| UG (Uniforme de Gala de escritor) |
Por decir:
Una bitácora debe ser como un acta de lo pasado. Algo que permita regurgitar momentos e incluso imaginar, o recomponer los minutos o segundos, que:
- Por necesidad fisiológica,
- La obligación de pagar consumiciones,
- Pérdida de conciencia: debido a la edad, el cansancio de la vida, la preocupación por Hacienda o miles de cosas, la hizo volar por otros cielos.
Debiera ser un foto borrosa, que dice y que calla.
O una segunda dosis de vacuna, o una segunda oportunidad.
A lo que iba,
Creo, que las escritoras y escritores, con independencia del género de lo escrito, debieran tener uniforme de gala y quizá traje de trabajo.
En el Uniforme de Gala (UG, después de escuchar el relato de Carmen Padín de hoy, me reafirmo), lo imagino como un mínimo común múltiplo de los trajes que habitualmente cubren nuestras desnudeces (inmanencia, novela que recomiendo*), últimamente con escamas.
Y entro en materia. Lo otro era un comecome que no me podía callar. Quizá incontinencia mental, que a veces la mente (la mía) se comporta como los restos de chocolate, que manchan una taza usada en Valor, La vieja churrería, o la de San Ginés que tan gratos recuerdos me trae, en la esquina de Arenal, al lado de la iglesia donde dicen que está enterrado Lope de Vega, que por cierto, su casa no está en su calle, que se ubica en el 11 de la de Cervantes y la suya, la calle Lope de Vega, es una paralela. Un lío como tantos otros que nos trae la vida y hacen que la seguridad de los mortales se limite a algún pareado y a la IA.
Voy a lo de la bitácora
A las 6 no hace falta que lo diga, en La calle Amnistía, en el Figaro, el pub que regenta Jesús.
Javier, JaviBoss, apunta lo mucho que hay pendiente: Escritoras, escritores, pongámonos las pilas, que no todo es leer lo que escribimos esperando el oído atento de los escuchantes (antes oyentes).
Ya mismo:
- La exposición de la hoja te cuenta está en Colmenar, id a visitarla, sería un detalle (Casa de la Juventud)
- La colgadura en Guadalajara, para el 2 de Marzo (bajo el lema “los cuadros no se cuelgan solos")
- Lectura de la exposición (Lema: para que te escuchen tienes que leer)
- Festival "Mujer, manantial de vida", Villa del Prado 15/03 (Mujeres y hombres, fiesta de igualdad)
- Comida en Villa del Prado el 18 de abril
Hay deberes.
La primera lectura la escuchamos y vimos a través del Zoom. Fue Carlos Ceballos con una colección de haikus:
la cuidadora
hace cosquillas en los ojos
al universo.
Discusión amable sobre el haiku, no somos monjes japoneses, Basho nos pilla lejos y no estamos en el siglo XVI o XVII. Propone usar también la métrica 7-9-7, más cercana a nuestro idioma. Charla sobre el último verso de un poema amable, didáctica y craeativa. Una gozada.
La siguiente lectura fue la de Joselyn. Tiempos duros. Lo que está pasando es un fenómeno global que afecta al mundo. Otra vez Minneapolis somos todos. Afloran lágrimas y aplauso. Gracias Joselyn.
D. José, nuestro León llega cargado de música y sonetos. Carmen, Saint Sens. La belleza no puede ser mala. Lo que es bello tiene que ser bueno. Cuenta cómo Finé enseña los pechos perfectos como prueba de su inocencia. Con León, ya lo sabemos: sus sonetos pueden ser o buenos o extraordinarios, es la mezcla del oficio, el ritmo y el talento.
Alberto leyó el relato El nombre de los perros, el relato de Alberto, no haría falta decir más. Pero el de ayer fue más que interesante. Alberto, se salta las reglas y termina el relato sin la sorpresa. Abierto.
O no abierto, acaba y ya está.
Y sorprende a los escuchantes, Estamos acostumbrados a que el ascensor siga un secuencia, unas normas que se dictan en los talleres y solo los genios y los atrevidos son capaces de experimentar y saltarlas. Me gustó, apreciación personal, con la que no hay que estar de acuerdo, ni tan siquiera Alberto, porque es literatura con oficio y valor. Me gusta el desarrollo, el juego, lo que cuenta y lo que esconde, lo que cada lector imagina y termina, ¿Dónde? En un “aquí termina” por sorpresa, Gracias Alberto.
Matteo leyó un poema que podía haber escrito algún vate del siglo de oro después de una vacaciones en New York o Madrid, en una visita guiada a un hospital en 2026. Buen poema, buena rima, contenido próximo y algo de humor.
Como veis, el día, nuestra tertulia, era para no perderla.
Javier, un poema corto, amenaza con apenas 9 versos. El poema nace, cuando el talento de Javier choca con las torres de Chamartín. Imagino el talento… a millones y las torres ahí como óvulos esperando y claro: ¡Un poemón! corto y esencial, las torres bajo la lluvia, la niebla y desaparecen.
Discusión sobre si lluvia o si nieve, sobre desaparecer o desvanecerse. Mi opinión, (soy el que escribe la bitácora, y ejerzo la libertad de un teclado en propiedad) Lluvia es mejor, el lenguaje poético, por poético, para los poetas. Los lectores no tienen porqué serlo y la lluvia es lo próximo y lo mismo digo con desaparecer, se desvanecen las almas tras la muerte, La torres desaparecen tras la niebla. Gracias, Javier, no te digo que aprendo siempre contigo, porque ya estoy vacunado contra la sabiduría y es probable que me desvanezca siendo bruto como siempre.
Chelo, me cuesta trabajo no escribir nuestra Chelo, lo pongo y lo borro. Poeta desde la intimidad y a veces desencuentro con la vida. Creer en los Reyes Magos, en el ratón Pérez. Una creencia especial simbólica y enorme: En el viaje a Madrid en la ambulancia.
Y dejar de hacerlo. Chelo, el fondo y la forma juntos, son la poesía. La idea del poema es universal, las creencias que tenemos o tuvimos todos y la realidad, la ducha de agua fría, en la que vivimos. Olé a tus versos. ¡Ni se te ocurra negárnoslos!
Rocío. Ser fan de Rocío Diaz Gómez es como decir que me gusta respirar. ¡Pues claro! A todos nos gusta respirar y escucharla Es como respirar oliendo a romero. Natural en el lenguaje, próxima y perfecta, con oficio, como el agua en Grazalema, colmatada de Talento. El relato hermoso, el dialogo de la abuela con lenguaje de charla en la cocina con la hija y con la nieta... Tierno, educativo, hermoso. No me enrollo, que las hormonas, las monas que dice la abuela… Rocio, gracias.
Muy interesante la entrega de tu premio en Moriles. La literatura a la calle, la participación de los vecinos, los chavales, la tuya. ¡Olé! No se me ocurre otra cosa.
Manuel anuncia que el 15 presenta el nuevo poemario en la Iván de Vargas, la biblioteca con el pozo milagroso, frente a la catedral del Opus. A las 12 Intentaré estar.
Nos leyó un trozo de su novela Uno de los nuestros. Recomendación: ¡Compradla!
Escuchar a Manuel es como el aperitivo, pero el plato fuerte está en la novela, la contradicción de la burguesía radicalizada y la dureza terrible de la vida. Los caminos que conducen a Roma.
No cuento más porque la he leído. Y no quiero romper la intriga y la sorpresa. En estos tiempos de odio por parte de algunos a los que llegan, rebozarles con el dolor del camino, con el valor de cada paso, con el sacrificio y con la esperanza. La novela de Manuel es una vacuna contra la estupidez de los xenófobos.
Cinta nos lee La escapada. Me lleva la niña vestida de negro, los cuchicheos en el pueblo, el lavadero. A mí me afectan especialmente sus lecturas: El Capitán Trueno, Ingrid, Crispín... me acuerdo de Goliat, aunque no sale en el relato. La literatura la termina el lector. Los libros son el tiro de salida hacia metas no definidas. La dureza de los muertos, el suicidio, y sobre todo, el negro en la ropa, en el pelo, en los ojos y en la vida, El final hermoso de maestras jubiladas. Ay, ¡lo que habréis visto!
David Está en modo revisión. Una novela es como un edificio en construcción, poner la bandera que indica Tejado Cubierto, no es sinónimo de cédula de habitabilidad, falta pintarla, corregir, hacerla agradable para la vida, es trabajo y trabajo, es pico y pala del escritor, es oficio. Sigue David. Te leeremos.
AnaGonz. Continuación, Parte 2. Después de los tesoros escondidos, del carro con las rubias tirando, la niñez, el pueblo de Galicia. “Mi infancia fue eso. Subidas y bajadas de un carro camino de la escuela”.
Suspiro, niños, el parque improvisado a orillas del camino, la niñez y la lluvia que cae ahora. Gracias, Ana.
Euge (Eugenia López). Ser hooligan de la literatura de Eugenia es normal, la lees, te engancha, te haces adicto y no hay forma de desintoxicarte. Se junta... ¡yo que sé! la inteligencia, la formación, el dominio de la palabra. Eugenia sabe de palabras, uy, lo que he dicho, cuando escribe lo hace en dos, tres o cuatro niveles, dice para que bucees y ay de ti, como lo hagas: engancha, como las sirenas a Ulises. Yo recomiendo leerla atado a un prospecto de alguna medicina. Cuando te enganchas, pasa, si no estas atado al palo mayor de la goleta, que quieres más.
Nos leyó como reseña de un evento, la descripción de una frutería: “escuchó la voz de las frutas, el travelling de la especias". No sigo: https://www.bazaramericano.com/columnas ¿para qué voy a contar mal los que podéis leer bien? Si queréis, de verdad a alguien regaladle cualquier libro de ella, desde Bonkey, Arena, Carlinga, Historia de los alimentos… o Agg, el próximo miércoles otra oportunidad. Gracias, Euge (grande sin diminutivos. Los diminutivos que utiliza Euge, llevan detrás lo esencial, la vida, el mundo).
Carmen Padín. Como todo el mundo sabe, Carmen escribe con colores, son imágenes y cultura, imaginación a veces surrealista, y siempre cercana. Nos llevó a un taller de costura, en el que los trajes de novia se inspiraban en la espuma de las perlas de la lluvia o utilizaba los bocados para resaltar las redondeces.
Ah, yo también leí… “na”, como un posible viaje a Medellín, al 36 Festival internacional de Poesía, creo que es el 36, seguiré contando (imaginad un campo de futbol disfrutando poesía, como lo de Moriles de Rocío, pero a lo inmenso. Soy viejo y la próstata y la vida no me darán mucha tregua, así que si no pasa nada voy, como decía la Sra. Tusquets: “Nunca dejé de disfrutar por pereza a cobardía”.
En fin, que el próximo miércoles más, que lo más hermoso, los amigos, la charla, el amor y la cerveza no cuestan nada... bueno, la cerveza y una tarde 4€.
Perdón, me dejo la sorpresa coral: María Jesús Briones.
Una obra con tres personajes: Ella, Cinta y Eugenia. ¿Se puede hacer el amor, sin decir una palabra?
La respuesta es Cuá
Cuá
Cuá
Tres veces (y luego abunda: salvajemente, primitivo)
Gusaauuu ¡Grande, María Jesús!
¡¡Me lo quería perder!!
6 de febrero de 2026

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