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viernes, 7 de febrero de 2020

18ª Jornada/XIII año: Miércoles, 5 de febrero de 2020

Convocados a la Gran Mesa de Nobles


Convocados por el Emperador Rascamán a la Gran Mesa de Nobles del Miski en la tarde del 5 de febrero de 2020 acudieron de un lado y otro del orbe las más altas dignidades del planeta para exponer lo que para sus reinos, tanto los del alma como los terrenales, tenían proyectado hacer.

Así, acudieron a la cita de este primer miércoles de febrero, 19 autoridades: Su Eminencia Mariana, el Condesito Juan Calderón, el Marquesón Juan Bautista, Su Santidad Alberto, el Tribuno Javier, la Emperatriz Cinta, el Gran Caballero Aure (que alterna su dignidad con la de ser el que tira de la cuerda de la guillotina), la Baronesa María Eugenia, el Gran Visir José Antonio, el Archiduque Juan Antonio, la Vizcondesa Rocío, la Gran Condesa Isa Pérez, el Alto Comendador Iñaki Ferreras, la Infanta Anagonz, el Delfín David, el Adelantado de Indias Miguel de Leceta, el Copríncipe Juan Manuel, Isabel Moríon Grande de España y por último Il Cavalieri José María Herranz.

Cada uno tuvo a bien exponer sus pareceres para restablecer el orden mundial.

Su eminencia Mariana habló de la necesidad de cartas de amor por la cercanía del Santo Valentín y lo expuso en un poema llamado "Y así". Expuso que tiene en marcha dos proyectos en paralelo: el primero, con los recuerdos de los que le contaban sus mayores y el segundo, "las estaciones en la piel". Del primero presentó el poema "La frontera del este" y para el segundo, "Diciembre". Aprendimos que, a veces, los amigos violan y matan.

El Condesito Juan Calderón afirma que hay que aprender de las viejas películas, y recuerda "El crepúsculo de los dioses" y lee otro poema de amor con ese mismo título.

El Marquesón Juan Bautista recomienda poner en las casas balcones bajitos por si has de tirarte de uno de ellos. Raulito y Robertico lo expresan muy bien en su capítulo "Un balcón bajito" de la historia de Nicanor. Y aprendemos que hay ojos verdes como almendras alargadas y que uno puede haberse acostumbrado a la soledad.

Su Santidad Alberto nos transmite una enseñanza profunda y da ejemplo cediendo su turno a la vez que hace voto de silencio en su momento de lectura.

El Tribuno Javier ha preferido citar para su exposición las palabras de un poeta reciente premio Loewe, Basilio Sánchez, de su libro "He heredado un nogal de la tumba de los reyes" y lee tres poemas que hablan del oficio de escritor que conmueven a los presentes.

Es momento de escuchar a la Emperatriz Cinta. Guardamos silencio, expectantes. Cinta expone que traía un relato y un poema pero lee tan sólo el poema titulado "Violeta" para dar tiempo al resto de autoridades a exponer sus puntos de vista. Deducimos de sus palabras que lo que importa es la mezcla, la unión de dos cosas puede producir una nueva.

El Gran Caballero Aure que reclama su condición de ser el que siga tirando de la cuerda de la guillotina (se le acepta por unanimidad la función) apunta lo importante de conocer en otros idiomas cómo saludar, dar las gracias o saber identificarse como poeta. El bangladeshí, el hebreo o el chino deberían ser parte de nosotros.
La Gran Condesa Isa Pérez apunta que también deberíamos conocer cómo decir corazón en gaélico.
El Gran Caballero Aure nos previene de la mantis religiosa y lee dos poemas: "Agravios" e "Interruptus".

Quiere el Gran Visir José Antonio que el resto de autoridades se impliquen y lee dos poemas, uno, "provocón", "Todavía puedo" y un segundo, que aplaudimos, "La isla de los lotófagos". Perdemos la memoria en este mundo actual.

De más allá del Atlántico, la Baronesa María Eugenia nos previene también de la mantis y nos recuerda la necesidad de observar el mar: un mar calmo... el eco de la mantis.

El Archiduque Juan Antonio toma la palabra para defender la vida de los animales acosados por la caza indiscriminada. Una liebre y un jabalí ocultos. Una aportación al proyecto del Gran Caballero Aure sobre el maltrato animal que podría publicarse en digital pronto con la aportación de todos los que conviven en este imperio rascamanense.

Pide la Vizcondesa Rocío disculpas por no haber podido traer su texto escrito pero refiere la necesidad de dedicarle tiempo a la lectura y encontrarlo para la escritura. Lee un texto de Wisława Szymborska de su libro "Correo literario" que ha traído la Baronesa María Eugenia. En él recomienda con buenas palabras a un autor que no escriba pues puede ser un excelente lector. Fina ironía que debiéramos poner en práctica.

Isa Pérez, Gran Condesa, con una conciencia lírica extraordinaria, nos recuerda lo importante que es la memoria, la infancia, los lugares donde hemos crecido: Micrópolis, "Mi viaje empieza..." 

Su Santidad Alberto toma la palabra un instante para afirmar que hoy tenía ganas de escuchar poesía. Nos preguntamos los presentes si no estará afectado de algún mal que le trastorna su razón... Él afirma que no pero le vemos dudar de estar sano del todo.

Dos textos breves ha traído el Alto Comendador Iñaki Ferreras, con título impactantes que nos hacen reaccionar ante finales sorprendentes. Lo breve y la sorpresa, unidos: "El hedor de la magia" y "Estupor epifánico". Tomamos nota de su recomendación.

Hay en la Infanta Anagonz un compromiso con la alegría, con la necesidad de contagiarnos la risa. Nos recuerda el reciente fallecimiento de un sabio: José Luis Cuerda , director y guionista, y le ha hecho sendos homenajes en los dos textos que expone. "Vacío" (Los zapatos fue lo único que quedó...) y "Paquetes" (o cómo preparar una oposición mientras ejerces el oficio más viejo del mundo). Amaneces, que no es poco.

Miramos hacia el lugar en el que está sentado el Delfín, David. La exposición que trae es tan larga que muestra un pendrive en el que ha guardado lo que él llama "la novela". Le conminamos a que en próximas reuniones adelante a los asistentes algo de su contenido.

La muerte y su celebración en forma de epitafios es la aportación que desde sus posesiones nos expone el Adelantado de Indias, Miguel de Leceta. Don Miguel, como se ha referido a él Su Santidad Alberto, lee el "epitafio del barquero". En la redacción de epitafios no tiene competencia el Adelantado de Indias.

El Copríncipe Juan Manuel ha optado como alguno de los presentes por citar a otro autor que asevere su pensamiento: la poeta rumana, Ana Blandiana. Lee su poema "Canción de cuna": Cierra los ojos, duerme tú también...

Isabel Morión, Grande de España, ha traído dulces y golosinas para celebrar su cumpleaños que será al día siguiente. Y reivindica las raíces y habla de su conferencia sobre el flamenco que abarrota las salas. Y habla del libro "El mapa de tus cicatrices" de Javier que leyó hace un par de noches en las que no podía dormir debido al insomnio y a unos dolores de espalda. Su lectura le quitó el dolor. Bella función para la poesía. Escribió el poema "Lecturas" que dedica a Javier basado en uno de este último del libro que tiene por nombre "Demasiado". Cierra su intervención hablando del olvido con un poema con ese título.

Esta sesión de la Gran Mesa de Nobles en las que hemos aprendido la importancia del tiempo, de la memoria y del olvido, de la infancia y la alegría, de la muerte y su recuerdo, de la escritura y el amor... la cierra Il Cavalieri José María Herranz que regresa a esta Mesa después de un tiempo de ausencia y reivindica también la importancia de la memoria con el poema "Homenaje" y el recuerdo de julio de 1968 cuando el Hombre pisó la Luna.

Se cierra la sesión con la lectura por parte del Tribuno Javier de un poema más de Basilio Sánchez que transcribo para gozo de los presentes y de los lectores de esta acta que recoge lo acontecido en la Gran Mesa de Nobles del Miski que fue convocada bajo el auspicio del Emperador Rascamán.


NADIE debería ser obligado
a caminar descalzo por un campo de nieve.

Nadie debería ser obligado
a caminar a solas con su sombra.

Vivir en las palabras,
asumir el fervor como una forma secreta de penuria
lo decide uno mismo.

(Basilio Sánchez, "He heredado un nogal de la tumba de los reyes")


Javier Díaz Gil
7 de febrero de 2020

1 comentario:

IÑAKI FERRERAS dijo...

¡Que maravilloso seria poder cambiar el mundo con mucha mas literatura y menos titulos nobiliarios!