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lunes, 18 de enero de 2010

13ª Jornada/III Año: Miércoles, 13 de enero de 2010

La Tertulia "Rascamán" se traslada al Café Ruiz

Ecos de sociedad. Natalicios

La señora de Ruiz, de soltera Tertulia de Rascamán, ha dado a luz a una niña, primera de sus bitácoras, el pasado miércoles día 13 de enero de 2010, en el madrileño y concurrido barrio de Malasaña.

Tanto la madre, como la hija, están perfectamente de salud.

La niña recibió en el bautismo el nombre de "doña Consolación de la Soledad y las Angustias, el Amparo y los Dolores, para el Consuelo, Auxilio, Socorro y Martirio de la Piedad", como deseo expreso de su padrino don Ismael Constantinopla.

A dicho bautizo también asistió (por orden de llegada) además del ya nombrado: su madrina doña Rocío de los Díaz, el abuelo don Aureliano Cañadas, sus tíos don Javier de los Díaz y don David de Lerma, sus tías doña Celia Cañadas y doña Ana González, y en último lugar y cerrando el séquito de celebridades apareció su también tía carnal, doña Carmen de la Frontera y Quiroga.

El feliz natalicio y perdónenme la expresión “fue la polla”.

Empezando por el catering, ofrecido por el señor don Julio, camarero de pro, que antes de llegar los invitados dispuso el lugar encendiendo luces, juntando mesas, arrimando sillas, y cerrando puertas para que no entrara el ruido, dejando esa parte del local solamente para uso y disfrute de los insignes invitados, atendiendo a éstos desde el primer momento con todo tipo de atenciones. Hagamos pues señores, una ola virtual para el camarero don Julio.

Los invitados entre cafés, infusiones, cervezas y raciones de tarta y bizcocho brindaron con renovada alegría por la recién nacida. Una niña lustrosa, feliz, muy tranquila, que apenas hizo ruido en toda la velada.

El abuelo don Aureliano Cañadas, como en todo bautizo que se precie, habló de las Sagradas Escrituras nombrando a Caín y Saramago. Y después le dedicó al bebé uno de sus poemas: “Por el amor que no hice”

Jamás me entregues

A la voracidad de la tierra, a su desgana.

Cuando llegue el momento, sea tu hijo, no tú,

Como a orillas del Ganges, el que prenda la pira....

Lejos de “ser un patán”, no en vano siempre va “hecho un Adonis”, se despidió con elegancia el abuelo don Aureliano Cañadas y salió “por piernas” a saldar una deuda con el Círculo de Bellas Artes, no sin antes perder un paraguas en la marcha.

La tarde estaba lluviosa. Sin embargo el cielo plomizo y la humedad reinante no rizó el ánimo de los invitados. Aunque a más de uno le hubiera gustado que no sólo hubiera llovido sino que incluso hubiera nevado. Pero “No cuaja” fue el lamento hecho reflexión del padrino don Ismael Constantinopla. Quién haciendo gala de buen humor, a pesar de su cansancio, acompañó de anécdotas de su juventud esquiadora la lectura de su texto:

“Nos han engañado, han vuelto a jugar con nosotros. Nos advertían de que un temporal de nieve dejaría Madrid blanco y aquí estábamos esperando. Caen copos pero no cuajan; ahora parece que caen con más fuerza, pero nada de nada. Y en este Impasse la masa se posiciona en dos bandos: los que no quieren que cuajen y los que sí quieren...”

Al hilo de su narración, casi periodística, la sonrisa que sus palabras han dejado en la cara de los invitados, no impide que se alabe el buen hacer de “Isaac Rosá” escritor, cuyas columnas merecen ser leídas a juicio de don Ismael, con el beneplácito de doña Rocío de los Díaz.

Y quizás fuera don David de Lerma tío de la recién nacida, “hasta el tuétano” de estar callado y ebrio de celebración, quien echara al aire varias palabras esdrújulas a modo de confeti. El caso es que llegado un determinado momento que nadie había previsto todos los allí presentes jugaron con las esdrújulas, echándoselas los unos a los otros, intentando que ninguna de ellas cayera al suelo, esforzándose por mantener más de alguna en el aire, bailando, rebotando, moviéndose cálidas y rápidas, cual tómbolas mágicas, cayendo finalmente lánguidas en los hombros de los ínclitos comensales.

Don Javier de los Díaz, sintiendo un repentino impulso, inflamó su vena poética y lanzó al aire un par de poemas:

Sin título

Cuando te marches de casa

deja las luces

encendidas.


Necesitaré

reconocer

el camino

de vuelta.


Al hilo de su declamación se habló de la película “El cónsul de Sodoma”.

Pero otra vez se hizo don Javier de los Díaz con el protagonismo de la celebración y recitó otro poema:

La escultora

Con poeliespán

con madera y cartón

tallas pequeñas esculturas

para reconocerte...


A estas alturas de la velada ya ningún convidado era de piedra, sino que eran de dulce y versos, de sonrisas y complicidad. Bendito silencio...

¿Fue doña Celia Cañadas quién habló de Juan Carlos Mestre? Claro que sí, y no contenta con eso, además se hizo con el micrófono que se pasaba la concurrencia y en un arranque de verbo y rima también contribuyó a la fiesta de la recién nacida con un poema titulado “A manos llenas” “¿No era “A manos llenas” un poema de nosequién...? ¿No era una canción...? C

reemos que doña Celia Cañadas revisará ese título pero el poema decía así:


No es cierto.

En los dibujos animados

No se disfraza el dolor...


Y ya embalad a se dejó caer con otro poema más...

Todas las mentiras

de mi niñez

equidistaban

del miedo...


“Todos los relatos y los poemas tienen que tener un regusto amargo si no, no molan...” Dijo alguien. “¿Está dado el Premio Nadal?” Dijo otro... “Habría que ducharse los días esdrújulos” apostilló un último... El lenguaje salpicado de frases inconexas y aparentemente sin sentido daban fe del grado de ebriedad de los allí reunidos...

La última en ofrece

r su regalo de letras a la recién nacida fue la madrina doña Rocío de los Díaz:


“Cuando me habla me mira a los ojos.

Después aún espera a que yo termine de hablar y al contestarme, lo vuelve a hacer mirándome a los ojos. Sin cambiar el canal de la televisión, sin hojear ninguna revista, sin repasar la correspondencia acumulada. Le basta conversar conmigo...”

A la salida del evento todos los familiares de la recién nacida, se hicieron una foto posando bajo la lluvia, que dejará para la posteridad el recuerdo de tan alegre ocasión.

El natalicio de la señora de Ruiz, se celebró con toda la pompa y boato que merecía. Y brilla en los ecos de sociedad, dejando fiel memoria de la alegría del reencuentro, la complicidad y armonía de los allí reunidos y la felicidad que emanaba de cada uno de ellos por tan dichosa noticia.

Ha nacido la primera de las bitácora de la señora de Ruiz. Brindemos por ella.

Rocío Díaz Gómez
17 de Enero 2010

domingo, 3 de enero de 2010

12ª Jornada/III Año: Sábado, 19 de diciembre de 2009

La cena del amigo invisible de la Tertulia RASCAMAN
(en la foto: Carmenfron, Sagrario, Rocío, David, Vicente, Javier, Celia, Ana Delgado y Laura Nuño)


I. Guiso navideño con Tertulia Rascamán

  1. Enfriar el ambiente exterior, hasta convertirlo en una noche de sábado gélida y navideña.
  1. Precalentar el restaurante a unos cuántos decibelios de ruido. E introducir en él, dos mesas pegadas a la pared, que iremos rodeando poco a poco de comensales con ánimo festivo y bullicioso.
  1. Escoger a diez tertulianos de pro, con talante agradable, y muy sociables. E ir apretándolos poco a poco, a medida que van llegando, hasta conseguir que quepan bien juntitos en las dos mesas.
  1. Cortar bien finas las conversaciones. Libros y poesía, recitales y actualidad. Picar unas risas. Y añadir varias cucharadas de fotos al gusto de algunos y disgusto de otro. Con todo ello preparar una mezcla espesa con que se rociará a los tertulianos de forma más que generosa.
  1. Escogemos también un par de camareras, una más sonriente que la otra, y un invisible plato de avestruz que no tienen a quién adjudicar. Y les hacemos sitio en los huecos entre las conversaciones.
  1. Poner en el horno a temperatura ambiente de tertulia en Navidad. Tapar y dejar hervir a fuego moderado de complicidad, bienestar y afecto.
  1. A modo de guarnición, acompañar a los tertulianos con un gran saco decorado de motivos navideños y lleno de regalos de amigos invisibles. Esconderlo bajo las dos mesas. Remover todo el tiempo. Y después añadir a cada tertuliano visible un regalo al azar, pero al gusto de otro tertuliano amigo e invisible.
  1. Para hacer el postre. Cuando ya los tertulianos están hechos, y han intercambiado platos y regalos, sacarlos despacio del local. Y ponerlos a reposar en el Café Ruiz. Retirar dos cucharadas grandes de conversaciones y risas del jugo que ha ido cayendo en las dos mesas anteriores y echarlas suavemente sobre ellos. Colocar la mezcla en un recogido rincón, más silencioso que el del restaurante, ahora casi familiar, y removerlo con tranquilidad un largo tiempo. Se puede añadir chocolate a la taza y te de canela con licor. Se chuparán los dedos...
  1. Se sirve despacio, se saborea, se disfruta.
  1. Finalmente se vuelve a sacar a los tertulianos a la noche gélida de un Madrid de finales de diciembre del 2009 y tras breves despedidas se les reparte en distintos y oportunos taxis que les devolverán a sus casas. Cada uno con un regalo literario y una tonta e invisible sonrisa en la memoria.

Rocío Díaz Gómez
23 de diciembre de 2009




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II. Tertulia itinerante, en la última cena.

Eramos diez, los chicos con los chicos, las chicas con las chicas. Rollitos de ciervo, intercambio de platos: unos por error se comen las mil y una hojas de Rocío. Carmen y su asombro de niña, al descubrir dentro velas, libro, incienso y amor del que lo preparó. Libros para casi todos, plumas... y allí estaba mirándome de frente con sus bucles Gustavo Adolfo Bécquer, su poder hipnótico me lleva a la melancolía y el deseo imposible. Rimas y leyendas son un consuelo de su esencia. La cena alargada como los cuadros del Greco y la mesa que nos sustenta, cuando todo acaba apago la vela y Ana con sus deditos se materializa en pequeña travesura, sus yemas son ahora de cera.
Laura, siempre la veo como la niña que fue entre nosotros en aquellos días de Ágata.

El frío hoy es tan intenso como el calor de las conversaciones y el afecto de años y recuerdos.
Risas adolescentes en el espejo que nos refleja, Celia, Rocío, Carmen, Sagrario.
Escapamos del bullicioso ambiente de Nina y nos encariñamos como en un flechazo al instante del rincón con radio antigua del Café Ruiz.
En un círculo acogedor, entre licores, infusiones, té de canela, los tertulianos de improviso "tertulean", encontramos un espacio donde el silencio hoy nos deja escucharnos los unos a los otros, saboreando cada palabra hasta la madrugada.


Sagrario del Peral
24 de diciembre de 2009





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III. Los Diez Negritos. Argumento

La novela relata la historia de 10 personas (el joven David, el señor Javier y la señora Rocío, la señora Sagrario y la poetisa Ana, la detective Celia y su esposo, la prosista Carmen, el aventurero Vicente y la joven Laura. Algún que otro erudito más no apareció emulando al anfitrión de aquella novela que llevaba por título "Los diez Negritos". Se invitan a una cena de Navidad cuyo delicioso menú (perfectamente descrito en Mini-bitácora de Rocio) reservando mesa en el Restaurante Mina. Tras la degustación entre las calles del antiguo barrio de Bilbao hacen su entrada en el antiguo café Ruiz y ahí deciden cambiar el ritmo de sus vidas. A partir de ese momento, tertuliarán en ese lugar lleno de encanto y alguna vieja cocina de carbón e incluso escucharán palabras desde las estrellas.

Nada que ver con aquellos Diez negritos (And Then There Were None) de Agatha Christie con un misterioso anfitrión que no aparece mientras van siendo asesinados uno por uno siguiendo las ingenuas instrucciones de una canción de cuna.

Carmen Frontera
28 de diciembre de 2009







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IV. Díez líneas

Hoy cuando volvía a casa desde la oficina me ha asaltado un pensamiento inquietante.

Me he preguntado si soy real. Al abrir la puerta he corrido a encender el ordenador y he buscado mi nombre en la red. He vencido la tentación de pellizcarme porque temo el daño que produciría el vacío entre mis dedos. No me atrevo. Entonces he probado a escribir en el buscador mi nombre seguido de la palabra mágica Rascamán. El resultado me ha tranquilizado porque hay evidencias incuestionables. Y deben ser ciertas, esta noche nos reunimos para cenar en el barrio de Malasaña. Hace tanto de este metro, de este Café Comercial y sus acogedores soportales… pero aquí están de nuevo tangibles y aunque helados. Vamos descubriendo nuevos escaparates, restaurantes, locales.

Reunidos entorno a la mesa, el frío cortante y doloroso desaparece inmediatamente y nos queda una noche de conversación animada, de regalos, fotos y amigos. Sí, soy real.

Celia Cañadas
28 de diciembre de 2009



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V. Pseudobitácora de la cena de Navidad
Encuentra las diez palabras (porque fuimos diez los comensales) de la cena de Navidad rascamanera.

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Ana Delgado Cortés
2 de enero de 2010






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VI. Los amigos visibles

No os olvidéis.
El sábado 19 de diciembre a eso de las nueve menos diez de la noche nos empezamos a reunir en la puerta del restaurante Nina, en Malasaña. Condición indispensable, traer un regalo para hacer "el amigo invisible" de temática "literaria" y que sirva para chico o chica alrededor de 8 euros. Están previstos unos diez asistentes. Rocío ha conseguido reservar. Nos ha costado encontrar sitio esta noche para cenar, que es cuando sale todo el mundo, el fin de semana justo antes de Nochebuena.

Ya después de la cena y de los regalos (que esperamos que a todo el mundo le haga feliz el que le toque) y en previsión del frío que se espera en esa noche (dicen que una de las más frías del año) nos iremos a tomar algo y a terminar la noche de amena charla al cercano café Ruiz. Creo que lo pasaremos bien, lo que importa más que el regalo del amigo invisible o la cena es compartir la noche con los b
uenos amigos visibles. Echaremos de menos a los que no puedan venir. El próximo día que nos veamos será el día 13 de enero de 2010 en el que reanudaremos la Tertulia. ¿Qué sorpresas nos deparará la noche?

Javier Díaz Gil
3 de enero de 2010



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VII. Diez mandamientos para una cena tertulia-versión nocturna

PRIMERO: Acudirás puntual a tu cita en el Restaurante Nina, en pleno barrio de Malasaña.

SEGUNDO: Bendecirás la cena, agredeciendo que te haya sido concedida la suerte de compartirla con gente de verbo radiante y muy alta enjundia.

TERCERO: Te alimentarás, no sólo de las vituallas que traigan camareros vestidos de negro, sino también de las palabras, experiencias, reflexiones, chistes, ideas, con que te premien tus compañeros de mesa

CUARTO: No robarás. En todo caso, intercambiarás regalo de amigo invisible con otro/a compañero/a, movido siempre por afanes filantrópicos.

QUNTO: Saldrás de nuevo a la noche, en busca de otro refugio donde sea razonablemente posible prolongar la velada, hasta lograr el milagro de encontrar el Café Ruiz.

SEXTO: Cometerás los actos impuros que se limiten al siguiente catálogo: café con leche, té de canela con licor de canela, chocolate a la taza y algo de ron.

SÉPTIMO: No dirás falso testimonio ni mentirás; sólo dirás la verdad, con la que abrirás tu corazón a quienes pertenecen a esa especie a punto de extinguirse de personas que saben escuchar lo que les dice el prójimo, como las que disfrutan contigo ahora del gran descubrimiento del Café Ruiz.

OCTAVO: No usarás el nombre de Rascamán en vano, salvo para hacer apología de la amistad.

NOVENO: Soñarás con tertulias futuras exactamente iguales (o al menos parecidas) a la que se termina, en un lugar que será como el que acabas de abandonar camino de tu casa.

DÉCIMO: Cazarás al vuelo un taxi que navegue la madrugada, antes de que el frío polar de diciembre congele la calidez de los buenos momentos vividos.

David Lerma Martínez
4 de enero de 2009





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sábado, 19 de diciembre de 2009

11ª Jornada/III Año: Miércoles, 16 de diciembre de 2009

Esqueletos y poemas...

Se habló, entre otras cosas, de la exposición que queremos hacer con las radiografías y los poemas para julio del próximo año. Con la imaginación estuvimos decorando la pequeña sala del Galdós, y la vimos verdaderamente preciosa llena de esqueletos y poemas. En principio somos trece los que estamos en el proyecto, los que queráis sumaros lo decís. De todas formas como falta mucho, ya hablaremos sobre el tema.

Aureliano y Javier estuvieron haciendo un cálculo de los cuadros que Aureliano podría exponer en el espacio de fuera.

Rocío y David recomendaron el libro: La elegancia del erizo y también la peli.

Aureliano y Chema estuvieron leyendo los poemas con los cuales han sido premiados en el Círculo de Bellas Artes, buenísimos los dos, ya os los pasarán para que podáis deleitaros con su lectura.

Javier leyó un poema de esos pequeños y contundentes a los que nos tiene acostumbrados, al menos desde que yo asisto a la tertulia. Yo, la que suscribre, leí uno sobre una araña, que pertenece a un nuevo libro que se titula La Ninfa de los Páramos, del cual ya iré llevando algún que otro poema.

Descubrí, que fue Andrés Serrano quien puso nombre sin pretenderlo a nuestra tertulia.

Después me marché y se quedaron Rocío David y Javier.

Un beso y felices fiestas


Amelia Peco
18 de diciembre de 2009

miércoles, 16 de diciembre de 2009

10ª Jornada/III Año: Miércoles, 9 de diciembre de 2009

Un Belén viviente o la Tertulia del Galdós

Las luces de colores estridentes atravesando el cielo de la calle Alcalá. Los villancicos atronando desde las tiendas con el claro objetivo de animar las ventas. Los ciudadanos haciendo cola en las administraciones de lotería, en la creencia inútil de que el día siguiente al 22 de diciembre no tendrán que ir a trabajar. Un Papá Noel vestido de verde, que reparte propaganda de un puti-club situado en un callejón de los alrededores. Madrid entero huele a incienso y a turrón de Jijona. Llego al Café Galdós pasadas las seis de la tarde y en nuestra mesa me encuentro al Rey Melchor, disfrazado de Aureliano Cañadas, y al Rey Gaspar, disfrazado de Javier Díaz.


-Váya, qué extraño color de cara… - me dicen.


Pues negro. Cuál va a ser. Soy el mismísimo Rey Baltasar disfrazado de David Lerma.


El Rey Melchor abre aquella reunión tan monárquica. Lee una de las primeras cartas que ha recibido. Tiene forma de poema y se titula “Amenazas”. Dice: O la próxima vez que sea serpiente/ treparé por tus piernas, por tus muslos/ sin descansar en pubis ni cintura/ hasta que apague tu respiración/ con un abrazo”. Un poco subidito de tono para ser de un niño, ¿no?, comentamos. Si bien convenimos que sólo un niño muy especial puede haber escrito con semejante belleza, delicadeza y hondura.


Llega la Virgen María, disfrazada de Ana González. Enseguida confiesa a la concurrencia que el stress laboral le está empujando a entregarse a toda clase de vicios. La miro y pienso en lo difícil que es conservar la pureza hoy en día, en lo rápido que se desmoronan los mitos. Muy pronto, crece entre los presentes el sentimiento de nostalgia que nos hace recordar aquellas Navidades sencillas de antaño, en las que se hacía música con sólo una botella de anís y un tenedor, y quien más, quien menos, sabía tocar la zambomba, y siempre había un cuñado borrachín y otro familiar dispuesto a llenarse la boca de polvorones y a gritar: ¡Pamplona!


Suspiramos a coro: qué tiempos aquellos.


El siguiente en intervenir es el Rey Gaspar, oculto bajo la identidad de Javier Díaz. Se trata de una carta-poema y en ella se alude a la competencia, a tenor de su título: “Papanoeles rampantes”. Aunque el subtítulo advierta “Poema para leer el 1 de diciembre“, permitimos al Rey de las barbas doradas que hoy, 9 de diciembre, lea su contenido. Dice: No existe refugio que aísle/ sueño prolongado/ (ese es el drama)/ que nos despierte/ dentro de seis semanas. Desde luego, reflexionamos los cuatro, esto lo tiene que haber escrito un niño muy adulto. Nos ponemos de acuerdo y decidimos, por amplia mayoría absoluta, que su autor queda exento de recibir carbón este año.


Queda poco para las siete y en el Portal de Belén instalado en la trastienda del Café Galdós aparece la primera de las pastorcillas, disfrazada de Rocío Díaz. Cuenta que una obra en el patio de su casa ha sido el causante de su retraso. Ahora, es el Rey Melchor el que anuncia que nos abandona, porque (aunque él no lo sepa todavía) tiene que ir a recoger un regalo. Melchor se levanta, se pone el turbante, se despide de todos y se sube a lomos de su camello, que exhibe una multa en las bridas por estar aparcado en doble fila. “¡Rediós!”, nos grita desde la puerta. ¿O ha dicho “Adiós“? Difícil saberlo, porque en nuestro Portal de Belén se ha montado ya la marimorena de cada miércoles y hasta los camareros hacen sonar las panderetas.


A continuación, el taller transforma su liturgia y adquiere la estructura de una tertulia. Sobre la mesa empiezan a circular los temas más variopintos: Facebook, Internet, el mundo globalizado, los mercadillos de Navidad, las películas pirateadas, las recomendaciones de libros. Hasta que, de repente, suena el teléfono del Rey Gaspar para anunciarnos que el Rey Melchor ha ganado el premio de poesía del Círculo de Bellas Artes, con un poema presentado bajo el seudónimo de Aureliano Cañadas, mientras que José María Herranz, otro pastorcillo que también visita nuestro Belén, ha obtenido una mención especial.


En la mesa del Galdós estalla el júbilo, igual que si hubiera nacido el Niño Jesús. Nos ponemos de pie, levantamos nuestras copas y brindamos por sus éxitos, que también son los nuestros.


Son las nueve. El Rey Gaspar y yo cogemos nuestras sacas, que aún esperamos llenar con más cartas. La Virgen María se pone el velo. La pastorcilla Rocío Díaz se ajusta el zurrón. Salimos a la calle y allí nos despedimos. Cerca de la puerta del Metro, el Papá Noel vestido de verde, que sigue repartiendo publicidad de un prostíbulo, seguramente me confunde con otro y me grita:


-¿Sabe que le digo, amigo? ¡Qué puta Navidad de los cojones!


Me voy a casa siguiendo una estrella fugaz y pensando que hombre, que tampoco es para tanto. Que luego, cuando todo pase y haya que subir la maldita cuesta de enero, nos acordaremos de lo dichosos que fuimos.



David Lerma Martínez
13 de diciembre de 2009


martes, 8 de diciembre de 2009

9ª Jornada/III Año: Miércoles, 2 de diciembre de 2009

...parece que ha llegado un autobús de La Sepulvedana


Este miércoles estrenamos diciembre y es también regreso al Galdós después de dos semanas de cambiar de ubicación, primero en el café Gijón y después en Riofrío para asistir a las conferencias en la Biblioteca Nacional, de Juan José Millás y Lorenzo Silva.

Retomamos nuestra mesa en el Galdós y allí ya están cuando yo llego Celia y Aure. Iniciamos conversación y hablamos de nuestro proyecto de exposición en el Galdós. Aure nos enseña sus poemas ilustrados con motivos vegetales. Él solito tiene trabajos suficientes para hacer una exposición.
Se lo propondré a Sandra, la encargada de organizar las exposiciones del Galdós, cuando la vea. Hacer dos exposiciones: una de Aure y otra de toda la Tertulia.

Cuenta Aure que está esperando que se falle el premio de poesía del Círculo de Bellas Artes y que han concursado José María Herranz y él. José María ha presentado un fantástico poema, que yo resumo de las palabras de Aure como OBS (onírico, barroco, surrealista).

Han hecho un pacto y gane quien gane lo celebrarán los dos. De hecho preparan un recital que llamarán "2 poetas por 1" en el café Libertad. Ya nos avisarán de la fecha.

Comentamos que un motivo común para la exposición podría ser escribir poemas y microrrelatos cuyo motivo sea una radiografía.
Pregunto si pondríamos a la venta los trabajos. Lo pensaremos.

Van llegando en seguida Rocío, Carmenfron.

Aure nos cuenta que han registrado como asociación "Poeta de Cabra", que sólo les falta el NIF y el ISBN. Y vuelve a sus poemas "vegetales" y nos dice que las hojas, las flores con que decora sus poemas las recogió él y las prensó. Nos relata la historia de un cardo que creció junto a su casa. Era tan bonito que acabó regando el cardo también.

Estábamos muy tranquilos, la sala vacía y de pronto parece que ha llegado un autobús de La Sepulvedana porque ha entrado un grupo de unas 20-25 personas de golpe gritando y hasta zapateando, en fin, se acabó la tranquilidad.

"Estamos celebrando un funeral, silencio". Dice Celia pero no sirve de nada.

Llegan David y Sagrario y decidimos ante tal avalancha de gente y de ruido salirnos a una mesa junto a la barra.
Ya instalados en la nueva mesa Aure se tiene que marchar. Termino de leer dos poemas que he traido. Uno de ellos que lleva por título "Cero grandos centígrados" sirve para debatir el final que no convence mucho. Lo revisaré. Yo tampoco estaba muy convencido.

Ana González se incorpora a la mesa y pide una caña.
Hablamos de que el jueves 10 de diciembre a las 22 horas se presenta la antología "Poesía Capital" en el teatro Kapital de Madrid en la que ha intervenido Ana Delgado.

Leo de nuevo el poema, me lo pide Ana G. que acababa de llegar. Mientra lo leo un indio nos ofrece rosas. ¿Indio o hindú? Indio, aclaro. Hindú es el que practica la religión hinduista.

Sagrario habla con Paco Sevilla por teléfono. Se acercará a escuchar con él el recital de Raúl Campoy en la Asociación de Escritores en la c/ Leganitos de Madrid a las 8 de la tarde.

Hablamos de internet, del blog de Carmenfron que ha inaugurado http://carmen-frontera.blogspot.com/ y de Facebook.

El facebook es un patio de vecinos electrónico.

Sagrario ha dejado una pregunta en facebook que le contestaron:

"¿Por qué los sumideros pernoctan debajo de la cama del anciano?"
"Porque las aguas que lo presienten son los recuerdos de su rebelión." (Respuesta de Ariel Giangi)

Es la respuesta que más le ha gustado. Sagrario va a hacer un poema con eso.

Llegan casi a la vez Ana Delgado y Vicente. Y mientras se va Sagrario. Son ya las siete y veinte.
Ana Delgado nos cuenta sobre la antología "Poesía Capital". Pepe Ramos es el poeta que ha coordinado la antología publicada por SIAL. El día 1o recitarán 7 personas y hará cada uno una representación "teatral" aprovechando el marco.

Vicente retoma la idea de visitar a los amigos del Taller de Guadalajara que coordina el poeta Jesús Aparicio. Lo anoto para hacerlo después de Reyes.

Vicente "nos" está faltando últimamente a la Tertulia. Está estudiando asignaturas de Literatura en la UNED, por puro placer.
Vuelve a salir el tema de cambiar de sitio, otro local con menos ruido donde podamos escucharnos. La idea de dejar el Galdós se está haciendo cada vez más presente. Buscaremos otra alternativa. Debería ser un sitio no lejos de éste para que los compañeros de la Tertula del Círculo no dejen de venir.

"Aquí viene gente muy importante", dice Vicente.
"¡Nosotros!", contestamos todos a la vez.

Las cafeterías de los hoteles son muy tranquilos, esa es una buena opción.
Alguien recomienda ir a pasear un día por el Parque del Capricho, creo que Ana González.
¿Será por propuestas de actividades para la Tertulia?

Abrimos rápidamente capítulo de recomendación de películas:
- Celda 211
- Moon

Vicente y David dicen que Eduardo Noriega siempre tiene la misma cara en todas las películas...

Carmenfron lee su relato: "Se mueren porque son mortales".
El relato habla de una familia en El Cairo que vive en la ciudad de los muertos.

Le pregunto a Ana Delgado cómo va su poemario sobre Scherezade. "Lo tengo un poco parado", responde.

Como se ha incorporado gente nueva a esta hora a la mesa recordamos la propuesta de hacer una exposición en el Galdós a partir de una radiografía (también valen mamografías, resonancias magnéticas, etc...)

Carmenfron nos lee otro relato titulado "A veces preguntamos cosas que no deberíamos preguntar".
El final de su relato nos recuerda la escena de "Muerte de un viajante" en el que el protagonista va a hablar con su jefe para que le permita dejar de viajar.
Esto da pie para hablar de otra gran obra de teatro y recordar la función "Arte" de Yasmina Reza.

Ana Delagdo cierra las lecturas de hoy leyendo un espléndido poema que comienza:

Porque tengo sueño y te imagino insomne...

Ha traido fotocopiado el poema y todos le pedimos que nos lo firme.

Vamos levantándonos de la mesa.
Antes recuperamos frases que se han dicho esta tarde y que servirán de excusa para la escritura del próximo miércoles:

- El no contar bien los cuentos puede hacer que no acabe bien la historia.
- Y acabé regando el cardo.
- Estamos celebrando un funeral, silencio.
- Aquí viene gente muy importante.

El miércoles próximo más.


Javier Díaz Gil
8 de diciembre de 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

8ª Jornada/III Año: Miércoles, 25 de noviembre de 2009

DESCONTANDO BITÁCORAS

El miércoles pasado, un miércoles 25 de noviembre frío y ventoso, miércoles de tertulia, a eso de las cinco y cinco de la tarde, cómo no tenía otra cosa mejor que hacer, conté los elementos del conjunto “Tertulia del Galdós”.

“Un número natural es cualquiera de los números que se usan para contar los elementos de un conjunto”. Se llaman así porque fueron los primeros que utilizó el ser humano para contar objetos. Fue una cuenta sencilla la del miércoles pasado, de preescolar me atrevería a decir, apenas ni necesitaba dedos. Tras unos minutos no había posible duda. Los elementos del conjunto “Tertulia del Galdós” eran el número 1. YO.

Como a eso de las cinco y cuarto, viendo que nadie llegaba, y yo seguía sin tener nada mejor que hacer que seguir contando pensé: “Los números naturales a su vez, se dividen en números compuestos y números primos”.

El número 1, o lo que es lo mismo, un elemento del conjunto “Tertulia del Galdós”, o lo que es lo mismo: YO ¿Se podría considerar un número compuesto? Definición: Un número distinto de cero es compuesto si tiene más de dos divisores. El número 1, o sea YO, no es compuesto porque solo tiene un divisor. Luego matemáticamente hablando el número 1 o sea YO, único elemento del conjunto “Tertulia Galdós” no sería compuesto. Sin embargo yo que siempre he sido de letras no de ciencias, fui un poco más allá en mi razonamiento y rebatí mi propio argumento: “Pero… ¿No es verdad -me dije a mí misma- que coloquialmente existe una frase que dice “Se quedó compuesta y sin novio”?”. Y fue ahí, ahí en ese momento, cuando durante un par de minutos me quedé colgada de la interrogación retórica y pensé: “Tengo que buscar el origen de esta frase hecha, pero otro día… Ahora tengo que seguir esperando”.

A las cinco y media, y mientras seguía esperando sin desesperar que viniera algún elemento más del conjunto casi vacío “Tertulia del Galdós”, yo seguía contando…

El número 1, o lo que es lo mismo, un elemento del conjunto “Tertulia Galdós”, o lo que es lo mismo: YO, si no es un número compuesto ¿Es un número primo? Matemáticamente hablando, parece ser que un número es primo si tiene dos divisores, el 1 y él mismo. El número 1, no es primo, porque solo tiene un divisor. Luego matemáticamente hablando YO, único elemento del conjunto “Tertulia Galdós” en aquella tarde solitaria y ventosa, tampoco sería un número primo. Sin embargo algo dentro de mí se rebeló ante esta rotunda afirmación y le preguntó a mi yo más literario: “¿Pero coloquialmente hablando no existía una expresión que era “Hacer el primo”?”. Y de ahí inmediatamente salté a una segunda pregunta: “¿Estaría yo haciendo el primo?” “Tengo que investigar -me dije a mí misma otra vez- el origen de esta frase, pero otro día... Hoy tengo que seguir esperando”.

A las seis menos cuarto, miré el reloj, conté los minutos que llevaba allí y desconté a los demás elementos del conjunto “Tertulia del Galdós” que nunca llegaron.

A las seis menos cinco, ya me había bebido un café con leche, uno, ya le había desbebido, menos uno, y volvía a ser el número (no primo, no compuesto) pero sí entero y verdadero que llegó esa tarde a la tertulia del Galdós.

Con números rojos en el raro placer de tertuliar con mis tertulianos del Galdós, con números rojos en el enriquecimiento literario y personal que me aportan, y con números rojos en la compañía que le hacen a mi soledad, el número “ya granate y entero” que yo era hizo un esfuerzo notable por no convertirse en un número entero negativo. 1, o sea YO, es un número entero positivo, me dije a mí misma. Y probé a sonreír.

A las seis de la tarde del miércoles pasado, miércoles de noviembre frío y ventoso, miércoles de tertulia, el número entero que yo era se transformó en el número racional que tenía que ser y disculpé a los números que no estaban. Me dije: “Ahora te dejas de números y te vas a ver a Lorenzo Silva a la Biblioteca Nacional que ya verás que bien...” Y abrigándome eché una última mirada a la cafetería y puse rumbo al resto de mi vida.

“Hasta el próximo miércoles” le dije al conjunto vacío que deje allí al marchar.

A las seis y cinco sonó mi móvil: “Rocío que soy Ana ¿Pero dónde andáis que estoy en la cafetería Riofrío y no os veo...? “Hola Ana, no utilices el plural porque solo estaba yo, yo en singular... y ya me he ido”

El número dos es el número natural que sigue al uno, y precede al tres. El número dos sí que es un número primo... pero esa ya es otra bitácora.


Rocío Díaz Gómez
1 de diciembre de 2009

lunes, 30 de noviembre de 2009

7ª Jornada/III Año: Miércoles, 18 de noviembre de 2009

...en busca de Juan José Millás.

Llegué caminando desde el cercanías de Atocha hasta el Café Gijón. El paseo a orillas del Jardín Botánico se abre a un mundo de olores concentrado en un pequeño espacio de la ciudad.
Media hora después subiendo Recoletos y sus obras absurdas, camino de obstáculos sin sentido.
Allí ajeno al tiempo, hoy, dieciocho de noviembre de 2009, nos reunimos parte de la Tertulia del Galdós (Rocío, Sagrario, Javier, Carmen H , Ana y Carmen sin Fronteras). Todos los personajes son mencionados por orden de aparición. Hoy los seis tienen algo en común.

Al entrar nos recibe una placa conmemorativa con su historia centenaria desde el 25 de Octubre de 1988. Reza así:

"EL TIEMPO ES EL ESPACIO ENTRE NUESTROS RECUERDOS
NO DESTRUYAMOS EL TIEMPO
Y LOS RECUERDOS"

El tiempo allí se diluye como los terrones de azúcar en el café.
Las paredes oscuras las visten pequeños cuadros de artistas. Todo es rojo y roble con un gran espejo dorado que observa el ambiente desde hace muchos años. Quizás los personajes ilustres que daban vida al café vivan al otro lado. (Fernando Fernán Gómez que junto a otros fundó el premio de Novela Café Gijón en 1949 y tantos otros que estaban sentados donde hoy nos encontramos nosotros).

Tal vez no existimos y somos el sueño de alguién que nos esta creando. (Recordando a Unamuno).

Rocío alza su voz para relatar:"El dibujo de una luna menguante".
"Ella era redonda y muy bajita era el punto y seguido que te encontrabas cada vez que salía de casa".

Al fondo en los grandes ventanales un anciano con sus cuartillas y pelo blanco escribe y un joven en una mesa próxima a la nuestra escribe en su portátil. El ayer y el hoy del Gijón.
Dos columnas sujetan al Café centenario que nos da cobijo.
"¿Cuántas veces preguntamos cosas que no podemos preguntar?" "una grieta de ausencia..." "La experiencia me ha enseñado que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía"(Anónimo caballero).

A Rocío se le quiebra la voz y se la presta Javier. Y seguía diciendo el personaje de la anciana Felisa:"Las indecisiones salen carísimas".

Hoy hay algo de festivo en los seis personajes y en el ambiente, nos escapamos del lugar como almas invisibles con una sola mente en busca de Juan José Millás.


Sagrario del Peral
22 de noviembre de 2009