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viernes, 19 de octubre de 2018

5ª Jornada/XII año: Miércoles, 17 de octubre de 2018

El "falo" de Alejandría


Bitácora collage del 17 de octubre de 2018

1. Joselyn Almeida:

El capitán de la nave intergaláctica Andromeda 3 observó: “De todos los caleidoscopios de la realidad del planeta Tierra, tan tétricos unos, tan violentos otros, uno de los más coloridos y armoniosos es el que forman los miércoles en el Café de Santander en Madrid los poetas, cuentistas y novelistas que allí se reúnen en algo que llaman Tertulia de Rascamán.” Ordenó a su teniente, experto en culturas terrícolas, a que se dedicara a estudiar la tertulia desde uno de los diversos laboratorios de la nave. Con potentes rayos infrarrojos hizo una proyección virtual de la tertulia y hologramas intergalácticos de los allí presentes.
  
Aunque el teniente tenía vastos conocimientos de los logros culturales de la humanidad y una base de datos que reunía todas las bibliotecas humanas, nada lo preparó para su primer encuentro con la nueva categoría de “Flamenclown” y con la historia de Arrecío y Tiritrán, Peque y Fabi en la Duenda que presentó Carlos. Por un momento la disciplina andromediana del teniente se relajó, y se dejó llevar por una sensación extraña que le permitió contemplar un espectáculo parecido en Megastar 584xytz, el cuartel de los oficiales, y le produjo algo parecido a una sonrisa.

Mas se recuperó inmediatamente y volvió sobre sus apuntes de la tertulia: Los poemas de Mariana, “Soñando entre los vivos” (y otro cuyo título no captó del todo), que llevaron a todos los concurrentes a hablar del amor--¡ese tema eterno! Un señor llamado Juan Manuel mencionó la teoría de un físico que postula la creación del universo como acto del ser divino para cantarse a sí mismo… ¿Hablaba de Michio Kaku? Nunca lo especificó. El líder con la campana, Javier, citó un verso de un poema suyo, “La naturaleza nos creó para que la contempláramos”… ¿Coincidían? Al fin acabaron en los múltiples caminos que llevan al amor …. y lo que no imaginaba el teniente es que estos caminos se abrirían desde la misma tertulia.

El andromediano se maravilló cómo del ágape al eros hay apenas una palabra —o concretamente un libro— en este caso, La Fábula del Falo de Francisco Umbral, del cual Isabel leyó algunos pasajes antes de leer un cuento sobre “La fuerza de la pasión” (o lo que podría llamarse el falo perdido). Varios comentaron libros relacionados y Juan C. introdujo la frase genial  “El Falo de Alejandría”, que siguió iluminando la tertulia a lo largo de la tarde, alcanzando incluso el muro del Malecón de la Habana y las formas bellas de la Bim-Bam-Bum que describió Juan B. en su Bildungsroman erótica de la vida de Nicanor, el aspirante a bailarín que será la estrella del Tropicana algún día, no sin antes aprender bastante de los placeres denominados carnales. Entre el Alejandría y La Habana, Juan Manuel hizo un  paréntesis lírico con su “Póetica,” que habló de corceles y la piel del cuerpo amado.

Juan C. tropezó con un bolso robado en un poema que algo traía de Pandora y la reunión se volvió más seria. Tanto así que Rocío leyó un cuento conmovedor en el cual el personaje, una escritora, pensaba en “Don Andrés y sus redacciones” recordando a su maestro y al lector que todos levan dentro y que siempre está ahí. ¡Qué compleja es la intersubjetividad de la lectura y la palabra! León, Alberto y David no leyeron por diversas razones, mas salieron los temas de Baco, de la crisis, y de la economía global; en este último, se hizo sentir la presencia de Paco Fenoy, que sabía tanto de Marx...

La banca casi daña un poema de Joselyn y Javier leyó de un libro de prosa poética sobre noviembre que disolvió el tiempo. Esto preparó a todos para el cuento infantil de Cinta sobre la cuchara que Trini, una abuela, obsequia a su nieta Adela para el Día de Reyes y que añade un ingrediente mágico a los platos. ¿Sería eso también la primavera? Al hacerse esta pregunta, el teniente se dio cuenta de que Rascamán lo había llevado a unas coordenadas imprevistas y se sintió estremecer al sentir por primera vez la libertad de la imaginación.

Joselyn Almeida
18 de octubre de 2018

2. Juan Bautista Raña:


Viernes, 19 de octubre de 2018 se ha publicado en el periódico “LA VOZ DEL PUEBLO” la siguiente noticia:



Los empleados del Café Santander viven aterrados durante su jornada laboral. A cualquier hora del día se escuchan ruidos, gritos provenientes del salón situado en el sótano del local. Tal es el miedo, que ninguno de ellos se atreve a bajar a cualquiera de las dependencias allí situadas. Al principio, culparon a algún travieso roedor en busca de un trozo de queso para llevarse a la boca, pero los escalofriantes alaridos descartaron esa idea; la marquesa de Altamiranda, cliente habitual de dicho café, ha sugerido que la culpa de todo lo que allí sucede es de un fantasma. Pituquina, así se llama la marquesa, ha contado que en el siglo pasado en ese local había una librería regentada por un huraño hombre que dedicaba todo el día a leer y a escribir poesía. La tarde de un miércoles de invierno el retraído hombre apareció ahorcado. Las pesquisas de la policía determinaron que se había suicidado ante la imposibilidad de que algunos de sus poemas fuesen publicados. Esta hipótesis ha cobrado mucha más fuerza debido a dos motivos: el primero, todos los miércoles por la tarde/noche los ruidos y gritos desaparecen, y el segundo, que este jueves las paredes del salón han aparecido pintadas con unas frases que, individualmente, no tienen sentido alguno : “Guante como objeto poético”, “Recojo la cosecha de tus ojos alimentando sueños vivos”, “Falo de Alejandría”, “Poética”, “Flamenclown”, “Bolso Robado”, “Bimbambú”, “Don Andrés y mis redacciones”, “Otro Final”, “Estudio sobre Noviembre”, “Venía Bebido”, “Adela y su cuchara”, “Ollo Aberto”… Dichas frases están relacionadas directamente con lo leído durante la reunión semanal de los miércoles de la tertulia RASCAMÁN. Los empleados ante este hecho han decidido bautizar al  fantasma como “SEGAFREDO, EL DRAMATURGO”



Juan Bautista Raña

18 de octubre de 2018





3. Carlos Tejado:


"Os cuento un secreto, que no salga de aquí: cuando no sé de qué escribir siempre miro el santoral del día a ver si encuentro (por lo menos) a Santa Musa. Hete aquí que los santos que se celebraban el 17 de octubre eran: San Ignacio de Antioquía, San Dulcidio de Agen, San Florencio de Orange, San Gilberto de Toulouse, San Isidoro Gagelin, San Juan eremita de Licópolis, San Oseas profeta, San Ricardo Gwyn, Beato Baltasar Ravaschieri de Clavario, Beato Contardo Ferrini, Beato Jacobo Burin, Beatas María Natalia de San Luis Vanot y compañeras, Beato Pedro de la Natividad de Santa María Virgen Casani, Beato Raimundo Esteban Bou Pascual, Beata Tarsila Córdoba Belda....

...Como veréis inspiración bajo cero... por lo que acudí a crear mi propio santoral "Rascamaniano" del 17 de octubre que tuvo lugar en el santo lugar de la Gran Cafetería Santander, a saber, las onomásticas fueron estas: San recoger el Guante, San no llamar nunca en EEUU a nadie chascando los dedos... (peligro de muerte), Santa soñando con los vivos, San moriré muchas veces, Santa naturaleza nos creó para que la contemplásemos, Santo Falo Umbraliano, San Corcel que recorre el horizonte, y San FlamenClown... Amén.

(y ahí tuve que abandonar la misa por motivo de la celebración de San recogeraminiñoquemehacebaloncestoynotieneotrodíaparaentrenarquelosmiércolesquecoincideconlatertuliaperoquealgúndíanossacarádepobres...."

Carlos Tejado
19 de octubre de 2018

4. Alberto Ramos:




Confieso, que a confesar vengo, que la tertulia del 18 de octubre de 2018 estuvo marcada por el Asunto de los Guantes. Que he de decir, porque así lo quiero, que una caja de tamaño medio tirando a grande, bien surtida y hasta desbordada, se colocó en medio de la mesa con un número importante de esas prendas de cinco dedos que causaron todo tipo de sensación. Regocijo, poco. Alboroto, mucho. Y que no importó que fueran guantes de la mano derecha o de la mano izquierda, porque vistos de cerca o lejos, se opinó de ellos de forma variada según recogí en frases dichas a vuela pluma: se dijo que eran guantes de ida y vuelta, guantes que olían, guantes sucios y tristes, guantes de los que podían hacer muñecos si eran guantes de lana, guantes buceadores en infusiones de manzanilla, guantes como el que llevaba Marlon Brando cuando iba en moto, aunque ninguno como el que se quitó Rita Hayworth antes de que le arrearan el bofetón, porque más bien se parecían a guantes abandonados a la entrada de las cámaras de gas de Auschwitz.

Luego llegaron los poemas y los relatos. Y la tertulia se cerró confirmando que el destino de los guantes sería una lavadora.

Alberto Ramos Díaz
19 de octubre de 2018

5. Isabel Morión:


Como es costumbre nos reunimos en los bajos de la Cafetería Santander. Llego la primera ya que tengo que salir pronto. Me alegra el alma esta tertulia singular a la que llevo asistiendo varios años.



Le doy la vez a Mariana, tiene que irse pronto. Nos lee dos poemas: Soñar con los vivos y Moriré muchas veces. Poemas hondos llenos de significado.



Como la vida misma, morimos todos los días y resurgimos constantemente, nuestra vida  es un constante caer y volver a levantarnos.



Llevo un libro para analizar algunas líneas, ya que me ha llamado poderosamente la atención el tema del mismo. Fábula del falo, por Francisco Umbral. Increíbles descripciones múltiple de los distintos falos que el autor con su buen hacer provoca un gran interés en el lector. Falo delincuente, Falo azaroso, Multifalo, Falo nocturno...Tema nada usual, lleno de interés por lo bien escrito y las conclusiones muy interesantes que saca el autor. También un relato: La fuerza de la pasión, basado en hechos reales que se mezclan con literatura. Casi siempre la realidad supera a la ficción. 



Carlos con su gran sentido del humor, nos lee un largo relato sobre el cante “jondo”. Basado en dos amigos que crean un tablao flamenco que se llama DUENDA. Todas las peripecias que les ocurren, regado con esas notas de ironía que él siempre pone, que hace que soltemos la carcajada con frecuencia.


También se habla del proyecto, Guantes. Los guantes inspiradores de poemas y relatos. Este proyecto se presentará en fechas próximas.

Salgo contenta de haber asistido hoy, ya que llevo una racha complicada y falto con frecuencia, pero el profe es magnánimo y no me lo toma en cuenta. 

Isabel Morión López.
19 de octubre de 2018



6. Javier Díaz Gil:




Como soy de enumerar, enumero: Isabel, Juan Manuel, Carlos Tejado, Mariana, León, Juan Bautista, Juan Calderón, Rocío, Joselyn, Javier, Alberto, Cinta, David, Anagonz.


Y hago mi lista para no olvidar lo ocurrido: 
- Guantes fuera de una caja y de vuelta a ella camino de la lavadora. 
- Mariana soñando con los vivos y las cosecha de tus ojos
- Isabel y los falos de Umbral y la risa de los rascamanes y el falo de Alejandría.
- Juan Manuel y su espléndida poética.
- Carlos Tejado y Arrecío y Tiritrán inventando el flamenclown.
- León que no trae nada y prefiere no leer ni acudir a la memoria (ni memoria, ni inteligencia, ni voluntad).
- Juan Calderón, sobreviviendo a manzanillas contaminadas y un poema de bolsos robados y cajas de Pandora.
- Juan Bautista que ya es el propio NIcanor o NIcanor es Juan Bautista. Y conocemos más a don Roberto y a Caridad y a la Bimbambú.
- Rocío y las palabras. Don Andrés y las redacciones. Y 40 años debajo de los ojos y sobre la espalda.
- Joselyn y el Otro final, con bancos que despistan en este hermoso poema.
- Javier trae a Tulia Guisado y su Estudio sobre Noviembre. El azar marca el poema que leí.
- Alberto no lee nada hoy: comer y beber en un restaurante bueno y no en Rodilla.
- Cinta y un cuento sobre una cuchara de madera y Adela, Y vendrán tenedores y navajas...
- David no ha traído nada tampoco y sigue con la escritura de su novela,
- Anagonz y su "ollo aberto" (ojo abierto) y las musas que le siguen dictando sus versos en el Metro.

Pues eso, enumerado queda.

Javier Díaz Gil
20 de octubre de 2018


7. David Lerma:

Nunca es tarde, aunque llegue tarde, para dejarse caer por la Cafetería Santander si lo que le espera a uno son dos hermosos poemas de Mariana Feride, que llevan por título "La cosecha de tus ojos" y "Moriré muchas veces". La tarde del miércoles 17 de octubre empieza tarde para mí pero empieza bien. Y sigue bien gracias a los párrafos extraídos de "La Fábula del Falo", de Francisco Umbral, y al relato de amores e infidelidades nada tardío que nos lee Isabel Morión. Y continúa fenomenal gracias a la poética que nos recita Juan Manuel, y al descacharrante relato de Carlos Tejado, que narra las andanzas de Arrecío y Tiritrán: las dos lecturas son un premio para un impuntual arrepentido. Y prosigue mejor por efecto directo del "poema a bastonazos" que recita Juan Calderón y las nuevas tribulaciones de Nicanor que nos trae Juan Bautista. La tarde luce ya con el esplendor de las mañanas y el reloj, al fin, se para. Y en esa dulce intemporalidad, Rocío nos presenta su homenaje al maestro Don Andrés; Joselyn nos regala un excelso poema titulado "Otro Final"; Javier Díaz nos lee varios fragmentos del último poemario de Tulia Guisado; y Cinta nos cuenta su cuento de la cuchara, el tenedor y el cuchillo.       
Nunca es tarde para irse del Santander. Más bien al contrario: siempre es pronto. Demasiado. Pero nos vamos, más por evitar que se haga tarde y a la tarde del miércoles le atropelle la noche del jueves, que porque queramos irnos. 
Hoy es domingo por la tarde pero nunca es tarde para enviar la bitácora de aquel miércoles único, aunque lo haga objetivamente tarde, por no decir el último.

David Lerma
21 de octubre de 2018

8. Rocío Díaz Gómez:

Los diez mandamientos de la Bitácora Rascamán.
1. Amarás a la literatura sobre todas las cosas.
2. No tomarás el nombre de Rascamán en vano, en este caso el de Isabel, Juan Manuel, Carlos, Mariana, León, Juan Bautista, Juan Calderón, Rocío, Joselyn, Javier, Alberto, Cinta, David y Anagonz.
3. Santificarás los miércoles, sobre todo el del 17 de octubre de 2018.
4. Honrarás a la Poesía y a la Prosa. La Poesía de Mariana y Juan Manuel, de Joselyn y Anagonz. La prosa de Isabel y Carlos, de Juan Bautista, Rocío y Cinta.
5. No matarás a los que no trajeron nada que leer propio como León, Alberto, Javier y David porque bastante hicieron con traerse a sí mismos.
6. No cometerás actos impuros como Bimbabú y los marqueses de Nicanor.
7. No robarás como el ladrón del poema de la caja de Pandora.
8. No dirás falso testimonio ni mentirás, aunque no te llegue la inspiración, o lo que otros lean, porque ellos son compañeros y hay que quererlos y respetarlos como a hijos todos de Rascamán.
9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros, ni tan siquiera con el Falo de Alejandría.
10. No codiciarás los bienes ajenos, sobre todo si son guantes. Aure nos perdone y por mucho que en objeto poético los convirtamos algún día. Que así será.
Amen..
Rocío Díaz Gómez
20 octubre 2018


9. Juan Calderón Matador:


Es increíble cómo puede cambiar el cuento, y si no que se lo pregunten a Los Rascamanes. Ellos, el pasado día 17 de octubre, como buenos literatos que son, tuvieron a gala el desvirtuar la imagen poética de los guantes para convertirlos en objetos sucios y contaminados, a los que casi todos les hicimos ascos, eso sí, bajo el compromiso de convertirlos en el futuro en obras de arte dignas de ser expuestas. Pero, como no todo iba a ser repulsivo,  no tardamos en adentrarnos en el camino de la risa, la doble intención o el retintín cuando Isabel nos hizo sentir empequeñecidos a los integrantes masculinos de la reunión, mostrándonos la diversidad excelsa de falos de Francisco Umbral, casi un insulto a nosotros, pobres mortales, dotados tan sólo de un pobre miembro, en el mejor de los casos, o un triste falito, en otros muchos, como el del célebre cantante Falito Ortega, que no hay que olvidar que somos varios los que bailamos en nuestra juventud al son de sus canciones festivaleras, y los años no perdonan. ¡Qué lástima, cómo se estropean los cuerpos!, que diría Lina Morgan. Claro que siempre nos quedará el consuelo del famoso falo de Alejandría; aunque yo, por envidia, sin duda, no pueda apartar de mi mente la duda de si su porte gallardo será natural o fruto de algún caramelito azul. Por lo demás, lo de todos los miércoles: buena poesía y prosa,  cordialidad a raudales, y mucho gozo por el reencuentro con los amigos tertulianos. Y ya termino, no sin antes informaros de que estoy seguro de que Alberto se quedó con las ganas de que al final nos reuniésemos todos ante un Falo Selfie que nos inmortalizara.
Juan Calderón Matador
22 de octubre de 2018



10. Juan Manuel Criado:

Bitácora del 17 de octubre de 2018
Después de librar una feroz batalla con una turba de piratas vestidos de frac y arreglar los desperfectos de nuestro bergantín, provocados por tan singular batalla, en la que logramos hacer retroceder a los honrados magnates de las finanzas con eso de las hipotecas suelo o las ventas de preferentes u otras artimañas financieras, que sería muy prolijo detallar y que ocuparía demasiado espacio, lo cual no casa con las exigencias impuestas por la tripulación en las que se especifica la necesidad de la brevedad en el resumen de nuestras aventuras por estos mares del diablo, y más en esta época de mensajes cortos a través de móviles y otros desperfectos electrónicos; después de todo esto, volvimos a emprender nuestro periplo en busca del tesoro ocultado en una de tantas islas de Jauja por la piratería de cuello blanco en ese afán esquilmador de la infradotada y aparatosa “prole”, como bien diría Orwell. “La codicia”, exclaman algunos, pero no es eso, no, es un afán acaparador, un desmedido sentido del ahorro, una feroz lucha contra el despilfarro de los manirrotos, de esa turba de borregos que, desgraciadamente, tienen que mantener un día sí y otro también con actos benéficos. ¿O no es así? ¿Acaso el mundo podría funcionar sin los desvelos de estos grandes personajes que luchan por ser los más ricos del planeta? ¿Quién lo puede dudar? Pero vayamos a lo nuestro y aprovechemos que las aguas están en calma, para deleitarnos con el poema trágico “soñando con los vivos” en los que Mariana nos envuelve con sus hachazos dramáticos:

“durmiendo siempre entre los muertos 
siempre sueño con los vivos.
(…
…)
Voy a morir muchas veces en mi misma.”

Poema en el que nos transporta a los místicos y en los que fluye la espiritualidad de los mismos en unos magníficos versos de los que brota como un manantial, la carga de una profunda fe.

Muy bien Mariana.

A continuación, Isabel Morrión nos lee un relato sobre las infelicidades, que terminan en el divorcio de los protagonistas. Bastante actual.

De repente Carlos, lanzó hábilmente una saeta a altamar que, por lo que nos contaron días después algunos marinos, seguía dando la vuelta al mundo sin ninguna novedad. Tan singular hazaña, propia de D. Quijote, fue comentario efusivo de la tripulación, lo cual inflamó a nuestro héroe dando un fuerte impulso a sus habilidades literarias, obsequiándonos con la esperpéntica narración que trata de las aventuras de los malabaristas Arrecío y Tiritrán, que se ven abocados a la venta de su circogangas, presentándonos un escenario genial lleno de humor y con una gama de compradores de lo más originales, como el que les ofrece su tablao flamenco por su circogangas.

Por mi parte, tras descorchar una botella que acababa de rescatar del oleaje y desenrollar el mensaje confidencial que me dirigía un personaje anónimo, tomé las de Villadiego en una barquichuela, tras despedirme de la tripulación y leer mi Poética entre pasodobles y demás.

¡Hasta la vista marineros! ¡Qué Poseidón sea con vosotros!

Juan Manuel Criado Manzano
27 de octubre de 2018

sábado, 13 de octubre de 2018

4ª Jornada/XII año: Miércoles, 10 de octubre de 2018

"Versos al paso". Madrid. Andrés París. octubre 2018


Bitácora collage del 10 de octubre de 2018

1. José León Cano:

Bitácora didáctica

¿Se aprende o no se aprende a escribir?
Candente cuestión planteada en la tertulia.
Se dijo que en las escuelas de escritores se puede aprender técnica, etc.
Yo creo que una cebra, por mucho que se esfuerce, nunca llegará a ser caballo, y a la viceversa.
Las escuelas de escritores son en realidad sectas disfrazadas en las que, como en todas las sectas que se precien, hay un dogma y un gurú que lo administra. Naturalmente, es necesario que también existan borregos disfrazados de estudiantes de escritor y sedientos de supersticiones.
¿Cabe imaginarse a Shakespeare o a Cervantes impartiendo o recibiendo clases de tan difusa materia?
La escuela de aquel inglés inconmesurable fue tal vez la marihuana que se encontró recientemente en la cazoleta de su pipa.
La de nuestro manco de las maravillas fue, sin duda, una vida de sufrimientos e injusticias, persecuciones y encarcelamientos. La letra, con sangre entra.
Olvidaos de técnicas narrativas y otras chorradas. La escritura es el reino de la libertad y la única forma que existe de aprender a escribir es escribiendo, sin hacer puñetero caso de lo que los demás nos digan sobre cómo tenemos que escribir.

José León Cano
11 de octubre de 2018

2. Javier Díaz Gil:
Once, el 10 del 10.


Once rascamanes el 10 del 10 que trajeron conversación y Literatura: Rocío, María Juristo, Juan Bautista, Juan Calderón, Alberto, Mariana, León, Javier, Juan Antonio, Juan Manuel y Cinta.

Recomendaciones de Alberto: cine, Trilogía de Nueva York y teatro, El auto de los inocentes.
Prometo traer los guantes la semana que viene para trabajar con ellos.

A Rocío le pedimos que lea su bitácora de la semana pasada, reímos. Y saca el tema después de las escuelas de escritores que nos da para charlar un buen rato. ¿Escribir y escribir o aprender técnica y oficio?

María Juristo trae el poema el sufrimiento animal, Manchas, que ha corregido y que tras la lectura y los consejos va a convertir en prosa poética. 

Juan Bautista nos trae a Ricky que vuelve a ser Nicanor, vuelve al baile y a su infancia.

Juan Calderón acompañado de María Juristo leen a dos voces Eco de niño para voz de hombre. ("Tarde de otoño dormido sobre una corbata", "huir por la grieta que marzo te dejó entre los cuadernos...").

Alberto no ha traído  para leer pero tiene un par de concursos pendientes de fallo. ¡Suerte!

Mariana, cósmica, ciudadana del mundo, lee El niño tardío ("Las hormigas buscan un pecado tardío"). Tiene una tristeza interior, grave que le hace escribir. Leo yo su poema La ley de los conejos.

León ha corregido lo que llevaba escrito de su ciudad del alba y nos lo vuelve a leer, empezando con el magnífico soneto dedicado a su padre. Tras leerlo, Juan Manuel exclama un admirativo "¡joder!".

Mi turno, hablo de mi presentación el día 4 de Regresar a Chile en Granada y leo de nuestro rascamán granadino, Fernando Soriano, dos poemas de su libro Sombra de una animal bebiendo sombra. Una filigrana de despliegue fonético, léxico, surrealista. Hay disparidad de opiniones. A Mariana le ha gustado mucho y me pide el libro para leerlo. Hablar de Fernando nos hace recordar nuestro fin de semana rascamanero en Granada hace algunos años de homenaje a Lorca.

Juan Antonio ha enviado versos a "Versos al paso" (donde ya aparece Andrés París en un paso de cebra de Madrid) y nos lee los versos que él ha enviado. Lee luego el relato Carteristas (banda "Dulce María Luisa").

Juan Manuel está escribiendo tres poemarios a la vez. Para sus autómatas es este Manifiesto par ala supervivencia.

Y Cinta hace recetas y un poema a cada útil de cocina y nos lee Retrato a vuelapluma de un hombre con bastón.


Javier Díaz Gil
13 de octubre de 2018

3. Rocío Díaz Gómez:

Bitácora del 10 de octubre de 2018
El sótano de la cafetería Santander, todos los miércoles, es un novio que nos espera nervioso, deseando escucharnos bajando las escaleras. Le gustan nuestros pasos vacilantes, poniendo infinito cuidado en cada escalón, para no dejar caer las copas de vino y las infusiones de manzanilla, los cafés con leche y los tercios de cerveza donde mojaremos los labios de la literatura. Le gusta oírnos charlar, hablando del tiempo y nuestros achaques, mientras terminamos en nuestras sillas de siempre sin darnos cuenta de que él las retira para que nos sentemos. Somos lo que lleva esperando todo el día, toda la semana, y más de una vez y de dos, ha contemplado las mesas juntas con una sonrisa de anticipación, estirando sus añejos manteles, como si de las comisuras de sus labios se tratara, improvisando una sonrisa que a su aire decadente le sienta bien.
“Uven, una vez fui guapo, pero nunca a la vez” es la primera frase que esa tarde el sótano de la cafetería Santander atesora bajo sus baldosines desgastados. La dice Alberto a propósito de “Trilogía de Nueva York”. A él le gusta Alberto porque le pone sombreritos a las cervezas y cuenta relatos ingeniosos. También le gusta Rocío, porque sabe que es feliz entre sus paredes todos los miércoles y que buena parte de esa felicidad a él se le queda flotando y la puede respirar profundamente después durante horas. Ella, aunque sabe, siempre se la deja, aunque no traiga nada nuevo que leer, aunque esa tarde hable más que lea.
El sótano de la Santander sabe de poemas de animales sufrientes y se alegra cuando ve a María porque se los trae en rollitos de papel que va desenvolviendo mientras los desgrana con su voz, ayer cantante y siempre poeta. Y cuando le toca el turno a los últimos Juanes, El sótano de la Santander mueve las sillas, como quien taconea, despacio para que nadie se entere, disimuladamente. El sótano sabe que muchas veces cantan mientras leen, sabe que traen alegría contagiosa y buenas historias unas veces en forma de relatos caribeños y otras en forma de verso melancólico, cómo en la última tarde.
Mariana cósmica, no escribe poemas, los llora y son de otoño rumano. León es un caballero de Albacete que nos anima a escribir para aprender a escribir. Un caballero de Albacete que escribe a la ciudad del Alba que le duele. Los Juanes de Colmenar no viajan juntos, aunque nunca faltan  a su cita con la literatura, con Rascamán, con su sótano. Juan Antonio mientras comienza a irse a Sudáfrica nos lee “Versos al paso” de un kilómetro 0 que nos lleva al cielo y de carteristas que nos cuentan su vida. Juan Manuel escribe en tres poemarios y nos prohíbe pasear entre hierbajos. Hay un Planeta de autómatas que no deja de crecer.
Javier trae noticias frescas de Granada, con sabor a literatura y mar. Javier trae buenas sensaciones y libros nuevos. Cinta trae recetas a instrumentos de cocina y sobre todo un poema, cuyos versos cobran vida y bailan con el caballero del bastón que los inspira.
El sótano de la cafetería Santander, todos los miércoles, es un novio que se prepara para despedirnos con su corazón decadente encogido de tristeza. Lleva tres horas con nosotros, cómplice y silencioso. Lleva tres horas escuchándonos de tú, quitándonos los apellidos, transportado con nuestras historias y conmovido por nuestros versos.
El sótano de la Santander lleva tres horas pensando si aguantará, si podrá aguantar otra vez vacío, otra semana, sin nuestras voces y nuestras risas. Y yo que sé de su anticipada melancolía, yo que sé de su ánimo arrugado mientras nos levantamos y comenzamos a despedirnos, siempre me quedo la última, esperando a que vuelva Javier del baño, con sus cosas en las manos por si acaso, porque no quiero que se quede solo con el Sótano de la Santander.
Javier remolonea distraído, Javier es un poeta que no sabe de corazones atormentados y sótanos que cobran vida. Pero yo no me fío de ese Sótano, de sus sillas y sus paredes, de sus mesas y sus carteles, ni siquiera del que nos prohíbe dejarle propina, porque ya nos echan terriblemente de menos cuando nos vamos. Y doy conversación a Javier animándole a que agilice el paso, y miro por el rabillo del ojo lo que dejamos detrás, porque yo sí sé.
Si sé y no puedo permitirlo.
El sótano de la Santander se ha acostumbrado tanto a nosotros, nos quiere tanto, que algún día intentará que no nos vayamos. Intentará, las Musas no lo quieran, secuestrarnos para siempre.
Rocío Díaz Gómez
14 de octubre de 2018

4. Alberto Ramos Díaz:

Bitácora
Yo creo que mi mayor problema es el hecho de ser joven y guapo. Es mi mayor problema porque nunca he sido joven y guapo. He sido guapo. Y he sido joven. Pero nunca las dos cosas a la vez, aunque nadie se habría dado cuenta. 
(Comienzo del monólogo de Arnold en Trilogía de Nueva York)

Poemas, prosas y silencios. Eso fue la tertulia del 10 de octubre. Poemas de María Juristo, Juan Calderón, Mariana, León, Javier, Juan Antonio y Juan Manuel. Prosas de Juan Raña y otra vez Juan Antonio, que hace doblete. Silencios de Rocío y Alberto.
Y todo lo que empezó a las seis, terminó a las nueve.

Alberto Ramos Díaz
14 de octubre de 2018


5. Juan Manuel Criado:

Bitácora 10 de octubre 2018

No sé cómo, encontrándonos en el Mar de Las Antillas, nuestra heroica vigía, Maria Juristo, divisó a los célebres corsarios Juan Bautista y Juan Calderón, que se batían contra las olas y las centelladas de dos viejos tiburones hambrientos. Ahí es nada, y cómo nadaban los condenados. ¡Por los forros de Satán!, que jamás vi mayor destreza en el manejo de las brazadas; dos paletas electrónicas parecían sus brazos, que tras ímprobos esfuerzos consiguieron llegar a nuestro buque.

Una vez a bordo, Calderón comenzó a musitar su poema “Eco de niño para voz de hombre”, composición muy lograda en la que se establece un hermoso diálogo entre el niño que era, y el hombre que es, por medio de un espejo.

Por su parte, Juan Bautista, a punto de desmayarse, balbuceaba los últimos párrafos del nuevo capítulo de su novela, acentuando entre sus labios el ritmo cubano. ¡Pero que muy bien, chamaco! Caramba con los escapados de los naufragios. Pero eso sí, los muy condenados, exigieron a los cocineros más patatas fritas. Faltaría más. ¡Encima que nos han dado la alegría de rescatarlos!. Nada, nada, ahí van otros dos platos. Será por patatas, mecachi en diez. ¿No es verdad, Juan Antonio? Vamos, que tú también te animas. Y mucho más, después de habernos leído las aventuras de un desdichado carterista que tras leves esfuerzos y arrojar por las alcantarillas pequeños restos de su poca conciencia, consiguió hacerse millonario, y suponemos que tendrá a buen recaudo en alguna isla filibustera su botín, para seguir con la tradición de varios patriotas hispanos. ¿O no? Pues claro que sí, Javi, y deja de anduliarte en el tornillo de tu pata de palo. ¿Dónde la perdiste? ¿En El Caribe?, ¿corriendo detrás de un cojo? Si que es mala suerte capi; mejor dicho, qué mala pata la tuya. Y ahora nos vienes con el cuento de que las escaramuzas con varias partidas de piratas te impidieron escribir el poema que tenías en mente. Serás ladino. Te mereces la destitución fulminante. Pero bueno, lo dejaremos para otra ocasión. ¿Y ese libro? ¿De Fernando Soriano? Adelante, adelante. Y dicho y hecho, nos leyó Javi un poema en el que el poeta juega con las palabras, consiguiendo un efecto musical muy sutil a juicio de Mariana. Ésta, por su parte, nos leyó un poema contundente y desgarrador; sin duda hecho desde el dolor, desde lo más hondo. Muy bien.

A continuación, León, tras salir, no sin dificultades, de la bodega desempolvando unos papeluchos, nos leyó un soneto dedicado a su padre. Impresionante. Después, el inicio del primer capítulo de su próxima novela. Ánimo, chaval, y que no te entretengan los próximos abordajes.

Tras un ligero alboroto, debido a que Alberto y Rocío se habían declarado en huelga y, por tanto, ”no vamos a leer ni una jota” -dijeron-, ya que estaban hartos de fregar la cubertería de la tripulación, “menuda tropa formáis”. “Ni una mano echáis” -nos increpaban-, al tiempo que lanzaban sus afiladas dagas contra los presentes, que hábilmente supimos esquivar, cosa natural en gentes acostumbradas a librar cientos de abordajes, sin apenas rasguños: algún que otro dedo, pérdida de una muñeca y cosas por el estilo que no tienen importancia para estos avezado marinos, acostumbrados a batirse con mil tempestades.

¡Ni Una mano echáis!- repitieron de nuevo, y Cinta, indignada, les hizo observar que con lo de la división internacional del trabajo cada cual hace lo que puede. Que ella, por su parte, está trabajando en un poemario sobre recetas, que nos vamos a chupar los dedos. Vamos, que eso es trabajo colaborativo, nos dijo. Y tras sugerir que un día de huelga es bastante nos leyó el poema “Retrato a vuela pluma de un hombre con bastón”. Muy original, y con la belleza que te caracteriza, Cinta. Lástima que no haya recogido las innumerables metáforas e imágenes con las que alumbrasteis esta tarde, y lástima que haya llegado con retraso para escuchar la lectura de algunos poemas; pero perdí un tiempo precioso al tratar de desembarazarme de los molestos tiburones, que persiguieron a los dos juanes.

Ánimo e icemos velas nuevamente. ¡A la mar, al mar, marineros!


Juan Manuel Criado
14 de octubre de 2018

miércoles, 10 de octubre de 2018

3ª Jornada/XII año: Miércoles, 3 de octubre de 2018

Los famosos cruasancitos de Saúl...


Bitácora collage del 3 de octubre de 2018


1. Amelia Peco:


BITÁCORA DEL DÍA 3 DE OCTUBRE DE 2018

Comenzamos en esta tarde de otoño, una parte, de esta tropa cultural “Rascamán”. Celebrando el cumpleaños de Rocío con unos cruasanes rellenos de crema. 

Juan Manuel lee un poema: Invasión. “Un mundo con vocación de escombros”, dice unos de los versos de este poema de corte naturalista.
Lasticidad es el segundo poema: habla de las moscas para referirse al asco que a veces puede sentirse por uno mismo. Parece que son poemas que integrará en su libro “Autómatas”.

Rocío lee un relato en tono casi de humor para hablar de la soledad, una soledad que no es tanta ya que el personaje trata a las enfermedades como si fueran su propia familia. Poli, es un pólipo, Juan, es un juanete…). Así va jugando de forma ingeniosa con una relación de enfermedades que forman parte de ella y parece que así no está tan sola. 

Alberto:  relato, “Cinco actores disfrazados”.  Es un microrrelato donde los personajes de la película, "Casablanca" están buscando volver a meterse en la película a través de un viaje en tren. 

Juan Calderón: relato, “Mariloli y el chihuahua”.  Todo el relato transcurre en clave de humor. Un hombre tímido, dominado por su madre, se mueve en la contradicción de casarse o no. Tiene novia, la lleva a su casa y su perro chihuahua se siente atraído por ella.

–Juan Raña...

Amelia Peco
3 de octubre de 2018

2. Juan Calderón: 

Hola, soy La Musa y quiero contaros que el día 3 de octubre me pasé por la Tertulia Rascaman y pude comprobar la buena salud de la que goza, ¡nada menos que quince asistentes!, no está nada mal, la verdad, y además estaban de celebración cumpleañera de Rocío. ¡Qué bendición los croisant de Saúl que llevó para invitarnos! ¡Estaban ricos, ricos! Pero estoy preocupada, las cosas como son. Me temo que he dejado de ser necesaria en esa reunión. Están todos inspiradísimos y como siga la cosa así lo voy a tener muy complicado. Los poetas estuvieron magníficos; Juan Manuel nos mostró su miedo a ser atrapado por la araña gigante, Jocelyn nos sumergió y nos hizo rozar la piel del niño ahogado, ¡y qué forma la suya de declamar, qué maravilla!, Aureliano nos hizo ver con ojos admirativos los mascarones de proa, lástima que ensuciara un poco su intervención con un artículo poco respetuoso con los creyentes. Yo creo que cagarse en la madre de cualquiera es de mal gusto, pero hay que ser tolerante con todas las opiniones, y yo lo soy. Ana nos deleitó con el poema “Berro” (“Grito”) en gallego y castellano (como casi siempre), muy celebrado por todos los compañeros. En cuanto a los narradores tengo que decir que no defraudaron a la concurrencia, cada uno en su estilo. Rocío desdramatizó, de forma entrañable, las enfermedades que acarrea la vejez. Alberto subió al tren a un grupo de conocidos actores por el mero placer de volver a ver la película “Casablanca”. Juan defendió la soltería a capa y espada con su “Mari Loli y el chihuahua”. Y no podían faltar las artes amatorias de Pituquina, Fonsito y Ricky, esta vez muy subidas de tono, por obra y gracia de Juan Bautista.. Amelia nos deleitó con la lectura de dos días en el diario de “La anti loba”, una prosa poética exquisita. Juan Antonio tomó prestados algunos personajes de “Casa de muñecas” para poner en pie, muy buen pie por cierto, su relato “Hoguera de amor”. María Jesús nos habló de botas bostonianas como salvadoras del holocausto, y de aviones que nunca aterrizaron porque la Tierra estaba arrasada; ambos escritos con altura literaria. Javier nos habló de la presentación en Granada de “Regresar a Chile”, su celebrado último poemario. Cinta nos deleitó con algunos fragmentos del libro “El mapa de las prendas que amé”, de Elvira Seminada. Mariana y León tenían tantas cosas que decir, que prefirieron no decir ninguna. En fin, lo dicho, que me veo de patitas en el paro. 

Juan Calderón
4 de octubre de 2018

3. Juan Bautista Raña: 

Este miércoles se celebró una nueva edición de la fiesta del ingenio de nuestra querida tertulia. Todos, a voluntad propia, nos hemos embriagado de los más cautivadores elixires de poesía y relatos servidos por cada uno de los rascamanes. Algunos, como la ginebra, nos dejaron un sabor amargo al recordarnos la crueldad y la injusticia; María Jesús con su 1995 Bodas de Oro nos llevó a una época indigna del ser humano. AnaGonz dejó claro que la vergüenza sigue presente a través de la violencia de género. Amelia, nos introdujo en el mundo del matricidio y la locura con el diario de la Antiloba. Rocío nos presentó los nuevos Vecinos no deseados de una mujer valiente y luchadora. Juan Manuel, como un buen whisky, dio un latigazo en la boca al llevarnos a la senda del compromiso social con su Invasión y Plasticidad. Ya golpeados y deseosos de una copa más amable, Alberto nos sirvió un magnifico vino español con esos Cinco Actores Disfrazados que querían regresar al inigualable embrujo de Casablanca. Las bebidas dulces, siempre agradecidas, nos las sirvieron Jocelyn con su maravilloso Hallazgo, Aure con sus Mascarones de Proa y Juan Antonio con una Historia de Amor basada en la ternura de la más famosa casa de muñecas. El digestivo corrió a cuenta de Cinta con la lectura de un libro italiano con un ingenioso título: El mapa de las prendas que amé. Ya casi borrachos y desinhibidos, Juan B. nos sirvió un coñac fuerte, Ricky y sus marqueses subieron el tono de la reunión hasta casi volverlo impúdico. La última copa, esa que siempre confesamos que nos sobra, que no dejamos de tomarla y nos hace reír a raudales, la sirvió Juan C. con su Mari Loli y el chihuahua. Como podrán intuir, la borrachera fue de escándalo, menos mal que Mariana, Javier y León pusieron la cordura al no servir ninguna copa más. Ahh, casi lo olvido, no piensen que sólo bebimos, una fiesta para ser redonda debe tener buena comida. De eso se encargó Saúl, ese desconocido artesano del dulce que gracias a Rocío ha llegado a nuestras vidas.

Juan Bautista Raña
5 de octubre de 2018

4. Rocío Díaz Gómez:


Bitácora del 3 de octubre de 2018


Tía, si te cuento dónde estuve el miércoles, flipas. Le debía un favor a mi gemela, y no te vas a creer cómo se lo cobró ¿sabes? Me mandó a un garito en un sótano donde va todas las semanas. ¡¿Qué dices?! Que no es de esos, es uno de unos colgaos de los libros. Hombre, que existen. Y encima escriben tía, una grima… Y me ves ahí haciendo de mi hermana, que será calcá a mí por fuera, pero por dentro es la tía más moña que te puedes echar a la cara “¡¿Pero cómo me haces esto?!” Bien de veces que se lo dije, pero que no se apiadaba, es moña pero no le debas un favor, ¿sabes? Que bien que se aprovecha. Que no podía ir y que fuera yo. Mi hermana está pá llá. “¡¿Y dónde está el problema?! ¡Pues no vas, si vas todos los miércoles! Por uno que no vayas…” Le decía yo. Pero ná, una brasa, que tuve que ir.
 Y voy y lo primero un poema sobre las moscas. “¡¿Lo puedes repetir?!” ¡Se decían unos a otros! Unos colgaos que se chutaban renglones en bucle tía. ¡En bucle! Por si no era bastante con una vez. Después una historia de un niño que se ahogaba, pero había uno que no entendía lo del niño ahogado, y los demás decían ¡Qué más da! Vamos que ahí cada uno tenía un ahogado y no importaba quién... Una movida chunga, chunga. Luego que si una historia de Casablanca, de unos actores disfrazaos, un flipe… Y me ves ahí leyendo lo que escribió mi hermana, que esto no se lo perdono.. Que hacía que no leía… y ¡¡atiné!! No me lo creía ni yo. Y luego unas historias, que bueno por lo menos eran así con las líneas todas seguidas, que no me perdía yo tanto siguiendo el hilo. Que si la historia de un chihuahua que se llamaba Miura, que si un trío, buah tía porno, porno… Lo más fetén de la tarde. Por lo menos lo entendía. Real, real, que a punto estuve de aplaudir porque me había coscado de todo. Pues tía, luego ahí todos rallados que si no dejaba nada a la imaginación, que si no se qué… ¡Para uno que yo había seguido de pe a pa! Porque después que si una novela de una antiloba, que si una hoguera de amor… Y ahí todos flipando con esas movidas raras de sus delirios. Que a mí no me jodas, qué necesidad tiene esa peña de esas movidas en la almendra… Si la vida es transparente. Luego otra trajo un libro que hablaba de un armario de una escritora italiana, como si no tuviéramos bastante con los nuestros, pensé yo. Que yo creía que no teníamos tanta peña que escribiera, pero ahora que he visto a estos anónimos, a saber, lo mismo en cada sótano hay una peña que se chuta letras en vena como éstos. Yo es que ya no sé qué pensar… Que no eran ni uno ni dos, que eran ¡15! ¡15 colgaos, bueno, tíos y tías claro, ahí rallados con los papeles! ¡Pero qué no eran de esos! ¿Tú no escuchas? Papeles de libros, tía, de libros. Y dale que te pego con las líneas cortitas esas, versos las llamaban… Y que si unos mascarones de proa, que si unos gritos en gallego…. ¡Lo que oyes! Si no era bastante en castellano ¡también en gallego! Menos mal que la última nos leyó unas historias rápidas que le habían colgado en interné. Sí, sí, rápidas, cortas, que quieras que no, menos rato de estar atenta, que yo no estaba acostumbrada tía, que desde que era una cani ni había leído yo tanto, ni había escuchado nada así de rato y así de sesudo. Entre tú y yo, a lo largo de la tarde me perdí varias veces mientras escuchaba. Pero bueno como había líneas cortas de esas que las repetían más veces, pues al final algo pillaba…
No me lo creía cuando me vi en la calle. ¡Salvada! pensé. Pero  estaba yo ya confiada de que le había devuelto el favor a mi hermana, que es la tía más brasa que te puedes encontrar si le debes algo, y ahora va y me dice que no se qué de una bitácora… “¿Una qué?” Le he dicho yo “¡Tú flipas!” Que cómo la iba a hacer ella, si no estuvo. “Pues ¡haciéndola! haber ido tía, haber ido, que bien de veces te lo dije, yo bastante hice muriéndome allí ¡3 horas!” ¡Y se empieza a reír! ¿Tú sabes lo que es eso? ¡3 horas de mi vida ahí sentada escuchando a quince tíos que parecen que están haciendo un vis a vis con las letras, primero serios y “concentraos”, y luego alegres que se ponen, que eso es para verlo, tía, te lo juro, para verlo, muy raro.  Y qué si no había tomado notas.  “¿Yo? ¿Notas?” Mi hermana flipa. Que no pienso escribir una bita de esas, o como coño se llame. Y la tía no hace más que rallarme con eso. Que no, que no apunté nada, ya le he gritado hoy, “¡Que me dejes en paz!”. Tía, pues sigue. Que no me presta ni un duro más, mientras no le de a la almendra con la bita esa, será la tía… Así que cómo no ponga que por lo menos papeamos unos cruasanes bien canis que estaban para chuparse los dedos... Así pasó. Que me iba yo a dar un homenaje después en el parque a costa de mi hermana que los había pagado, y ni uno me dejaron. Pues eso voy a poner en la bita esa, y si no que la hubiera hecho ella. Si no me acuerdo ni de cómo se llamaban… ¿Cómo era esa palabra con la que se llamaban todos juntos? Algo de “R”, o de rascar… Nada, ni idea. Pues hablo de los bollos y punto.
Rocío Díaz Gómez

8 de octubre de 2018

5. Alberto Ramos Díaz:

La moscas de Juan Manuel revolotean sobre los vecinos de Rocío, mientras unos actores disfrazados hacen parada en la Casablanca de Alberto, en el chihuahua del Calderón y en la Pituquina del Raña. Josellyn inquieta la tarde con el lenguaje inquieto de los peces y Amelia defiende su antiloba, antes de llegar a la hoguera del amor de Juan, Antonio y a los vestidos acogedores de Cinta. Mariana y León callan. Me gusta oírlos, pero callan. Aureliano trae dos poemas y un artículo, aunque el artículo prefiero no mencionarlo. AnaGonz lee en gallego una violencia de género que es violencia en cualquier lengua que se hable y la Briones cierre tertulia tan bien como acostumbra.

Alberto Ramos Díaz
8 de octubre de 2018

6. Juan Antonio Arroyo:

Auditorio:    ÓRGANO Y TROMPETAS  CON  RASCAMÁN

En esta tarde las letras reciben un homenaje de las notas musicales… Hay en toda la sesión, un fondo suave y barroco y a su vez enérgico de las composiciones de Bach.
Juan Manuel  habla de las riquezas quemadas por don Juan Manuel..: las mariposas son golpeadas por los edificios.
Rocío se hermana con los vecinos: los hombres no saben estar solos…  Mientras en la música de fondo dialogan el órgano con las trompetas.
Alberto se cuela entre las notas con cinco actores disfrazados…, entre los sonidos parecen confundirse la pieza de Sam en Casablanca con el mundo barroco.
Juan Calderón, musicalmente acompañado, nos refiere la habilidad perruna para evitarse la vida con otra hembra, que no sea la madre…
Juan Bautista demuestra el calor protuberante que tiene el muchacho ante un marqués que es un auténtico pianista de las pieles.
Joselyn hace poesía de una sima del océano, donde un hombre jamás podría violar a la mujer. Música bachiana de fondo.
Javier en esta tarde no lee, hace una lectura de la música del ambiente, pues se va Granada, con su Chile en el corazón.
Amelia narra dos días de “La antiloba”, esa novela en ciernes, que describe el juego entre amor y asesinato...Un viaje al río de la niñez.
El fondo del concierto acompaña con gritos de metal y de armonías.
Juan Antonio dentro de esas notas, viaja a la casa de muñecas de Mandsfield, que pasó del odio al amor  gracias al arte de vivir.
Cinta nos habla de “El mapa de las prendas que amé”, entre otras cosas el mundo está lleno de cojines…
Mariana tampoco lee hoy ni León, están felices con estar y escuchar.
Aure nos habla de los mascarones de proa, senos anhelantes que calmen el mar y de una columna de raíces no divinas. Las ballenas son el blanco del dolor.
Ana nos lee un poema en galego y en castellano, es “1995”, bodas de oro….
BOTAS bostonianas…,la MEMORIA..( Violín: mayo 1945). María Jesús lo deja claro: “aquellos aviones nunca aterrizan, habían arrasado la tierra”.
Bach tan secular, podemos recordarte en tus frases de diálogos  contra la barbarie de tres siglos que te siguieron con tanta destrucción. Aún sobrevives en el misterio de la existencia.
El arte con la memoria, sí debe salvarnos, Juan Sebastián.

Juan Antonio Arroyo
9 de octubre de 2018