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domingo, 21 de mayo de 2023

23ª Jornada/XVI año: Miércoles, 17 de mayo de 2023

Gregg
 


- Buenas tardes. 

- gregg

- Una cervecita, por favor.

- greggg son 3,80.


El sótano hermoso, con mesas de mármol pies de hierro y litografías de Penagos.

La tertulia había empezado antes, en mi caso, en el metro con Aure, hablando de la vida, de los hijos y los nietos.

La plaza de la Ópera, hermosa, es Los Madriles y sus acentos.

Un día de futbol complejo y no es que vaya contra el relato o el verso, que no, que el futbol amalgama a amigos cervezas y cubatas y eso es bueno. 

A lo que iba.

En la plaza, José María, Aure y yo y bajamos al ágora de Rascaman, de creación y amigos.

Poco a poco vamos llegando:

José María, Aureliano, José Antonio, Isabel, Javier, Carmen, Susana, Pablo, Rocío, María Jesús.


Maravilla lo del Zoom, que acerca y concilia las distancias y el tiempo. Es lo bueno que dejó aquella época que se hizo lapsus.


Empezamos

Susana nos enseña un fotograma de los Puentes de Madison, con  Clint Eastwood,  Meryl Streep  y 21 segundos 


Me bastaron veintiuno

para descubrir que en la tiara de tu 

boca

encuentro esperanza

y la única arma para

combatir 

mis guerras.


Ay, suspiro.


Después, polémica, que si yo primero, que si José María, ambos abdican el tiempo 

y me toca 

y salgo yo con La Cibeles en una moto … 



-Vamos Cheli…

-Nos tomamos un cacharro en un garito

Y nos vamos en tu moto

A pisar charcos


¡Cosas tiene este hombre! En cualquier momento le despiden.


José María se luce con poesía de la grande, con imágenes , con palabras que se esconden tras los tinteros , al borde del papel el precipicio.

¡Ya lo siento!, éramos pocos y os quiero, le pediré a Jose María que lo repita en la próxima.


La poesía desde tiempos inmemorables se llama Aure, intimista y perfecta.

Tres eslabones de una misma cadena.


Fuera

Tu nombre y el mío no son ya necesarios

Porque soy el aire que respiro


Espejos

¿donde estoy si ya no estoy en él


Y nunca llega el olvido


Es así, el primer libro de Aure lo editó el hijo de un recuerdo terrible de la guerra.


Aure es tierno y grande, un regalo para el verso y los amigos.



Decía antes que zoom… nos ha traído cercanía

Quizá, un mini proyector que dejara la imagen en el espejo de nuestro sótano…. Habría que verlo.


Carmen , alegría. Dama linda, empieza con un grito que es arenga: ¡Guapa! a Susana al otro lado de la red, como en un espejo, en el que al mirarnos vemos a los amigos


La frase propuesta “Y las gotas de néctar fluyen como lágrimas" sirve de detonante para la historia que nos lee de azúcar y sal. 

Besos que empalagan frente a lágrinas vanas y saladas. 


Javier lee el poema que le ha enviado Juan Antonio Arroyo u que no podía venir hoy a la Tertulia. El de homenaje a Alberti. Ha quitado el quinteto final y quería que diéramos nuestra opinión. Aprobado por unanimidad.


Isabel Morion que no para y nos recuerda:

El 20 de mayo en la feria del libro de Alcobendas y el 6 de junio acto poético en Maria Pandora, El abrazo del silencio, La concubina y otras obras.

Y  empieza recitando  después de un cita de Neruda

 

En un beso sabrás todo lo que he callado

….. todo estaba encerrado/ en aquel bello rosario de besos


A partir de la foto del tren, propuesta por Javier como ejercicio, Rocío juega con el tiempo pasado y con el hoy, la memoria que se pierde o que congela el tiempo.

Es sensibilidad cercana, de casa de vecinos, de tipos próximos que todos hemos conocido.


Pablo, culto y sabio, es el guía del museo, paseamos, desde su cuadernillo diminuto, por el Reina Sofía y por Toledo.

Discusión sobre el Haiku, intensa e interesante. Ay, si fuésemos japoneses de otros siglos y los cerezos… No es así, estamos en el 2023 y queda el hecho poético que desencadena la sorpresa  y una métrica que la facilta.

Pero de esto tampoco sé, así que sigo.


Javier nos lee versos de Morir en Iguazú . Cualquier pretexto es bueno para leerte 

Cuanto tiempo hace

Que la vida pasa tan deprisa

Y no llega el amor o la lluvia

O las ganas de reír que un día tuvimos


María Jesus, nos lee, parece un  relato de pasión “sigo soñando con el tatuaje de tu piel” y acaba …. Hasta la muerte


Dio para para segunda ronda, como esas reuniones de amigos y gin tonic, en la que  la segunda copa nos lleva a dar gracias por la amistad y a alabar el sabor de la primera.


Besos.




José Antonio Carmona
18 de mayo de 2023

domingo, 14 de mayo de 2023

22ª Jornada/XVI año: Miércoles, 10 de mayo de 2023


No eran jardineros que podan. Aunque casi.

BITÁCORA DEL MIÉRCOLES 10 de mayo de 2023

MENOS ES MAS


Buscaba un sitio donde quitaran. No hablo de una peluquería, tampoco de un dentista; yo no quería cortarme el pelo ni deshacerme de una caries. Buscaba un sitio donde quitaran cosas escasamente importantes, es decir, aquellas cosas que sobran: tristeza de hombros caídos, domingos prolongados hasta otros domingos, como si fueran fichas que saltan de oca en oca; décimas de fiebre provocada por el cinismo o el aburrimiento. También palabras.

Así llegué a Rascamán. 

Desde el primer momento supe que no eran jardineros que podan. Aunque casi. A Mariana Feride, la primera en intervenir, no le podaron un “largamente” de su poema Yerro y óxido (que acabó siendo Fierro y óxido); ni un “inunde” ubicado en un verso justo antes de un “mi alma”; ni un “apretujada” (al que suplió finalmente un “vencida”); así porque sí ni por capricho. Lo hicieron por extraer la flor. 

Tampoco eran cirujanos extirpando apéndices a discreción, ni mucho menos. De hecho, a Alberto Ramos, que intervino en segundo lugar, no le extirparon palabra ni letra alguna de su Microtequiero 11 escrito a partir de la propuesta fotográfica de la semana. No lo estimaron conveniente ni con la “a” de aires, ni con la “b” de buenos, ni con la “c” de contigo. Solo hubo amagos de reproche por culpa de su derrota lírica. Pero nada más. Aunque quedó probado que, si tenían que extirpar, lo hacían: sin ir más lejos (tan lejos como queda Costa Rica) a Paloma, que fue la tercera: a ella le sajaron sin ayuda de escalpelo sus alusiones a ciertos ritos romanos y un “estamos en julio” sobrante, en mitad del texto que formaba parte de sus Retazos de infancia.

La flor volvió a brotar minutos después, cuando José Antonio leyó su poema La flor con pétalos tan bellos como los que siguen: seremos como Amundsen / explorándonos / bajo el blanco de las sábanas. Nadie se atrevió a podar una sola palabra, aún menos la palabra “carcaj” de su poema número dos, que narraba otra derrota, en este caso la de una flecha. En cambio, no tuvieron piedad, o quizás otro remedio que hacerlo, en el poema Metamorfosis, de Manuel Sánchez, al que le habían crecido tanto las hierbas técnicas que, bajo su espesor, apenas se alcanzaba a entrever el poema. Tampoco pudieron evitar meter la guadaña en los títulos no suficientemente mortuorios de su colección Relatos sobre la muerte y otros asuntos. Cinco relatos inverosímiles: todos convinieron en cercenar Sombras de otoño para plantar en su lugar la semilla mortal de La muerte olvidadiza.

Pero ay, amigos: nunca olvidemos que el autor es soberano. 

Para entonces, a mí ya se me habían caído como caspa la tristeza y el aburrimiento al suelo, igual que las hojas de un árbol primaveral que extrañamente otoñea, y empezaba a sudar las gotas gordas de un cinismo extra. La siguiente en probar la tijera fue Chelo Santa Bárbara. Los asistentes (aunque no por unanimidad, puesto que eso sería bolchevismo), decretaron que tanto el verso “lo corriente se torna imposible” de su primer poema Rendida a la evidencia, como los “comos” y los “mientras” de su segundo poema La vida, los trenes, la poesía, debían pasar por la arista de aquella insólita censura que, en vez de restar, sumaba. De igual modo, no se libró tampoco del tijeretazo Javier Díaz Gil, que recitó un poema cuya escritura invocaba la lluvia en Buenos Aires, Argentina, y no al revés: el tajo debía incluir la palabra “Corazones”, tan asociada al tópico; también el verbo “venza”, en el verso “escribo un sol que venza a la lluvia”, para ser sustituida por el verbo “derrote” (que no es derrota pero casi, casi).

Subvirtiendo la tendencia reductora, Rocío Díaz contó que a su colección de relatos, aspirante en varios concursos literarios, ha tenido que agregarle un epílogo para completar las 150 páginas exigidas. Es seguro que en tu caso la adenda mejorará el resultado, opinamos más de uno. A continuación, David Lerma anunció su cercano alumbramiento, que no es otro que el de la novela que llevará por título Septiembre, aunque se publicará en junio. Para él, la cuenta regresiva, que se inició siete años antes con la primera palabra escrita como el primer ladrillo puesto, la negación que abre el libro (“No”), y culminó con la palabra nada pudorosa que lo clausura (“culosss”), ha comenzado. De momento, delirio en la comisura de los labios, algo de responsabilidad y, por encima de todo, agradecimiento. 

A continuación, quien prueba el rigor de la guillotina es Juan Calderón, cuando lee su poema La escalera parlante y parte de la concurrencia considera que le sobran yoes. Al que esto escribe le parece que no, pero es una opinión como cualquier otra: el que esto escribe cree que no serían lo mismo los versos Yo soy la rosa blanca / atrapada en la piedra de tus ojos sin el “yo” inicial. Al menos, a su segundo poema, El círculo del agua, no le detraen versos sino que se los cambian de sitio. Sitio, y de los buenos, es el que albergará la presentación de la fabulosa novela Cuando rugió La Habana, de Juan Bautista Raña: el Teatro Casa Vacas, en el Parque de El Buen Retiro, nada más y nada menos; el día 18 de mayo a partir de las 18:30h. El propio autor lo recuerda e invita al acto personalmente a todos y a cada uno de los presentes (y ausentes) con la promesa de una diversión asegurada.

A esas alturas ya eran menos los que restaban por sojuzgar sus creaciones a los filos de la hoz y el cuchillo. El turno siguiente fue para Juan Antonio Arroyo, quien leyó Los últimos renglones de Alberti, poema de tan perfecta factura que el auditorio se decantó de forma mayoritaria por no talar nada, ni siquiera una coma. Corrió la misma suerte Carmen Padín, tras leer su ejercicio literario nacido también de la foto semanal propuesta, un hermoso escrito que sobrevoló el salón subterráneo del Café La Traviata como si se tratase un dron pajarero entre lo filosófico y lo estético, y en el que cabían reflexiones tan profundas como la que dictaba que “todo movimiento implica fricción”, o preguntas capitales de la clase “¿Quién viaja más, el árbol o yo?”. Cinta prefirió aplazar su lectura para otra sesión, así que fue Luis Espinosa el encargado de cerrar el evento, recitando el Himno a la juventud, de Jaime Gil de Biedma. A pesar de su extensión, nadie apreció partes sobrantes en él, ni juzgó necesario aplicar el hacha. 

Más allá de las nueve salí del sitio en el que quitaban cosas que estaban de más, y de qué modo. Volví a mi casa con los hombros alegres y erguidos, en un miércoles noche con apariencia de viernes ilusionado, una temperatura corporal más que correcta, y la certeza consolidada de que menos es más.     


David Lerma
14 de mayo de 2023


martes, 9 de mayo de 2023

21ª Jornada/XVI año: Miércoles, 26 de abril de 2023

 

El sastre de los versos


Para la Tertulia que despide el mes de abril nos reunimos en La Traviata y a través de Zoom unos cuantos rascamanes: Manuel, Javier, Rocío, Alberto, Susana, Paloma Sánchez, Chelo, José Antonio, Carlos Ceballos, Pablo Llorente, Cinta y María Jesús Briones.

Comienza Manuel al que Susana desde su ventana de Zoom reconoce como el sastre que le vendió el traje de boda a su marido. Más de 30 años después recuerda su cara. El sastre de los versos, dice Susana. Lee Manuel un poema de hace 15 ó 20 años de su libro "Clamor en el crepúsculo". Lee "Candorosa criatura". Si ves derrumbarse las amorosas tardes. Lee después "Varias vidas", sólo por estas últimas soporto las primera.

Turno de Javier. Leo "La Dama de Baza" y explico cómo la casualidad propició que me llegara una fotografía de nuestra antigua amiga y compañera de taller en Villaverde, Azucena Pintor, de la Dama de Baza. Me fijo en el poema en el milagro del pichón azul que asoma de su mano.

Carlos Ceballos tiene dos versiones del mismo poema, en primera y en segunda persona. Nos gusta más en primera. Puede que pestañee el día cuando pasa un pájaro...

Rocío lee dos cosas, primero un micro: "Cómplice y coartada". En el primer piso se presentó su olor... Aquel ascensor fue cómplice y coartada toda su vida laboral. Después nos lee el principio de un relato: Siempre me esperaba a la salida del metro...

Alberto va por el microtequiero 10. Desde que su marido adoptó al gato no había manera de hacer el amor en esta casa...

Susana desde el Zoom nos lee un poema, "Te imagino". Nos sorprende con un primer verso: el calostro de mi torrefacto. Y con otros como la lujuria silenciosa que llora en mi madriguera....

Palomna Sánchez desde el Zoom, dice que le han abandonado las musas y que está escribiendo escenas de su infancia. Ahora vivimos en Zaragoza... En una de esas vueltas nos vamos a Santiago de Compostela... La recién parida prepara la cena e increpa a mis padres... Mamá nos endominga, papá rozonga...

Chelo lee un poema "Pensamiento", A la nada que ya fuimos... Y un segundo poema, "Que me dejen ser". Buenos poemas, Chelo.

José Antonio nos cuenta que León está hospitalizado pero que se recuperará pornto y en un par de días estará en casa. Le ha escrito un "Ay, Matilde". Un miércoles de rascamán conocí a León. Emotivo y divertido, José Antonio.

Pablo Llorente viene de celebrar los 55 años de su promoción con sus compañeros de Química de Zaragoza. Que más que leer le apetece cantar-recitar dos jotas. Le anima Alberto. Lee después "Mi Madrid" en endecasílabos: Autos de fe, corridas, rabos, toros. Templo Debof, Palacio del Oriente...

Cinta que no ha parado en estos días (lecturas, firmas, presentaciones...) nos lee dos poemas. "Escrito en tiza", el amor agorero, profetiza... Y el segundo, que habla de adonde llegamos cuando ocultamos nuestros miedos, cuando conoces a alguien. Mi querido poeta, no te dejes arrastrar por este poema...

Cierra María Jesús y como somos pocos, nos lee un relato más largo, "Carne de cañón". Hijo de Zembran, hijo 7, parcela 14. A la parcela, al arado. ¿Por qué combatir? Morir o matar.

Nos despedimos hasta el 10 de mayo, el siguiente miércoles no habrá Tertulia, me espera un viaje recorriendo Portugal en estos días de festividad de la Comunidad de Madrid. Nos vemos de nuevo en dos semanas.



Javier Díaz Gil
9 de mayo de 2023










jueves, 13 de abril de 2023

20ª Jornada/XVI año: Miércoles, 12 de abril de 2023

 

El poeta Rafael Soler junto al coordinador, Javier Díaz Gil, en la Tertulia Rascamán


El poeta Rafael Soler en la Tertulia Rascamán


Hoy tenemos el honor de que nos visite Rafael Soler, escritor consagrado con una antología poética de 600 páginas, nada menos, y varias novelas publicadas.

A este encuentro con Rafel Soler acuden un buen número de rascamanes: Mariana, Feride José Antonio Carmona, Rocío Díaz, David Lerma, Alberto Ramos, Cinta Guil, Juan Antonio Arroyo, Aureliano Cañadas, Paloma Sánchez, Javier Díaz Gil, Carmen Padín, Carlos Ceballos, Amelia Serraller, Angonz y María Jesús Briones.

Rafel Soler entra saludando a cada uno y Javier hace una breve presentación de nuestro ilustre visitante. Pero, en seguida, surgen las preguntas, en una Tertulia con muchas ganas de conversar. 

Paloma y Juan Antonio preguntan: ¿Te consideras narrador o poeta?

Rafael dice: Yo soy un poeta que también escribe novelas y relatos, un escritor de distancia corta, cuya escritura se apoya en el desamparo y la humildad. La cruda realidad es que la poesía es un ajuste de cuentas con la vida del poeta. Escribí “Las cartas que debía”, las que se habían quedado en el tintero, un ajuste de cuentas con los que se han ido -aquí se le escapa una lágrima a Paloma- Después ya no se puede hablar con los fantasmas, solo queda contemplar el viento con una escoba. Se escribe desde la emoción y el arrebato. 
Y nos cuenta de su costumbre de levantarse pronto para escribir.




Nos habla de dos poemas de "Las cartas que debía" que llevan el epígrafe "A un vuelo sin escalas para matar el tiempo", hablan del suicidio. Los escribió al dictado. "Me estaba escribiendo encima", dice. "La piedra en busca de mi frente".

Nos lee:

- "Piso nueve, un balcón y zapatillas"
- "Caeré severa en vilo"

Esta situación sale en su última novela "El último gin tonic", publicado en 2018, que se quiere llevar al cine.

Nos cuenta que a la novela se llega de otra manera. Necesitas un esquema y  lo más difícil es encontrar el tono y la distancia de la mirada. 

Rafel Soler define que hay dos tipos de novelista, de brújula o de mapa. Y David pregunta: ¿Eres novelista de brújula o de mapa?

Interesante cuestión, responde Rafael. Y añade: Yo creo que los que son novelistas, es decir que no han pasado por la poesía son de mapa. A los que nos orientamos con brújula nos llevan los personajes donde ellos quieren, pero siempre hay que emplear el mapa sobre todo cuando ya está iniciada la novela y ajustado el tono y entonces es necesario el mapa. Hay tres fases en la escritura: la emisión del escrito, después viene la ordenación en el tiempo y la captación de propósitos ocultos, está es la más difícil. La última sería la corrección de todo hasta en las comas. Yo tardo tres años en completar una novela.

Esto es un inicio falso, dice Javier, porque hemos empezado a charlar con Rafael Soler antes de presentarle adecuadamente. Lo presenta ayudado por la información muy actualizada que aparece en Wikipedia:
 

Javier lee su reseña y el poema de "Manera de volver", De todos los recuentos, que es un poema que habla de él mismo. Nos cuenta que dejó la primera línea de actividad literaria porque se agobió. Un escritor es un lector que también escribe. La vida literaria no es lo mismo que la Literatura. La Literatura es escribir. Estuvo presente en esa vida literaria del 79 al 85, luego despareció. Hasta que sintió que el gran nutriente de los escritores son los lectores. Y regresó a las librerías en 2009, treinta años después de su primera publicación.

Rafael nos dice: después de treinta años escribí “Maneras de volver”. Volver de todos los recuerdos. En las horas peores del licor espeso. De paladar en paladar y de boca en boca. Un cuenco de sal era mi hogar y una paloma mi vecina. “La casa helada” habla de la muerte, cuando acabé con ella empezó a brotar en mí la poesía de nuevo. 

Nos cuenta su doble formación como sociólogo e ingeniero. Cómo aplicaba su lado sociólogo entre ingenieros y viceversa.


Manuel pregunta que si al escribir siente que huye de algo. Nos contesta que él es un gran viajero y su madre al volver de los viajes le decía ¿de qué estás huyendo? Añade que tiene un relato de cinco abuelos que roban un coche para huir y compartir un loft.

Mariana insiste de si se trata de una huida o un refugio el viaje. Las dos cosas.

Juan Antonio saca un tema espinoso. Pregunta si es difícil trabajar la afectividad y la sexualidad en la escuela. Rafael contesta que él ha sido profesor 30 años y que si queremos salvar la educación habría que despedir a todos los políticos. No podemos tener planes educativos ideológicos que se cambian cuando cambia el gobierno. La verdadera riqueza está en los jóvenes educados.

Lee una serie de poemas del libro "Las cartas que debía" (2021). Son poemas a los jóvenes.
De la serie 8. Al primero de la fila:
- No te acompaña nadie en este viaje. Todo error es tu grandeza
- Una vida audaz. 

Y el poema que puso en la contraportada de esta antología "Vivir es un asunto personal", de la que nos va leyendo: Cuando tu única certeza es el insomnio. Luciendo con orgullo cada herida.

Comenta Javier que a raíz de una entevista suya que hemos leído hemos debatido la diferencia entre nostalgia y melancolía.
Dice Rafael que hay que escribir desde la nostalgia, nunca desde la melancolía. La nostalgia significa que has tenido, la melancolía puede ser tóxica. Y recuerda que hay que escribir desde la nostalgia pero tambiën con anhelo, pasión y humildad.


Aure al escuchar hablar del ocaso de la vida, pregunta si esto que va a leer es nostalgia o melancolía y se arranca como un gitano en un cante hondo y dice: Era un ángel y era yo, contemplaba soles y planetas. ¿A cuántos años luz queda la Tierra y el dolor?
Nostalgia, coincidimos todos.

Rafael nos dice que va a leer un poema dedicado a un pelma: Desprendimiento indoloro de un arcano tóxico. El amarillo es más que un indicio hepático...


Javier habla de los títulos de los poemas de Rafael Soler, son casi títulos de relatos. Cuenta la anécdota de un sobrino suyo que decía "Mi tío es escrito, escribe unos libros muy finitos". Afirma Javier que el título es también uno de los versos. Rafael asiente.


Cuenta cómo le llegan los versos y que luego él ha utilizado en los poemas, como el verso "el amarillo es más que un indicio hepático".
Y nos habla de los poemas que desecha para publicar pero que piden salir en el siguiente libro.



Lee el poema "Prohibido correr por los pasillos" (un poema dedicado a su padre). En legítima defensa, de padre, no me acuerdo...


Nos habla de que el verso "final feroz del que se marcha mudo" le acompañó durante un año...


Y finalmente escribió con ese verso el poema "Guía para un lector necesitado"



Javier pregunta a Rafael Soler por el tono narrativo de sus poemas, tono cómplice que transmite una enseñanza.



Mariana pregunta ¿crees que hay que ser valiente para escribir, para acercarse al lector?

Rafael responde que por supuesto y no hay que preocuparse en absoluto de lo que pensarán los otros, el escritor debe ser valiente y novedoso. 

Afirma Soler que un hombre rico es el que tiene hijos nobles. A David le encanta esta frase y le confiesa a Rafael que escribe pensando si le gustará lo que escribe a Mengano y a Zutano... ¿Es una enfermedad? ¿Debe cambiar?

Olvídate de escribir para nadie, le contesta. Nos cuenta cómo escribe él las novelas. Prefiere la combinación brújula-mapa. Las últimas novelas ha tardado cuatro años en escribirlas. El primer año, empieza con brújula, el segundo año es de mapa. El tercero, es lo que él denomina montaje.
Afirma que sus dos primeras novelas van a perdurar, de apenas 100 páginas. Escribía disfrutando. "El grito" y "El corazón del lobo" se titulan. Son dos novelas de la transición.

En su última novela "El último gin tonic", los muertos hablan hasta el momento en que los incineran. En el poemario "Las razones del hombre delgado", de 2021, habla el muerto (que es el poeta), la parca y la mujer del poeta.

Nos lee los poemas:
- "Entre las sábanas de piedra no te espero".
- "Ahora que todo me rodea".

Javier le pide si no le importa a Rafael que lea un poema de nuestro invitado: "Todo tanatorio que se precie debe estar en las afueras"



Javier a raíz de esta lectura habla de los poemas sobre la muerte y la mirada irónica del poeta.


Cambiando de tercio, Rafael Soler nos leer cinco poemas de amor, que promete, no van a ser cursis.

- "Desde tu corazón de ayer"


- ""En voz muy baja todo"


- "Un poco más de ella"

- "Poema LVIII", que cuenta el momento en que se enamoró de Lucía, su mujer, cuando ella tenía 15 años.


- "Se nos apaga el mundo" Cine puro, nos dice.

Lee Javier dos poemas de Soler de desamor y nuestro invitado sigue leyendo después del libro "No eres nadie hasta que te disparan":
- "Con el abrigo puesto"
- "El viaje es lo que importa"

En este libro hay tres personajes: Elvira, Martín y Abel, el sicario.

Lee también de ese libro "Seguimos en el lugar de los hechos" en el que habla el árbol donde ha chocado el coche.
Y termina con poemas del capítulo 5, "El cine en el cine". Todo ha sido una ficción.

De tanto hablar de “el ultimo gin tonic” ahora, ¡por la vida!, me tomaría uno, dice Soler. Total, que ni corto ni perezoso se sube a encargar gin tonics para todo el mundo. No contento con eso encarga dos platos de croquetas que, por cierto, estaban buenísimas. 
El camarero baja cargado de gin tonics y croquetas. Se produce el alborozo ruidoso de los platos y los hielos y la retirada de las anteriores consumiciones. 


Para Rafael Soler la escritura del relato es la disciplina más difícil. Es una operación quirúrgica. Lo que no suma, resta. Es mapa puro. Debe ser corto, entre 8  y 10 páginas máximo. Si puedes, cuéntalo en 6.

Hablamos de Umbral. "Mortal y rosa", dice Soler, su mejor novela.

Proseguimos con su particular forma de recitar sin casi pararse al principio, empezando como el que te echa un lazo al cuello.

Cerramos el encuentro con Rafael Soler escuchándole poemas sobre Dios.

- "En busca y captura desde antaño"
- "A ti que siempre me sometes"
- "Gólgota"

Y finaliza con dos poemas:

- "Esto que pido tiene nombre"
- No se detiene la memoria".

Hay un desorden jubiloso y aunque suene la campanilla de iglesia ya el pueblo está sublevado y con avidez los rascamanes preguntan cosas a nuestro aedo, que ha escrito una tarde con un sabor dulce y su deje nostálgico.

Antes de finalizar, recuerda Javier unas palabras que le dedicó el poeta Francisco Caro y que define a nuestro invitado:

Rafael Soler es poeta grande y sorprendente. Alejado de las sendas de lo previsible, abunda en ahondar los entresijos del existir. Mira, pregunta y no se conforma. Añádele su enorme capacidad para acomodar el lenguaje a su voluntad de sugerencia y notarás una poesía permeable, incisiva, culta, golpeadora, inconforme, sagaz y nueva. Siempre nueva.

 
No podemos estar más de acuerdo con Francisco Caro.
Rafael Soler, poeta grande y generoso.
Gracias por compartir con nosotros Tertulia.



Paloma Sánchez
13 de abril de 2023












Javier Díaz Gil
21 de mayo de 2023













Algunas imágenes del encuentro: