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lunes, 21 de febrero de 2011

19ª Jornada/IV Año: Miércoles, 16 de febrero de 2011

“ Viajeros del ave rascamán “

El tren atrae a nuestros viajeros, semana amorosa, llena de recuerdos y proyectos. En este compartimento no habita el olvido, se permanece eternamente.

Llegamos los cuatro primeros, yo puntual cuarto de tantos, nos vemos Mª Antonia, Javier, Rocío y yo. Llegada, el tren a punto de salir, el resto de viajeros rascamaneros han montado, llegarán de otros compartimentos.

Libros no vendidos de amores de Mª Antonia, tan vivida pero con desamores sorprendentes que no espera, que cambiaron…, pero el futuro está lleno de más amores.

En otro compartimento se acumulan voces antitertulia, hombres reventadores, que necesitan mujeres sin saberlo, gritan aunque no sean guerreros. Todos a la vez, tribu machuna.

El dinero es el culpable de los desamores, y en ello ve Javier que hasta en el cine sale el tema: “También la lluvia “13 G de Bollaín.

Salta por otro lado la palabra incinerar como vocablo amigo si te mueres: no te pase una “buriedada”: no necesites que la campana te salve…¡¡qué tremendo verse en esa caja, que agobio claustrofóbico...!! Dinero, por lo tanto, y muerte deben están cercanos.

Y el tren sigue y se abren nuestros rascamanes. Por allí llegan Celia, Carmen García, María Juristo, y van pasando al compartimento seguidos de David, Aure, Carmen Frontera, Ana, Chema y al fin..., Paloma, sin ti no puede salir el tren.

Yo llegué de la periferia vivida en Cercanías/ Colmenar, aquí a esta estación rebelde muy cerquita de la calle donde nací, en una casa de la calle de Altamirano, en ese barrio de Argüelles tan arbolado del que me ausenté por amor en el primer año de mi vida, hasta Pueblo Nuevo: y de allí recuerdo las amapolas y las espigas cerca de casa.

Celia ya publica, por tanto los viajeros se alegran de su amor, su conocimiento y encumbramiento. Está allí, donde no habita el olvido. Además nos habla de un regalo recital en Casa de Brasil, a celebrar más y recrear el portugués y su música, tan llena de amores.

Una viajera que no está es mencionada: Amelia, poeta ya internacional prácticamente. Ecologista, estructurada. En Guadalajara viajera…

El tema de Alicante en cambio es raro, ¿un encuentro..?, de escritores, poco comentario de los viajeros. No se confía mucho. Su olor no es a ámbar.

Pugna amorosa del libro de María que se abre paso con una invitación que dibuja un beso tan colorado en su base, que recuerda en un plano más alto de la cara, esas lágrimas de la belleza eterna de Mona Lisa a punto de salir.

Hay una OPA.., ¿hostil?, es más bien amorosa con el Círculo de Bellas Artes, viajeros que transitan y puede que bajen en Sol a un trasbordo de aventuras del alma poética incolmable. Elecciones y cambios que se esperan, fausto de savia joven para el futuro, incertidumbre.

Mientras el ave rascamán transita veloz en el cuerpo de la prosa pero también con alma de poemas. Este tren lo tiene todo. No sabía que había elecciones en el Círculo y se buscan candidatos, nuevos sabios de amores, savia nueva, cambios. Y nuestro tren avanza…

Presentación de la Gioconda y sus falsas lágrimas de María el próximo 25 de marzo de 2010, en el Ateneo madrileño y el 21 de marzo el de Extramuros y el Ángel Prometido de Javier en Leganitos.

Hay que venir llorado a las tertulias, pues el amor quiere sonrisas.

Aure, es un viajero poético de todo Madrid. Y ya empieza a volar el tren rascamán.

Javier ofrece, primera vianda, un texto de Pedro A. González Moreno, de Valdepeñas, con sus elegías…” no olvides dejar llenas las copas”, el pan: que no se note la muerte, esa gran intemperie. También otro, “el picón de la infancia”: hogar, mundo, padre, misterio, agua, enfriar: dejar la lumbre oculta en las ramas: aprender.

Carmen Gª nos trae para el viaje a Luis Rosales: los poetas fueron vivos y les negaron todo, para hacerles invisibles, que se vayan muriendo.

Aure mientras disfruta del paisaje y rápido avance de nuestro ave, trae su oferta diciéndonos lo difícil que es enlazar capítulos en su nuevo y largo relato y lee sus recuerdos de aquella invasión contra la libertad que él vivió en directo: la gaviota que había que curar para que volase, alimentarla con sardinas para animarla y el obús matador de su perro. Y así acabó su niñez. Para ser un niño adulto. Y conoció a la mujer evitando el fielato pagador.

Aure di cosas, intriga. Aure mete más diálogo en el texto aunque entonces faltara tanto. No duermas al lector Aure, mira qué quieres contar en cada capítulo.

Y Mª Antonia después presenta su vianda poética, que vamos teniendo hambre de versos. “Inquietante presencia” es su plato, lleno de efluvios lesbianos, que parecen recordar a Saramago, con su “amante lesbiano” o esas flores del mal de Baudelaire, deseo incolmable…, cuando dice “que tampoco seré tuya”. Alimento amoroso en esta semana viajera, tal colmada de besos, libros y esperanzas.

José María Herranz remata con acierto la rebeldía, hay que trasgredir, hay que rebelarse.

Nuestro ave llega a Sol y hay desbandada general, venta de libros de Fernandos y Donde no habite el olvido, es una estación de correspondencia. Pero luego sigue el tren veloz y el compartimento es con menos viajeros. Se firman libros y Aure ve un futuro mayor para el no olvido, de todo aquello que algún día será eterno.

Entonces Celia viajera con amores, habla del futuros peregrinos que este verano buscarán amor bendito y parece no entender esos amores sin poemas. Su Instituto será invadido con nocturnidad por una fiebre amorosa de muchos jóvenes con visita Papal.

Y entonces Celia entrega amores con su obra “Para darnos alcance”, ese ciclón, esa historia tan poco edificante de la historia. También “la voladura incontrolada de los días”, donde ya el amor llega a contactar besos refugiados. Y al fin “ haz de luz”, dime quién soy, ¿declaramos amor..?.

Tienes el talento de Aure, Celia. El tren avanza.

Chema habla de Cernuda, le resucita, llega a este compartimento de Rascamán. No se le puede olvidar. Aquí no habita el olvido.

Yo planteo mi relato “regalos por san Valentín”. Tiene mezcla de amor adolescente y juvenil, pero bien destripado, necesita la sugerencia, lo posible y lo consistente. Gusta más a los viajeros de esta vianda, un viaje agresivo, goyesco, de unos pendientes por el aire que iban a ser regalados, entre las manos adolescentes y agresivas que no creen en el santo y burlan al enamorado adolescente.

Rocío nos saca su gran menú en este tren tan eléctrico, un cuerpo sólido lleno de amores de la semana, ella lo llama “la tarde que aprendí a montar en bici”, es todo un rito iniciático, de voluntad, de conquista del padre amante y técnico para pedalear libre, en aquel sábado, sábado, donde todo llegó, amoroso, del padre confiado, cercano, aunque la madre se aleje. Ya eres como ella al aprender, algo que nunca olvidarás. Los pocos viajeros tomamos lo mejor en este instante : la madre te cuida, el padre te suelta. Aquella noche fría de febrero que te liberó de la madre protectora. Pero.., ¡ mamá no te vayas..!. Ya puede irse, aunque no lo haga.

El tren avanza hacia su muerte viajera trufada de amores, cuando empezó Paloma mostrando su presente de José Gorostiza, de la “muerte sin fin”, no en vano está al lado el amor. El agua toma forma, la muerte niña, yelo, estrella en grano, seno habitado.

Carmen Frontera nos lleva al relato grave, dice sadomasoquista, tal vez bastante más amoroso que de odio pienso yo, es su obra“el puente sobre el río gris”, que está entre las dos gemelas de la noche y del día, con la muerte en los talones y la violación de la mujer diurna. La noche es hermosa, sincera, auténtica, aprendiz, asesina justa y vengadora de todo lo falso y enmascarado en la luz del día, modelo mentiroso de bondad.

Ana nos da su presente con amores, cuando ya el ave reduce su marcha hacia el término de la estación y coincide en la llegada de un joven rascamanero, Vicente, que no recordaba su nombre y que quiere recuperar todo el viaje en un repente, llega sudando o helado pues está mojado de la noche neviscada madrileña. Cogió el tren con velocidad lenta y con riesgo amoroso para que no habite su olvido entre los viajeros…

Y el presente de Ana es “espectador”, emociones, sonrisas y lágrimas, la silueta de un número par.

Al fin estamos en la estación terminal tras las tres horas de viaje, con trasbordo en Sol, a medio camino.

La estación es el CAFÉ DE RUIZ, donde no habita el olvido.

.

VIAJEROS DEL AVE RASCAMÁN

Recordando a Machado, viaje en tren.

Semana de amor en ave

viajeros incandescentes

cantarinas son las ruedas

de poemas que son alma

y corporales relatos.

Paisajes naturaleza

donde no habita el olvido

tertulia de rascamán

café de Ruiz alma y cuerpo,

con agua tras los cristales.


Juan Antonio ARROYO, algo calvo, madrileño, que vive en Colmenar. Ya bitacorero de este tren que viaja incandescente, donde no habita el olvido.


Juan Antonio Arroyo
17 de febrero de 2011

3 comentarios:

pirafuneraria dijo...

Yo creo que tu lejanía del Círculo, Juan Antonio, a pesar de mi eterna deferencia contigo y tu "defección" a pesar de esa deferencia, te sugieren esas afirmaciones que ponen de manifiesto cierto desconocimiento del tema del que quieres hablar.
A saber: No hay OPA hostil alguna en el Círculo y si hay elecciones es porque yo mismo las he propiciado. Fausto de savia joven no me parece por tanto una frase acertada porque la savia que hay no es vieja y porque ya sabes que Fausto (si te refieres al de Goethe) se condenó irremisiblemente. Incertidumbre por tanto , mucha menos de la que os gustaría. Cambios siempre a mejor, tienes razón, en eso estamos y seguiremos estando porque cambios desde que tu no estás , ha habido bastantes.
Otra aclaración: No se buscan candidatos porque sabrás que los únicos que podrían serlo deberán cumplir las condiciones que marcan nuestros estatutos que quizá tampoco conoces. Por lo demás ahí seguimos en la brecha compañero, y por tanto ahí nos tienes.

pirafuneraria@yahoo.es dijo...

Yo creo que tu lejanía del Círculo, Juan Antonio, a pesar de mi eterna deferencia contigo y tu "defección" a pesar de esa deferencia, te sugieren esas afirmaciones que ponen de manifiesto cierto desconocimiento del tema del que quieres hablar.
A saber: No hay OPA hostil alguna en el Círculo y si hay elecciones es porque yo mismo las he propiciado. Fausto de savia joven no me parece por tanto una frase acertada porque la savia que hay no es vieja y porque ya sabes que Fausto (si te refieres al de Goethe) se condenó irremisiblemente. Incertidumbre por tanto , mucha menos de la que os gustaría. Cambios siempre a mejor, tienes razón, en eso estamos y seguiremos estando porque cambios desde que tu no estás , ha habido bastantes.
Otra aclaración: No se buscan candidatos porque sabrás que los únicos que podrían serlo deberán cumplir las condiciones que marcan nuestros estatutos que quizá tampoco conoces. Por lo demás ahí seguimos en la brecha compañero, y por tanto ahí nos tienes.

Juan Antonio Arroyo dijo...

Creo que el principio gineriano de la libertad, hizo expresarme con esas palabras. Creo además en lo grupal, como la base del amor del y a cada individuo. Transcribo ideas grupales. Mi lejanía del Círculo no es táctica, simplemente hay una interpretación errónea de una trayectoria personal, con unas circunstancias determinadas, que nadie sabe, ni interesan tampoco. Siempre me he sentido y me sentiré del Círculo: "no me he separado deslealmente de ninguna causa o grupo". Vuelvo a manifestar mi aprendizaje y agradecimiento a vosotr@s, resultando ese reconocimiento poético del pasado año, que no esperaba y me llenó de ilusión. Siempre estamos cambiando tod@s. Me gustaría recibir los estatutos. Yo no me siento perdido de vosotros ni me habéis perdido, me parece compañero, aunque ya no figure en casi nada. Hasta pronto.

Salud.

Juan A. Arroyo