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sábado, 30 de mayo de 2026

32ª Jornada/XIX año: Miércoles, 27 de mayo de 2026

 

El padre Fígaro



Aquella tarde entré en mi confesionario imaginando que las parroquianas y parroquianos que se acercaran a la iglesia del padre Fígaro, que soy yo, a confesarse me contarían sus aburridos pecados cotidianos. Un par de padrenuestros y tres avemarías y listo. Nada más lejos.

No me ha vuelto a ocurrir más. No sé si se equivocaron de parroquia pero empezaron a pasar por delante de mí, gente que no conocía.

El primero, Carlos Ceballos, empezó a culparse de pecados extraños, que si era más noctámbulo que lluvia, más temprano que hogaza... Le despaché con que dijera un Yo, pecador y que encendiera dos lamparillas.

Javier se arrodilló y debía tener cargo de conciencia con el cuidado del planeta. Y hablaba de "Fundar", no sé muy bien si una orden eclesiástica o qué. Un "Cuatro esquinitas tiene mi cama" y le mandé a que le diera un poco el aire de la calle.

Rocío llegó compungida. La acusaban del pecado mortal de ser poeta. Y me decía que quería que le regalaran una isla. La cosa era fuerte. Lee a Dostoievski y no leas un verso más. Bastante penitencia tenía ya la pobre.

Tina, después de su "Ave María" y mi "Sin pecado concebida", me soltó que hay diferentes formas de amar. Y no sé qué de un banco. Ay, pecar contra el sexto es más grave. Diez lamparillas y dos vueltas al atrio de rodillas.

¿Dónde estaban mis feligreses?

Llega una tal Chelo que, sin mediar palabra, dice que lleva tiempo sin escribir y que se acusa de lo bueno de ser nadie. Y que puede hacer que griten las palabras de su pluma. La próxima misa, le digo, de penitencia en la primera fila frente al altar y en silencio. Se va ya calladita.

Amenazante se sitúa frente a mí y corre la cortina que me protega Juan B. Raña. Que si volverán las oscuras golondrinas el día 3 de junio y me dice que, muy serio, la muerte también tiene domingos. Me entra un poco de temblor, no espiritual, sino de la propia carne... ¿Me amenaza con matarme durante una misa de domingo? Veinte padrenuestros y que cante el "Alabaré, alabaré..."

Cierro la cortinilla para que no se me note la piel mudada y pálida.

Juan Calderón parece que quiere caerme bien porque me dice que estudió en un seminario. No le va a servir de excusa para que le imponga una buena penitencia si fuera menester. Me dice algo del llanto del cielo y que ha llegado la lluvia, aterida, de luto... Me toca el corazón y le doy 20 euros para que se tome un par de cervezas...

Anagonz pareciera, por lo que empieza a contarme, que peca contra el sexto, "prisa en la encimera", me cuenta. Yo soy cura pero también humano e intento apartar las imágenes que el maligno me lleva a la mente... Pero termina contándome cosas de gomas de borrar y playas sin nombre. Me está saliendo cara la tarde porque le doy otros veinte euros y la mando al bar donde está Calderón a que se pida también unas cañas.

Otros veinte euros le doy a José Antonio, ¿me estoy volviendo loco? Porque el pobre repite que unas veces, bueno y otras veces, bien... Y que viene de una Inspección de Hacienda. Uno en su larga carrera sacerdotal sabe cuándo se es víctima o verdugo. Y aquí no hay duda. Víctima, víctima.

Manuel se acerca muy lentamente y relata como en una salmodia, el drama de Aysha y su hijo en mitad del Mediterráneo. No me queda más dinero suelto pero creo en él y en su causa. Le doy la llave del cepillo para que coja lo que haya y se lo envíe a Aysha.

Está siendo la tarde entretenida y poco beneficiosa para mi salud económica...

Juan Manuel descorre la cortina, como hizo Raña y muy despacio me habla de un harapiento y de un esplendoroso anciano. Ya no sé poner penitencias como las que ponía al principio de la tarde. ¿Qué me está pasando? Le doy mi reloj de pulsera para que lo empeñe y reparta el dinero entre los menesterosos.

La última de la fila de confesión de hoy es Celia. Me pide que no confunda, que lo suyo no es pecado de pereza sino de falta de tiempo... Me repongo de mi debilidad con las penirencias y la mando a acompañar a Tina a que dé la segunda vuelta de rodillas al atrio con ella. Y según se aleja, le grito ¡y enciende treinta lamparillas!

Cierro el confesionario.

Perdóname, señor, del pecado de orgullo. Quiero que vuelvan mis parroquianos de siempre, que no me cuestan dinero.



Javier Díaz Gil
31 de mayo de 2026












domingo, 24 de mayo de 2026

30ª Jornada/XIX año: Miércoles, 20 de mayo de 2026

De merendola...



- ¿Y dígame, en qué puedo ayudarle hoy?

- Verá, doctor, acudí a la tertulia literaria de la que soy miembro el pasado miércoles. Tenía algo de merendola campestre. Poco a poco fueron llegando los asistentes a la vez que desplegaban cosas riquísimas sobre la mesa y aún más necesario, traían alimento para el alma.  Se celebró en la fantástica azotea de José Antonio Carmona cuando caía el sol. 

- Y bien, ¿qué le inquieta de aquella reunión entre amigos?

- Allí Piluca, artista plástica, nos recomendó El hijo de la cómica, de Fernando Fernán-Gómez que interpreta José Sacristán. Soberbio, dijeron. Luego, el propio José Antonio nos leyó dos poemas en los que hablaba de las amapolas, de amor y aludía a ciertos conceptos matemáticos, que gustosamente ejemplifiqué rápidamente. Pienso, como los aristotélicos, que en este tiempo de certezas inestables, nada como una verdad matemática para mitigar la confusión. 

- Y entonces, ¿dónde está el problema?

- A continuación, me hubiera tocado leer a mí, y bien que lo había intentado. Días, llevaba dándole vueltas al asunto, y garabatos, por decenas, pero nada.  Me sentí como en la famosa escena de “Déjeneur sur l’herbe”, tan expuesta, desnuda de voz propia. Como si estuviera abocada a reescribir lo que otros hicieron, un plagio más o menos evidente e inevitable. 

- La mayor parte de las personas son creativas, aunque no necesariamente lo expresen con la escritura. Es una condición innata  que reside en el hemiferio derecho del cerebro.

- Ya, si es que lo absurdo de la situación es que yo disfruto mucho escuchando a mis compañeros de tertulia. María, por ejemplo, leyó varios poemas, el primero titulado Vivir. Profundos, reflexivos a veces, nostálgicos. Le sucedió Cinta con un relato sorprendente, rozando el realismo mágico. Tiene la capacidad de trasladarte en unas líneas a otros mundos, de Nueva York a la selva amazónica, ahí es nada.

Y luego Pilar Pedraza, desde su ventanita de zoom, nos relató una historia costumbrista llena de humanidad y sensibilidad hacia la soledad y los mayores.

-Entonces, ahora no encuentra la forma? ¿Es eso?

-Sí, exactamente. También, cuando he intentado innovar algo lo he hecho en mi trabajo como profesora y ha sido terrible. A los de 3º de la ESO en esta evaluación se me ocurrió ponerles un examen de cinemática que al día siguiente tenía a todos los padres encima. Y lo peor, jefatura de estudios alarmadísima, que cómo se me ocurría preguntarles a los chicos problemas que no habíamos hecho antes. 

-Voy a mandarle un PET cerebral y una analítica completa. Mientras tanto, le pediré que siga haciendo ejercicio intenso con regularidad y que siga leyendo. Su trabajo es emocionalmente demandante y no es infrecuente que muchos reaccionen desarrollando apatía o burn-out (técnicamente lo llamamos anhedonia).

-Jo, pero es que no veo la relación ¿por qué no puedo yo escribir como por ejemplo Isabel Morión sobre los guantes de Rita Hayworth ? No serán estos síntomas de un incipiente….

- Le aconsejo- me interrumpió - que no siga con las conjeturas. No ayudan.

- Bueno, al menos déjeme añadir que a veces, tengo también una cierta dificultad para interpretar matices. Es como si me quedara en la literalidad y cuando hay algo entre líneas, que otros captan en seguida, y a mí me cuesta. Por ejemplo, María Jesús Briones, leyó una maravillosa pieza de teatro antibélica. En ella el protagonista se va poniendo condecoraciones y yo lo interpreté la primera vez como un honor, no como una ridiculización del personaje. Son aspectos sutiles que se me escapan. Pero luego, AnaGonz, nos leyó en gallego Hai noites y lo entendí todo, qué belleza. 

- Lo que me dice no es muy específico, pero voy a pasarle también unos test para evaluar el funcionamiento del hemisferio derecho. Aquí tiene los volantes. Con los resultados, en quince días, nos vemos.

- Muchas gracias doctor, buenas tardes- dije. 

Y cerré la ventana mediante la cual me había conectado a la video-consulta. 

Yo solía decir, que a mí la IA no me daba miedo, lo terrorífico era la AI (ausencia de inteligencia), pero ahora veo que sí, que me empieza a inquietar esta gran trasformación ya imparable y que lo peor que nos podría pasar es que los humanos empezáramos a comportarnos como máquinas.

 


Celia Cañadas.

24 de mayo de 2026










domingo, 17 de mayo de 2026

29ª Jornada/XIX año: Miércoles, 13 de mayo de 2026

 

Pasteis de Belén y tomates...


1. Celia Cañadas:


El mundo se divide entre los que tienen sueños y los que, habiendo cumplido algunos, pareciera que despertamos al desconcierto. Este nace en el corazón de la ciudad, se multiplica en la repetición de franquicias y hoteles. Y más hoteles y franquicias, a cuál más absurda. De ellas, la que me duele más es la de una supuesta fábrica de pasteles de nata. Pero si mi abuelo materno, que vivía en Lisboa, para comprarlos tenía que ir a Belém, ¿qué fraude es este?


Afortunadamente, por la palabra llega la salvación, la que restablece el orden natural de las cosas. El nuevo poemario de Javier y Piluca inaugura la sesión de novedades y a este sí, ¡qué ganas de hincarle el diente! El poemario de Esther me lleva al que le dediqué a Virginia Woolf hace ya unos años y me invita a seguir leyendo. Joselyn M. Almeida me recuerda lo afortunada que soy cuando mis alumnos, esos que no callan, únicamente deben decidir si van en patinete o andando al instituto, si traen o no la tarea, pero nunca si se juegan la vida por ello.


León ruge, ruge alto y claro, indomable, con dos poemas amorosos. Rocío y su terrenito ponen la nota humorística a la velada. Le quita hierro al asunto. A mí me han asignado —por méritos literarios, tengo que reconocer— otro en el que crecerán pronto tomates y habitas tiernas, al lado de mi casa. No, no escribo; me basta escucharos para reconocer como propio este remanso en medio de la vorágine. 


Celia Cañadas.

14 de mayo de 2026



2. Javier Díaz Gil:

 

Este trece de mayo se reunieron un buen puñado de rascamanes en el Fígaro. Con cada intervención sentí que íbamos aportando palabras a un diccionaro imaginario de la Tertulia. De la lectura de Carmen Padín tomé la palabra ombligo. De Juan Calderón elegí almíbar. De Celia, aunque no leyó, anoté la palabra luna.

Con letras mayúsculas apunté soledumbre de un poema leído por María Juristo. De José Antonio, más matemático y poeta esta vez, apunté dos palabras por ir unidas: números complejos. De mi propia intervención, escribí en mi lista un número que es una fecha, 2030. 

Juan B. Raña leyó un relato y de ahí saqué amanecer. David leyó un breve ensayo y le tomé prestada la palabra sueños, así en plural. Esther de la Cera acaba de publicar un poemario magnífico. Apunto la palabra piedras. Parte de su título.

Pilar Pedraza desde la ventana del zoom lee un relato y me apunto estantería. Joselyn lee un poema sobre Palestina, recojo en mi libreta la palabra necrópolis. De Chelo me llevo resonancia. León tiene en sus poemas aires erótico festivos, tengo que apuntar no una palabra, sino tres, caramelo de limón. De Cinta no tengo duda, del poema que nos lee anoto pizarra. 

De Manuel y de su novela con Ashya y Hassad recojo la expresión límpida. José María Herranz lee un poema y atrapo la palabra engaño. Rocío nos hace sonreir con su relato y me apunto dos palabras en lugar de una: alifafes y romadizo. Anagonz cierra las lecturas y deja caer la última palabra que yo recojo, pupilas.

Hago recuento de la cosecha: ombligo, almíbar, luna, soledumbre, números complejos, 2030, amanecer, sueños, piedras, estantería, necrópolis, resonancia, caramelo de limón, pizarra, límpida, engaño, alifafes/romadizo, pupilas.

Se me ocurre que sería curioso hacer un juego. Asociar las palabras a sus autores sin saber quiénes las dijeron. ¿Cuántas acertaríamos? 

Javier Díaz Gil
17 de mayo de 2026

3. David Lerma:


Si hay artistas capaces de resumir la maravilla de una tarde en solo diez líneas esos son los poetas, maestros de la prolijidad y la concisión, también del encanto. No como yo, que ya he gastado varias y aún no he comenzado. Así que empiezo: abre turno Carmen Padín con un relato que habla de gomas de borrar que borran huellas de dedos en una espalda. Continúa el poeta Juan Calderón con un poema titulado Incendio y Almíbar, escrito a partir del cuadro Hombre con un vestido, de Botero. Prosigue la poeta María Juristo con dos poemas, el segundo de los cuales lleva por título En el sudor de la misericordia y pone a la palabra soledumbre en el centro del debate. La siguiente intervención corre a cargo de otro poeta, José Antonio, que al terminar su lectura nos deja un olor a ozonopino, como los que ambientaban en otros tiempos las salas de los cines. Otro poeta que se une al recital continuo y compartido, que es cada miércoles Rascamán, es Javier Díaz Gil, para presentarnos su inminente nueva publicación, 2030, libro de poemas con fotobordados realizados por Piluca Martínez de Velasco, que versan sobre los 17 objetivos de la Agenda 2030, y que nos firmarán en la próxima Feria del Libro de Madrid. Entre tanto poeta se cuela un narrador, Juan Bautista Raña, para leernos un relato titulado El amanecer de las vidas prestadas. Aunque enseguida volvemos a la poesía, diría a la buena poesía, diría a la mejor, de la mano de Esther G. de la Cera y su poema Días de abeja, perteneciente a su poemario recién nacido Bolsillos en las piedras. A continuación, David lee un fragmento que no es verso ni es prosa, ni siquiera una mezcla de ambos, y que habla de la inefable felicidad que anida en los que no tienen sueños, ni siquiera cumplidos. Volvemos a la prosa de la mano de Pilar y de un relato en el que personifica con destreza una estantería y su deriva. Regresamos a la poesía, en esta suerte de zigzag literario, para escuchar a Joselyn describir en verso el drama de los niños en Palestina, que aprenden la dureza de la guerra en aulas sin muros, tratando de no perder la inocencia que les lleva a creer que el miedo no les alcanza porque son protegidos de Dios. Giramos de nuevo hacia la prosa, para que Tina nos narre su particular visión de la prisa. Aunque no tardamos en retornar a la poesía gracias al maestro de sonetos León, con uno que destila erotismo sentimental por sus cuatro estrofas. Después de León lee Cinta, un poema en el que juega con las palabras, entre otras, con la palabra Pizarra y su polisemia, y que cierra con esta afirmación: la generosidad no tiene cura. Volvemos a la prosa de la mano de Manuel Sánchez y su odisea novelada de Ashya. Regresamos a la poesía guiados por José María Herranz, quien nos recita que los nombres de las casas y las cosas llaman a engaño, y nos deja estos tres últimos espléndidos versos: No hay engaño / solo belleza / ciega. Cambiamos de género, como cambia el año de estación o la pelota de tenis de lado del campo, para escuchar el divertidísimo relato de Rocío, Últimas Voluntades, sobre dos amantes que deciden ser enterrados juntos y con sus respectivas parejas legales, es decir, los cuatro. Cerramos la tarde con un poema, escrito por AnaGonz, que nos cuenta que los ojos azules de los mejillones son como los de las rameras, y que se inspira en una vieja canción marinera. Llegamos al final, y también a la certeza de que ni la prolijidad ni la concisión, y acaso tampoco el encanto, son los fuertes de este servidor, y menos investido en el papel de cronista de una tarde que difícilmente cabría en diez líneas y que, con toda seguridad, algún poeta sería capaz de narrar mucho mejor que yo.

David Lerma Martínez
20 de mayo de 2026

4. Manuel Sánchez:



La leña del hogar


Fue una grata sorpresa para mí, encontrar tan concurrida la sala de Fígaro aquella tarde. He de reconocer que llegué con retraso y me perdí alguna intervención. Mis disculpas de antemano a las compañeras y compañeros que no menciono en esta breve crónica.

       Poetas y narradores tan diversos, unidos al calor del fuego de las letras, donde cada palabra crepitaba como astilla ardiendo entre las brasas del hogar.


María Juristo

          A quien primero escuché fue a María Juristo, con sus poemas siempre conmovedores. "Cuando el viento hace sombra", nos dice en uno de ellos. Aunque el verso más escalofriante vino después "el cielo que nos arrasó". Al tiempo que anotaba aquella frase, me puse a pensar en su devastador significado.


José Antonio Carmona

        A continuación, José Antonio Carmona, con ese estilo suyo inimitable, siempre entre la ironía y la ternura, nos dijo algo así: "Dicen los matemáticos que la i es la posición de un electrón". Increíble José Antonio, hasta con los electrones se atreve.


Javier Díaz Gil

       Después intervino Javier, con el poema que más le gusta a Rocío, y que tiene mucho que ver con las especies invasoras que "tiñen de verde el azul de los cielos". Su último libro, estoy seguro de que será un acontecimiento , y el día 29, en la feria del libro, lo celebraremos.


Juan Bautista Raña

        Y llegó el turno de Juan B. Raña, que nos obsequió con un brillante título: "El amanecer de las vidas prestadas". "Un columpio oxidado mirando al mar". Cuánta belleza esconden esas palabras. "Nos reunimos en la plaza, llenos de vidas ajenas", nos leyó a continuación. Un placer escucharle.


David Lerma

        David tomó la palabra, y esta vez sí quiso compartir sus inquietudes con nosotros. " Vivir el mundo en dos. Los que sueñan y los que no". "Carecen del don de soñar", nos explicó, a la vez que nos confesaba que se halla escribiendo algo así como un "ensayo personal". Por un instante creí ver a Pessoa reflejarse en David, o al revés. sigue soñando, compañero.


Esther G. de la Cera

        Esther fue la siguiente en intervenir, y lo hizo para dar la voz a todas las mujeres, y de alguna manera, intentar aliviar la carga que todas llevan a sus espaldas. De todo ese peso eterno, nació su libro "Bolsillos en las piedras", donde nos cuenta historias como estas: "una vez hable con Virginia Wolf", o " recorrí las calles de la guerra con Gloria Fuertes, eran días de sol..."


Pilar

        Desde el otro lado de la pantalla, Pilar, con una delicada prosa, nos leyó "A la deriva", título de la odisea y la metamorfosis que sufre el tronco de un árbol, en el que nos cuenta cosas como ésta, "llegó a un hogar desgajado de su tierra". Los caprichosos átomos, que, en su día crearon el árbol, mutándose después en formas extrañas por los siglos de los siglos...


Joselyn Michelle Almeida

        Y llegó el momento de Joselyn, que hizo estremecer al silencio con su poema "Fuerza de Voluntad", con Gaza siempre en su memoria y dolor.

" El niño va a la escuela entre escombros".

"Los amigos ya no pueden jugar".

" La ciudad convertida en necrópolis". 

Terminó de leer, y un silencio viscoso, como de sangre derramada entre ruinas, pareció envolvernos a todos.


Tina

        Tina, siempre una caja de sorpresas, nos confesó:

"Hoy tengo uno de esos días nostálgicos".

"Ahora, sin reloj, me dedico a buscar eso que dicen que es la vida.

Cualquier día me la encuentro y nos vamos de vinos. Pero sin prisas".

El día que le dé a Tina por sacar todos sus escritos de los cajones, estoy seguro de que nos llenará de asombro y nos iremos a tomar unos vinos.


José León

        José León, el Maestro a quien todos escuchamos con admiración, tomó la palabra. Eros movía su lengua.

"Contigo", fue el título del soneto que nos leyó. Un terrenal y alado erotismo sobrevuela sus versos.

"Qué dulzura infinita es el volar

contigo dentro y fuera de tu piel,

lamer la cueva donde está tu miel":

Una delicia escucharte, amigo.


Cinta Rosa Guil

        Cinta nos obsequió con un poema muy suyo, de los que solo ella sabe hacer.

"Pizarra", lleva por título.

"Todo lo oscuro,

bien pudiera ser imagen

del barro, del lodo

que construye las estatuas..."

Cinta, siempre huyendo del gris, y a la busca de todos los colores del universo. Y es precisamente en ese arco iris, donde ella pone un sinfín de palabras revoltosas, lo que hace brillar a todos sus cuentos y poemas con una luz propia.


José María Herranz

        José María Herranz, a quien siempre escucho y he leído con placer nos recitó "Los nombres y las cosas".

"Cosas que llaman al engaño".

"No hay engaño, solo belleza".

Cuando leo algún poema de José María, siempre encuentro algo inefable en sus versos, y más aún oyéndole declamar.


Rocío

        Rocío, con su cuento "Últimas voluntades" puso el broche final cargado de humor. Desde que comenzó a leer no paramos de reír. 

"Con las cosas que yo tenía que hacer en esta vida"

"Malditas sean las ganas que tengo de morirme".

Un deslumbrante ingenio rebosa siempre en todos los cuentos de Rocío.


Ana Gonz

        Mi querida Ana Gonz leyó después. Siento no haber podido escucharte. Quedo en deuda contigo.


Cada tarde con el grupo de Rascaman, es un rato ganado a la vida y al optimismo.

Al salir de Fígaro, aún vemos las brasas de nuestras palabras chisporrotear por todos los rincones de la sala. Los restos de un fuego entrañable, que volveremos a encender otro miércoles cualquiera.



Manuel Sánchez

20 de mayo de 2026

jueves, 14 de mayo de 2026

28ª Jornada/XIX año: Miércoles, 6 de mayo de 2026

 

Y tuvo que venir el SAMUR


Esta primera Tertulia del mes de mayo fuimos muy poquitos en el Fígaro y empezó accidentada. Afortunadamente lo aparatoso quedó en un susto, un golpe doloroso pero susto al fin. Carmen Padín llegó acompañada de Inés. Mientras esperábamos en la puerta del café, Inés dio un paso hacia atrás, tropezó en el hueco del alcorque y se nos cayó de espaldas sobre la acera. Llamamos al 112 y llegó el SAMUR que le hizo una revisión y después de un ratito en observación y ya andando, tomó un taxi con Carmen camino de su casa donde afortunadamente se recuperó de una mala caida que quedó en susto.

Jesús y todos los que allí estábamos, estuvimos pendientes de Inés. Y después de ver que Inés estaba bien, hicimos refugio en la palabra.

Cinta, José Antonio, Javier, Chelo, Rocío, Anagonz y María Jesús Briones éramos los poquitos rascamanes que celebraron encuentro este primer miércoles de mayo. Echamos de menos a Carmen y a Inés.

Cinta nos leyó un cuento. Mil palabras: "La araña". Hoy, otoño de 1754... sus dedos, doce pájaros revolotean sobre las teclas. Buenaventura, con su maestro Bocherini, José Celestino Mutis, Carlos III...

Y hablamos de Borges y El Aleph.

José Antonio. Ayer estuvo en una Residencia de Mayores. Un señor había escrito unas décimas dedicadas a los dos ascensores que tenían. Uno grande y otro pequeño. Eso le ha sugerido un poema: Escribo desde la silla de ruedas... Heriberto... Amanda, grandes pechos... En un broche azul / de espigas y palabras / guardo recuerdos. Un poema que incluye un haiku.

Javier. He llevado un libro que me ha regalado Piluca por nuestro aniversario. Un libro de papel artesano que lo ha utilizado para escribir una antología de mis poemas, manuscritos por ella, y cada página, lo más bonito, bordada con un motivo. Un libro precioso y emotivo. Del libro, leo dos poemas: "Apenas era el silencio" y "Sacrificio".

Chelo, nos lee un poema de hace 30 años, nos cuenta. "He salido para verme". En octosílabos, un romance. Salí del cuerpo un momento / antes de irme para siempre. Pienso en Machado y en su Tierra de Alvargonzález.

Rocío. De su blog nos lee una entrada: "De las gasolineras". Una parada casual en una gasolinera sirve para que Rocío observe y escriba. Parece que solo saben los que se peinan en un retrovisor...

Anagonz, escribe sobre la foto de las gomas de borrar. Acumulaba gomas de borrar... Cada una eliminaba un error distinto. La roja... eliminaba personas... Nos ha encantado, Ana. 

María Jesús Briones, trae dos de sus cincuentos. "El tropiezo", Nunca te llamaré Mario... Lee también "Goleada", 22 hombres en camiseta y en calzón corto...

Dio tiempo a leer y a charlar despacio y cuando nos marchábamos del Fígaro, llamé a Carmen Padín y me confirmó que estaba Inés más tranquila, se acababa de tomar un paracetamol y le estaba calmando el dolor.

Unos días después hablé ya con Inés y la encontré muy animada y más recuperada. Una mala caída que afortunadamente acabó en un susto.



Javier Díaz Gil
14 de mayo de 2026











miércoles, 6 de mayo de 2026

27ª Jornada/XIX año: Miércoles, 29 de abril de 2026

 

Teoría de conjuntos


Dicen por ahí que Rascamán es un microcosmos por el que pasan planetas, circunstancias, escritores, objetos no identificados y amigos. Que todo eso ocurre en una especie de conjunto abierto que intersecciona a escritores con los días de la semana. Generalmente los miércoles bajo la mirada atenta de Javier, en El Figaro.

El pasado día 29 del mes de abril fue especial. Era el cumple de Javier. Nuestro querido Javiboss, y se notaba.

Por un lado el clima (que no recuerdo) y por otro la sonrisa y buen porte del cumpleañero y la caja de  pastas que traía bajo el brazo.

“Eche, eche, no se lo gaste en leche…"

Abrazos sin asonancía. Sí, con cariño. Y a empezar con la intersección.

El conjuto abierto de escritores  A  no fue de muchos miembros (me refiero a escritores) y tenía explicación: Semana de Puente y homenaje a Lostalé en el Círculo. Y el conjunto de los días, casi infinito, al que llamaremos B, inteseccionó el mércoles 29 de abril de este año con el de escritores.

Resultado:

Subconjunto C, compuesto por: {Javier, Carlos J. Castro, David, Cinta, Omega, Celia, Ana}

El primero en leer fui yo, pido disculpas, es así, por orden de llegada,  leí algo relacionado con lo cuántico, la entrelazabilidad y esas cosas.

Carlos leyó varios poemas, Distancias medidas y cantidades, que dio lugar a un video rodado por David Cánovas. Está en el chat, otra joya.

Omega, ay, nuestra Omega: un relato  que había empezado a escribir y aún no está terminado. Quedamos a la espera.

(En el conjunto C, la intesección seguía fluyendo, estas cosas se sabe cómo empiezan y no cómo terminan).

Javier anuncia la proximidad de su próxima publicación sobre objetivos 2030… a pachas con Piluca que aporta sus fotobordados. Javier nos tiene acostumbrados a la poesía grande. El nuevo libro será especial, libro arte, fotos propias bordadas en complicidad con los poemas.

“Aún quedan lugares donde encontarrnos…"

David, leas textos o no, siempre aportas. Sabes y es una suerte compartir la tarde de los miércoles contigo. La Intersección de Conjunto A∏B=C no es igual cuando nos faltas.

Cinta ha traido un cuaderno que empezó a escribir en el 24, Primer Poema Línea… Sus puntos se persiguen como amantes. “Me salva la poesía”. Cahrala e intecambio de opiniones ¿usar Mefístófeles? Mejor Oscuridad. Desierto… “El mundo es un mercado".

Celia no lee nada, en la retina se ve resto de una video con Adriana. Hasta la proxima.

 

Anagonz.  Uy, Ana:  un poemón, de volteretas y aplauso con las orejas. A partir de la foto con las gomas Milán, Pelikán… qué recuerdos, "es un borrador y no te he visto entero, dijo la goma al lapicero”.


Y así fue la tarde, hermosa y de celebración, repito: Felicidades, Javier: Brindo por ti: ¡Salud e Ilusión!




José Antonio Carmona

30 de abril de 2026