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jueves, 11 de junio de 2026

34ª Jornada/XIX año: Miércoles, 10 de junio de 2026

 

EL DÍA DE LOS MUERTOS BAJO EL VOLCÁN

 
Nos vamos a Cuernavaca, México, y nos metemos de lleno en el día de los muertos. De la mano de Bajo el Volcán que es tan buena que acabas mareado como si te hubieras emborrachado tú. No es una fiesta triste es más bien la renovación de la vida por eso el esqueleto aparece comiendo y bebiendo, y follando no, porque está mal visto.

José Antonio inspirado porque le van a parar el corazón y volverlo a poner en marcha y eso siempre le recuerda a uno lo poco que somos. Escribe de la visita del Papá, con humor negro como impone la fiesta.

Aplauden los próceres. A todos en sus bolsillos se les está dando la chapa.

Javier habla de niños sin educación, de su libro 2030 y lee un poema que acaba en pobreza, es el que menos se mete en el asunto mortuorio.

Los niños de El Salvador no volverán. Había que dejar de aprender para ayudar en casa (también en Orcasitas en 1973). Los pupitres se abandonan por el campo.

Omega que está muy liada con la música no ha tenido tiempo de hacer alguna bitácora que tiene entre los deberes, no obstante, nos cuenta su premura y creo que no lee nada. Se hace un Omega redondo. No sabemos si le turban los muertos.

El que mucho abarca poco aprieta.

No me da la vida es una frase aplaudida por todos, pero ninguno queremos ir donde la pérdida ya no duele.

Aparece Isabel recordando su pareja perdida.

¿Hacia dónde se dirige el señor bien plantado en la foto?

Hace hablar a un limonero y a un laurel. El laurel dice: Sé lo importante que eres.

Paloma se inventa unas hijas gemelas para poder hablar del duelo candente de sus padres. ¡No le gusta nada ser huérfana!

Cumplidos los setenta y arrastrando estos nervios voy a la deriva. No, no respira, así: cuatro segundos de aspiración, y seis para exhalar. ¿Cómo voy a respirar si mi amígdala, aliada con el pensamiento arborescente, galopan tratando de recorrer todas las montañas?

Alberto
En Manila los japoneses tienen una quinta columna. La novela de 500 páginas es de la guerra mundial. Con la palabra guerra los muertos menudean y bailan una danza macabra. En retaguardia los niños, las mujeres, los viejos y los enfermos sufren.

Da mucha pena Celia destilando su dolor por la ausencia de nuestro querido Aure. Cada palabra le cuesta un berrinche. Si estuviéramos en los años sesenta Celia llevaría luto, o alivio de luto. Todos recordamos su cascada y hermosa voz. Einstein creía que al morir nos reintegramos a una conciencia universal, de donde emana la poesía y el arte. Al escribir sincronizamos con ella. Quiero pensar que el Venerable está destilando poesías cortas que hablan de la muerte. Gran persona, enorme.

Anagonz se inspira en el sabor agridulce que le ha dejado la visita del Papá. Demasiado marketing y poca muerte. La foto de la ventana que se abre a la cúpula del Doumo de Florencia. Fé en barro

Que las cúpulas brillen con el dios Sol. Habitaba en la tierra que no pregunta nada.

No hay muerte, hay incomodidad. ¿Nadie se acuerda de Gaza? Los campamentos serán un infierno y un semillero de pandemias.

David nos sorprende con un recitado de Hamlet -lo pongo en inglés coloquial:

POLONIUS:
Alright Laertes, since you're leaving, burn these into your head:

Don't blab everything you're thinking, and don't act on every stupid idea that pops up.
Be friendly with people, but don't be a try-hard or act common.
The friends you've actually tested and know have your back? Lock them in with steel chains.
But don't waste your time on every random new guy who wants to hang out for five minutes.
Stay out of fights if you can. But if you do get dragged into one, make sure the other guy regrets it.
Listen to everyone, but don't give your opinion to just anyone. Hear all advice but make your own calls.
Spend on good clothes if you can afford it but keep it classy. Rich, not flashy.
People judge you by what you wear, so don't dress like a mess.
Don't borrow money, and don't lend it. You'll lose both the cash and the friend.
And the big one, above all else: be real with yourself.
If you're real with yourself, you'll be real with everyone else. It's that simple.
Take care.
My blessing goes with you.

 

Rocío. No está para pérdidas, el verano espera con sus brazos y abanicos en países tan lejanos que son leyenda. Una H traviesa.





Paloma Sánchez
11 de junio de 2026








lunes, 8 de junio de 2026

33ª Jornada/XIX año: Miércoles, 03 de junio de 2026

 

CUATRO GATOS  EN CIUDADES FLOTANTES


Una tarde peculiar entre túneles, visitas papales y ciudades flotantes. Empezó con casas cuyas llaves no pertenecían a ninguna de sus puertas. Edificios en forma de pagoda de la generación Bauhaus y derrumbada por autoridades y empresarios sin visión, Cuatro gatos en pantallas, Javier, de okupa en una casa en Rivas, Celia en otra con su gato blanquinegro, Carmen desde el calor de las muros de piedra de Plasencia y Pilar observando cada detalle del mundo desde su pueblo. Más tarde, Juan Pulgar instalado en su habitación habitada.


Una fotografía de sillas llevadas por los feligreses a una iglesia para escuchar la misa. Cada una distinta, cada una con su propia historia, al igual que cada cuerpo, cada silla de madera, cada cuerpo de carne, alma  y espíritu. Género y color de la piel son sólo un accidente, sin embargo cuánto revuelto levantan. Solo importan tus manos junto a las mías, lee Javier. El cuerpo, poema fotobordado 2030.  Lo de bordado, literal y metafórico.


Celia, refleja cierta tristeza, La vejez de algunos y la juventud de otros traspasan su alma sensible. Lo bueno es que tiene un poemario llamado La fábrica de luz. Sí de luz, esa que tiene ella en la cabeza y en el corazón. Nos dice que es el nombre de un museo de una pequeña ciudad leonesa cerca del pueblo  de  Juan Carlos Mestre. Museo de mineros y también de ciencia y energía. La satisfacción como la luz se extingue. Tu cuerpo sagradamente humano. 2020 un verano muy especial. Un verano de señales, Nos espera el tiempo de un sinvivir en penumbra, por las señales de las magnitudes fundamentales que son siete: la masa, el tiempo, la temperatura, la longitud, la intensidad de corriente eléctrica, la cantidad de substancia y la intensidad lumínica que se mide en candelas. Esta última amerita un poema, apunta Javier. Celia ha escrito uno para cada magnitud dedicados a su hija Adriana. Por escuchar el de la masa no tomé notas, pero puedo decirles que me encantó.


Y de la fábrica de luz, nos vamos al despertar de Laureano, a su higuera que también despierta  y muestra yemas verdes en sus ramas de apariencia seca, yemas que habrán de convertirse en manos ásperas; a una paloma gris que picotea con obsesión su pecho. A Laureano recuerda esos pinchazos que también él siente en el pecho cada vez que piensa en su único hermano. Es Pilar la que nos cuenta esta historia de hermanos divididos por el azar de una herencia mal llevada, envidias, celos y palabras no dichas. San Pancracio quiso favorecer a Laureano para trabajar el huerto, cortar perejil y sembrar tomates, El hermano no quedó satisfecho con tal destino, su mujer tampoco, a pesar no importarle la casa, Ella, como Scarlett O'Hara,  no pretendía lavar platos ni sembrar un comino, venderla, quizás sí. 

San Pancracio tiene sus modos para que no le falte perejil en su ofrenda. La sobrina, en cambio, resiente la pérdida de un espacio común llamado, mi tierra, mi familia. Pero la parcela no ha sido abonada  con cariño en el corazón de Laureano.


Si las ciudades flotan, por qué no los continentes y ahora estamos en América, México, San Luis Potosí, donde Benito Barreda, líder revolucionario, ha aprendido a ver con ojos del lobo y lo cuenta a sus compañeros de causa después de una larga ausencia. Ver con ojos de lobo no es una metáfora es una práctica chamánica donde los espíritus de tus ancestros se manifiestan a través de un nagual o animal protector, dice Carmenpadín. Acogido por los indios wixáricas, Benito ha tenido que pasar las pruebas que muestran que posee el don de ver más allá de lo que nuestros sentidos parecen indicar. Lo primero, ha sido peregrinar a los lugares sagrados y cazar un ciervo que lo guíe en su camino de warakame o chamán. ¿Y el lobo?¿Y la revolución?


Tomemos el metro Paseo de la Castellana/ Manhattan. Así es, las ciudades flotan y Madrid ha volado hasta Nueva York. Podría ser una idea fantástica para el fin de semana, pero no. El mundo es un caos, producto de la guerra nuclear. Los sobrevivientes luchan encarnizadamente en ciudades reducidas a la nada. Violencia mortal, drogas, locura, no hay clemencia posible. Nuestro protagonista sólo tiene una posibilidad: correr a una librería abandonada (supongo), coger la mayor cantidad de libros para después venderlos en dólares en los pasillos de ese metro madrileño en Manhattan. Los túneles revelan un universo encarnizado, demente,  el instinto de sobrevivencia nos transforma en depredadores. Al menos, así nos lo describe Juan Pulgar.


Volvemos por algún túnel que conecta Manhattan con  Granada, Granada/ Madrid donde el joven Federico Garcia Lorca escribe a sus padres desde la Residencia de Estudiantes. Marzo de 1921 y les dice que está por publicar su primer Libro de poemas, que ha dejado la vieja escuela y se considera de la nueva, novísima, que algunos lo juzgan ya como una promesa de la poesía española, que escenificará a  Rabindranath Tagore y se reunirá con Juan Ramón Jiménez.

Vuestro Federico, firma confiado en tener una larga vida por delante…

No te olvides de escribir, le responde su madre, Vicenta Lorca.


Gracias, Javier por mostrarnos el libro: No te olvides de escribir, de Víctor Fernández que reúne el intercambio de correspondencia entre Lorca y su familia. Entrañable.


Rocío se asoma por otro túnel justo cuando estamos por concluir, ¡qué gusto! No trae algo para leer. ¡Ay, Rocío, no te olvides de escribir!




Carmen Padín

7 de junio de 2026