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sábado, 14 de febrero de 2026

16ª Jornada/XIX año: Miércoles, 5 de febrero de 2026

UG (Uniforme de Gala de escritor)

 

Por decir:

Una bitácora debe ser como un acta de lo pasado. Algo que permita regurgitar momentos e incluso  imaginar, o recomponer los minutos o segundos, que:

  • Por necesidad fisiológica,
  • La obligación de pagar consumiciones, 
  • Pérdida de conciencia: debido a la edad, el cansancio de la vida, la preocupación por Hacienda o miles de cosas, la hizo volar por otros cielos.

Debiera ser un foto borrosa, que dice y que calla.

O una segunda dosis de vacuna, o una segunda oportunidad.

A lo que iba, 

Creo, que las escritoras y escritores, con independencia del género de lo escrito, debieran tener uniforme de gala y quizá traje de trabajo.

En el Uniforme de Gala (UG, después de escuchar el relato de Carmen Padín de hoy, me reafirmo), lo imagino como un mínimo común múltiplo de los trajes que habitualmente cubren nuestras desnudeces  (inmanencia, novela que recomiendo*), últimamente con escamas.


Y entro en materia. Lo otro era un comecome que no me podía callar. Quizá incontinencia mental, que a veces la mente (la mía) se comporta como los restos de chocolate, que manchan una taza usada en Valor, La vieja churrería, o la de San Ginés que tan gratos recuerdos me trae, en la esquina de Arenal, al lado de la iglesia donde dicen que está enterrado Lope de Vega, que por cierto, su casa no está en su calle, que se ubica en el 11 de la de Cervantes y la suya, la calle Lope de Vega, es una paralela. Un lío como tantos otros que nos trae la vida y hacen que la seguridad de los mortales se limite a algún pareado y a la IA.

Voy a lo de la bitácora


A las 6 no hace falta que lo diga, en La calle Amnistía, en el Figaro, el pub que regenta Jesús.

Javier, JaviBoss, apunta lo mucho que hay pendiente: Escritoras, escritores, pongámonos las pilas, que no todo es leer lo que escribimos esperando el oído atento de los escuchantes (antes oyentes).

Ya mismo:

  • La exposición de la hoja te cuenta está en Colmenar, id a visitarla, sería un detalle (Casa de la Juventud)
  • La colgadura en Guadalajara, para el 2 de Marzo (bajo el lema “los cuadros no se cuelgan solos")
  • Lectura de  la exposición (Lema: para que te escuchen tienes que leer)
  • Festival "Mujer, manantial de vida", Villa del Prado 15/03 (Mujeres y hombres, fiesta de igualdad)
  • Comida en Villa del Prado el 18 de abril 

Hay deberes.

La primera lectura la escuchamos y vimos a través del Zoom. Fue Carlos Ceballos con una colección de haikus:


la cuidadora

hace cosquillas en los ojos

al universo.


Discusión amable sobre el haiku, no somos monjes japoneses, Basho nos pilla lejos y no estamos en el siglo XVI o XVII. Propone usar también la métrica 7-9-7, más cercana a nuestro idioma. Charla sobre el último verso de un poema amable, didáctica y craeativa. Una gozada.


La siguiente  lectura fue la de Joselyn. Tiempos duros. Lo que está pasando es un fenómeno global que afecta al mundo. Otra vez Minneapolis somos todos. Afloran lágrimas y aplauso. Gracias Joselyn.


D. José, nuestro León llega cargado de música y sonetos. Carmen, Saint Sens. La belleza no puede ser mala. Lo que es bello tiene que ser bueno. Cuenta cómo Finé enseña los pechos perfectos como prueba de su inocencia. Con León, ya lo sabemos: sus sonetos pueden ser o buenos o extraordinarios, es la mezcla del oficio, el ritmo y el talento.


Alberto leyó el relato El nombre de los perros, el relato de Alberto, no haría falta decir más. Pero el de ayer fue más que interesante. Alberto, se salta las reglas y termina el relato sin la sorpresa. Abierto.

O no abierto, acaba y ya está. 

Y sorprende a los escuchantes, Estamos acostumbrados a que el ascensor siga un secuencia, unas normas que se dictan en los talleres y solo los genios y los atrevidos son capaces de experimentar y saltarlas. Me gustó, apreciación personal, con la que no hay que estar de acuerdo, ni tan siquiera Alberto, porque es literatura con oficio y valor. Me gusta el desarrollo, el juego, lo que cuenta y lo que esconde, lo que cada lector imagina y termina, ¿Dónde? En un “aquí termina” por sorpresa, Gracias Alberto.


Matteo leyó un poema que podía haber escrito algún vate del siglo de oro después de una vacaciones en New York o Madrid, en una visita guiada a un hospital en 2026. Buen poema, buena rima, contenido próximo y algo de humor. 

Como veis, el día, nuestra tertulia, era para no perderla.


Javier, un poema corto, amenaza con apenas 9 versos. El poema nace, cuando el talento de Javier choca con las torres de Chamartín. Imagino el talento… a millones y las torres ahí como óvulos esperando y claro: ¡Un poemón!  corto y esencial, las torres bajo la lluvia, la niebla y desaparecen.

Discusión sobre si lluvia o si nieve, sobre desaparecer o desvanecerse. Mi opinión, (soy el que escribe la bitácora, y ejerzo la libertad de un teclado en propiedad) Lluvia es mejor, el lenguaje poético, por poético, para los poetas. Los lectores no tienen porqué serlo y la lluvia es lo próximo y lo mismo digo con desaparecer, se desvanecen las almas tras la muerte, La torres desaparecen tras la niebla. Gracias, Javier, no te digo que aprendo siempre contigo, porque ya estoy vacunado contra la sabiduría y es probable que me desvanezca siendo bruto como siempre.


Chelo, me cuesta trabajo no escribir nuestra Chelo, lo pongo y lo borro. Poeta desde la intimidad y a veces desencuentro con la vida. Creer en los Reyes Magos, en el ratón Pérez. Una creencia especial simbólica y enorme: En el viaje a Madrid en la ambulancia.

Y dejar de hacerlo. Chelo, el fondo y la forma juntos, son la poesía. La idea del poema es universal, las creencias que tenemos o tuvimos todos y la realidad, la ducha de agua fría, en la que vivimos. Olé a tus versos. ¡Ni se te ocurra negárnoslos!


Rocío. Ser fan de Rocío Diaz Gómez es como decir que me gusta respirar. ¡Pues claro! A todos nos gusta respirar y escucharla Es como respirar oliendo a romero. Natural en el lenguaje, próxima y perfecta, con oficio, como el agua en Grazalema, colmatada de Talento. El relato hermoso, el dialogo de la abuela con lenguaje de charla en la cocina con la hija y con la nieta... Tierno, educativo, hermoso. No me enrollo, que las hormonas, las monas que dice la abuela… Rocio, gracias. 

Muy interesante la entrega de tu premio en Moriles. La literatura a la calle, la participación de los vecinos, los chavales, la tuya. ¡Olé! No se me ocurre otra cosa.


Manuel  anuncia que el 15 presenta el nuevo poemario en la Iván de Vargas, la biblioteca con el pozo milagroso, frente a la catedral del Opus. A las 12 Intentaré estar. 

Nos leyó un trozo de su novela Uno de los nuestros. Recomendación: ¡Compradla!

Escuchar a Manuel es como el aperitivo, pero el plato fuerte está en la novela, la contradicción de la burguesía radicalizada y la dureza terrible de la vida. Los caminos que conducen a Roma.

No cuento más porque la he leído. Y no quiero romper la intriga y la sorpresa. En estos tiempos de odio por parte de algunos a los que llegan, rebozarles con el dolor del camino, con el valor de cada paso, con el sacrificio y con la esperanza. La novela de Manuel es una vacuna contra la estupidez de los xenófobos.


Cinta nos lee La escapada. Me lleva la niña vestida de negro, los cuchicheos en el pueblo, el lavadero. A mí me afectan especialmente sus lecturas: El Capitán Trueno, Ingrid, Crispín... me acuerdo de Goliat, aunque no sale en el relato. La literatura la termina el lector. Los libros son el tiro de salida hacia metas no definidas. La dureza de los muertos, el suicidio, y sobre todo, el negro en la ropa, en el pelo, en los ojos y en la vida, El final hermoso de maestras jubiladas. Ay, ¡lo que habréis visto!


David Está en modo revisión. Una novela es como un edificio en construcción, poner la bandera que indica Tejado Cubierto, no es sinónimo de cédula de habitabilidad, falta pintarla, corregir, hacerla agradable para la vida, es trabajo y trabajo, es pico y pala del escritor, es oficio. Sigue David. Te leeremos.


AnaGonz. Continuación, Parte 2. Después de los tesoros escondidos, del carro con las rubias tirando, la niñez, el pueblo de Galicia. “Mi infancia fue eso. Subidas y bajadas de un carro camino de la escuela”. 

Suspiro, niños, el parque improvisado a orillas del camino, la niñez y la lluvia que cae ahora. Gracias, Ana.


Euge (Eugenia López). Ser hooligan de la literatura de Eugenia es normal, la lees, te engancha, te haces adicto y no hay forma de desintoxicarte. Se junta... ¡yo que sé! la inteligencia, la formación, el dominio de la palabra. Eugenia sabe de palabras, uy, lo que he dicho, cuando escribe lo hace en dos, tres o cuatro niveles, dice para que bucees y ay de ti, como lo hagas: engancha, como las sirenas a Ulises. Yo recomiendo leerla atado a un prospecto de alguna medicina. Cuando te enganchas, pasa, si no estas atado al palo mayor de la goleta, que quieres más. 

Nos leyó como reseña de un evento, la descripción de una frutería: “escuchó la voz de las frutas, el travelling de la especias". No sigo: https://www.bazaramericano.com/columnas ¿para qué voy a contar mal los que podéis leer bien? Si queréis, de verdad a alguien regaladle cualquier libro de ella, desde Bonkey, Arena, Carlinga,  Historia de los alimentos… o Agg,  el próximo miércoles otra oportunidad. Gracias, Euge (grande sin diminutivos. Los diminutivos que utiliza Euge, llevan detrás lo esencial, la vida, el mundo).


Carmen Padín. Como todo el mundo sabe, Carmen escribe con colores, son imágenes y cultura, imaginación a veces surrealista, y siempre cercana. Nos llevó a un taller de costura, en el que los trajes de novia se inspiraban en la espuma de las perlas de la lluvia o utilizaba los bocados para resaltar las redondeces. 


Ah, yo también leí… “na”, como un posible viaje a Medellín, al 36 Festival internacional de Poesía, creo que es el 36, seguiré contando (imaginad un campo de futbol disfrutando poesía, como lo de Moriles de Rocío, pero a lo inmenso. Soy viejo y la próstata y la vida no me darán mucha tregua, así que si no pasa nada voy, como decía la Sra. Tusquets: “Nunca dejé de disfrutar por pereza a cobardía”.

En fin, que el próximo miércoles más, que lo más hermoso, los amigos, la charla, el amor y la cerveza no cuestan nada... bueno, la cerveza y una tarde 4€.


Perdón, me dejo la sorpresa coral: María Jesús Briones.

Una obra con tres personajes: Ella, Cinta y Eugenia. ¿Se puede hacer el amor, sin decir una palabra?

La respuesta es Cuá

Cuá

Cuá

Tres veces (y luego abunda: salvajemente, primitivo)

Gusaauuu ¡Grande, María Jesús! 

¡¡Me lo quería perder!!




José Antonio Carmona

6 de febrero de 2026 








domingo, 1 de febrero de 2026

15ª Jornada/XIX año: Miércoles, 28 de enero de 2026

Se sentaban en torno a la lumbre...


Nos reunimos en el último miércoles de este mes helador. Rascamán es una cocina de pueblo, donde borbotea un caldo rico y secretamente se tuestan las palabras aromáticas que luego, con paciencia, fuera ya de las brasas y puestas a sudar dentro de una servilleta de tela y cuadritos rojos, bien peladas, resultan insuperables. Inicialmente se sentaban en torno a la lumbre Javier, José Antonio Carmona, María Eugenia, Juan Bautista y Juan Calderón y yo misma. María Eugenia, traía el frío metido en los huesos, y se puso bien pegadita a la lumbre. Le costó entrar en calor, pero cuando lo hizo, nos regaló su gracioso acento de ultramar. José A. Carmona daba señal de aún más vida de la que acostumbra, puro pleonasmo andante y victorioso sobre la insidia de los percevejos. Me recordó la exposición que visité hace ya más de un año titulada La belleza de lo frágil, ¿Quién será más frágil el Hombre, o el percevejo? ¿Quién permanecerá al fin sobre la faz de la Tierra? ¿Se morderán entre ellos los percevejos atendiendo al color más o menos oscuro de sus seis patitas? Al otro lado de la pantalla Esther, Juan Antonio Arroyo y Matteo Barbato se unieron al corro. Resultó inevitable dedicarle su tiempo a la celebración de la nevada caída esa mañana, flor inesperada, anuncio de bienes en forma de justa y probable revalorización de las pensiones.  Los presentes se alborotan, la rebeldía frente a lo obligado fue protagonista por unas horas. Juan Bautista recordó que al día siguiente junto a nuestra querida Mariana Feride procedería a una temprana y cuidadosa siembra en la parcela de Antonio Mingote. Javier Díaz Gil semilló en el programa Poesía Radioactiva, que llevan Carmen Ortigosa y Eugenio Rivera. Escogió sabiamente la enmienda orgánica del poeta José Hierro. Lo hará más adelante Juan Calderón, que ha decido rescatar variedades hortícolas casi en desuso, pero jugosas y agradecidas como la de Pepe Iglesias. En estas, apareció José María Herranz, luego Rocío y después Tina, que se unieron a la charla. Rocío estaba recién llegada del Jardín de las Hespérides, afortunada por el enraizamiento y galardón de su relato Fin. 

A continuación, nos leyó Javier dos poemas capturados en su reciente viaje a Roma, ciudad abierta. Nos remangamos bien, y entre todos se los desplumamos en un santiamén. Al principio Javier se resistía, pero como eran muchas manos y la tarde se animaba, pasó lo inevitable. Esta vez no fue lo de Huidobro, “el adjetivo, cuando no da vida, mata” no, la cosa no quedó ahí, salieron lisitos, lisitos. Un gusto.

Más tarde, José Antonio Carmona, nos mostró su labor: es el momento de preparar la tierra en su hondura, enriquecerla y airearla para los días en los que solo haya luz haciendo cierto el dicho “Heladas de enero, llenan graneros”. Con lástima, nos perdemos la palabra de Esther González, de la que solo nos llega su clara imagen. Miramos el fuego crepitando, y esperamos que lo prometido no sea duda.

Nuestro compañero Juan Antonio Arroyo, desde las altas tierras colmenareñas, nos lee un poema inspirado en una desconcertante celebración de aniversario, que más parece una romería del santo. Desconcertante es también el final, sobre una mujer mala. ¿Es lo mismo una mujer mala que una mala mujer? ¿Qué será peor, ser mujer mala u hombre malo? La silla de enea se me empieza a clavar en semejante parte y no veo el momento de rebullirme de allí, y mira que se estaba a gusto, pero era ya mucho rato en la misma postura. Con las mismas, me doy una vuelta y salgo al corral, a ver si se me va.

Vuelvo corriendo, porque ya está provocando Juan Calderón con su espuerta repleta de lo que no puedo aquí decir. Incluso, nos dice que la ha presentado a un certamen agrícola. La experiencia nos dice que del sembrar al segar, mucho puede pasar, así que, chitón.

Y en estas, Maria Eugenia, que por fin ha entrado en calor, nos cuenta que en su tierra a falta de mar, buscan certezas en las quillas de los barcos y en la arena con un palito. Es ribereña de un río grande, el río de la Plata. Me recuerda a cuando bien entrado junio, comenzamos a entutorar las ramas del huerto con cañitas, porque tengan un asidero cierto, por si vinieran las tormentas o algún mal viento. Qué hermoso su río y su pronunciación, me digo, nada que ver con nuestros arroyos fugitivos e intermitentes, nuestro insulso decir castellano. En lo de J. Bautista Raña, la tierra enfebrecida no cesa de ofrecerle historias. Su secreto dice, es irse a bañar a la alberca, y entonces como por arte de magia, le brotan copiosamente muchas. Yo creo que en el reparto de las parcelas, salió ganando, porque ya es mucha casualidad que tanto le bendiga la suerte. Nos confiesa que es de buen diente y preferiría que la pelona le pillara bien comido.

Matteo desde la rebotica, nos dio indicaciones de un remedio que acaba de maquinar. Más de uno recurriremos este invierno a él. Anda ilusionado. Tanto si gana, como si no, algún certamen al que concurra, la suya es una cura infalible. 

Tina, en remembranza a María Santos, nos leyó un poema muy bello de esta compañera de Aseapo. La autora ha perdido la voz, esperemos que temporalmente. Ojalá que para su mal sirviera el remedio de Matteo.

José María Herranz nos habló frente a la lumbre ya casi mortecina de un hombre más parecido a un árbol transplantado a deshora y sin apenas raíz. Mala hierba de estos tiempos. 

Ana Gonz. para terminar, se nos mostró más de la tierra que nunca, ella a menudo tan de agua. Nos desveló dónde solía campar a sus anchas en su aldea gallega, escondiendo tesoros, cazando alimañas, perdiéndose por los lugares más recónditos. No debía importarle su ropita recién lavada ni los buenos rapapolvos que se llevaría. A nosotros, tampoco, ¡nos gustan las flores salvajes!

Y a punto estuvimos de echar otro tronco a la lumbre, que falta le hacía ya, pero servidora madrugaba para ir al hortal y no quería estar en la rama más alta del árbol caído. Así, cada uno, con nuestro atadillo de tela aún tibio y los ojos un poco llorosos de tanto mirar el hogar, nos despedimos hasta la próxima.




Celia Cañadas.

31 de enero de 2026











viernes, 30 de enero de 2026

14ª Jornada/XIX año: Miércoles, 21 de enero de 2026

 

La poeta Raquel Vázquez junto al coordinador, Javier Díaz Gil, en la Tertulia Rascamán



La poeta Raquel Vázquez en la Tertulia Rascamán

Este pasado 21 de enero celebramos un ansiado encuentro con una autora joven pero de una calidad poética enorme, demostrada con los premios recibidos a sus libros publicados.
Se da la circunstancia de que su primer libro, "Por el envés del tiempo" (Cardeñoso, 2011) recibió el Premio Poeta Juan Calderón Matador. El premio de poesía que lleva el nombre de nuestro querido poeta compañero de nuestra Tertulia Rascamán.

Para recibir y escuchar a Raquel, esta tarde en el Fígaro, se ha reunido una buena parte de los rascamanes: Javier Díaz Gil, Juan Calderón, María Juristo, José León Cano, Anagonz, Manuel Sánchez, Celia Cañadas, Rocío Díaz, José Antonio Carmona (que fue su cumpleaños hace unos días y nos invitó a todos a nuestra consumición... ¡gracias!), David Lerma, Alberto Ramos, Juan B. Raña, Carmen Padín, Juan Antonio Arroyo, Cinta R. Guil, Matteo Barbato... y, probablemente, me olvide de alguno más que no llegué a anotar. Disculpadme.

De la web de https://raquelvazquez.es/ tomo la biografía que tiene publicada para presentarla y su relación de premios que aquí reproduzco:

Raquel Vázquez nació en Lugo el 6 de julio de 1990. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Santiago de Compostela, graduada en Ingeniería Informática por la Universidad de A Coruña y máster en Profesorado de Educación Secundaria y Bachillerato.

Ha publicado los poemarios Puerta de embarque (Renacimiento, 2022), Aunque los mapas (Visor, 2020; Premio Loewe a la Creación Joven, Premio El Ojo Crítico de RNE de poesía), Lenguaje ensamblador (Renacimiento, 2019; VII Premio Orizzonte Atlantico para poesía editada), El hilo del invierno (Hiperión, 2016; Premio València Nova de la Institució Alfons el Magnànim), Si el neón no basta (La Isla de Siltolá, 2015), Lied de lluvia para una piel ausente (Alhulia, 2014; Premio de Poesía Granajoven), Luna turbia (Torremozas, 2013; Premio de Poesía Joven Gloria Fuertes), Pinacoteca de los sueños rotos (Islavaria, 2012) y Por el envés del tiempo (Cardeñoso, 2011; Premio Poeta Juan Calderón Matador).

Sus poemas han aparecido en revistas literarias como QuimeraEstación PoesíaOcultaAnáfora y Cuaderno Ático, entre otras, y en antologías como Sin fronteras (Renacimiento, 2018; edición de Ana Aire) e Insumisas (Baile del Sol, 2019; edición de Alberto García-Teresa). Como aforista, está incluida en la antología de Manuel Neila Bajo el signo de Atenea. Diez aforistas de hoy (Renacimiento, 2017), y en septiembre saldrá a la venta su primera colección de aforismos, Entre coche y andén, publicada por la misma editorial.

Fue residente de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores durante el curso 2014/15, donde trabajó en Chomolangma, novela editada por La Isla de Siltolá en 2017. En el ámbito de la narrativa, también ha publicado dos libros de cuentos, La ocarina del tiempo (Trifolium, 2016) y Paralelo 36 (Talentura, 2019). Ahora está trabajando en un libro de cuentos, Esta vida iba a ser otra, proyecto que ha sido distinguido con una de las Becas Leonardo de la Fundación BBVA.

En 2015 coeditó junto con Francisco Rodríguez Coloma la antología Cachorros de ornitorrinco. Teoría del microrrelato y experiencia docente (Editorial Zaera Silvar).

Premios y reconocimientos

  • 2022. Beca Leonardo de la Fundación BBVA para la escritura de un libro de cuentos, titulado Esta vida iba a ser otra
  • 2021. Finalista del 75º Premio Adonáis de Poesía, por Puerta de embarque
  • 2020. Premio El Ojo Crítico de RNE de Poesía, por Aunque los mapas
  • 2019. Premio Letterario Internazionale Indipendente Orizzonte Atlantico para poesía editada, por Lenguaje ensamblador
  • 2019. XXXII Premio Loewe a la Creación Joven, por Aunque los mapas
  • 2017. Finalista del Premio Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández, por El hilo del invierno
  • 2016. I Premio “València Nova” de la Institució Alfons el Magnànim, por El hilo del invierno
  • 2016. Finalista del XLVIII Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla, por Chomolangma
  • 2014/15. Beca de residencia artística en la Fundación Antonio Gala de Córdoba, para el desarrollo de un proyecto narrativo (Chomolangma)
  • 2014. V Concurso de Poesía “Granajoven”, por Lied de lluvia para una piel ausente
  • 2013. Primer Premio VII Certamen Literario de Poesía “Alfambra”
  • 2013. Segundo Premio III Certamen de Poesía Lírica “Poeta Manolo Mora”
  • 2013. XIV Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven, por Luna turbia
  • 2012. Concurso “Microrrelato gótico americano” de la FNAC
  • 2011. Premio III Certamen de Poesía “Poeta Juan Calderón Matador”, por Por el envés del tiempo
  • 2011. Concurso de microrrelatos “Etnosur”

Le expliqué a Raquel cómo iba a ser la Tertulia. Le pedí que nos hiciera una lectura antológica de su poesía, empezando por su primer libro, continuando por los sucesivos hasta llegar a los últimos y que nos cerrara con algún poema inédito. La Tertulia es interactiva, así que surgirán los comentarios y las preguntas de los contertulios. 

"Tráete la guitarra", le dije. Sé que Raquel se acompaña con la guitarra en sus recitales para leer alguno de sus textos.

Y, a pesar del día desapacible, y de la lluvia, Raquel apareció con su guitarra.

Sobre la mesa, dispuestos los libros de la autora, las bebidas y los oídos atentos a las palabras de Raquel Vázquez.

- Comienza Raquel con su primer libro, "Por el envés del tiempo", premio Juan Calderón Matador, y lee dos poemas:
- "Autorretrato"
- "24 de abril"

sus temas recurrentes en su escritura a lo largo de sus libros, ya aparecen en éste: el paso del tiempo, la memoria...

Nos cuenta que está recogiendo notas, preparando quizá un ensayo sobre el tiempo y la "forma de detenerlo", su relación con la palabra, la poesía y la música.

Pregunta Cinta -comenta que Raquel escribe sobre el amor-, si ha pensado en organizar una lectura temática sobre el amor acompañada de su música. 
Raquel dice que es una buena propuesta y quizá en algún momento lo haga.

Juan B. Raña pregunta sobre su inicio en la poesía. "Escuchar a su abuela recitar poesía", nos confiesa, "desde niña". Con ese gusanillo empezó a leer poesía y luego la influencia de un profesor, Francisco Rodríguez Coloma, que le animó y ayudó en la elección de lecturas. Y también le influyó un poema de Jorge Riechmann, "Alabanza de los trenes verdaderos", que aquí transcribo:

Alabanza de los trenes verdaderos. 
(Jorge Riechmann)

Hay muchos trenes falsos.

És fácil confundirlos con los trenes auténticos.

Casi todos

los llaman también trenes:

los revisores

los ferroviarios

los carteristas

los viajeros casi sin excepción

y hasta yo mismo

cuando no quiero dar muchas explicaciones.

Trenes solo son los que parten de noche

Trenes solo son los que llevan a ti.

Nos cuenta Raquel Vázquez que sus primeros poemas ya los escribe siguiendo pautas métricas de silva libre impar, versos de 5, 7, 11, 14 sílabas. Lo observó, por ejemplo, en los poemas de la Poesía de la Experiencia.

Lo último que está escribiendo Raquel busca romper esas pautas anteriores con verso blanco y prosa poética.

- Del segundo libro, Pinacoteca de lo sueños rotos, nos dice Raquel que no es una écfrasis al uso, es un diálogo con la obra. Lee otro poema con el título también de "Autorretrato", a partir de un cuadro de Jean Michel Basquiat.

Comenta Cinta que le gusta que escriba acerca del lenguaje y admira su valentía por hacer cosas que las mujeres antes no "debían" hacer. Todo lo relacionado con la creación.

- Del tercer libro, Luna turbia, lee "Promesa para horas oscuras".
- Del cuarto libro, Lied de lluvia para una piel ausente, nos cuenta que el libro es un poema largo, lee la parte final

el punto inalcanzable
en que dejarías de dolerme...

Le pregunto que dónde se siente más cómoda, con los poemas largos o los cortos. Prefiere los poemas sobre los quince versos pero hace el ejercicio de escribir el poema más largo. En las lecturas donde se encuentra cómoda es leyendo poemas más largos.

Juan B. Raña le pregunta que dónde escribe. Para poesía prefiere el papel, irse a una cafetería, tomar un café y ver qué sale...

- Quinto libro, Si el neón no basta. Un libro de amor de 50 poemas. Es cuidadosa con la estructura de los libros, las partes que los componen, el número de poemas de cada parte. Busca el equilibrio.

Lee "Casida para un beso": Mirarte y nace un mundo...

Comento que construye muy bien el principio y el final de los poemas. Como anécdota nos cuenta que de jovencita tocaba en una rondalla y le decía el director que era fundamental tocar bien el principio y el final, en el medio te puedes equivocar.

- Sexto libro, El hilo del invierno. Libro de temática social y amorosa. Nos lee "Toma de tierra", con un primer verso que dice así: Construyamos la casa, y "Sufijos telefónicos", este último, va citando hechos seguidos de la cifra del año en que ocurrió, como si fuera un listín de prefijos telefónicos...

- Séptimo libro, Lenguaje ensamblador. Raquel trabaja en una empresa de Informática. En este libro hace un guiño a la programación y estructura las partes del libro según las etapas del desarrollo de una aplicación. Ella quería jugar también con los términos: lenguaje y ensamblador. El lenguaje como un instrumento que une, que ajusta. Así, el lenguaje puede establecer vínculos entre "yo" y el mundo, pero también los establece a través del silencio.
Nos lee: "Sin lenguaje" y "Cuadernos de un vencejo", este último sobre la importancia de la mirada.

- Octavo libro, Aunque los mapas. Este libro fue muy importante. Premio Loewe joven y Premio Ojo Crítico. Le valió un impulso en un momento en el que pensaba si tanto esfuerzo en escribir y publicar tenía sentido. Pero llegó el reconocimiento de los lectores y público. Le sirvió también para conocer a los autores de su generación, acudir a Festivales, llegar a más lectores.

Lee varios poemas: "Hirosima", "En caso de emergencia", "Todavía el swing", "Mercenaria", "Lo que sangra", "Un lugar" (escrito a partir de una cita de un poema de L. A. de Cuenca) y "Gris".

La escuchamos en este vídeo leer "Hiroshima":




Algunos de esos poemas que ha leído, le he pedido yo expresamente que los leyera. Me parece un libro magnífico.

- Llegamos a su noveno poemario, Puerta de embarque. Lo considera como un cierre de etapa poética, el paso del verso blanco a un nuevo verso libre.
Un libro que habla de viaje, intemperie, desplazamiento.
Lee "Bosque caducifolio", dedicado a su madre, "5 de julio" con una cita de Leonard Cohen: Hay una grieta en todo / por donde entra la luz.

David Lerma le dice que está asombrado de la cantidad y la calidad de sus libros. Y le pregunta si pasa por periodos de bloqueo. Contesta Raquel que desde julio pasado no ha escrito un poema. Antes le preocupaba, pero ahora no. Cuando quiera volver la inspiración, regresará.

Nos lee ahora el poema "The fields are just fields", título sacado de una canción de Nick Cave: Qué podría pedir / un corazón que late desde el frío...

Pregunta Celia Cañadas sobre cómo se organizaba el día cuando estuvo becada en la Fundación Antonio Gala. Fue muy importante ese momento, estaba a la vez pendiente de un trabajo de lectora en el extranjero y de que le concedieran la beca. Recuerda la entrevista que le hizo el propio Gala que le preguntó cuál era la ciudad anadaluza que más le gustaba. Su proyecto consistió en escribir una novela: Chomolangma, editada por La Isla de Siltolá en 2017.

Desayunaba y después se iba a su celda (las habitaciones eran las de un monasterio) donde escribía de tres a cuatro horas. Luego se iba a correr por los márgenes del Guadalquivir y comía con los demás compañeros. Por las tardes hacían reuniones con los otros becados de las distintas áreas (narrativa, poesía, teatro, composición musical, pintura, escultura, fotografía y arquitectura) que Gala bautizó como de "Fecundación cruzada". Antonio Gala creía en la influencia de unas disciplinas en la otras.

- Estamos casi acabando ya, y llegamos al décimo libro, Entre coche y andén. Un libro de aforismos. Ahora es (Rocío le había insistido en que no iba a dar tiempo a escucharla con la guitarra, pero dio tiempo) cuando saca su guitarra y se acompaña de ella para recitar algunos aforismos del libro.

Le pregunto sobre la relación de la música y la poesía. Empezó trambién de pequeña a tocar el piano y terminó yendo al Conservatorio. Toca la guitarra y el piano y compone, En su página web hay una entrada dedicada a sus composiciones para el piano.

Finaliza tocando la guitarra mientras recita dos poemas inéditos: "Casa 6" y "Urano".

No podíamos terminar de otra manera mejor que aplaudiendo a Raquel Vázquez. Le agradecemos la tarde memorable que nos ha regalado hoy, mientras le pedimos que nos firme ejemplares de sus libros que le sugerí que trajera.

Tarde inmensa de poesía y complicidad. 
Grande, Raquel Vázquez, gracias por tu generosidad y tu poesía, Te esperamos pronto en la Tertulia, cuando aparezca tu nuevo libro. Ya lo estamos esperando.

(NOTA: Si queréis más información sobre la visita de Raquel Vázquez, os dejo el enlace de la entrada que le ha dedicado Rocío Díaz Gómez en su blog: https://rociodiazgomez.blogspot.com/2026/01/visita-de-raquel-vazquez-poeta-nuestra.html)

Fotos del encuentro con Raquel Vázquez:


























Javier Díaz Gil
30 de enero de 2026