIII hacia la mujer menstruante. Y Alma analiza la diferencia entre la sangre derramada por la mujer y por el hombre. El hombre, cuando derrama sangre, siempre es con violencia; la sangre derramada por la mujer es sangre de vida.

Juan Bautista Raña  lee un capítulo de su novela. Realmente, cuando comienza a leer, leo en todos los rostros interés. Todos reciben el relato con verdadera fruición. Es que tiene una gracia...

Llega una doctora, una de mis enemigas, Isabel.

A continuación llega Luis.

El llamado Boss, Javier, dice que está en dique seco y lee un poema de Ezequías Blanco, que dirigió “Cuadernos del Matemático”. Creo que Javier, el Aure y alguno más publicaron en esa revista.

Y al fin lee Rocío, uno de los pilares de esta tertulia, un relato que es una carta de amor de Sara Mago, no sé si he entendido bien. Qué cosa más rara, una carta de Sara a una Pilar..¿Serán de la Isla de Lesbos? . Pues no, parece que es Lanzarote, ay, no sé. En todo caso, prosa de gran altura poética.

Y lee José Antonio un poema cargado de emoción, que rememora el incendio de 1906 en el que murieron todas las mujeres en Nueva York. Y otro tierno, entrañable y con gracia: “Hay un gnomo…”.

Y ahora es el turno (según creo entender, leen por riguroso orden de llegada, aunque a veces se cuele el Aure con el alibi del dragón) le toca a  Chelo, quien lee un micro relato de final feliz, muy estimulante y chispeante.

Luego León obsequia con un poema de corte clásico, brillante y logrado, sobre Marco Polo (“Marco Polo regresa a Venecia”).

Y ahora lee Anagonz,  “Ya no son ellas la camelia de un jarrón”, creo entender, perdonadme si yerro, poema feminista, encantador, sin ira ni rencor. Y dos preciosísimos poemas en doble versión, gallega y castellana, preciosísimos, “Ainda” y “Escuma”.

Y lee la Dra. Isabel dos poemas: “Los sicarios tubulares”, y “La sala de espera”, dramáticos, terribles, pero de muy buena factura. Qué bien escribe, tiene que publicar más, me parece muy bueno lo que hace, tengo que reconocerlo, aunque, claro, estamos en bandos enemigos.

Y, por último, lee Luis un relato un tanto cruel sobre el oso negro. El Boss le hace una observación: que el registro del narrador y el de los protagonistas suenan un poco iguales, que debería emplear un lenguaje un poco más coloquial en los diálogos…Entonces el relato quedaría muy bien, con esa atmósfera salvaje, terrorífica, extraña.

Y ahora empiezan todos a rebullirse, a levantarse. Y me doy cuenta de que con tanta belleza palabrera me han encandilado y no le he picado a nadie. Qué gilipollas, me digo a mí mismo, entonces ¿para qué has venido aquí?

Ay, me da lástima picarles a todos, con lo bien que escriben, lo majos que son, los años que todavía le quedan por vivir. Y se me ocurre una idea brillante, si le pico al Aure, que va a hacer 84, creo que ya pierde poco. Así es que voy a por él.  No sé si ya estará bueno, pero no se libra.  

Aureliano Cañadas
6 de marzo de 2020