Sueñan las ovejitas con las vacaciones Santillana…
Anteayer, miércoles 17 de junio, como oveja negra sedienta de fin de curso, me escapé a la tertulia Rascamán del Café Fígaro.
Hacía casi medio año que no participaba, porque los miércoles por la tarde trabajo en la Escuela Oficial de Idiomas. Sin embargo, una vez pasados los exámenes todo en el departamento nos resulta más laxo. Al fin y al cabo, después de un soneto y una cerveza, se corrige con más benevolencia.
Cuando llegué, me encontré a tres poetas que comparten el nombre de José. No era un sueño bíblico ni una adivinanza. Para complicar las cosas, al otro lado de la barra oí la cristalina voz de una mujer a la que aprecio mucho, Joselyn.
Menos mal que llegó Javier para sacarnos del encantamiento. Recordó todas las exposiciones y viajes de este intenso curso. Y nos lanzó un reto: no sólo le debíamos un poema, sino también un microrrelato sobre nuestros planes vacacionales.
Abrió la veda Carmona, el primer José, con “una especie de romance”. Antes nos contó que está muy ocupado cursando el máster de abuelo. Y como tal, intentará hacer el Camino de Santiago con los suyos.
José Antonio Carmona cierra su poema “en trincheras de fragor o de silencio”. Quisieron José María y Cinta que el poeta se levantase y lo repitiera; no podía empezar mejor la última tertulia de esta temporada.
A Viena viajamos todos luego con José León Cano, que nos inspiró con versos como “La noche me mordía y no la vi”. León comenzó con un soneto inspirado en Voltaire, para acabar con prosa poética ubicada “en el Madrid turbulento y emponzoñado”. Lo curioso es que el diablo hacía acto de presencia en ambos textos.
Luego Joselyn Michelle Almeida, manejando con destreza un hermoso abanico, confesó que el 2 de julio vuela a Estados Unidos. Con su timbre claro y voz cristalina, leyó Joselyn su Cosecha cervantina. Aparece en ella “el pulso del reloj”, pero también Dulcinea y una hermosa plegaria para un mundo en guerra: “aparta los cuervos de los sembrados”. Como dijo David, es “el poema más europeo” de nuestra compañera.
Vino entonces Rocío y preguntó por cómo iban nuestras “vacaciones Santillana”. De inmediato, nos entró nostalgia del cole y de los libros de texto. Tampoco demasiada, ya que supimos que los Juanes (Juan Bautista Raña y Juan Calderón, y esto no es un evangelio apócrifo), andan descansando en Galicia. Y que Javier Díaz Gil en breve parte para Lituania y otras bálticas latitudes. Mientras, Cinta y David nos recordaron que Manuel escribe ya desde Denia, mientras disfruta de sus obligaciones familiares.
Le llegó el turno a Juan Antonio Arroyo. Contó que, hace unos cuantos veranos, le impidieron pàsar al Vaticano por ir en bermudas. Evidentemente, “La rodilla de Claire” que deslumbró a Eric Rohmer no fue ni la mitad de escandalosa que las dos rótulas de Juan Antonio a pleno sol. Este, poeta y psicólogo, nos transportó a la corte de Luis XIV, con un poema dedicado al violinista y compositor Jean Baptiste Lully. En concreto, de su obra El burgués gentilhombre. Se trata de una comedia-ballet, coescrita con Molière, con el mismo empaque que los versos de Juan Antonio.
Para cuando el reloj dio las siete y cuarto, la tertulia disertaba sobre la truculenta muerte de Lully, y la conveniencia de incorporarla o no al poema. Comprendí que no podría leer mi poesía, pero no me importó. Varios compañeros me habían pedido ejemplares de mi último libro, Madera de sueños.
Me sentí como una moderna Cenicienta mientras me despedía. ¿No era acaso una escena de Blade Runner? Yo, ovejita negra, soñando con un verano que aún no llega.
En fin, no me quedó otra que volar en metro a mi trabajo… y ganarme mis vacaciones Santillana.
Amelia Serraller
19 de junio de 2026
Recojo la bitácora de Amelia y la continúo yo, Javier, y en mi turno anuncio que estamos trabajando en la publicación del último poemario que dejó inédito Aureliano Cañadas, titulado Alien. Leo un par de poemas del libro. Mañana jueves salgo de viaje a recorrer Lituania, Letonia y Estonia.
Cinta nos cuenta que proyecta el año próximo pasar temporadas entre Huelva y Madrid. Y nos cuenta de la exposición colectiva en la que participa en la Biblioteca de Móstoles bajo el lema "Umbral". Mi casa estaba fría, muy fría... Las letras U M B R A L crean la palabra LUMBRA.
Pilar Pedraza ha querido estar este último día de tertulia presencialmente en el Fígaro y se lo agradezco mucho. Lee el relato "Pérdidas". Sobre el asfalto abrasador, llevaba varios días en la calle... El señor que había estado a punto de aplastar su hocico empezó a experimentar pérdidas seguidas...
David tiene como objetivo veraniego dejar terminada la novela y encontrarle novio/editorial. También hacer el tramo del Camino de Santiago de Santiago a Finisterre.
Trae un texto de Carmen Martín Gaite de su novela "Caperucita en Mahattan", un personaje que define lo que es vivir: "Pero, ¿a qué llaman vivir? Para mí, vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía el Pato Donald. Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía, y vivir es explicarse, y llorar, y vivir es reirse."
De Martín Gaite, sus novelas favoritas son: Nubosidad variable y Entre visillos.
Cómo nos gustan estas palabas, David.
Chelo no ha traído nada para leer, quería venir hoy a abrazarnos a todos. Está en sequía y nos dice: escribo, borro, escribo, borro... porque no vale nada.
Llegará la musa. No hay prisa, Chelo.
Esther nos recomienda también Entre visillos. Nos dice que está ahora con una narración de ciencia ficción que está terminando para enviar a una convocatoria. En julio quiere descansar y parar. Nos lee un poema: Besaré tu piel una vez / y solo miraremos el mar.
José María Herranz cuenta que la labor del poeta es titánica, descomunal e ingrata y de exterma solead. Se pregunta qué sentido tiene escribir y si puede él aportar algo a lo ya hecho. Nos lee un poema, Manumisión, que lleva una cita de Aure: "Sólo el tiempo logró manumitirme".
Escribimos para entendernos a nosotros mismos, José María.
Rocío se va a Irlanda en breve y está pensando en jubilarse. Ese sí que es un gran proyecto, Rocío. No ha traído nada para leer pues no ha podido escribir estos días.
Echamos de menos a muchos rascamanes hoy, este último día de Tertulia de un intenso año de curso. Es tiempo de vacaciones, vacaciones Santillana, ideal para seguir con nuestros poemas y relatos, nuestras lecturas y los viajes motivadores. En agosto haremos tertulias de guardia.
Mientras tanto, disrutad del verano. Ha sido un año feliz en el que deseo mejoría y pronta recuperación a los rascamanes que tenemos malitos, como a Susana que queremos tenerla pronto con nosotros.
Feliz verano a todos.







