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sábado, 1 de febrero de 2025

14ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 22 de enero de 2025

Nuestro viejo bergantín que zozobra
en medio de un mar indiferente...

 


De nuevo por estas calles de Madrid, entre viajeros anónimos perdidos entre sus estrechos senderos o vagando por los pasillos del metro sumergido entre multitudes que viajan a sus inciertos destinos, donde quizás les espere la música de la persona amada o un acordeón inesperado en la calzada. Poco a poco me acerco a nuestro barco, llevándote conmigo, con mi corazón adornado con el suave  murmullo inaudible de tu voz que vibra en lo más profundo de mi ser, querida mía.

Al llegar, nos encontramos a bordo Mariana, Alberto y yo. Ante tal abandono, nos pusimos muy nerviosos, bajamos a la bodega, dormitorios, camarilla del capitán y otros rincones de nuestro viejo bergantín que zozobra en medio de un mar indiferente a la desolación que aprisionaba nuestro pecho por la ausencia del resto de la tripulación. Afortunadamente, poco a poco fueron llegando los restantes miembros de la tripulación a bordo de pequeños botes, recién abandonados por ladrones de perlas, perseguidos por la policía portuaria del Buque Insignia de Madrid.

Tras los rumores habituales, los tripulantes fueron ocupando su sitio a bordo de la nave, y Javi tomando la palabra:

-Lo primero, informaros que el 26 de febrero a las siete de la tarde, haremos un homenaje junto con el grupo de Bellas Artes a nuestro querido compañero y amigo Aureliano Cañadas, en una de las salas del Círculo.

Y ahí estuvimos de cháchara deliberando sobre la organización de dicho acto, en el que los compañeros más allegados le rendirán el homenaje que nuestro viejo amigo se merece y con ellos irá también nuestro corazón, vibrando entre sus versos. Nuestro poeta de La Nada se transformará en luz, al igual que tú, mi amor, volviendo a brillar junto a las estrellas pues nacimos de su fulgor y allí volveremos en un Cosmos de Música y Palabra.

Y con tu permiso mi viejo amigo, ahora que andas por espacios inaccesibles para mí, recordarte tu magnífico poema Pájaro, del poemario Soledades:

“El pájaro

que perdió aquella pluma

en Yale

y que tú, cuidadosa, me entregaste,

no ha muerto aún:

vuela dentro de mí,

más allá, siempre más 

allá, de tal manera

que soy un universo 

paralelo, infinito.

Y quién hubiera dicho que bastaba

la pluma de algún pájaro

para ganarle

la batalla a la muerte.”


Sí, ganar esta batalla, pues de la luz venimos y hacia ella nos encaminamos, a través de los senderos de la Belleza y El Amor. 

La materia es vacío, llena de energía de baja frecuencia, esperando a cantar con Las Galaxias.

Desde aquí mi abrazo más sentido, mi querido viejecito, de voz suave crispada por la edad, que caminabas por los senderos de la vida apoyado en un cayado de niebla, sorteando las vallas del camino.


A continuación, nuestra querida Mariana nos deleitó con dos poemas, de los que entresaco los siguientes versos:

“Preludio

Me acerco al mar 

su cuerpo delgado y fuerte

se insinúa al mío 

como un tigre.

……………………….

Me acerco al mar

me llama, me roza

……………………………….

me abandona.”


Pequeño rumor a bordo, mientras las olas acariciaban nuestro barco. Algunas observaciones y nuestra corsaria nuevamente:


“En calma

……………………..

el ruido envuelve el bosque

…………………………………………

el silencio pierde su murmullo

mientras el ritmo del árbol

explota con la velocidad de un resorte.


La vida sigue.”


Siempre tan espiritual y profunda, Mariana, tú que habitas golpeada por las implacables olas del camino.


Y alhaja, todo esto, envuelto en una brisa plena de luz y de palabras.


A continuación, Javier invitó a Alberto a que saliese a la palestra, deleitándonos con sus relatos cortos; pero el muy corsario venido a menos, declinó la invitación, lo cual provocó un murmullo indescifrable. 

Ante mi sorpresa, apuntándome con su garfio semioxidado me obligó a coger mis arrugados manuscritos, que se me habían caído al suelo, por el susto que me había dado el capitán. Así es que leí un poema de mi poemario Planeta de autómatas, y del que conoces algunos poemas, que como sabes, lo empecé a escribir cuando estábamos en Canarias en los años setenta.


“Evolución


No me preocupa

que los smartphones

hayan invadido nuestras playas

……………………………………..

Lo que me inquieta

es la soledad de las gentes

sujetas a un calambre,

Lo que me desasosiega

es la destrucción de los bosques

y la creciente conversión

del planeta en un erial

poblado por robots.

……………………………………..

Me preocupa

……………………

que nuestra piel en su renuncia

se haya fundido

en la delgada película de un iphone.

………………………………………………………”


Ya sabes alhaja, mis cosas, esa zozobra que me persigue desde hace muchos años, temiendo que los cables se hagan con nosotros.

Y en la estrofa que comienza: 


“Y me preocupa

que tú y yo,

que nosotros.”


Me quedé parado sin poder articular palabra unos instantes, tratando de sujetar la emoción, pues los siguientes versos 


“huyamos del contacto de aquella boca,

que intenta acariciarnos;

que ignoremos su sonrisa

y prefiramos la impresa 

en la virtuosa pantalla digital”


me recordaron la suave caricia de tus manos, o tu mirada atravesando mi mirada.

Y alhaja, lo sabes muy bien, me refiero a la deshumanización del hombre, y a la indiferencia por aquellos que hacen vibrar su corazón, a través del viejo acordeón que llora en cualquier estación de metro, o en los infinitos senderos, por donde clama el antiguo payaso que trata de llamar nuestra atención.


Al terminar, Joselyn Almeida exclamó:

-Tendrías Juan Manuel, que agregar una estrofa, haciendo referencia a las personas que se enamoran de un algoritmo.

A lo mejor lo hago, si me surge la inspiración en la forma adecuada.

A continuación, bajándose del barril en que estaba subido, José Antonio nos leyó el último soneto de José León:


“Mexicana


Sor Juana Inés, qué gusto da leerte

de tu tiempo lejano me escribías

…………………………………………………..

Te veo que sueñas en seguro nido

gustoso y silencioso del convento

………………………………………………….

la pena de tu dulce pecho herido

……………………………………………………

eres la luz de mi alma esta mañana

con las palabras de tu nieve pura”


Muy bien, León, por llevarnos con tus cansadas alas, al recuerdo de lejanos tiempos, en los que en el silencioso convento gime un alma herida, abriendo en nuestro corazón nuevas heridas.

Por otro parte, que la luz ilumine tu lento caminar por los senderos.

Después, José Antonio, nos cuenta con mucha gracia su viaje por El camino de Santiago, hecho prácticamente en coche, ya que su delicada situación no le permite caminar por abruptos caminos. Mas los últimos 5km los hizo a pie, cual jabato. Pero ojo, nos aclara: ”Bajo muy bien las cuestas”.

Y el muy condenado, confunde en el albergue a una señora con una enfermera -querencia de los hospitales, que diríamos en nuestro pueblo-. Y una buena manta protegió del frío a nuestro bravo corsario, dibujador de hermosos y pícaros romances, cuando su espada blande por los aires.


A continuación, nuestro querido capitán Javier, tras colocarse muy bien su carcomida pata de palo, nos relee un viejo poema de supervivencia de enseres y animales. Un poema que me recuerda a antiguos violines gimiendo entre barrancos.


A continuación, Isabel nos leyó el relato titulado El teléfono, en el que nos cuenta que la protagonista, tras dormirse, oye un ruido inquietante; al poco otra vez. Se levanta, mira por la mirilla de la puerta y ve a dos encapuchados. El miedo la atenaza, suena el teléfono, y al otro lado suena la voz de una amiga. Ambas empiezan a reír histéricas. Apenas consigue articular palabra; por fin:

-Gracias amiga. Me has sacado de una pesadilla.

El miedo Isabel, es el fantasma que merodea por los valles.

Luego nos leyó un poema dedicado a Benedetti, del que lamentablemente no pude recoger versos, pues circunstancias superiores me impidieron hacerlo.


A continuación, Manuel, quitándose tímidamente el pañuelo de colores de su cabeza, y dejando la cimitarra metida en su oxidada funda, nos leyó un relato con el tema de la semana, titulado Diario de un abandono, del que puedo decir lo siguiente:  Nos describe los sentimientos de una puerta de un armario, que se siente abandonado poco a poco por su dueña, y por ello sus íntimas palabras nos atraviesan el alma, según va transcurriendo la triste historia del desahucio. Y he aquí algunas de las palabras de esta vieja puerta de madera, testigo de innumerables historias no contadas, que antaño soñó con tener alas en busca de la luz:


“Aún recuerdo la suavidad de sus manos

………………………………………………………

Y sobre mi cuerpo los pájaros cantaban

………………………………………………………….

Poco a poco se fue desvaneciendo

…………………………………………..

El hastío se apoderó.

Ella se marchó.

Tiró la ropa.

Después me arrojaron de mi casa.

Me enterraron.”

Muy emotivo tu relato Manuel, muy poético y lleno de vida. Un auténtico regalo del alma.

Lo que no sé, es si terminó con “me enterraron” o con esto otro rememorando a Juan Ramón:

Pero renacerá y volverán a cantar los pájaros. O quizás sea un añadido mío.

Después Manuel, siguió con su novela, en la que describe un asesinato, en el que madre e hijo lloran desconsoladamente. El hijo, Hassan, estaba aterrado, pues había matado al chófer que trató de violar a su madre. 

A través de la lectura, nos va describiendo con minuciosidad el largo camino del traslado del cadáver hasta el fondo del lago, hasta conseguir que fuera tragado por las aguas.


Muy bien Manuel.

Y ahora, alhaja, una nueva corsaria, vestido su cabello del mismo blanco que a ti te coronaba, nos leyó un poema del que entresaco los siguientes versos:


“Hay palabras


Habla el escalofrío del viento.

Habla el tobogán de la garganta.

Habla la lluvia como la piel.

Habla la palabra hecha carne.

…………………………………………

Cuán injusta es la agonía

de las palabras que terminan

en el tiempo de la noche

en el tiempo de la mar

flotan, flotan…….”

Es un poema espiritual, que quiere convertirse en un grito en medio del ruido de la vida.

Las pequeñas matizaciones, pueden darle aún más fuerza, Susana.

Que nuestro grito derrumbe las murallas que no nos dejan ver el Horizonte.


Luego nos leerá un poema sobre la propuesta semanal:

“Que será de ti puerta rota

………………………………………

Quién cerró tu corazón

…………………………………..

Quizás sólo sirvas

para el sueño roto de un mendigo”


Qué bien, Susana, qué bello ser el sueño roto de un mendigo. Qué sensibilidad, por Dios.


Después Matteo nos lee un poema que ha mandado a un concurso, y del cual no puedo sacar ningún verso a pesar nuestro.

A continuación, Chelo, llenando con su sonrisa cual ave que juguetea en la cubierta, nos lee el poema Estás:


“A unos metros

a un mensaje

…………………..

a una vibración

…………………….

Y en el humo de un cigarro

que expulso lento

para que roce mis labios

sin saber por qué.

………………………………

En el aire todo

y en todo,

sólo yo.”


Muy bien Chelo, un cierto velo de tristeza en tus umbrales, o quizás los momentos de la vida en los que su ruido desborda nuestros ríos.

A continuación, Tina, que desde su barca nos obsequia a través del ordenador con una fábula en la que el lobo engaña al perro pastor, e incluso le ayuda en la nocturnidad, poniendo velas para que se coma las ovejas, y al final ser devorado por la bestia.

Un relato en el que nos invita a reflexionar sobre El Mal. Muy bien Tina.


A continuación nuestra galleguita Ana, nos lee un poema sobre el tema de la semana -la puerta del armario-, titulado Exhibición:


“A vos entera me ofrezco

…………………………………

Quitaos el sombrero

………………………………

Aparecer sin ropa ante vos

me incita un delicioso sabor

…………………………………………..”

Lástima no haber podido coger más versos de tan placentero y alegre poema, desenfadado y atrevido ante la tímida puerta del armario. La culpa la tienen impertinentes marineros que chapotean en el agua de altamar. Muy bien Ana. Un placer.


Marinería, arriemos velas, y naveguemos hasta conquistar nuevos espacios donde la Belleza derribe las murallas y las trampas, que en el camino nos tienen preparadas.


Y nada más, querida: todo este murmullo de mis compañeros de aventuras, te vuelvo a enviar desde lo más profundo de mi ser, donde tú habitas, aunque estés lejos de mí.



Juan Manuel Criado Manzano
26 de enero de 2025

lunes, 20 de enero de 2025

13ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 15 de enero de 2025

 

Aureliano Cañadas. C/Inframundo N.º 7, Purgatorio de Dante, zona locos de poesía

 


Querido Aure, te escribo para decirte lo mucho que te echamos de menos ayer en la cena. Durante la tertulia todos esperábamos que sonara el teléfono de Javier, apareciera tu voz cascada y leyera un poema con interferencias.


Convencida estoy de que te has reunido en un abrazo eterno con tu hermano Luis, el pintor de Almería. También creo que te acordarás “de tus niños” y lamentarás que no compartamos contigo el paraíso de la literatura. Para que no sientas nostalgia te escribo esta bitácora de la cena Rascamán, en que tú no estabas. Nosotros aquí en un mundo con sueños diferentes, ayer no pudimos hablar de ti, no se puede leer llorando.


Hoy la tribu está levantisca y alborotada, somos muchos. Javier con su templanza habitual, hizo uso de la campanilla e incluso amenazó con la violencia de la muleta de Chelo, a los desmandados. Mezcla de llamada a misa e Inquisición.


Empieza Carlos Ceballos desde la pantalla, nos lee dos poemas.

Días absortos en su bruma. Me pisa la melena. Bajo la mesa le han crecido unas patitas de psicópata.

Cada cuarto de hora disfruto las perífrasis, un coche me atropella. Una pintura expresionista. Dejamos de hacer caso al fuego.


Prosigue Rocío -la foto de los niños peligrosos ha dado mucho juego-. Perplejo ante la subida de cejas del claustro. Horda peligrosa e inconsciente de mocosos. La pregunta se quedó en el aire. Siempre impertinentes vino la amonestación. La ilusión tan frágil como pompa de jabón.


Prosigue Tina. Está escrito en el viento. Noto tu sudor, no oigo el llanto. Las uñas clavadas en las palmas. Este día con todas sus horas, cada vez más cortas. La próxima vez nos va a cantar “Blowing in the wind”.


Juan Calderón con su voz de barítono, dice no sé qué de la Écfrasis, un título, averiguo. El joven dandy del pasado. Un mínimo cristal anciano es la frontera entre el cristal y las baldosas. Su elegancia, sus guantes lloran una tristeza gris de yerba fina. La canción de la despedida, la que entonan las alas al partir.


José Antonio nos ha arrancado una carcajada, cosa más difícil que hacer llorar. Vuelve Matilde con su gracejo. Te animaste a un hueco de nuestros labios, luego me hiciste la cobra. Tú te metías una Mahou para el cuerpo. Mejor sería que hubiera cogido el Metro.


Isabel elige el capítulo “Homenajes” de su flamante libro. "Mirada a través de Blas de Otero” dedicado a Miguel Hernández. La más honda intuición brota de su frente. Me tropiezo con versos amarillos. Miguel mirando al infinito. Los fantasmas siguen acechando.

Donato López Laso. Cuando sacabas tu duende y hablabas del cante jondo, ese duende sigue ahí. En este poema están muchas almas enlazadas que jamás olvidaré.


Javier sigue en Canarias. Esperando la tormenta. El mar está en calma, me despertará primero el viento, luego seré la lluvia. 


Cinta. Brazo. En un momento ala, acueducto de cariño. Suscitar mil carcajadas.

Puente. Abrazos que curan nostalgias, notas que explican silencios. La ola que atraviesa los fondos del océano.


Juan Antonio. Libertad. Un regalo y un homenaje. Ocurrió cuando la niña tenía 4 años...


Susana, "Niños peligrosos". Qué ironía... como una tormenta sin trueno... no han aprendido el alfabeto de los árboles. 


El nuevo Alberto se hace un Omega y no de los de suplicar.


Joselyn, el martes 21 estará en la tertulia Montesinos, Casa de Fieras del Retiro. Paisaje sin álcidos, extinción marina, hasta los buitres rehúyen sus miradas vidriosas del vaticinio de mal agüero en la última voluntad de ascender.


Chelo se hace un Omega.


Paloma con grosería acaparó el micrófono y vociferaba directivas fascistas, como la de que había que expulsar a los judíos, con la manía que les entró por la raza pura a una manada de marranos y moriscos.


Manuel, la atmósfera era espesa, lo primero que hizo fue taparse la nariz con una mano, alguien le tapó la boca. Una piedra salpicada de sangre en su mano.


Ana, dedicado a ti, Aureliano: Échame de aquí, se llama soledad y lo lee primero en gallego que suena muy bien.  A veces no tengo nada, veo en la pared una tormenta de rayos invisibles que atraviesa un vacío. El amor no tiene orden en cajones de Pandora siempre desesperados. Mi almohada de soledad.


Celia se hace el tercer Omega de la tarde, nos lee poemas de Aure, nuestro venerable Aure. Quedaba tan poco tiempo. Un agua impetuosa que arrastrará muebles, cejas súbidas de inútiles y bellos utensilios. Una extensión sin límites de piedra sobre piedra.

De Aurora Luque: No quise volver, el veneno era mío. La mimosa negrura incomparable.


David limpiamente marca el cuarto Omega.


Carmen Padín ha escrito sobre la foto de las cuatro mujeres que se llaman Dolores y deberían llamarse feliz y felicísima. Todo comenzó con Angustias Pedrosa que le dijo que con ese nombre no podía ser su mujer. La otra Humillación Ferreira. Tiene que ceder el turno por la emoción.


Laura los deberes de los niños peligrosos. Exigentes horarios, la mano que atraviesa el oleaje arriesga y se adentra. Niños libres en peligro de extinción. No volver nunca al paraíso.


Amelia. Un poco de malicia. Dueñas absolutas de la mar las gaviotas. Nada como una buena huida. De lunes a viernes cada uno en su casa. En el Cantábrico la primavera es una ninfa caprichosa. las personas son más venenosas.


Mariana se lo dedica a León. Lo más hermoso es el oro del atardecer otro caso de música de las estrellas, eso es para mí la poesía. Buscaré las esferas, lo más exultante de la amanecida. Ella, la poeta, que levanta piedras el reflejo y se espanta en la sombra el misterio.


Y con esto queridísimo Aure nos fuimos a cenar y te volvimos a echar de menos. Un abrazo para Luis. Con todo cariño. Rascamán.



Paloma Sánchez
16 de enero de 2025









sábado, 11 de enero de 2025

12ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 8 de enero de 2025

Pestiños y roscos de vino...

 

Tomo nota mental de los tertulianos de hoy que luego anotaré en mi cuaderno, de los rascamanes que acuden al primer encuentro de 2025 este 8 de enero en el que retomamos las reuniones de la Tertulia en el café Fígaro. Gracias, Jesús, por tu generosidad, gracias por acogernos. Cumplimos un año en el Fígaro.

Jesús nos abre la puerta y parece que no quisiéramos entrar. En la puerta del Fígaro nos reencontramos y nos deseamos ¡Feliz Año! y nos abrazamos.

Es día de frío y amenaza lluvia. Apenas once rascamanes nos hemos juntado hoy para empezar el año. Once son ya un buen equipo. Y ya dentro del Fígaro nos cuesta empezar la Tertulia. Haciendo corrillos, sé que en cada corrillo hablamos del hueco tan grande que nos ha dejado Aure. Sentimos su ausencia pero también sentimos que la vida sigue y que tenemos que sacar adelante las ideas y proyectos que él quería para la Tertulia.

Así que comienzo comentando que pondremos en marcha el proyecto de exposición de poesía visual "Lo que la hoja te cuenta". Los textos ya aparecieron en nuestra antología de final de 2024 del mismo nombre. Y cuento que está previsto hacerle un homenaje a Aureliano conjuntamente con el Grupo de Poesía del Círculo de Bellas Artes. Lo organizaremos a partir de febrero.

Más cosas, el próximo miércoles, 15 de enero, celebramos nuestra cena navideña, habrá intercambio de amigo invisible.

Comenzamos la Tertulia.

Las Navidades las hemos pasado entre viajes, familia y celebraciones y hemos escrito poco. 

Alberto Ramos no ha traido ningún microtequiero, ha venido para vernos y escucharnos, nos dice.

Mi turno, leo un poema dedicado a Aureliano: "Gorriones": Me duele el aire que no respiras...

Tenemos compañero nuevo, Alberto Manrique, viene de la mano de Susana que nos lo presenta. Lleva escribiendo intensamente desde hace tres años desde que se ha liberado del trabajo. Ha publicado dos novelas, novela negra. La última, "El tango de los asesinos". Narrador. Nos lee un microrrelato que ha presentado a un concurso del Museo del Prado, "¿Encajaré?".

Después es Susana la que nos lee dos poemas: "Dientes de piano": un clavo más atornillado en la carne cruda... La mecedora mece insomnios de carcoma. Y "Arena que no cesa".

Aurora se hace de rogar pero le insistimos un poco y nos lee un poema basado en el poema de Machado, Anoche cuando dormía... Anoche cuando bebía... obtuve al fin la licencia / para aprender a morir.

Cinta trae un poema basado en la foto de las niñas escondidas en un callejón desde el que nos mandaban callar. "Caramelos". Están envueltos en papel de plata. Traen el sabor de pestiños, de rosquillas de vino.

Rocío ha estado navideando, dice. No ha esrito nada. La Navidad es momento de disfrutar y de compartir.

Tina ha traído un relato basado en la foto de la escalera de libros. "300 gramos de sueños en papel cocuhé o soñar solo pesa 300 gramos". Ha hecho un recorrido por los libros que le marcaron al modo de un donoso escrutinio.

José María Herranz prefiere no leer nada porque quiere escuchar a Paloma.

Desde su ventana de Zoom, Paloma Sánchez continúa con la lectura de su novela de Miguel Hernández. Un capítulo dedicado a Hemingway, Dos Passos y Fitzgerald. Y nos habla del asesinato del intelectual José Robles.

Cierra Matteo desde el Zoom también. No tiene nada nuevo que leer, nos aclara. También quería estar presente hoy.

Tarde de mucha poesía, lo sé. Que nos perdonen los narradores a los que he echado de menos escuchar sus relatos que siempre son balsámicos y necesarios.

La vida sigue.


Javier Díaz Gil

11 de enero de 2025 

viernes, 3 de enero de 2025

11ª Jornada/XVIII año: Miércoles, 18 de diciembre de 2024

 

En una de las tertulias de Rascamán:
A la derecha de la foto, Aureliano Cañadas.
Falleció el 25 de diciembre de 2024

Rascamán, como se hacen llamar desde tiempos inmemorables, es un grupo altamente entrañable, recomendado para la salud. Estoy segura de que asistir a la tertulia Rascamán disminuye los triglicéridos y mantiene a raya el colesterol. Es bajo en sal y en azúcar (salvo alguna dulce celebración literaria o de vida). Altamente beneficioso. Aumenta el bienestar físico y psicológico. Ya sabemos del bien que hace compartir con personas que nos escuchan bien y nos miran bonito.

Mi balance de la tertulia Rascaman en 2024 es merecedor de cinco estrellas y la influencia positiva es tal que incluso cuenta con miembros con habilidades especiales.

Chelo, nos cuenta que con sus abrazos detecta el índice corporal de los demás, ofreciendo una habilidad invaluable para el grupo.

Hay un jefe, el Boss le llaman, quien se muestra incansable en su capacidad de poner orden y dirigir cada encuentro y evento.  

Cuando el 18 de diciembre del 2024 el Boss me designa para elaborar esta bitácora, una extraña mezcla de euforia y temor me invade. La sensación es ambivalente: ser tocada por la mano de Dios y ser condenada por la ira de los dioses.

 Esa tarde, la tertulia, es un emotivo cierre del 2024:

Tina: Nos sumerge en un 2050 distópico y apocalíptico, advirtiéndonos: "Si llegase el apagón, no hay planeta B".

Juan C.: Comparte dos poemas con sorprendentes y divertidos finales: "Incidente" y "Lo siento, Leonor". El primero relataba un olvido peculiar ("Olvidaste en mi celda el cinturón. Vas como un loco, so bribón"), mientras que el segundo narra la decisión de Leonor de enviar a su flatulento compañero al lugar de origen, con su madre.

Rocío: Con su relato "Silencio. Es un secreto", nos trae bellas imágenes por las calles de Madrid en la época de la proclamación de la República. Es un cuento muy visual, lleno de dinamismo, fotografías, secretos y dulces suizos.

Chelo: En "Evidencia Empírica" recita: "la semilla sin alas cae al vacío", y con su siguiente poema “La última del año”, expresa todo lo que traga  “y todo dentro te devora”.

José Antonio: Nos alerta sobre "el riesgo del roce y del cansancio, a lo moderno".

Laura: Leo dos poemas (antiguos): "Círculo rojo sobre verde", un poema cargado de simbolismo, y un segundo sin título en el que su verso final sentencia: "Puedes llevarte la caja con tus cosas. Y mis últimas lágrimas".

Carmen Padín: Nos ofrece un divertido cuento navideño en el que los duendes de Papá Noel, hartos de sus condiciones laborales, deciden reunirse y formar un sindicato aprovechando las vacaciones de su jefe.

Javier: Comparte dos bellos poemas. "Malpaís" y "Lucha Canaria".

Susana: Conmueve con un poema íntimo y profundo, confesando que ha escrito "del tirón": "Mi cáliz roto derrama / su última gota. / Oración muda, hostia que arde / en los infiernos del cielo / de la boca, / donde la muerte brinda su comunión / y yo, indecisa, no sé si debo beber".

Cinta: Termina la tarde con los versos que nos lee tras recomendarnos “El juego del ángel” de Carlos Ruiz Zafón. “Si no escribiera / una coraza de navajas afiliadas/ sería mi compañera”.

En resumen, Rascamán es una actividad que repetiré sin dudar  y recomendaré a cualquier persona que quiera compartir con un grupo entrañable, amable y que se deja querer fácilmente. Una tribu que cuida y se preocupa por cada uno de sus miembros.

También quería añadir unas palabras a nuestro amado compañero Aure. Es indudable que el fallecimiento de Aureliano Cañadas, miembro muy querido y respetado entre los racamaneros y rascamaneras, ha sido un duro desenlace para el 2024. Nos deja una silla vacía en la tertulia, una sensación de ausencia y tristeza que iremos transitando y llenando, poco a poco, con la luz de todo el cariño que nos dio y todos los versos que nos deja.

Gracias Aure, mi niño, por todo lo que de alguna manera u otra nos has dado siempre. Porque en tu legado nos regalaste entre versos y abrazos las ganas de vivir. Hoy brindo por tu generosidad y por la alegría de haberte vivido desde los tiempos de Ágata.


Laura Nuño Vidal.

2 de enero de 2025