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miércoles, 29 de noviembre de 2017

4ª Jornada/XI año: Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cazapalabras


- Primera parte: "Cazando palabras"

Yo no buscaba otra cosa que palabras, herederas de esas ancestrales, parábola del primer bramido lanzado al aire de humana laringe, unos ojos desnudos sin mediación de pantalla y ya de paso, un verso que me faltaba. Y ayer tarde, como tantas, Rascaman fue también pródigo conmigo. Comparecieron al encuentro Javier, Rocío, Mariana Feride, José León, Paco Fenoy, Cinta Rosa Guil, Carlos Tejado, Juan Antonio Arroyo, Isa Morión, Juan Calderón, Maria Jesús Briones, Ana González, Vicente González y yo misma, menos un verso.

La ronda de lecturas se inició con el relato de Carlos Tejado que nos mostró su Geranio cervecero, relato surgido al hilo de una experiencia laboral. En su oficina se gestó una especie vegetal alegre, bailonga e impenitente consumidora de cerveza. Sin embargo, su desenlace fue trágico. El auditorio se alborotó y nos animamos a sugerirle a Carlos que incorporase otro personaje, que muy bien podría ser otra planta, con tendencias adictivas, a ser posible. Y cómo nos divirtió la fantasía de esa doble degradación moral-vegetal. Carlos se llevó tarea para casa. El relato es del que se lo trabaja, me digo.

Seguidamente, Paco Fenoy leyó un drama de ambientación rural que se salda con dos muertos y unos guantes. Y ya van tres. Su concisión desató la polémica: hay quien muestra su escepticismo ante un triángulo escaleno apenas esbozado. Fenoy se reafirma, pero finalmente acepta y se lleva también para casa la tarea de incrementar la resolución de su fotografía sureña.

Cinta Rosa Guil tomó entonces la palabra para presentarnos un gran viaje-poemario que tiene mucho de autobiográfico. Nos leyó dos poemas: Doñana y Odiel. Son maravillosas descripciones de paisajes de su tierra onubense. Nos gustaron mucho las imágenes que emplea, como la de la mujer dormida. Le invitamos a que dé un paso más y se introduzca en esos escenarios. Recordamos aquí a Fernando Villalón, poeta de las marismas del Guadalquivir.

Fue entonces el turno de Mariana Feride, que nos leyó unos poemas en los que yo intuyo una tradición indigenista. Diría que la figura materna y la naturaleza son los ejes centrales de estos poemas. Me transportan a la tradición de las narraciones orales de los pueblos aborígenes y es entonces, como azarosamente encontré ese verso que me faltaba, escurridizo y lábil. Me apresuré a intercalarlo entre dos hojas de mi cuaderno y de un salto, abruptamente, me despido ya, con mi captura tibia aún bajo el brazo. No lo sabéis, claro, pero hay una ley que dice que en noviembre y en diciembre está permitido cazar. Y no la he escrito yo.

Celia Cañadas
23 de noviembre de 2017








- Segunda parte: "Naturaleza: el poeta en el paisaje"

La caza está permitida y el robo sin violencia, si me apuras. Por eso le hemos robado una frase a Mariana que nos hemos llevado a casa: "Yo siempre aprendo del silencio".


Mientras se marcha Celia, en el aire quedan flotando los títulos de los poemas que ha leído Mariana: Cuándo, Torpe y Sueña, madre mía.



El miércoles pasado hablamos en la Tertulia del poeta Antonio Cabrera, que sufrió una caída y ahora está tetrapléjico ingresado en el Hospital de Toledo. Nos emocionó la entrevista que salió en el diario El Mundo y que dejo en este enlace. 



De su último libro, Corteza de abedul, leo tres poemas. Sirven para mostrar la fuerza poética de Cabrera y para ejemplificar también cómo el poeta es parte del paisaje y siente en el poema.

Vaya nuestro homenaje a él y nuestra admiración desde Rascamán.


Rocío ha ganado un premio de relato, "Cuarto y mitad" que convocó la Biblioteca "Mario Vargas Llosa" de Madrid. El relato ganador se titula Calderilla en mi monedero y lo podéis leer entero en su blog. Pinchad aquí. "Cuando usted me habla me mira a los ojos...". Se lo entregaron el pasado viernes 17 de noviembre.



León no trae nada y Juan Antonio se marcha pues hoy en el Círculo hay lectura de otoño.



Isa Morión trae (se lo pidió Fenoy que lo hiciera hasta fin de año) un poema de Miguel Hernández: "cortito", nos dice. Nos habla, primero, de Rosalía de Castro que está releyendo. Recita un poema que muestra su mala experiencia en tierras castellanas. Castellanos de Castilla, del libro Cantares gallegos.



... la mala ley que te tengo



... castellanos que aborrezco



Y de Miguel Hernández, un hermoso poema que musicó Serrat, del libro Romancero de ausencias: Menos tu vientre.



Menos tu vientre, todo es mentira...



Cierra Isabel su intervención leyéndonos su poema: Volver a ti.



Es nuestro reciente rascamán, Juan Calderón, quien interviene ahora. Avisa: "traigo un poema erótico", Fotógrafo.



Me muestras una pierna y el escorzo de un pie...



... nalgas voraces...



Nos gusta el tono y la acertada sucesión de imágenes del poema. Cambia de tema para leernos un poema comprometido: Niños sin zapatos.



Anuncia Isa Morión que le han propuesto organizar una lectura en los Veterinarios para el primer o segundo jueves de marzo. Sería de 6 a 8 de la tarde. Me parece muy buena idea. Le digo que acepte la propuesta y que me lo confirme para organizarlo como la vez anterior, como una jam session, una muestra de los autores de la Tertulia.



Ana Gonz trae un poema en castellano que sigue enlazando con un tema del que ya hemos hablado: la Naturaleza, el paisaje. Se titula Arces.



Atravesó el túnel de arces, el último...



Vicente cita al poeta William Carlos Willliams, sobrino de Emily Dickinson, porque "a veces los poemas de tan sintéticos es complicado recoger su mensaje". Como, por ejemplo, en su poema La carretilla roja.


LA CARRETILLA ROJA (WILLIAM CARLOS WILLIAMS)
tantas cosas
dependen de
una carretilla
roja
lustrosa por el agua
de la lluvia
entre gallinas
blancas.

Poema impresionista, imagen pura.

María Jesús Briones trae un relato y medio, nos dice.
El medio es un relato breve:


... el cuchillo se tiñe de largo



El relato entero, es un cincuento, titulado Piélago.



Siempre María Jesús nos deja sorprendidoa con esos finales a veces escalofriantes.



Ya cerramos con Vicente. Trae un relato de Hemingway, El gato bajo la lluvia.

Le gusta este relato porque le recuerda a Carver. Dice que no le gustan mucho sus novelas pero sí sus cuentos.


Sólo dos americanos paraban en el hotel...



Hablando de hermenéutica, dice Vicente...

El gato simboliza las ansias de maternidad, concluye.

Y cerramos tertulia de caza y naturaleza.
Cada rascamán-cazador-recolector se lleva en su zurrón un buen puñado de palabras para alimentarse el resto de la semana, hasta el siguiente miércoles.

Javier Díaz Gil
27 de noviembre de 2017



miércoles, 22 de noviembre de 2017

3ª Jornada/XI año: Miércoles, 15 de noviembre de 2017

El poema, de Amelia Peco (Cartel del preestreno
en Guadalajara en diciembre de 2016)


Tertulia nos cuida y sabe cómo hacer para que la sigamos queriendo. Mantiene nuestro amor por ella vivo. Doce años junto a Tertulia podrían hacerse largos y monótonos pero es imposible que eso ocurra porque tiene la costumbre de no repetirse y de disfrazarse cada miércoles con un vestido distinto, de pintarse los labios de un rojo intenso y de no parar de sonreírnos hasta que nos marchamos a eso de las nueve de la noche.

Hoy se ha puesto un traje cinematográfico que le sienta de maravilla y ha apagado la luz de nuestro Salón del Santander para proyectarnos el corto que en 2016 dirigió nuestra compañera Amelia Peco.

Así, alrededor del halo de luz blanco que surge del proyector, nos hemos sentado Juan Antonio Arroyo, Aureliano Cañadas, Amelia Peco, Paco Fenoy, Javier Díaz Gil, Rocío Díaz, Carlos Tejado, Alma Pagés, David Lerma, Ana Gonz, Mª Jesús Briones e Iñaki Ferreras.

En palabras de Amelia Peco:

"Presentamos el corto cinematográfico EL POEMA.
Este corto esta basado en un poema que contiene mi segundo libro: "Para el amor y el fuego".

Expone una de las perversiones más crueles. Bajo la excusa de amar profundamente se maltrata impunemente a un ser humano, en este caso a una mujer."


Nos cuenta Amelia, que es su primer corto y que ha puesto mucha ilusión y trabajo pero que es consciente de que es mejorable, claro.

Ajustamos el sonido y volvemos a poner la parte del corto en la que la mujer protagonista recita el poema levantándose contra su maltratador.

Me mira de reojo Tertulia. Destacan sus blancos dientes y sus labios rojos en la oscuridad de la sala.

Se abre, después de dar la luz, un intenso y enriquecedor debate sobre el propio tema del corto: la violencia de género, pero también observamos la parte técnica y hablamos sobre la dirección, los actores, el final... Cada uno aporta una idea para mejorar, como nos decía Amelía al comienzo.

Tertulia con su dulce mano me ayuda a recoger el proyector y el ordenador y mientras, nos colocamos de nuevo en nuestros sitios habituales. Tertulia huele hoy a celuloide y a ambientador de cine de barrio. Hay algo de infancia en este aroma, entonces el olor de las palomitas aún no había llegado a las salas de los cines.

Amelia se tiene que marchar, al día siguiente viaja a Bolivia. También se va Iñaki, tiene una clase ineludible.

Tras el corto, retomamos nuestra habitual reunión con la sensación de que Rascamán es cada miércoles una sorpresa.

Antes de iniciar las lecturas, Tertulia me sopla al oído: "los guantes" y sé que tiene ganas de ver en pie la exposición que propuso Aureliano: "Recoger el guante", se llamará.

Buscad citas, de poemas, de relatos, en los que se hable de guantes para aportarlo a la exposición, les digo. Iremos haciendo tareas de una en una.

Turno de lectura.

Cuando empezamos a leer, Tertulia se queda en un rincón observándonos. Se ha cambiado de ropa y lleva un pañuelo sobre los hombros y ahora huele a tinta y a papel, a libro recién impreso. Pero sus labios siguen siendo rojos, tan rojos.

Juan Antonio lee su poema "Gloria en el aula". Fantasía de las abejas con Gloria Fuertes. Ha hecho algunas correcciones de la última lectura que hizo y ahora nos gusta mucho más. Esa imagen de Gloria Fuertes saliendo del aula seguida de sus abejas...

Al poema le sigue un relato, "Las flechas", que hace referencia al tiempo que estamos viviendo y a la declaración de independencia de Cataluña. "Nuestra gran marcha tribal" cita uno de los personajes que dialogan sobre el proceso.

Aureliano Cañadas sonríe porque Tertulia le guiña un ojo, pícara. Intuye quizá el poema que va a leer: "Mi ángel de la guarda se masturba". Nos enseña Aure el ángel que ilustra la portada de su último libro "Conjugación secreta"... "Escondió la cabeza debajo del ala", recita.
De su nuevo libro nos lee el poema "Ojos".

Paco Fenoy terminó de leernos su poemario la semana pasada y hoy nos ofrece un relato que ha corregido y que trata sobre guantes: "El guante enlunado". Un personaje misterioso encuentra un guante enlunado/enlutado, hay un muerto en el pueblo...

Alma se tiene que marchar, pero aprovecho para anunciar que ella y yo hemos colaborado en el programa de José María Herranz de radio "El rincón de las letras", que ha dedicado a Lorca y a su libro "Poeta en Nueva York". Podéis escucharnos el viernes 17 de noviembre en Libertad FM o el lunes 20 en Onda Verde (para los que no pudieron escucharnos, os dejo aquí el enlace al podcast... (nosotros salimos en la segunda media hora del programa).

Es mi turno. Tertulia se incorpora hacia delante en la silla y me mira. No quiere perderse el poema que voy a leer y en el que gloso el "Ciudad sin sueño (nocturno de Brooklyn bridge)" de Lorca. "Lorca tiene mirada de niño", dice el primer verso.

Rocío trae un relato un poco largo y nos lee sólo el principio: "Nueve eran los puntos cardinales de nuestra tierra"... Tertulia hace un mohín cerrando sus labios rojos, le apena perderse el resto del relato. Tendrá que esperar, tendremos que esperar todos al miércoles siguiente.
"Nosotros cazábamos faros"...

David no trae nada y Ana Gonz tiene un poema a medias que no va a leer hasta que lo tenga terminado.

Ya estamos cerrando el encuentro de hoy. Tertulia me mira con cara de felicidad, con ganas de que llegue pronto el siguiente miércoles, mientras escuchamos a María Jesús Briones leer su "cincuento": "Nada y todo". Una ejecución y una celebración en cincuenta palabras.

Nos despedimos hasta el próximo miércoles.

Los labios rojos de Tertulia, tan rojos, me lanzan un beso que vuela en el aire.
Cómo no seguir amándola la vida entera.



Javier Díaz Gil
21 de noviembre de 2017

martes, 21 de noviembre de 2017

2ª Jornada/XI año: Miércoles, 8 de noviembre de 2017

"Ciudadano Kane, de Alfredo Landa"


- El otro día, volví a Rascamán, después de un tiempo sin aparecer por la tertulia. ¡Me alegré de volver a ver a nuestros compis artistas.
- Hija, qué suerte. Yo estoy que no paro, entre peelings,liftings, nail fixings…
- Yo creo que te han hecho un buen brain washing…
- ¿Y eso, qué es…?
- ¡Déjalo..!
- ¡Ay, niña, cuéntame qué se coció por la tertu.

Fenoyanadas

- Pues, por la tertu, como tú dices, se coció mucha sopa y de calidad. ¿Te acuerdas de Fenoy?
- ¿Fenoy..? ¡Ay, sí, ese señor tan culto que lee tanto que se está quedando ciego y que escribe unos versos japoneses.
- Haikus, se llaman haikus.
- ¡Huy, suena a Kaiku, la leche vasca..!
- ¡No seas paleta..! Quiero decir, no seas más paleta de lo que ya eres…Pues, escucha, Fenoy abrió la tertulia hablando del duende de Lorca. Comentó al respecto que el duende está por encima de la intelectualidad. Citando al poeta y dramaturgo granaíno,  señaló que “El duende está en la última habitación de la sangre”. Y también recordó al experto Berger, quien decía que Lorca y Picasso fueron dos genios con duende. 
- ¡Menudo rollo! Yo sí que tengo duende, que no paro…¿Y qué más comentó el Fenoy?
- Pues leyó un soneto de su libro “Laberinto sin luna”, en particular, el subtitulado “Sol de invierno”. En concreto, el poema se titula “Con la madre tierra”.
- ¡Jo, cuántos títulos y subtítulos…! Al menos, sería bonito el poema.
- El poema se le antojó a José León muy gongorino. “Al personaje de este soneto no hay manera de domarlo.”, comentó el poeta León. Por su parte, Rocío…
- ¡Ay, Rocío, qué niña más escritora, cuántas tardes agradables me ha hecho pasar con esos relatos de sus historias particulares!
- Sí, a mí también. Me gusta cómo escribe, con esas frases largas, que parece que no tienen fin…Pues ella dijo al hilo de la lectura del poema fenoyano que le gustó el juego que establece con la Tierra. Por su parte, Javier, el boss, comentó que sonó muy bien. Luego, Javier leyó un poema de Cernuda, “A un poeta muerto”. Una cosa muy profunda y lírica. Para un poeta la muerte es vida, es la victoria, según él. Fenoy volvió a la carga para subrayar que el poeta se refiere a España.  

La gran poetisa rumana

- Luego, le tocó el turno a la poetisa Mariana…
- ¿Y ésa quién es...?
- Esa, cómo tú dices un tanto despectivamente porque eres una pija, es un relativamente nuevo miembro de la tertulia que escribe como los ángeles…
- …¿De Charlie..?
- ¡No, boba, ésas no escribían, ésas descubrían crímenes!
- Es verdad, nunca se les veía escribir ni leer: solo enseñaban los pechos y las nalgas…
- Pues, como decía, Mariana leyó el maravilloso poema “Ardiendo”, un texto melancólico y dramático. La poetisa nos aseguró que muestra todo su interior. Y Javier le replicó que todo poeta siempre habla de sí mismo. “Mariana mira al mundo desde más adentro que el resto”, dijo certeramente el boss para continuar con la siguiente frase lapidaria “Los poetas son peligrosos porque miran muy adentro..”
- ¡Qué interesante!
- Pues, sí…Para terminar, Mariana leyó otro poema “con palabras que no llevaba en los bolsillos”, dijo. El poema se llama “La voz” y está dedicado a un amigo suyo periodista de radio. “Se va la luz, hay un pitido. Apagan el pitido, devuelven la luz…”, dice el poema…
- ¡Ay, que me pitan los oídos…!
- ¿Pero qué dices…?
- Sí, es que hay un tráfico…
- ¿Dónde..?
- En la calle…
- Pero si estamos en mi casa…
- Pero yo tengo el oído muy fino…
- ¡Anda, calla, calla, que cada vez estás peor…! Y para terminar, la poetisa rumana leyó otro poema porque le encanta leer poemas, aparte de que lo hace con mucho sentimiento. Este último, dedicado al compañero José León, también amigo suyo.
- ¡Ay, escucha, el otro día, fui a ver “El Rey León”!
- ¿En serio..? ¿Y a que lo que más te gustaron fueron las jirafas..?
- ¡Anda, cómo lo sabes…!
- Después de leer el poema en su honor, León se emocionó y Mariana le atribuyó el mérito a él. Escucha este verso de dicho poema: “Ante los cielos, se quedan de rodillas las hojas…”. ¿No te pone los pelos de punta..?
- Pues, qué quieres que te diga, me deja igual que estaba.
- ¡Ay, pobritiña, no sé qué harás tú en Rascaman…
- Eso digo yo…¡Qué buenos son que me acogen en sus senos…! ¿Y José León llevó algo para leer..?
- No, simplemente, nos recomendó visitar la exposición del cartelista de Europa Central Mucha, en el Palacio de Gaviria.
- Quiero ir…
- ¡Pues, ve, mi niña, ve!

Juan Antonio

- Siguió Juan Antonio con su poema “Gloria en el aula”, escrito a raíz del IV Encuentro Artístico de Guadalajara, organizado por Amelia Peco.
- ¡Uy, la Peco, la ardillita que no para…!
- Esa misma.
- ¡Qué rica y creativa es…?
- Efectivamente, rica y creativa en arte… Este poema está dedicado a Gloria Fuertes y al mundo de las abejas, los dos temas alrededor de los cuales circuló dicho encuentro, que, por cierto, estuvo muy interesante. El poema tiene estilo de la Fuertes. Todos los compañeros opinaron que sus endecasílabos son preciosos. En particular, a Rocío le gustó lo relativo a que las abejas zumban y Javier le sugirió que cerrara el poema con …”y con Gloria se marchan”.
- Esto último no lo entiendo…
- ¡Pero, alma de Dios, cómo lo vas a entender si no lo escuchaste!
- ¡Ay, pues, léemelo!
- ¡Pero cómo te lo voy a leer, si no lo tengo aquí! Pídeselo a Juan Antonio.
- ¡Jo, me da un poco de pereza! Pídeselo tú….
- ¡Anda, déjame en paz, que me hartas! ¿Quieres que continúe relatándote la tertulia o no porque me parece que pasas de todo..?
- ¡Ay, que no!, que no paso de todo, lo que ocurre es que –entre tú y yo- me aprietan un poco las bragas…
- Pues, chica, quítatelas…
- ¡Vale! Espérame, que voy al toilet…Ahora, vuelvo…

El turno de Rocío

- Te sigo contando…Rocío leyó un relato relacionado con su reciente viaje a Camboya, titulado “Los niños de Camboya”, que cuenta las penurias que pasan los chiquillos de aquel país. Es una crónica viajera muy ilustrativa, que gustó a todos. Los templos de Angkor, el regateo a los turistas, la pobreza infantil…todos estos temas, en un relato emocionante. “Se asemeja a los libros de Javier Reverte”, comentó Javier, después de escucharlo. El relato comienza en un tono idílico y rápidamente, da paso al drama de la miseria de aquel país. A Isabel Morión le gustó el final: “Los finales de Roció son impactantes”, comentó al respecto.

La tecnología de Javier Díaz

- Yo he estado en Camboya, ¿sabes..?
- ¿Qué me dices…? Nunca me lo habías contado…
- Sí, en el restaurante del Barrio de Salamanca. Se come divinamente…

Poema lírico-anti-tecnológico

- Bueno…continúo con las intervenciones. A continuación, Javier Díaz Gil nos leyó un poema con contenido tecnológico, “Desconfiad de mí”. Es una crítica al mal uso de las nuevas tecnologías. Gustó, sobre todo, por su final de amanecer. El protagonista no tiene móvil y lee libros impresos. También habla de la soledad. José León comentó que la separación entre poesía y prosa es ilusoria y nos recomendó el relato “La llegada del buque fantasma”, de García Márquez porque es un texto con mucho lirismo, según él.
- ¿Qué significa lirismo..?
- Lirismo viene de lirios, es decir, que es un texto con mucha mención a los lirios.
- ¡Ahhh!, qué bonitas esas flores… Dime, dime, ¿quién leyó luego..?
- ¡Anda, ahora pretendes mostrar interés…! Cínica…
- ¡Que no, que me encanta escucharte!
- Más te valdría asistir semanalmente a la tertulia y escucharles a ellos…Y a mí, claro.
- ¿A ti, pero si a ti ya te escucho todos los días…?
- ¡Ya…! Y poco caso que me haces…

Celia Cañadas

- ¡Anda, no seas mala..!
- Bueno, I continue…Celia Cañadas recogió el testigo de Javier con la lectura de un poema breve titulado “Más allá”. Gustaron los versos…”Dadme un enemigo, uno me basta”. Precioso verso. Seguidamente, leyó otro, éste relacionado con la tecnología móvil. En él, la poetisa critica que el móvil suele constituir una máscara para ocultar la soledad de la gente. La escritora nos leyó otro, en este caso, titulado “Principio de incertidumbre”. Y luego, otro, el último, precisamente, titulado de la misma manera. Este gustó mucho al personal, sobre todo, porque normalmente toca todo tipo de temas en sus contenidos.

Juan Calderón

- ¿No me dijiste que hay un nuevo compañero en la tertulia..?
- Sí, Juan Calderón…
- ¿Y qué tal es…?
- Majo y muy inteligente. Nos leyó el poema “Inmigrantes”, acerca del drama de las pateras. Rocío le felicitó por haber declamado tan bien. Y es que, además de escritor, Calderón es actor y cantante…Un artista de los pies a la cabeza.
- O de la cabeza a los pies…
- Sí, qué más da…No me interrumpas, bonita. 

Isabel Morión

- Disculpa
- Luego, nos leyó Isabel Morión un poema suyo sobre la muerte: “Visité vuestra casa”.  Es un poema extenso y profundamente sentimental. Gustó. También nos habló de una biografía de Miguel Hernández que le acaban de regalar y mencionó la controvertida relación de éste con Lorca porque Hernández, cuando llegó a Madrid en busca de las mieles del éxito, pidió al granadino que le presentara a la intelectualidad y éste se negó. “Lorca tenía manía a Miguel Hernández”, comentó la Morión, porque, según ella, Lorca le miraba por encima del hombro, a pesar de que Hernández no era tan pobre como la Historia muestra. A estas palabras Vicente se le lanzó al cuello negando tal afirmación.
- ¡Uy, el Vicentito…! ¡Qué vehemente siempre!
- Y tanto…Se puso como loco contra Isabel…Yo me quedé atónita.
- Bueno, tendría un mal día…
- Sería eso…

David

- ¿No terminas…?
- No, que me quedan algunos. No seas maleducada y ten paciencia, que para eso hemos quedado… Llegó el turno de David, que también habló de Miguel Hernández, en este caso, para contar que no tenía buena relación con Rafael Alberti: mientras el primero luchaba, en la Guerra Civil, contra los fascistas, el segundo se divertía en fiestas burguesas. Luego, nos leyó algunos buenos comienzos de novelas, según una enciclopedia que había caído en sus manos, como, por ejemplo, “La ciudad de cristal”, de Paul Auster, o “La familia de Pascual Duarte”, de Camilo José Cela.
- Esta la he visto yo en el cine.
- ¿Y no la has leído..?
- Todavía, no, estoy en ello.
- Te creo…

La Briones

- Hija, tanta poesía y tan poco relato…
- Es que es una tertulia eminentemente poética aunque, como sabes, hay compañeros que solamente se dedican a la narrativa. Como, por ejemplo, María Jesús Briones, que nos leyó un microrrelato sin título. Uno de ésos de un máximo de cincuenta palabras. Un texto un tanto irónico, sarcástico y simbolista. Gustó mucho y se recuerda la frase de otro relato suyo que dice “Estoy muerto y, así, no se puede vivir”. 
- ¡Qué ocurrente, la niña!
- Ocurrente, culta e inteligente. Y escribe como…no voy a decir los ángeles porque sé por dónde vas a volver a salir…
- ¡Qué perversa eres!
- Más bien, cruel…Y, en fin, que la tertulia terminó con la lectura por parte de Javier Díaz Gil de un poema de Fernando López Guisado titulado “Rosebud” (capullo de rosa). ¿Recuerdas el filme “Ciudadano Kane”..?
- Sí, de Alfredo Landa…
- Ese mismo…. 


Iñaki Ferreras
29 de noviembre de 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

1ª Jornada/XI año: Miércoles, 25 de octubre de 2017

La primera Tertulia del nuevo curso: "No podemos cambiar de pasión"

 “El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión”. Decían en El secreto de sus ojos, con ese acento argentino que también despierta pasiones encontradas.

Y pasiones encontradas fue lo que tuvimos nosotros ayer. Nosotros, que somos esos tipos que tampoco pueden cambiar de pasión. Nos gusta jugar con las palabras, doctor, nos gusta Padre, nos gusta querido o querida, nos gusta mucho, qué vamos a hacer… Y nos gusta tanto que aparcamos nuestra vida para reencontrarnos una tarde. Tanto que apenas nos tomamos vacaciones, y si nos las cogemos (y utilizamos este verbo porque somos unos tipos españoles que no argentinos) queremos volver a nuestro secreto.

Ese secreto que se esconde tras los ojos y a veces se traduce en versos como los de María Juristo, Paco Fenoy, Cinta Guil, Mariana Feride, Javier Díaz Gil, Ismael Istambul, León Cano, Aureliano Cañadas, Isabel Morión, Alma Pagés, Amelia Peco y Ana Gonz. O se traduce en prosa como la de Carlos Tejado, David Lerma y la mía, Rocío Díaz. Los que nos reencontramos ayer.

Algunos hemos cambiado de cara y llevamos el pelo más corto o estamos más morenos mientras otros se han mudado de casa. Algunos en este tiempo cambiaron de familia y de novia, de religión o incluso de dios que pasan tantas desgracias que estamos descreídos. Pero hay una cosa que no podemos cambiar, no podemos cambiar de pasión.

Como contrabandistas de la palabra tenemos un sótano donde conspiramos los miércoles. Nuestros compinches son los dueños de la Santander que nos prestan un lugar a salvo del ruido y la rutina para nuestros trapicheos con el lenguaje.

Con qué alegría también conspiramos ayer, miércoles ¡cómo no!, 25 de octubre y festivo en nuestro particular calendario, contándonos de la vida y la ficción.

Y escuchamos un relato sobre la sombra de la sombra, mientras nos sobrevolaba el eco de unos haikus penibéticos. Escuchamos “Razones que prometen” antes de degustar de nuevo al Lorca de “Cielo vivo”. Para terminar desgranando declaraciones de intenciones literarias para este nuevo curso en forma de futuros poemarios de soledades e infinitud.

Y aprendimos que existe un lugar especial que se llama “Tintoreri” donde se despachan tintos y tonterías a granel. Mientras nos conmovía la nostalgia que destilaba un “Final con olor inocente”.

Y descubrimos al nuevo Premio Nacional de Poesía, que se llama Julio Martínez Mesanza y tiene una de esas intrahistorias que nos gustan tanto. Tanto que inauguramos el “trastantismo”, cuyo principal precursor del movimiento resulta que tenemos la suerte de que sea compañero nuestro. Mientras se nos desmandaban los ángeles de la guarda pues ayer pillamos a uno masturbándose mientras nos escuchaba… ¡Ay de quién será que así le guarda!

Y ahí en nuestro zulo compartimos revistas literarias como Troquel, o nuestros nuevos poemarios como el del Rap, como el de las Conjugaciones. Y queremos visionar cortos, hacer exposiciones y recomendar libros, pero ayer, y solo ayer, terminamos hablando de los incendios y la mala gente que comercia con la desgracia.

Escribir y escuchar, aprender y descubrir, enseñar y compartir. No tenemos remedio. Y no es ni vicio ni enfermedad. No es exceso de tiempo ni falta de obligaciones, que somos tantos y tan distintos que de todo tenemos. No es eso. Porque bien lo decían en El secreto de sus ojos: “aquel tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión”.

Como nosotros. Nosotros somos esos tipos que han vuelto a las andadas y desde ayer, festivo en nuestros calendarios, estamos de nuevo trapicheando con la palabra en el sótano donde conspiramos. No es vicio ni enfermedad. Es solo que no tenemos remedio. Lo que tenemos, bendita sea, es una pasión.

Rocío Díaz Gómez
26 de octubre de 2017

viernes, 14 de julio de 2017

35ª Jornada/X año: Miércoles, 21 de junio de 2017


La última, antepaisaje veraneo.


A esta boda miercolesa no participaba el bosque en su pleno.
Faltaban pájaros cantando, grillos acompañando la guitarra,
tampoco vi algunas hormigas preparando cena grande.
Hacía un calor de muerte así que los príncipes, princesas y algún emperador
pasaban largo paso, desde fuera dentro, en el ya conocido Santander.


Fueron Joselyn, la bella, con su palabra amorosa dejando al “trigo cantar futuro entre las hierbas“ y disputando una nueva Cleopatra con León, El Magnifico.

Fenoy, con la segunda parte de su verso roto ante una guerra interminable donde “la paz de la lluvia lenta y cálida/sostiene humedecida tu descanso”.
Interviene como siempre Lorca haciéndonos preguntar qué es lo que hacemos aquí.

Rocío no presenta nada.

Juan Antonio nos mete en el mundo de los rascacielos para seguir a  Ariadna y su hilo.
Hacemos hueco a  Dámaso  Alonso con su verso y la forma de recitar, acertada, por Javier.

Carlos nos presenta un ”Adán con más vocaciones de serpiente" en su relato “ Mamá, quiero ser cotilla”.
Goytisolo se hace presente por ser tan querido y recién desaparecido.

Y empieza la boda .
Joselyn pide un diez,
Javier un nueve alto,
Juan Antonio otro,
León una matricula.
Sube el nueve a diez para Javier por consejo correcto sobre Joselyn,
Carlos tiene prisa y sale , ¡puff!

Yuhooo, yo tengo un diez por reconocer “Elementos” y Ciuleandra empieza su paso sacudiendo vientre, mientras Eminescu, ministrel apoyado en un árbol, degusta una paja entre labios sonrientes, ¡vaya danza!

Rocío sigue sin presentar nada y Celia diciendo que ella no escribe versos y que ”una vez un poema invento una sed”.
Y en este tiempo, el de frente más alta, regalaba diez y a veces once, su nombre y su voz a quien lo ganaba.

Dragontea entra en siete-ocho versos y nos funda en un silencio meditativo: ”¿adónde van los perros cuando mueren?” Y así Aure se queda con el aura, el resto con diez.

Rocío sigue sin presentar nada.

Javier espera que caiga la presa y en “Watering hole” nos avisa de que “el crujido de la rama /nuestros pasos nos relevan “

...y aquí, justo aquí, aparece Rocío y su paja proverbial dónde se convierte en “mala mujer”, débito de su perfecta escritura, asegurando el punto más alto de la hondura hilárica.

Cinta lee su cuento, coge un diez, lo besa con una sonrisa y lo devuelve al aire satisfecha. Nada puede acabar sin Omega, sólo ella puede cerrar solemnemente el undécimo curso Rascamán dándole fuerza para volver al corro.

Y aquí se queda la boda y su magia,
guardando la gente y su misticismo en el verano,
creando nuevas odiseas, nuevos Ulises
en Elementos en peligro por Watering hole.


Mariana Feride
25 de junio de 2017

jueves, 13 de julio de 2017

34ª Jornada/X año: Miércoles, 14 de junio de 2017

Ante el juez


- Joselyn, León, Paco, Aure, Javier, Isa Moríon, Mariana Feride, Amelia, Juan Manuel, Iñaki Ferreras, Ana Gonz. y Alma.

El alguacil fue nombrando a cada uno de los encausados y fueron pasando a la sala tomando asiento frente al juez. La acusación es grave. Se enfrentan a una pena de cinco años de silencio y un día por pertenencia a banda armada. Sus armas, las más peligrosas: la palabra y la utilización, sin permiso de la autoridad competente, de su facultad de pensamiento. Han elegido prescindir del abogado defensor y quieren defenderse a sí mismos.

León, a instancias del juez, toma la palabra y se excusa diciendo que su ánimo no es muy bueno: en el traslado del reo desde Málaga hasta Madrid, supo de dos malas noticias: el atentado de Londres y la muerte de Juan Goytisolo.

- Háblenos de Goytisolo, ¿pertenecía a su Organización?, increpó el fiscal.
- Goytisolo escribió una biografía sobre Blanco White y Blanco White escribió sus "Cartas de España" que son maravillosas. Describe la España del s. XIX...
- ¿Adónde quiere llegar?
- Verá, en su libro hablaban por ejemplo de cómo ahorcaban a los condenados. Les ataban las manos por delante, el verdugo se subía sobre los hombros y apoyaba los pies, a modo de estribo, para hacer más presión.
- ¿Está usted intentando decirnos que nuestro sistema penitenciario y penal es cruel?
- Tan sólo estoy exponiendo hechos.
- Prosiga.
- Añadiré en mi defensa un texto, se trata de un soneto de Blanco White, que es un canto a la esperanza. Se titula "Noche misteriosa". Lo leeré en castellano y con permiso del juez, Joselyn, leerá a continuación y aportará esta prueba en el idioma en que se escribió, en ingles.

"Si la luz puede engañar así,
¿por qué la vida, no?"

Quedan resonando en la sala los versos de Blanco White. Se escucha el comentario en voz baja de León: es de una modernidad que te deja pasmado.

Cede León el estrado a Joselyn. Los acusados traen todos algo escrito. 

- Es notoria la actitud de tendencia al pensamiento de todos ustedes. ¿Algo que alegar? -pregunta el fiscal.
- Traigo un poema que me descargará, nos descargará a todos de culpa, titulado "Arraigo", con una cita de Juan Gelman: "Todos tenemos una patria: la lengua".
- ¿Pretende ignorar cuál es su verdadera patria, señorita?
- Déjeme seguir mi lectura. Sólo pretendo, como dice un poema de Javier, "habitar la palabra".
- Ya..., Javier. El que hemos identificado como el cabecilla del grupo. Continúe.

"El mar pudo más que las semillas"

El poema habla de sus antepasados... 

-¿Algo más que decir?
- Con su permiso leeré un segundo poema que he escrito en Madrid: "Traducción doble".

Mientras, Amelia, como en un arrebato, dice en voz alta lo que parece el principio de un poema y comienza a escribir en su silla: "Porque no quiero salir indemne de la lengua...". Joselyn la observa y lee sus versos:

"Se dijo que cuando Juan al fin obtuvo su libertad".

Habla de Filomena y Gréside, personajes de la Metamorfosis de Ovidio. Y cuenta la leyenda del ruiseñor.

Pide permiso para abandonar el estrado.

- Llamo a declarar ahora, con el permiso del juez, a Francisco Fenoy. ¿Qué quiere leernos?
- Aportaré dos pruebas para demostrar dónde está el verdadero peligro.
- Continúe.
- Leeré una oda a la multitud: "Amalgama en viajeros silenciosos...". Hablo de la Iglesia, como institución... Si me permiten, pido que Javier lea la segunda de las pruebas que determinará que en la Curia Vaticana existe corrupción. Le pido que nos lea el "Grito hacia Roma" de Federico García Lorca.

Impresionante este poema y su crítica al Vaticano.

Cede su sitio a Aureliano Cañadas al que se le oye murmurar, pesaroso: "Siempre me toca intervenir después de Lorca"... Extrae de una carpeta su papel y expone su defensa.

- Los dragones son los culpables. Usted lo va a ver, señor juez. Este texto habla de la Odisea, si me permite citar al clásico. Se titula "Peor". "Peor que caer en las manos de Circe...". Y este segundo poema, titulado "Ya viene", también habla de dragones: "No trates de esconderte / escaparte sería peor...". Los dragones tienen la culpa, no la palabra...

Interviene el fiscal para llamar a declarar a Javier, el cabecilla de la organización.

- Llamo al líder de este grupo. Creo que en este momento debe intervenir para explicar algunas cosas. Hable.
- El mal no está en la palabra o en el pensamiento. El mal está en el que no utiliza ambas cosas. No aportaré ningún texto mío para defender esta idea, señor juez. Acudo a dos autoras con las que comparto sus tesis. Los que no usan la palabra y el pensamiento están más cerca de la violencia. De la violencia hacia las mujeres, por ejemplo. Traigo el poema de Alma Pagés, compañera del grupo "Rascamán", titulado "Ciudad Juárez" de su libro "Un cuento oscuro". Y traigo algunos poemas de la poeta mexicana Xanath Caraza, de su poemario "Lágrima roja". Es la muerte, señor juez, en estas páginas de lo que hablamos. Persigamos a quien no permite pensar, a quien no permite escribir, a quien no permite leer.
- ¡Ya basta! ¿No le parece a usted que es irrespetuoso ante este Tribunal? ¡Baje del estrado y guarde silencio!

El fiscal mira al grupo de los acusados rojo de ira. El juez parece sonreír y ha asentido, pensativo, con las palabras finales de Javier.

"Isa Morión". Llama el fiscal a la siguiente encausada. Isabel, elegante, lanza una mirada galante al fiscal, apaciguando la tensión de la sala.

- A veces en lo breve está la respuesta, señor juez. Traigo una serie de aforismos: "La nada es un viaje al vacío".

Quedan resonando las primeras palabras de Isa Morión que prosigue...

- Y termino con un relato, en el que defiendo la palabra y defiendo la oportunidad y defiendo el viaje a lo desconocido. Es una crónica de Aguadulce y un encuentro con un extraño viajero de ojos verdes.

Isa ha conseguido seducir al fiscal que, más tranquilo, parece estar olvidándose del supuesto delito cometido.
Mariana Feride toma la palabra, una vez ocupado el lugar que deja libre Isabel.

- Voy a leer algo que quiere ser poema porque a veces las palabras son algo más que palabras: "Decías: Tienes que subir...", "Voy creciendo mientras busco la mía", "La hoguera está preparada".

Pareciera que el fiscal se da poco a poco por vencido, se queda sin argumentos. Apenas habla ya y los integrantes del grupo que quedan van ocupando el estrado. Sube Amelia Peco a exponer su defensa.

- Somos nuestra infancia y explicamos lo que somos gracias a la memoria, a nuestros recuerdos. Leeré una parte de la novela que estoy escribiendo. Son reflexiones sobre lo que vivimos, sobre cómo interpretamos el mundo.

En un acto espontáneo y demostrativo de unidad, suben juntos al estrado los cuatro últimos acusados. El fiscal se ha sentado en una silla, en silencio, mirando cabizbajo al suelo. El juez lo contempla con cierta lástima, viéndole ahí, indefenso.

Juan Manuel, Iñaki Ferreras, Ana Gonz y Alma como maniobra final y cediéndose el turno uno al otro y con rapidez exponen argumentaciones bien distintas. La palabra como vehículo de comunicación, de entretenimiento, de conocimiento...

Juan Manuel lee un pasaje del poema "La trama". Y lee su poema también "Increíble": "En un punto inextensible sin espacio y tiempo...".
Iñaki hace reír al público, al juez... El fiscal parece salir de su apatía, esboza una sonrisa. Trae un realto a modo de chanza: "La sesentona Maribel".
Y Ana Gonz, sin dar tregua ninguna, lee un poema en gallego "Vran no inverno".
Alma dice que ya se han leído poemas suyos y que no quiere añadir nada más.

La sala permanece callada, el fiscal mira al juez que le interroga con la mirada.

- ¿Quiere añadir algo el señor fiscal? -pregunta el juez
- Nada, señoría.
- ¿Mantiene su propuesta de condena de cinco años de silencio y un día por pertenencia a banda armada? ¿Desea rectificar?
- Señor juez... no tengo argumentos. Ellos decidieron defenderse a sí mismos. Creo que sus argumentos son certeros, contundentes, indiscutibles... El ministerio fiscal retira la acusación.
- De acuerdo. Tomo, pues, la siguiente decisión: dejo en libertad sin cargos a los acusados. Pueden marcharse. Y usted, señor fiscal... lea, lea un poco más y piense, no le vendrá mal.


Javier Díaz Gil
13 de julio de 2017

domingo, 25 de junio de 2017

33ª Jornada/X año: Miércoles, 7 de junio de 2017


El nudo del día siete



Y aquí está el nudo gordiano,
delante de miradas que disecan,
delante de mi conciencia.
No hay espada mágnum para cortarlo,
deshacerle imposible.
Queda sólo añadirle misterio.

Empezó aquella tarde de siete de junio, cuando los pensamientos alzaban niebla
y las palabras jugaban al escondite sobre la mesa grande.
La frente más alta cogió y levantó por los aires la palabra, el guante y mi nombre.
Con sonrisa engañosa dejo todo suspendido, esperando recoger los frutos del campo.
Miro la mezcla haciendo un giro curioso para caer como un trueno sobre la mesa...
Asumo con inocencia la belleza del momento y levanto inconsciente el guante,
sin intuir su peso.
Luego vi miradas inciertas, dudosas, curiosas incluso esperanzadoras
porque hay Alma y Rocío, Aureas, dragonteas, Davideas, dulcineas, Leones, Pintas, Arroyos, Celias buscando dentro de la hieroglifa grande, Ana y Briones con ojos penetrantes, Vicente, del uno en la vida, un Ismael de los Istambules y todos Primitivos y caníbalo-feridez por morder “carne y alma a la vez”.
En este paisaje el sol ilumina solo la palabra dejando al cerebro disfrutar. Interviene Lorca muchas veces sin necesidad de presentarse, dejando su aire meditativo sobre nuestros intentos .
Hay literatura si esta Lorca en su silla ante reservada y Confucio en la cabeza.

Por eso estoy aquí
con el nudo delante
como pueblo,
sin saber por dónde cruzar
para llegar a la bitácora.



Mariana Feride
25 de junio de 2017