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domingo, 7 de octubre de 2012

4ª Jornada/VI Año: Miércoles, 3 de octubre de 2012



Poetas subversivos...


El día 3 de octubre, fecha de esta bitácora, se pronunciaron los jueces ante quienes comparecieron varios miembros del grupo Rascamán, detenidos en los días precedentes por su participación en los disturbios en torno al Congreso de Diputados.

Tres subversivos permanecen en prisión, acusados de atentar contra las instituciones del Estado y en espera de enjuiciamiento. Son:

            “Mª Antonia Copado”, alias “Se ama y se mata”, de profesión vampiresa, a quien se acusa de la muerte de un joven agente de labios gordezuelos. La asesina le dedicó su sonrisa más deslumbrante al tiempo que lo abrazaba antes de clavarle unos “perfectos estiletes” y reventarle así la yugular, provocando la hemorragia que acabó con su vida ante numerosos testigos atónitos.

            “María Callas” alias José León Cano, barítono, que promovió la quema de varios contenedores en calles aledañas al Congreso, tras repartir miles de octavillas ( “Los Ángeles Custodios” ) donde se difama a los cuerpos de seguridad.

“Cuervos con placa, asnos de la porra,
Pobres, pobres,
Mas pobres que el más pobre de nosotros,
los que gritamos juntos, con la cara bien alta,
porque tienen el palo, pero no la palabra.”

José León Cano fue acusado de lesionar a dos agentes con estilete (la misma arma utilizada por “Mª Antonia”).
“Graznan, acosan, hieren en manada,/ Qué fácil, qué sencillo, que se jodan,/
Darles bien, que se jodan, han dicho los de arriba,/
Mas no lo lograrán, porque tenemos/ La voz de María Callas, quien mientras canta cubre/
Con un torrente de dulces estiletes/ La insoportable negrura de sus alas.”

            “Federico”, alias “Espuma y tacto”, vendimiador marroquí, que incitó a un grupo de subsaharianos a derribar la valla metálica del segundo perímetro protector del Congreso. Interpelado por sus razones, clamó que su propia hermana, “Aisha”, se había ahogado frente a la costa almeriense al intentar llegar a nado desde el punto donde los abandonó la patera.

”Su figura se desprendió sobre la arena,
y se tendió en la noche como sombra diluida
de mil costales, con los brazos extendidos
y en los puños restos de labios, nécoras.”

En libertad con cargos por resistencia a la autoridad se deja a:
            “El Carbonilla”, alias “Pablo Llorente”, de profesión cantautor, quien lesionó a dos agentes golpeándolos con la guitarra, tras increparlos con coplas y estribillos en apariencia inocentes (“como 2 corazones 2 alas vuelan”). Carbonilla acudió a la manifestación desde Cádiz, acompañado por su familia numerosa y varios empleados de la Sociedad General de Autores, todos ellos entonando alegrías y portando pancartas con efigies de García Lorca y Miguel Hernandez.

En libertad con cargos por los delitos de lesiones y resistencia a la autoridad se deja a “Juan Antonio” quien aseguró ser padre de familia y autor de milagros ( “milagros como algo que está ahí detrás de las cosas”), y que se lanzó contra tres policías en estado de ebriedad. Entonando gritos subversivos (“Los milagros se cumplen”) fue conducido en furgón policial junto con los mencionados.

En libertad con cargos y sin fianza se deja a un niño de cuatro años, que declaró experimentar una gran felicidad cuando a su hermanito se le rompe algún juguete y que pateó a otro agente al intentar impedir que lanzase petardos contra la primera valla metálica que protegía al Congreso. Su madre, “Paloma Hidalgo”, lo acompañó en el furgón policial y al calabozo donde, como todos los demás, debieron pasar 48 horas. P. H. amenazó con demandar al agente.

En libertad con cargos por los delitos de resistencia a la autoridad y desórdenes públicos, se deja a “María Juristo”, que se encadenó a una de las vallas metálicas portando un cartel con el rostro de Ángeles Yagüe. Dijo querer homenajear a la fallecida, una poeta que había muerto en un incendio (“ascuas que brotan de tu piel mientras te nombro”) y prendió fuego a la efigie en cartón de varios diputados.

En libertad con cargos, sin fianza, se deja a varios otros, que disfrazados de esqueletos tomaron cientos de instantáneas de los agentes de la ley y el orden, con el propósito de alterar la realidad.

También en libertad con cargos se deja a
            “Amerigo Vespucci”, alias “Javier Díaz Gil”, organizador de una farsa callejera que acabó en lanzamiento de pedruscos. “Este abrazo no basta para emprender el viaje”, dijo al parecer al tiempo que arrojaba al suelo a un agente, tras pegarle una patada voladora.  El antedicho italiano, cabecilla del grupo de manifestantes, se ocupaba del armamento logístico y de afilar sus lemas.

            “Aureliano Cañadas”, jubilado, por incitación a desórdenes públicos, que aleccionó en francés y portugués a una tropa de anarquistas venidos de Almansa. Bajo el slogan “arena y desengaño” se entretuvo lanzando piedras y botellas a las cabezas de varios representantes de la ley y el orden.

            “Amelia Peco”, alias “Lilith”, que provocó a un agente con “manos que huyen de tu hombría” al tiempo que se abalanzaba sobre él para quitarle la porra. “Me buscarás, perro, en el olfato” se la oyó insultar. Y también “Y hoy, aunque sea cordero, me yergo entre lobos”.

En libertad bajo fianza, acusado de los mismos delitos:
            “Alberto Torres”, abogado de Madrid, quien, encapuchado según varios testimonios, incitó a penetrar en el recinto, bajo una lluvia de adoquines. “Hay que perder el miedo a la fragancia de violetas” alegó, en palabras del autor de “Poeta en Nueva York”, aunque negando formar parte de ningún grupo subversivo. Lanzó varias bombas de olor (a lilas).

            En libertad, acusadas de desobediencia, se deja a:
            “Leonora” alias “Leo”, y su prima “Celia”, bibliotecarias de Barcelona, por cantar coplas ofensivas y lanzar como proyectiles los volúmenes de la biblioteca pública donde ambas trabajan.

            “Alma Pagès”, autora de la novela “ A la manera de James”, quien se aferró a “Aureliano Cañadas” mientras los agentes tiraban de este pretendiendo conducirlo al furgón, obstaculizando la labor policial.

            “Amparo”, quien dijo haberse extraviado entre el gentío tras haber compuesto y olvidado un concierto para oboe y fagot mientras iba en metro.

            En libertad sin cargos se deja a “Laura”, estudiante de ciencias, que al parecer “pasaba por allí” por casualidad.

Nombres y apellidos (de saberlos) de los involucrados:
Pablo Llorente, Javier Díaz Gil, Mª Antonia Copado, Mª Juristo, Juan Antonio, Paloma Hidalgo, Aureliano Cañadas, Federico, Alma Pagès, José León Cano, Alberto Torres, Amparo Arrospide, Amelia Peco, Leonora, Laura.

"Solidaridad con detenidos 25S. Stop a montajes policiales".  

Amparo Pérez Arróspide
4 de octubre de 2012

lunes, 1 de octubre de 2012

3ª Jornada/VI Año: Miércoles, 26 de septiembre de 2012


...los gusanos

A la micro -tertulia de este miércoles asistimos León, Javier, Celeste, Ester-estrenándose- Alberto, Vicente, Amelia y yo. Además, la literatura clásica, la belleza, Goya, Eva, Hopper, la manzana, Hemingway, la humanidad, el equilibrio, la sentada del día anterior,  Miguel Ángel, su Moisés, Blake, la luz, las sombras, la modernidad, el siglo de las luces, Juan Ramón Jiménez,  los gusanos pequeños, los gusanos medianos, y los gusanos grandes, la foto de un ojo de buey, Sea biscuit, Vargas Llosa, García Márquez, los concursos trampa, dos citas dignas de mención:
-Y yo me iré y se quedarán los pájaros cantando.
-A veces cuando alguien pequeño no sabe que es pequeño puede hacer grandes cosas.
 La procastinación, Bradbury, el estilo, la emotividad, el chocolate, los haikus, el tequila y un par de chistes.

Añadiré que a juzgar por la exhaustiva clasificación de tertulias de Alberto, la nuestra pudo haber llegado a ser un complot-si nos hubiéramos juntado esos 10 individuos necesarios-; pero nos quedamos oscilando entre una reunión frívola-cuando fuimos 6- y otra escandalosa, cuando llegamos a 7.
Y que hubo poesía: “Fuera del no tiempo”, “Incendio de sirenas”, “Paso de cebra”,  “Poema de la foto del ojo de buey", “Infinitamente flexible”, “Eternas promesas de un tal vez”; un artículo sobre la procastinación y un microrrelato.

A las ocho algunos levamos anclas. Pero volveremos, seguro, el próximo miércoles al Ruiz.



Paloma Hidalgo
27 de septiembre de 2012

jueves, 20 de septiembre de 2012

2ª Jornada/VI Año: Miércoles, 19 de septiembre de 2012

Guillotinas eléctricas en la Puerta del Sol


La segunda Tertulia oficial de este nuevo curso no fue muy concurrida. Al observador que transcribe hoy esta Tertulia se le hace extraño por dos motivos. El primero, porque hubo Tertulias de verano, las llamadas por los rascamaneros, como “Tertulias de Guardia”, que duplicaron con creces la asistencia de hoy. Y la segunda, es que el número de varones, en contra de lo habitual, fue abrumadoramente superior.

Este observador tomó nota de los asistentes y salvo María Antonia, que estaba allí en la mesa del Ruiz la primera, el resto de contertulios –hasta completar los siete- fueron todo hombres. A saber: Javier, Alberto, Juan Antonio, León, José Mª y Aure.

Y no sabe por qué pero este observador –quizá por el número reducido de contertulios- desea añadir a cada uno su apellido: Mª Antonia Copado, Javier Díaz, Alberto Torres, Juan Antonio Arroyo, José María Herranz y Aureliano Cañadas.

Colocados así, alrededor de la mesa, con su café, su cerveza, su refresco, con su nombre y apellidos empezó una Tertulia que más parecía una mesa de redacción porque con cada tema que sacaban alguien pronunciaba un titular.

Este observador, atento y rápido en la caza de titulares, recogió los que siguen:

- “Me voy a aplicar un correctivo”. “Tienes que revocar la fachada” (Mª Antonia)
- “Respetaos los unos a los otros” (León, -frase tomada del libro de José Saramago “El evangelio según Jesucristo”-)
- “La educación es un acto provocativo de amor” (Juan Antonio, citando a José Luis Sampedro)
- “El monoteísmo es excluyente” (frase que habría que adjudicar al conjunto de contertulios)

Y no sabe el observador si es que primero se definieron los temas con los titulares y luego se extendieron en ellos, pero el caso es que se reiteró que hay intereses por los que las religiones son excluyentes. León apunta que estando en Estambul vio durante el Ramadán una película de la vida de Mahoma protagonizada por Anthony Quinn e Irene Papas. Al igual que en España, en Semana Santa nos ponían películas de la vida de Jesús. Mundos paralelos.

El camarero del Ruiz llama la atención de Javier. Hay una llamada de teléfono de una chica interesada en la tertulia. Descubre Javier que tanto a ella como a su madre les gustaría incorporarse próximamente. Se identifican como Mega y Eunice.

Regresa Javier junto a los rascamanes y en ese instante el observador anota lo que están hablando: “En España se cumple que el que destaca un poco es una amenaza para el poderoso. Y aún más si no eres un pelota. Son rémoras del pasado. Hay que rendir vasallaje.”

Vuelven a ponerse en la mesa nuevos titulares:

- “Los problemas de España no se arreglarán hasta que se instalen guillotinas eléctricas en la Puerta del Sol” (León, citando a Valle Inclán).
- “Los españoles sólo nos unimos cuando estamos en contra de algo” (Javier)
- “Internet es libre” (de nuevo, frase asumida por toda la Tertulia)

Se incorpora José María Herranz a la Tertulia en ese momento y comparte una noticia que este observador deduce que se anunció en pasadas Tertulias pero que no se llegó a desvelar: Ha publicado un disco con sus poemas, musicados por un autor catalán, Andreu Jacob. Se titula “Amargo despertar” y en él, además de José María Herranz han intervenido leyendo poemas de José María, los poetas Mª Esperanza Párraga y Luis Antonio de Villena.

Habrá presentaciones en la FNAC, donde se podrá comprar el disco, entre otros sitios. Cuenta José María que ha trabajado en el proyecto desde mayo a agosto de este 2012. Los poemas del disco pertenecen a tres libros suyos: “Hijos de la miseria”, “Las razones del lobo” y “Los mitos incendiados”, este último inédito.

A este observador no se le escapa que la noticia es de interés del grupo puesto que se le piden más detalles a José María. Por eso añade que las prostitutas de Madrid que había en Carretas, Espoz y Mina, Montera… pululan por este disco.

“Es difícil encajar la palabra recitada y la música”. “Hay teorías que defienden que los instrumentos musicales intentan emular la voz humana”.

Hoy la Tertulia, al parecer, se ha extendido en la conversación pero ya llegan las lecturas de los textos de cada uno.

Anota el observador que de fondo está sonando Frank Sinatra y “Strangers in the night”. No es mal fondo para la palabra que se va a escuchar ahora.

Surgen un par de frases que Javier regala a dos de los poetas para que escriban un poema. A León: “Los perros de Estambul”. A Mª Antonia: “esta semana me he dejado las uñas largas”.

Lee Mª Antonia su poema “Fuego”, pertenece a un nuevo libro que está escribiendo cuyo título gira en torno a la roca y a la losa.

Alberto Torres lee un nuevo poema de un libro que quizá se llame “El hombre perplejo”. Antes, Javier le pide que vuelva a leer su poema de la semana pasada: “Programa de lavado corto”. Hoy lee uno nuevo titulado “Improbable y provocativo”.

Juan Antonio recupera un poema que leyó antes de cerrar el curso pasado, en una Tertulia de finales de junio. Ha corregido el final del poema. “A John Huston, por su último film, Dublineses”.

A este observador que transcribe lo que ocurrió no se le olvida anotar los detalles de lo que se está leyendo.

León, antes de leer, dice que ha tenido un verano andalusí. Ha recorrido Marruecos, Cádiz, Málaga. Recomienda no perderse un pueblo morisco, Comares.

Dos poemas, dos largos e intensos poemas que son alabados por todos. El observador estima que todo lo que se está leyendo hoy es de muy alta calidad.
Dos poemas, el primero del Cercano Oriente, un romance. El segundo, del Lejano Oriente, la historia de Hassan Sabbath. El monje de la montaña, en perfectos endecasílabos.

Para continuar con la lectura, es José María Herranz quien lee uno de los poemas incluidos en el disco: “La pajera”, dedicado a las prostitutas de la calle Montera de Madrid.

Cierra Aureliano Cañadas. Está escribiendo un nuevo libro. Este observador tiene claro que está ante un grupo de emprendedores y de buenos creadores. Un nuevo libro de tinte autobiográfico. Un poema dedicado a dos ríos, uno almeriense y otro alemán. Un poema titulado “Robbing”.

Son las ocho ya y hay cuatro contertulios que se despiden, tienen compromisos. Se marchan Javier, Mª Antonia, Aureliano y León. Apuran la reunión del Ruiz y la prolongan José María, Alberto y Juan Antonio.

Este observador recoge su bolígrafo y las notas que ha tomado y siente que quizá de nuevo, sin ser visto, se sentará el próximo miércoles también en una esquina del Ruiz a participar de la Tertulia Rascamán.


Javier Díaz Gil
20 de diciembre de 2012

jueves, 13 de septiembre de 2012

1ª Jornada/VI Año: Miércoles, 12 de septiembre de 2012


BITÁCORA DE LA TERTULIA “INAUGURAL” DEL 12 de SEPTIEMBRE DE 2012
(6º año de la Tertulia Literaria "Rascamán")



Nada más entrar la autora de estas líneas al antro donde se celebra esta Tertulia que inaugura algo misterioso, halla sentados en torno a la mesa oblonga a Javier, Aureliano, Mª Antonia, Rocío, Paloma Hidalgo, y María Juristo, a quienes pronto se suman Federico y Celia.

Se nota cierta electricidad estática en el ambiente. Escombros de luz, labios de sirenas, cosas raras, en una palabra. Es evidente que no pensamos quedarnos aquí sentados toda la tarde, entre cuatro paredes, haciendo sugerencias, resumiendo argumentos o guardando un minuto de réquiem por certámenes que han dejado de existir por asfixia de presupuestos. Piratas septuagenarios dejan caer lágrimas cristalizadas y no importa que sufran achaques de memoria, cuenta Paloma Hidalgo. No vamos a quedarnos sentados mientras por ahí ronda un electricista en paro convertido en asesino en potencia, que puede atracarnos armado con cuchillo o destornillador... Por más claro que veamos la dificultad de plantear un acertijo al principio, para resolverlo al final en nueve líneas, pocos abren la boca. Confiesa María Antonia haberse traído una hoja de prueba de impresora en lugar del poema, pero nos compensa invitándonos a unas brasas que crepitan bajo un pretil, en un lugar llamado La Tentación, a medio camino de la taberna “La Roca y la Losa”, regentada por ella misma.

Inexplicablemente, Javier exclama: “!Me llamo Alberto y me gustan tus poemas, sobre todo los que no has escrito aún!”, ante los quince o catorce pares de ojos que se han vuelto a encararlo. Aclara que se le siguen ocurriendo frases infalibles que va robando a cualquier desprevenido. Amnesias también sacuden a María Juristo, que consigue saber el nombre de otro, lastimada en la luz de la palabra, y olvida el suyo. La luz vuelve a cernerse desde un árbol que era un sigilo, intensificando la metáfora. Y se hace fogonazo de flash en la fotografía que a traición le hacen unos padres a un niño que, desde el más allá del color sepia donde yace inmovilizado, nos cuenta sus miedos de infancia. “Porque no hay palabras para decir lo que siento” – corrobora Fede, que se sumerge en nubes y granito para escribirle una carta a Ulises.

Es muy posible, sin embargo, que el orden de lo ocurrido no fuera el de arriba y que antes o después se planteara el éxodo, salir del antro de una vez y aprovechar que éramos pocos y selectos. En fin, que varios, llevados por el entusiasmo, decidieron seguir a Paloma Hidalgo, Rocío, el Aure y Celia a unas cuevas de arte rupestre de Lascaux, en la Dordoña francesa y otros se quedaron a escuchar a Armando (López Salinas, autor de “La Mina”, en los tiempos alegres de la dictadura. Armando resultó ser un anarquista que se convertió al comunismo, y enfurecido por la cárcel se había traído dinamita y mecha para armar una buena. Insistió tanto, que acabamos todos cubiertos por el polvo de la explosión, espantosa, que aturdió al local, de donde un camarero se decidió a echarnos. Ya en la calle, la humilde autora de estas líneas les ofreció unos “Viajes” para consolarlos, y muchos enseguida se pusieron a hablar de viajes reales e imaginarios y de programas de TV donde un cocinero obeso prepara delicias con órganos de animales. Llegan Carmen y Alberto, la primera de la Costa de la Muerte y el segundo de Valencia y Ávila,

--Y no me sirvió de nada-- se quejaba él.

--Cuánto mal han hecho las palabras, señaló a su vez Rocío, que ha elegido “Número Cuatro” como nombre del cuarto hijo y hermano menor de Esdrújula, Llana y Aguda. Se le desea una feliz ceremonia de bautizo en Tailandia.

Paloma Sánchez había llegado poco antes de que Aureliano castigase a un amante que se dejó pescar con el anzuelo de unos besos y leyera una versión corregida de Aladino. Las palomas quieren volar y se las suelta; nos vamos juntos a degustar reses colgadas, abiertas, de donde mana la sangre que atrae a las moscas. A algunos les da náuseas el surrealismo, dicen adiós, "adiós sirenas", se leen los labios que cantan a Ulises, que acaba de recibir una carta, y es que las palomas mensajeras son de lo más veloces en los tiempos que vivimos. Realmente nos sentimos mejor, ahora a todos nos han crecido alas, aunque no seamos ángeles, y entramos y salimos raudos de todos los sitios. Qué caray. ¿Dónde están los ausentes en este mapa? A estas alturas del bailongo, van quedando menos contertulios, que abandonan extenuados. Los más resistentes se quedan a escuchar los gritos de las ratas y la voz de la dinamita al hacer estallar la cueva del arte rupestre. Otros se largan a Nueva York, donde Alberto los invita a un “Programa de lavado corto” en una lavandería o un túnel de lavado de coches. Y otros aún, capitaneados por alguna intrépida mujer, se van de cacería de tigres con un rey antiguo. Así es imposible realizar una tertulia digna de ese nombre o políticamente correcta, pero a cambio no hay imposición de rumbos: tú puedes elegir si por aquí o por allá, salir corriendo por piernas, tras provocar a ratas, serpientes y reses cuarteadas o recalar en algún hospital tranquilo donde algunos sobrevivimos a varias coagulaciones y estados alucinados gracias a Celia, que se abanica sin cesar.

El caso es que la autora de estas líneas ya pensaba en hacer mutis, cuando apareció una figura de mujer, vestida de negro y elegancia, que nos pregunta si queremos participar en un sorteo, y enseguida se saca de la manga el libreto de una obra de teatro de María Jesús Briones. En “Nada Max, Nada”, Ben y Max, tal vez amo y criado, dialogan en el más allá, en un paraje desértico que trae ecos de Ionesco, Valle Inclán, y Samuel Becket.

La autora de estas líneas y los demás participantes aplaudimos a rabiar, para acto seguido volver cada uno a nuestras obsesiones de la vida corriente...
 O no...Vaya usted a saber.



Amparo Perez Arrospide
Madrid, 12/09/2012

jueves, 9 de agosto de 2012

34ª Jornada/V Año: Miércoles, 27 de junio de 2012

EL VENTILADOR


El ventilador hacía su trabajo.

También el Fútbol. Aquel día se celebraba la semifinal de la Eurocopa de Naciones, un acontecimiento decisivo en la reciente Historia de España.

A pesar de que la Tertulia Rascamán clausuraba su temporada de reuniones, el 27 de junio de 2012 sería recordado como el día en que la selección española de fútbol jugó un partido contra la selección de Portugal.

El ventilador giraba deprisa.

Fuera del Ruiz, en el mundo de la realidad, el paro, la prima de riesgo, el déficit y el bono a diez años seguían disparados. Los mercados financieros nos asediaban. El consumo de antipsicóticos y antidepresivos aumentaba. La perspectiva de emigrar al extranjero se presentaba como una alternativa razonable.

¿Qué hacía de aquel Partido algo tan importante? ¿Qué nos jugábamos en el Evento los ciudadanos del Reino de Spain? ¿Nos jugábamos más o menos que los protagonistas de la película de John Houston titulada Victory en la que un grupo de prisioneros del Campo de Concentración de Gensdorff se enfrentaban a una escuadra del ejército nazi?

Quién sabe. Este Mundo anda muy raro. Me recuerda a esa novela de Orson Scott Card titulada El Juego de Ender, en la que los protagonistas de la trama no saben a lo que juegan.

Sí, compañeros Literatos, nos enfrentamos a un contexto sociopolítico novedoso y cambiante en los avatares globalizadores de la Aldea Global. Y la pregunta es: ¿Qué hacemos? ¿Nos aferramos a la Poesía de la Experiencia o nos embarcamos en la Poesía de la Conciencia? ¿Apostamos por la Narrativa Realista o volamos por la galaxia de la Ciencia Ficción?

En esta encrucijada histórica, sufrimos las primeras bajas.

Paloma Hidalgo, acuciada por otro evento, se fue.

Aureliano Cañadas llegó, vio, venció. Y también se fue.

Vicente, Federico Trillo, nos dejó una copia del relato “Soledad” del Winnesburg,Ohio de Sherwood Anderson (una de las mejores obras narrativas del siglo XX -según Ray Bradbury-). Y se fue.

María Antonia Copado no se fue, pero amenazó con una huida en toda regla. Hablaba en serio. Cualquier día nos manda una güasap desde Río de Janeiro confirmando la noticia.

María Juristo, a plena luz de la tarde, nos avisó del inminente alumbramiento de su poemario “Cuanto dijo la noche”.

El ventilador giraba deprisa. Hacía su trabajo.

Javier Díaz, Coordinador en Jefe, se puso a coordinar. Al tratarse de la última reunión en cuerpo presente de la temporada (luego están las virtuales por internet), pidió opinión a los asistentes acerca de la Tertulia. La Tropa dijo cosas lindas. A juzgar por los testimonios emitidos, la Tertulia Rascamán goza de buena salud. Ánimo y a trabajar. A leer. A compartir. Y a vivir. Que nadie dijo que escribir fuera fácil.

Nos metimos en harina.

Andrés París abrió fuego con un poema sobre la guerra. Lo sitúa en ese momento crucial en que llaman a la puerta y te obsequian con la peor de las noticias: el soldado al que quieres, ha muerto. “Todo es un cuchillo”, dice para impactar. Se le abre un miniconsejo de guerra por no terminar los poemas como Dios manda. Sale absuelto: en menos tiempo no se puede hacer más. El día que Andrés París le dedique tiempo a la Poesía…

María Juristo toma la palabra. “Hoy estuve en la colina”, nos asegura. Poema suave, sin estridencias. Bien en conjunto. Tal vez sobran explicaciones. ¿Ok, María? Ok, conforme. Suerte con los ecos de la noche, que sean claros como la ropa blanca que luces.

El ventilador giraba deprisa. Hacía su trabajo. Había mucho que ventilar. El calor se hacía soportable. Corrían los refrescos, las cervezas, los cacahuetes y el café con hielo.

Juan Antonio Arroyo piensa en vivir 100 años. ¿Por qué no? Dentro de poco será ésa la edad de jubilación. Su relato “Centenarios en el Casino” habla del Mago Simiescu y de un mono cómplice. Tecnología, Humanos y Simios en un trío festivo. Hay truco. Claro. Si no, no sería Magia, sería la Hostia.

Amparo Pérez Arróspide nos lee un cuento basado en hechos reales, con personajes imaginarios. “El Concurso”, se titula el thriller. Amaños, competencias y tonteos en las cloacas de lo literario. Se le recomienda abreviar, pulir. El relato promete.

Fede Monroy se define: <> Presenta un relato que le encargaron en la Complutense. Dedicado a Rubén Darío: “El Cuaderno Azul”. “Lenguas de oro en los remates de escayola”, arranca Fede, rumbo al nicaragüense Darío. De poeta a poeta. Conjunto barroco.

María Antonia Copado recupera un poema del siglo pasado. Tierno y, tal vez malo, nos previene. “La Niña de la Foto” son evocaciones. “Mira esa niña tierna/ recogida en su mantón de Manila”. Foto sepia de la infancia. Se le podría cambiar el principio. Entonces diría ”Mira esa niña muerta…”, símbólicamente hablando, se entiende. A otra cosa.

Pablo Llorente se destapa con su “Aire Loco”. Pablo, cuando no está en la Tertulia, va por ahí, de estrofa en estrofa, de puerto en puerto. Ahora, nos sale con amores. “La curva de tu cuerpo”, dice en plan confesión. Vuela Pablo por los Patios de los Arrayanes, “aúrea alberca” de Boabdil y los Príncipes Musulmanes.

Carmen Frontera se fustiga un poco: “Mari Carmen no es nombre de una mujer de mundo”, afirma provocadora. Historias del doctor Jiménez y Clara. Amores complicados de raíz orensana. Engaños posmodernos. Bosques de castaños.

Paloma Sánchez, Atleta que versifica y Poeta que no para, habla del Amor, que es ella misma oteando el paisaje. “Prisionera de mi tiempo”, se reconoce. “Explosión de sol”, anuncia. “El olor que llevas es la vida”, regala. Caminos de libertad.

María Jesús, ya en las postrimerías, se arranca con “Los Pepes”. Mordaz, esparce “lágrimas de hipoteca” y otros dardos por la mesa llena de vasos y platos. Relato breve de geografías y reivindicaciones. Para terminar, un deseo: “Ningún niño con zapatos rotos”. Ojalá.

Rocío Díaz sigue callada, en su silencio narrativo. Pero si la miras bien, se oyen burbujas que la delatan.

Y el equipo de la camiseta roja ganó con autoridad a todos los equipos que se le pusieron por delante, colmando de felicidad a los orgullosos ciudadanos de aquel País.

El ventilador giraba deprisa. Hacía su trabajo.

Fuera del Ruiz, la Realidad.

Alberto Torres
13 de julio de 2012

lunes, 16 de julio de 2012

33ª Jornada/V Año: Miércoles, 20 de junio de 2012



"Si queréis hablar todos al mismo tiempo. Será mejor que os arrojéis por la borda..." 

Mientras nuestros náufragos reponen fuerzas, y alcazan las condiciones óptimas de sorprendernos con el viaje a Ítaca, nosotros seguimos dándole al timón, pues creo que es un buen ejercicio muscular, que últimamente lo recomiendan los fisioterapeutas, para prevenir determinadas desviaciones en las articulaciones de codos y otros elementos fibrosos que conforman nuestra anatomía bípeda.

El día anterior habíamos comido salmón contaminado; sí, del habitual, del que tiene plomo, y la verdad, que nos encontramos toda la tripulación bastante pesada; con decir que íbamos andando por cubierta con los pies a la rastra; parecíamos, más bien, un ejército de derrotados, o recién apaleados, perseguidos por la miseria y las estrecheces de la vida; éramos como un país maltrecho perseguido por la prima de riesgo, mientras nuestro capitán nos arengaba: “Esforzados marineros, gentes de la mar, por cien tiburones, que ni los mayores titanes marinos, nos hundirán en altamar. Voto a bríos, que colgaré en el palo mayor, al que intente abandonar el barco en cualquier barquichuela de nada. Ejem, ejem, Os agradezco el sacrificio. Jamás de los jamases, se ha visto tripulación tan singular: llenos de harapos andáis por la borda desafiando el oleaje, y aunque no os tenéis en pie, la patria, ¿que digo? el barco, os recompensará por vuestro sacrificio. Y ahora brindad conmigo, camaradas. ¡Viva el vino! Y que le den a la prima de riesgo”

-Pero Javi -dijo Ana- que esto no tiene que ver con la prima de riesgo. Que estamos extenuados, compi, que aquí no hay quién dé un  paso después del salmón con plomo. O es que no te has enterado del efecto gravitatorio, y demás. Que no eres Rajoy, hombre, que no.
-Ya lo que nos faltaba -Rajoy, vestido de pirata, con sus primeros espadas repartiendo mandobles por doquier- repuso  Alberto.

Y tras unos instantes de vacilaciones, con los pies a remolque nos metimos todos en la bodega, dejando que el barco flotará en altamar,  balanceándose en las tranquilas aguas del Caribe, mientras que los tiburones lo contemplaban un tanto moscas.

A duras penas  llegamos a nuestro recinto, dejando al barco a merced del batir del tranquilo oleaje. Nos arrellanamos como pudimos, como un ejército de derrotados, y tras varias historias de piratas, y otras anécdotas, que no vamos a referir aquí, pues no tenemos permiso de pregonar a los cuatro vientos intimidades personales, y tras sorbito y sorbito de café u otros licores exóticos del Caribe, rebozados con sabrosas anécdotas, con libro en ristre a toda vela, Alberto, nos leyó el poema “Días de indulgencia”, lleno de espiritualidad:“Volveremos a sentarnos/limpios y solos/frente al fuego”.

Mª Antonia, en el poema “Vente a por uvas”, nos obsequió, con las metáforas: Chasquea la lengua seducida/ por el líquido que resbala./Fuera copas/ sólo tu boca en mi boca.

El grumete Andrés nos leyó un poema inspirado en las guerras: “Buscaban las madres refugio/ en sus cuentas de ganchillo”. Estupenda metáfora. Siempre hay que vivir a pesar de todas las tragedias, con las que nos quieren arrinconar, metiéndonos el miedo en el cuerpo.
 
Paloma  Hidalgo, nos envolvió con su magnífico relato de un sordomudo:”Palabras”.

Y tras un  tumulto de voces, Javier amenaza con dejarnos a nuestra suerte, perdidos en altamar.Que sí, que está dispuesto a llevarse las cartas de navegación. Y a ver qué hacemos, solitos en medio de un mar plagado de tiburones, en constante alerta.
-Si queréis hablar todos al mismo tiempo. Será mejor que os arrojéis por la borda. Por favor.-protestó Javier.

Todos los parlanchines palidecieron, al observar, que los más allegados al capitán, se ponían en guardia, dispuestos a ejecutar sus órdenes.

-Tu turno, Ana.

Muy en circunstancia, nos leyó el poema “De Junio a diciembre”- Dedicado a León.
Poema muy suave y cadencioso. Un cántico al amor.

Paloma Sánchez, nos recitó las últimas versiones de los Cantos VII y VIII, que suponemos serán las definitivas, pues han quedado  muy completos. Muy bien, Paloma. Por destacar algo, un verso dentro de tantos tan buenos:
“Tu lengua gloriosa me golpea entera”.

Pablo, una de las últimas incorporaciones a la tripulación, nos  trasladó a Quevedo, con su poema” Sobre el dinero “:
Es voraz el dinero /Bravucón y logrero.    


León, por su  parte, nos lee con su exquisitez, un poema lleno de nostalgia sobre la muerte, y la brevedad de la vida, aunque deja inmerso en sus versos un canto al hombre. Y nos dice, en uno de los momentos trágicos: ¡Cuánto mejor ser humo que seguir respirando!

Se hicieron innumerables matizaciones en prácticamente todos los poemas, lideradas por Javier y, sobre todo Carlos, que para rematar la faena, tomó el florín y tras partir en minúsculo trozos los cuatro tomates que había sobre la mesa, y repartirlos, entre la atónita tripulación, que jamás había visto semejante hazaña en sus cien años de navegación, dirigiéndose al menda, increpándome, me ofreció con la punta de la espada un trozo de tomate.
-Toma bellaco. Lee.-Y me hizo ingerir el trozo de tomate a toda prisa.
Y leí, lleno de temor, el poema  titulado ; “Este maldito sabor ocre que palpita” , en el que demostraron su destreza de espadachines, Javi y Carlos, y otros tantos, dando tajos por doquier a tan malhadado poema, que me lo dejaron tiritando.
Por algo terminaba, y termina:
“En su amplia redondez /recién pintada con la sangre/ de unos labios partidos por el viento.  
……/al calor del humo esparcido por el tragaluz/ implacablemente cerrado por una maldición”  

Carlos, a su vez, finalizó con un poema al que se le tajeó concienzudamente, a pesar de hermosas metáforas, como:
“me hubiera gustado jugar/ a ser un puente”  

Vicente, por su parte , tras  críticas crípticas, propias de un lenguaje súper especializado, afirmó que el 70 por ciento de la fuerza de un poema la da la interpretación del rapsoda músico o cantautor, y para ello se apoyó, como siempre, en diversos autores; pero, a pesar de tantos eruditos que piensan así, confunden el acercamiento de la poesía, -siempre minoritaria, por medio del médium-rapsoda principalmente- al oyente que no le llega, con la esencia de la misma, con la fuerza que emana de la lectura silenciosa, para aquel lector que empatiza con el lenguaje poético como forma de expresar sentimientos que golpean los tambores en medio de la soledad de la estepa.

El poema está por encima del rapsoda.

Como decía un físico teórico:
El sentido del Universo es cantarse así mismo, a través, del hombre. Y yo añado, y por medio del arte, la ciencia o el amor. 

Finalizó, la tarde con una exhibición de Javier, que con su florín descuartizaba hábilmente  en el aire, una bandada de tomates lanzada  por la marinería. Eso sí que era malabarismo y demás. Jamás se vió semejante hazaña en los mares del Caribe. Terminada la faena envainó el florín, y con su aspecto de espada, Carlos dio una vuelta por el barco, entre vítores y aplausos.

Juan Manuel Criado Manzano
2 de julio de 2012

lunes, 18 de junio de 2012

32ª Jornada/V Año: Miércoles, 13 de junio de 2012



RECETARIO IMPRESCINDIBLE

Ingredientes

Por piezas, para que conserven todo su sabor, añádase:

- Un Javier (también conocido por Boss), un Alberto, dos Juanes (uno Antonio y otro Manuel), una Antonia, un Pedro (Catalán para más señas), una Juani (hermana de J. María Herranz), una Amparo, un León (de preferencia José), un Carlos (en sus tres variantes, Nosabe, Yasé y Ceballos), una Maria Jesús, un Aure (tal y como se hace llamar), una Ana, una Carmenfron y un Vicente.
-Una botella de vino tinto, un Ribeira Sacra del 2009.
-Un puñado de noticias frescas.
-Anécdotas surtidas, con el mejor sabor posible, como la del Monasterio de Cultura.
-Abanicos, dos.
-Sonrisas.
-Comentarios a media voz.
- Puñales (son imprescindibles para dar sabor).
-Poemas propios o ajenos, relatos, fragmentos de diario, alguna pieza musical, alguna foto. Libros, varios. Kikos picantes.
-Cerezas, dulces, de rojo alizarina y carmín Granza.

Modo de preparación:

Prepare una sala suficientemente grande, instale sillas -o en su defecto silloncitos- y espere la llegada de los ingredientes.
Permita que Javier lea su poema “Y NO ES CIERTO”, inspirado en una foto de J.Ortiz de Mendívil;  notará cómo se enriquece el guiso con su sabor esférico del deseo.
Haga lo mismo con Alberto. Disfrutará con la contundencia vital de Nazim Hikmet, un  poeta turco que escribió poemas tan lúcidos como “ACERCA DEL VIVIR” u obras más planas, a decir de los conocedores de la magna obra de don Miguel de Cervantes,  tal es su homónima “DON QUIJOTE”.
Espolvoree con un poco de Moral Oscilante, que se me antoja color cúrcuma, para evitar la palidez de su receta.
Agregue “CENTENARIOS EN EL CASINO” de Juan Antonio, un relato con protagonistas humanos y animales. Incorpore después “BOLTZMANN” de Juan Manuel, un poema que aúna al físico austriaco con suicidas menos ilustres; y deje que Aure recite “LOS QUE ME ACOMPAÑARON” perteneciente a su colección de memorias poéticas.  Los tres, como Aramis, Porthos y Athos, conseguirán perfumar de armagnac el guiso. Observará que la cocción va cogiendo cuerpo y un precioso color cercano al elegante rojo inglés. Eso es bueno, las letras, las palabras van liberando su aroma como las uvas brunas que sacian la sed de Maria Antonia en su poema “AGUA”.

Cuando el hervor constante y mantenido ligue la salsa, podrá sacar, a demanda de ellos mismos y de sus obligaciones -un apicultor que necesita ejercer su oficio, un tertuliano asiduo de otros lares, le bonhomme qui doit partir- a todos ellos. Su estofado no perderá con ello.

Deje que los recuerdos que duermen en el diario de Juani den un toque nostálgico y deje enfriar con “LA CASA EN LA NIEVE” de Amparo .Hasta su propio aliento se helará, bajo el aparentemente inofensivo mundo que se encierra en una bola de cristal, cuando el terror asome. 

Si lo desea, introduzca en su cazuela “LA MÚSICA DEL TITANIC” un poema-vals de León, proveniente del libro La inteligencia azul de los delfines, azul de Prusia entrelazado al ultramar sobre las olas. La música de sus palabras dará cuerpo a su salsa, le hará vibrar. Y no olvide una pizca de “PRETENDE FILIS” de Carlos, una composición saficoadónica que realzará las notas afrutadas de esta aliño.

Añada un chorreón del vino peleón del brick que María Jesús y sus “REFLEXIONES METAFÍSICAS DE UN MENDIGO BORRACHO” dejan a su disposición, glup, glup y remueva para que “LOS BUENOS DÍAS“ de Ana incorporen una gota de realismo,  gris, como el bituminoso acero de mi caja de óleos.

Antes de retirar el perol del fuego, añada una hojita de laurel y pimienta, que pique bien. Vicente le puede ofrecer un sucedáneo con “LAS MAL CASADAS”  de Luis Alberto de Cuenca.

Ponga la mesa, y disfrute de la buena comida, como de la buena literatura, hasta hartarse.


Paloma Hidalgo
14 de junio de 2012