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jueves, 21 de junio de 2018

30ª Jornada/XI año: Miércoles, 20 de junio de 2018

Nosotros no somos unas polillas cualquiera...

Bitácora collage del 20 de junio de 2018 en el café Moliere

1. Rocío Díaz Gómez: 


Éramos insectos lucípetos atraídos por la literatura en vez de por la luz. Lo llevábamos en nuestra naturaleza y a pesar del cambio de coordenadas del encuentro, del calor y el futbol (nosotros también éramos 11) allí migramos un 20 de junio en línea recta. Nos apretujamos y comenzaron nuestras alas a moverse haciendo círculos en torno a Ortega y Gasset y Bram Stoker, Begoña Abad y Antonio Gamoneda, Aquiles Nazoa y Juan Pablo Villalobos. Volábamos alto y seguro aunque la fuente de luz estaba distante. A veces la conversación nos desorientaba y, a ras de suelo, terminábamos dilucidando sobre mesas de formica e implantes capilares, con viajes a Turquía que prometían curas milagrosas, pero evitábamos los banales obstáculos aprovechando la corriente para recordar oportunamente a Eduardo Galeano y su “Yo, mutilado capilar”. La literatura nos guiaba y facilitaba nuestra supervivencia. Poemas de propios y extraños, novela gótica. Relatos feministas y de serpientes, relatos de abuelos fotógrafos y niños desgraciados. Leyendo y escribiendo queríamos volar más alto, tan alto que pudiéramos tocar el firmamento de las letras, la luz de la luna prometida. Aunque lo que terminamos prometiendo fue regresar el siguiente miércoles, volver en línea recta a nuestro lugar de encuentro favorito. Quizá algún día formemos parte de una nueva generación ilustre de insectos lucípetos, y hasta seamos caso de estudio para esforzados entomólogos. Porque nosotros, los Rascamanes, nos sentimos atraídos por la literatura en vez de por la luz. Nosotros, no somos unas polillas cualquiera.

Rocío Díaz Gómez
21 de junio de 2018











2. Iñaki Ferreras: 

Bajo un sol sahariano, en el clásico Café Moliere, al estilo 'petit comite', ayer nos reunimos un grupito de rascamanes. Unos leyeron excelsos poemas propios y ajenos. Otros, relatos oníricos en el estilo de la prosa poética. Otros, escuchamos atentamente y nuestra alma se enriqueció con tanto arte y cultura. Y entre todos, continuamos forjando una bonita amistad a través del universo literario que es uno de los tipos de amistad más duradero y profundo que pueda existir.

Iñaki Ferreras
21 de junio de 2018

jueves, 7 de junio de 2018

28ª Jornada/XI año: Miércoles, 6 de junio de 2018


Bitácora collage del 6 de junio de 2018

1. Rocío Díaz Gómez: 

Regresar a Rascamán. Regresar a los nombres conocidos y a las voces que arropan. Regalarme un miércoles, ahora de junio, lúdico y profundo a un mismo tiempo. Tomar prestada la ilustre compañía de Octavio Paz y Miguel Hernández, de Jorge Villalobos y Maruja Mallo. Respirar bajo la sombra de ese árbol de carne y voz de donde cuelgan maduros poemas con i latinas y lenguas de niebla. Frutos jugosos que plácidamente mordisqueamos. Para con el sabor aún en la boca, dejar volar la imaginación y alcanzar una Habana donde empaparnos de su son henchido de ritmo y sonrisas. Rendirnos a su acento y descansar después del ajetreo, permitiendo que los pensamientos, las palabras no pronunciadas nos cercenen los labios. Y aunque la vida con sus pérdidas nos duela, tras la elegía, levantar los pies del suelo, ascender despacio, fugarnos juntos hasta la India, hasta Londres, hasta esos remotos lugares donde nunca tocan las campanas por los forasteros. Zambullirnos en experiencias que desgranaremos en palabras. Pero después volver a casa, a nuestra tertulia, donde tanta Alma habita en Un cuento oscuro, donde nos amamos mirando siempre a Poniente. Regresar a Rascamán, calma y refugio, donde palpita ese pedazo de mi interior que solo se caldea con estas brasas, compañeros que comparten palabras como quien comparte el pan. Regresar a Rascamán. Regresar siempre.

Rocío Díaz Gómez
7 de junio de 2018












2. Iñaki Ferreras: 

La tertulia de Rascaman del 6-6 fue diversa, variopinta y, como siempre, altamente interesante. Se leyeron escritos propios de los miembros y ajenos de artistas reconocidos y todos nos enriquecimos para hacer nuestras vidas un.poco más llevaderas.

Iñaki Ferreras
7 de junio de 2018












3. Celia Cañadas: 

Yo venía de apaciguar el miedo de una adolescente, mi alumna, a los números. Pocas certidumbres ofrece la vida como la de los números... y qué dulces me resultaron a menudo los problemas en papel. La realidad siempre resulta, en comparación, compleja, precaria y sin oportunidad de "recuperación" a la vista. De este lado del papel, la solución pasa por un cálculo por tanteo a ciegas que desemboca siempre en conjunto vacío o en palabras de mi padre, La isla de la nada. Mientras, regreso a Rascamán y es tan divertido y reconfortante como la imagen de un acordeonista cubierto de sudor y con la única prenda de abrigo de visón en pleno julio. Celebramos el reciente premio de Juan Antonio por su poema dedicado al río Duero lleno de resonancias literarias. Alma esgrime Un cuento oscuro, que es luminaria y elegancia como ella misma. Yo solo llevé unas preguntas y salí con este  abrazo:

Ícaro

Por su abrazo conocí,
de su vuelo
la altura.

Me queda el vértigo.

Celia Cañadas
7 de junio de 2018












4. Javier Díaz Gil: 

Hay bitácoras que son algo más que una enumeración.

León en Málaga subiendo y bajando cuestas, su Rocinante de cuatro ruedas se queda junto al mar. Cinta del brazo de Octavio Paz y de Miguel Hernández: era de barro, la cabeza recién rapada, árbol de carne y voz. Cinta del brazo de las musulmanas.
Mariana se duele y viene de Rumanía de cuidar a su madre pero trae a Pessoa y una I latina y un hacha robada.
Juan Calderón, serio de ojos interiores, divertido de meigas y fantasmas y embudos de lata en la cabeza.
Juan Bautista que cita la última de Polanski y en su lectura nos vierte aires del Tropicana y el acento cubano de Nicanor Candela.
Rocío regresa después de su obra y de un trancazo primaveral. Rocío regresa.
Juan Manuel, certero, con diez pensamientos, pura elegía. Felicidades: "Cada uno hace lo que puede", responde.
Yo leo poemas de desgarro del último premio Hiperión, el joven poeta Jorge Villalobos. Poesía para enfrentar el dolor y la pérdida.
Isa Morión reivindica a Maruja Mallo, mujer intemporal, nos dice. Lee un texto propio como tumba de agua con palabras previas de Paco Caro.
Imaginamos a Iñaki Ferreras que toca su acordeón con un abrigo de visón. Trae un relato de amor que quiere levantar el ánimo u otras cosas.
David, novelista, escucha, asiente, opina, suma siempre.
Juan Antonio galopa en la noche lorquiana en un microrrelato y vendimia premios en sus versos.
Le ruego a Alma un poema de su cuento oscuro, poema de amor que mira a poniente.
Celia y Vicente que no traen lectura pero quieren escuchar y nos cuentan. Benditas palabras.

Bitácoras que son algo más que una enumeración.

Javier Díaz Gil
7 de junio de 2018












5. Cinta Rosa Guil Redondo: 

Hemos decidido hacer una bitácora colectiva, espejo de todos los que estamos, escribamos o no…

Mariana ha regresado de Rumania y su madre se mantiene estable. Como siempre, nos emociona con esos poemas que extrae de su alma, gracias a la escalera, inagotable, de sus recuerdos.

El suyo, esta tarde, arranca con una cita de Fernando Pessoa, “el poeta es un fingidor”. Ella escribe sobre la I, y los adjetivos como pedradas aparecen: Inútil, imbécil, inconsecuente. El desprecio vive en la I, y esas pedradas claman en Rascamán.

Juan Calderón, nos conduce a sus paisajes interiores a través de los boquetes que nos llevan al futuro, con ojos interiores que son los Dante de las profundidades…

Pero para poner en la otra balanza, la de la gracia y el baile, aderezada con acentos cubanos insuperables, aparece el relato inacabado de Juan Bautista, con ese Nicanor que está loco por actuar en “Tropicana”, al que aleccionan sus maestros para no bailar “a la cañona”…

Juan Manuel nos lee con tono elegíaco el poema que con luces y sombras, con palabras no dichas, lamenta el tiempo que no regresará…

Isabel nos anuncia su próxima conferencia sobre Maruja Mallo, pintora surrealista. Y recita un poema propio.

Javier nos lee algunos poemas de Jorge Villalobos, una muestra de dolor por los seres perdidos.

Nos enteramos que ha muerto Luis Arillaga.

Alma nos lee un poema de su última publicación, “Un cuento oscuro”con la delicadeza y exquisitez que la caracterizan.

Nuestro pedagogo, Juan, nos brinda el poema que habla de la separación de hombre y caballo, entre el espejo de la luna.

También estuvieron José León Cano, Iñaki con su cuento sobre los habitantes de la gran ciudad y sus idas y venidas, David, Vicente y Celia Cañadas y Rocío que se va de vacaciones. Y yo, que traje a la figura de Miguel Hernández gracias al arte de Octavio Paz.

Nos ha salvado la luz de Cuba de las sombras de la poesía en sombras de esta tarde.

Vicente y yo clamamos por la invasión del inglés en nuestra lengua.


Cinta Rosa Guil
7 de junio de 2018












6. José León Cano: 

Melancólicos días. La muerte, equivocada de fecha, se agazapa entre las negras nubes interminables y acaba finalmente por colarse en el santuario subterráneo donde la poesía creía estar a salvo.
Pero no. Nadie es inmune a su mordedura silenciosa, a sus injusticias de cristal derretido sobre la inocencia.
En Rascamán comunican la muerte de un poeta, no por anunciada menos dolorosa. Mi buen amigo Luis Arrillaga, víctima de la incompatibilidad del oscurantismo con las luces.
Nubes malditas, olor a muerte fresca, clausura del jardin, la luna guillotinada gotea sangre sobre las tazas del café. Alguien se atreve a afirmar que la esencia de la poesía es la tristeza, y encima un joven gotoso de veintitrés años gana el Hiperión con unos supuestos versos negros que el cubo de la basura espera con avidez. Poesíaa que nos aleja de la realidad para enterrarnos en esas soledades de epitafio que intenta vendernos el sistema para que nos conforme la ceguera.
Menos mal que me quedé dormido un buen rato.

Todo lo anterior constituye mi trozo de bitácora, recién escrito a bordo de un provinciano autobús, oh, cielo anubarrado, que me devuelve de Albacete a Madrid.

José León Cano
8 de junio de 2018












7. Juan Bautista Raña: 

Hoy hemos sido quince participantes en la tertulia. Mi número favorito. Ha sido una premonición: la sesión ha sido estupenda. Como casi todos los miércoles, los poetas han sido mayoría, se han leído poemas de muy buena calidad; a los narradores casi ni se nos ha visto, dos relatos y pare usted de contar. En lo que sí hemos coincidido casi todos fue en la temática: la melancolía y el dolor han sido los protagonistas a pesar de que estamos en plena primavera. ¿Será que vemos llegar el verano y tememos que no se celebren estas reuniones que nos llenan tanto? Espero que no. Tengo la esperanza de que todos tengamos un rato para compartir versos, relatos, vivencias, risas y lo más importante: estar, aunque sea sólo un par de horas, juntos.

Juan Bautista Raña
8 de junio de 2018












8. Isabel Morión: 

Nos reunimos este lluvioso seis de junio en nuestra tertulia semanal de Rascamán. Voy con alegría a encontrarme con mis compañeros-as de letras. Parece que la Bitácora se resiste a ser escrita por una sola persona, y a Javier se le ocurre hacerla entre todos para que no nos robe tiempo. Así se decide, es una idea original que dará pie a una Bitácora diferente. He aquí mi pequeña ráfaga de lo que allí ocurrió. Las musulmanas un poema que da que pensar. La letra I: ignorante, inútil, inteligente, insípido... cuánto se puede hablar de esta letra discreta. Pasamos a la charanga de Nicanor Candela, a sus guarachas, al cabaret Tropicana, de ahí nos vamos a una noche gallega que termina en delirios etílicos. A continuación escuchamos profundos pensamientos que invitan a meditar... Conocemos a un joven poeta que nos da un poco de escalofrío escucharlo, sus versos destilan profunda tristeza. Así es esta querida tertulia llena de diversidad e interés.

Isabel Morión Lopez
9 de junio del 2018












9. Juan Calderón: 


Llegó como un cuchillo la noticia: Otra vez lo había hecho, la muy puta, la que lleva el veneno de los duelos en su colmillo izquierdo. Esta vez ha venido para apagarle su candil a un buen poeta, mi amigo desde siempre, Luis Arrillaga. Algunos corazones se llenaron de duelo, pero entre todos decidimos que no hay que hacerle concesiones a esa negra alimaña. En Rascamán seguimos dándole nuestro voto a su oponente, la vida, la bonita, la luminosa. Le abrimos nuestras puertas de par en par a la alegría, dejamos que corriese el río de los versos y nos deslizamos por los renglones derechos de los relatos. Le cosimos sonrisas y amistad al labio de plata de nuestra luna interna y volvimos a casa con un vuelo de pájaros entre las manos.


Juan Calderón Matador
9 de junio de 2018











10. Alma Pagés: 

Llegar a Rascamán es dejarse envolver por la calidez de un lugar amigo, donde hoy sobrevuela el alegre sinsombrerismo de Maruja Mallo, perfecto contrapunto a la dolorosa rebeldía que cristaliza en esa "i latina", acerada bayoneta del maltrato. La muerte de un poeta da paso al desgarro poético de un joven que ha sufrido demasiado pronto. Como en la vida, nos vemos arrastrados por sorpresa a La Habana, esperando entrar al Tropicana. ¿Qué tu dices, m'hjo? Candela, eso es pura candela. Pero en Londres nos aguardan unas "kitties muy "wicked" que destrozan sin orden ni concierto, para regresar al río Duero cantado por Gerardo Diego, en una composición que los evoca a ambos. Y es que siempre hay que amar, con toda el alma y a los cuatro puntos cardinales.

Alma Pagés
8 de junio de 2018











11. Juan Antonio Arroyo: 
“RESPLANDORES”

Y  aquella tarde, a cada asistente a nuestra tertulia del paraíso Rascamán, les surgieron estos fuegos de la vía láctea y por este orden de aparición:
León: ¡Qué animales de compañía son las musas! Cinta: Miguel Hernández, no has muerto, ganaste el cielo. Mariana: encontré la i, ilustre del arco iris, guardada en la caja violeta. Juan  Calderón: veo con la profundidad de los ojos interiores. Juan Bautista: Consiguió el bailarín el Club Tropicana… no sólo lo soñaba. Rocío: Hoy os he mirado otra vez renaciendo en un relato. Juan Manuel: los pensamientos eran diez, desde andar de  perfil hasta la mirada en la soledad de una ermita. Javier: en Villalobos pueden verse desgarros de una madre. Isabel: en la vida hay gozos, tristezas, mujeres potentes sin sombrero, tumbas de agua y besos mágicos. Iñaki: algún día las gatas, tan sensuales, me quitarán esta frigidez y tal vez podamos hacerlo. Juan Antonio: río Duero.., ¿por qué me has transformado? Alma: nuestras manos miran a poniente, las casas donde nos amamos siempre. Celia: nunca dejaré que habite el olvido.

Juan Antonio Arroyo
13 de junio de 2018

martes, 5 de junio de 2018

27ª Jornada/XI año: Miércoles, 30 de mayo de 2018



EL ORIGEN DEL MUNDO

El origen del mundo fue un tweet, que es como decir pío. Del mundo Rascamán, que es como decir la Felicidad, la tarde primaveral del 30 de mayo del año 2018. Un tweet que incluía el hashtag, que es como decir etiqueta, #VersosFicciónyAMORporlosLibros, que en cuestión de segundos se convirtió en trending topic, que es lo mismo que decir tendencia.

El primero en retuitear aquel pío original fue @juancalderón, con los versos de un poema: “hay veces que la vida decide hacerse agua / decide dar un golpe de timón / decide llevar sol hasta las sombras / decide resucitar en mis pulsos“. A @juancalderón le crecieron los followers, que es como decir seguidores, que unánimes postearon, que es como decir publicaron, sus opiniones favorables junto a un certero consejo: suprime las tres últimas palabras del último verso, @juancalderón. A lo que @juancalderón, tolerante como es su costumbre, accedió.

Uno de sus followBack, que es algo así como decir seguidor recíproco, @juanbautista, aprovechó la reciente ampliación de 140 a 280 caracteres para requetetuitear una bella semblanza de su Timeline, que es como decir biografía, con la ciudad americana que le vio nacer y crecer como telón de fondo: “Caracas, ciudad perdida“.. @juanbautista escribió: “tu alegría de antaño es pájaro enjaulado que bebe de sus lágrimas”. Con el recuerdo de los techos caraqueños, un seguidor entusiasta sugirió a @juanbautista que crease un spin-off, que es como decir una escisión, de su relato, cuyo título hiciera referencia al color rojo de sus tejados. @juanbautista escribió: me lo voy a pensar, y en agradecimiento, tuiteó el genial discurso que Roberto Bolaño dio con ocasión del Premio Rómulos Gallegos, que le fue concedido en el año 1999 de la Era Analógica.

Los mismos 280 caracteres ampliados sirvieron a @javierdiazgil para tuitear a continuación sus experiencias en el último Festival “Raias Poéticas” celebrado en Oporto, al que acudió acompañado de @andresparis y @marina, y donde conoció a la poeta vallisoletana Mª Ángeles Pérez López. Desde entonces, @javierdiazgil tiene a Mª Ángeles añadida en sus Favorites, que es como decir favoritos. Para explicar por qué, retuiteó varios versos del poema “Como los elefantes“ escrito por la autora vallisoletana: “De las praderas frías de Polonia / bajan juntos los lobos y la angustia / para morder los sueños de los hombres”.

A los tweets de @javierdiazgil respondieron los de @maríajuristo. @maríajuristo inundó las redes de belleza y sentimiento gracias a unos haikus espléndidos, quizás porque los haikus estén hechos a la medida de los tweets, quién sabe, y los japoneses en esto, como en tantas otras cosas, sean gente adelantada a su tiempo. Reproduzco dos de los haikus que @maríajuristo escribió: “Por la vereda / la vida caminando / penas se pierden”. Y el segundo: “Ya nacen / las flores en los almendros / un ángel vuelve”.

Los tweets de @maríajuristo dispararon los likes, que es como decir los me gusta, también los replies y las mentions, que es como decir las réplicas y las menciones. Con tanto pío la cafetería Santander empezó a parecerse a una pajarería, lo que obligó a @javierdiazgil a hacer uso indiscriminado de la campanilla (la de metal, no la de su garganta). Pese a su carácter pretecnológico, la campanilla (la de metal, no la de su garganta) constituye a día de hoy el antivirus más eficaz para el bloqueo de posibles trolls, que es como decir trastornadores, siempre dispuestos a trolear, que es como decir trastornar. Por suerte, en esta maravillosa comunidad no hay espacio para haters, que es como decir odiadores, o para entendernos mejor, cafres, sino solamente para lovers, que es como decir enamorados, en el caso del hashtag que les ocupaba, del verso y de la palabra.

Una de las enamoradas más apasionadas de los versos y de las palabras, @cintarosaguilredondo, tuiteó un cuento infantil titulado “Caracol tiene frío”. En él, Babosín, un pequeño caracol que tenía el caparazón de cristal, buscaba al Mago Piñonón para que se lo cambiase y dejara así de sentir frío. La solución al problema de Babosín llegó gracias a las hojas que quedaron adheridas a su caparazón con resina. La ternura y la sensibilidad que destiló el cuento firmado y leído por @cintarosaguilredondo recuperaron para la causa “rascamaniaca” a varios cientos de miles de millones de unfollowers, que es como decir exseguidores. Luego, llegó el turno de @juanantonioarroyo, quien guiado por el mismo proselitismo o parecido, publicó un microrrelato con resonancias lorquianas bajo la etiqueta “Al galope”, que contenía el diálogo entre un jinete y su caballo después de que el animal fuese vendido en una feria y su dueño se dispusiera a abandonarlo. El reflejo de la luna en el ojo del caballo generó un microblogging, que es algo así como decir un debate, en el seno de la tertulia virtual, que se hizo viral entre la práctica totalidad de los usuarios. A la vista lo anterior, @juanantonioarroyo se comprometió públicamente a retuitear y requetetuitear su relato hasta conseguir la versión definitiva.

La siguiente intervención corrió a cargo de @anagonz. Desde la sidebar, que es como decir barra lateral, de su perfil, @anagonz recomendó la lectura del poeta madrileño Daniel Ojeda, y animó al resto de miembros de la comunidad a participar en un concurso de microrrelatos sobre la gestión del agua. Microrrelato es, precisamente, el género que suele tuitear @mariajesusbriones, tal como hizo aquella tarde de miércoles en las que las redes hervían. Y más que hirvieron, cuando @mariajesusbriones tuiteó su micro “Último poema”, con afirmaciones como “La almohada protege el secreto: el libro de los poetas, la tinta su sangre y las hojas sepia su piel”, alcanzando el éxtasis digital no bien tuiteó su segundo microrrelato sobre un emperador cuya nodriza tuvo la leche agria. 
        
Los miembros de Rascaman celebraron la libertad que otorgan las redes sociales, redes sociales que no dejan de ser redes, redes que no dejan de ser epítome de lo contrario, es decir, de la esclavitud. Pero los miembros de Rascaman son libres, únicos, eternos e irreductibles en sus principios. Y son ellos, y sólo ellos, los que siempre deciden.

Al filo de las nueve de la noche decidieron dar por terminada la Tweetup, que es como decir reunión de usuarios, desconectaron sus dispositivos y se despidieron hasta la reunión del FollowWednesday, que es como decir miércoles siguiente.


David Lerma Martínez
17 de junio de 2018

jueves, 17 de mayo de 2018

26ª Jornada/XI año: Miércoles, 16 de mayo de 2018


TODO POR UN POST-IT
He advertido que será la bitácora más corta de la historia rascamanera. Así será. Isabel clama por Palestina y el mar; mientras Leon cata a tu mirada, nuestra mirada; mientras el Boss lee esas “cosas” como puñaladas a las tiranías y sus cómplices; mientras las empanadas de Ana alivian cualquier confrontación civil. Me queda poco post-it, debo aprender a precisar. Mientras Cinta "Celeste" parpadea y el niño Aure está bárbaro. María Juristo Despacito. Juan A. recita a la par que educa. Alma hereda el verbo barojiano. Sin duda en esta tertulia se coopera más que se compite. Y termino... 
Y mientras, espero que la precisa Celia haga de Aure mi suegro.



Ismael Constantinopla
16 de mayo de 2018

miércoles, 16 de mayo de 2018

25ª Jornada/XI año: Miércoles, 9 de mayo de 2018


.... la tripulación del Rascamán


 A bordo nos encontrábamos tres petimetres (dos de más de 70 años y Javi, el capitán, de unos 50 bien conservados) cortejados por Rocío, la cual, con su pañuelo piratesco de color rojo cubriendo su cabello, atraía nuestra atención como si de un imán psicológico se tratase, al tiempo que nos leía su cuento, en el que nos descubre una vez más su ingenio, humor y capacidad narrativa, mostrándonos  la eterna  búsqueda del yo; por ello nos dirá más o menos:
“que no, que sí, que si arriba que si abajo”, tratando de encontrarse para después trasladarnos a la parada del autobús, en la que el autobusero "sólo vio mi billete“, pero ojo, que  lo mismo era ella o que no, vaya vd a saber y como comprenderán, cualquiera se atreve a saludar a alguien que es y que no es. Convendrás Rocío que es un pelín complicado. ¿Sí? Gracias por tu comprensión. Así es que  no se lo tomes a mal al chófer del enorme vehículo a cuatro ruedas que te transporta plácidamente por las calles de la ciudad en un pis pas, mientras tú te sigues buscando en los bolsillos de la falda a ver si con un poco de suerte encuentras algo que pueda abrir las puertas de un encuentro contigo misma. No obstante, Rocío, el cierre de tu cuento me tranquilizó y a fe mía que de sopetón me quitó la angustia que poco a poco se iba apoderando de mí como  garra de hierro que apretaba mi garganta, en vista de que la búsqueda en los últimos cajones de tu casa resultaba infructuosa.
Menos mal que por fin te encontraste. Enhorabuena.

A continuación, Javi, tras sacar de un barril lleno de papeles un pergamino que había rescatado del mar, tras el naufragio de un bergantín, desenrollándolo con la habilidad que le caracteriza, nos mostró el poema Atreverse, cuyo autor es Ben Clark, último premio Loewe de poesía:

“Atreverse, viajar a la Galaxia
que gira en cada uno de nosotros
…”

Bellísimo.

A continuación, Aureliano Cañadas, empeñado en mostrarnos sus destrezas toreras, nos regaló dos pases de pecho dados a un barril que, caído en el suelo, rodaba entre los vaivenes del barco, marchando en zig- zag por la cubierta. Todo un espectáculo, porque maneras y hechuras no le faltan a nuestro amigo que, no contento con la anterior faena con el capote, nos mostró su destreza lanzando un par de banderillas al aire que al precipitarse en picado hacia el suelo, en el mismo lomo del barril, ondearon triunfantes iluminando de esta suerte la tarde de la piratería que poco a poco fue llegando al barco atraída por los gritos de olé y los hurras propios de los corsarios que lanzaban dagas por doquier, convirtiendo en dianas cualquier palo del velamen.
Terminada la faena, Aureliano, nos obsequió, entre copas de aguardiente, con varios poemas:

En el poema dedicado a Rimbaud y La Comuna,titulado  Rimbaudiana, el poeta nos dice:

No medir la desgracia con imágenes
o días arrojados por la borda
de un barco
                       ebrio
o más que ebrio, cansado
en esta obra tan mal representada
mi vida”

Para luego obsequiarnos con un poema dedicado a su nieta, en el que participa el gato Isidoro, contándonos  asimismo  las aventuras del micifuz, despertando a su dueño.
Poema lleno de nostalgia y de humor.
Después terminará su intervención con el poema titulado  La hormiga suicida, del que entresacamos los versos:

“No soy más que una hormiga
en medio de la noche
aferrada a una brizna
de hierba.”

Un placer, Aureliano.

Ante mi sorpresa, irrumpe Cinta llena de brío que, tras lanzar tres dagas al aire y recogerlas simultáneamente del mismo con la  mano izquierda, nos lee el cuento titulado El camino imposible en el que nos narra  la historia de una madre  muy rígida, que educa a sus hijos en los valores católicos, con la imposición de un dogmatismo sin fisuras; mas al final, todos sus esfuerzos dan como resultado  unos hijos ateos.
Muy bien construido Cinta.

De repente, oímos gritos de auxilio salidos de un pequeño bergantín de 4 metros de eslora con un único tripulante que, desesperado, pide ayuda ya que su ridícula barquichuela zozobra entre las bravas embestidas de las olas que lanza el cabreado Neptuno; cabreado, vaya vd a saber por qué, pues los dioses además de caprichosos, ya se sabe, son muy celosos y cualquiera puede haber galanteado a una de sus muchas esposas; porque machistas sí que son los condenados.

Ante nuestra sorpresa va ascendiendo poco a poco, chorreando agua por doquier, el inefable y corpulento León que, tras proferir el consabido ¡Rayos y truenos!, consigna universal de toda la piratería, y sentarse en un barril, profiere con singular energía:

- ¡Vive Dios, que algún día  convertiré en trocitos el tridente de Neptuno!
-Tranquilo, tranquilo, a ver si nos la vas a liar, ahora que las aguas han vuelto a dormitar en los brazos del  sol y Neptuno se ha creído que has sucumbido  junto con tu esmirriado bergantín.
-¡Voto a brios!-ruge León, enarbolando el puño derecho.
-Tranqui, tranqui, León, y ahora nos haces el favor de vestirte de soneto y recitarnos lo que quieras.

Dicho y hecho, nuestro amigo, tras sacudirse el cabello a derecha e izquierda, nos  obsequia con un poema sin título, del que entresacamos los versos

“ ¿Por qué te desesperas?
ahora que tienes ya la edad madura
qué más puede pedirse sino nada?”

Magnífico

Para, a continuación, recitarnos un poema libre, satírico donde los haya, dedicado a los llamados profesionales (electricistas, fontaneros y demás similares), que no dejan pegar el ojo durante la siesta, por el enorme ruido que hacen.
Y por último, nos lee el soneto titulado “ Polvo desenamorado”, del que entresacamos los versos:

“Cuando de amor se erizan los cabellos,
cuando fluye a ti el mar resuelto en río
cuando yo, caudaloso, me desvío
de mi ser a tu ser en mil destellos.
Lástima que el placer de mi simiente
dé tan poco en tus honduras frías
donde jamás mi amor halló consuelo”

Estupendo, León, con ese poema eres capaz de dejar sin tridente al condenado Neptuno.

Mientras tanto, la dulce Mariana que lleva un par de años incorporada a la tripulación del Rascamán, tras dejar en la borda su vestido de grumete, nos obsequia con el poema en prosa sacado de su libro inédito Enseña, del que entresacamos:

“ La hierba sigue creciendo sin ti.
Cuchilladas bien afiladas cortan las raíces
El sometimiento del hombre por el Poder….
…”

En el que lo trágico y fantástico se entremezclan en una prosa poética llena de fuerza.
Mariana, siempre nos sorprendes.

De repente, Iñaki hace saltar de alegría a su acordeón, y tras regalarnos sus deliciosas notas, nos lee el relato "Vive…o muere" que trata de un homosexual sometido a una agobiante presión familiar y que tras terminar viviendo con su padre -hombre gravemente enfermo-, lleva una vida aislada, solitaria, de abandono, después de dejar su relación con otro hombre y tratar de que su padre viva y sea capaz de aceptarle. Mas éste no lo acepta, sino que lo perdona por ser como es, lo cual lleva al hijo a quitarle el cable de oxígeno, que le mantiene con vida.

Muy bien construido, Iñaki.

De repente, se adueña de la tropa un singular alboroto que, espantada, corre por cubierta como alma que lleva el diablo. David, por su parte, señalando a uno de los barriles exclama.



-¡Ahí, ahí está, vestido de lagartija!

-Pero qué dices David, explícate-le dice sereno Javier, agitando su pata de palo.
-Sí, sí, Neptuno disfrazado de lagartija.

De pronto, nuestro audaz capitán lanza su daga y la infeliz lagartija queda ensartada en la misma, cual pincho moruno

-Eso hago yo con los Neptunos, diantres -dijo desafiante, indicando a la tropa que volviese a sus puestos-. Y ahora, David, léenos algo de tu novelita.
-Lo siento, pero no he traído nada -contestó tímido.

Yo, por mi parte, le sugerí que podía escribir una novela basada en las hazañas de un pariente lejano que para más Inri participó en la célebre caminata por la selva ecuatoriana -llena de bichejos y enormes insectos- junto a Núñez de Balboa, gesta que llevó al descubrimiento del Pacífico, apuntándose el tanto el tal Núñez que mandó a la tropa a esperarle a prudente distancia mientras él  divisaba el Pacífico, pasando de esta suerte a la Historia, cuando la verdad -según muestran los archivos sevillanos- es que tu pariente se había adelantado y en el momento decisivo, Balboa le echó la zancadilla.Y que sepamos, todavía el árbitro no ha pitado penalti.

Pero nada, por lo que veo, mi sugerencia ha caído en plato roto, y David ha decidido escribir una novela no se sabe bien sobre qué.

Como ven, mis bien intencionados consejos siempre terminan en el cajón virtual de la basura.
Gracias. Todo un detalle.

Como lo fue la irrupción de Celia -hija del intrépido Aureliano- que nos dedicó un poema titulado A un paraguas, en el que, con la  delicadeza propia de tan elegante dama, nos envuelve con gran finura en el suave oleaje de sus versos:

“ Es por lo que tiene de aéreo
y no remonta
por lo que de beso
encierra el mecanismo
por lo absurdo del lugar
que delimita
…”.

Ahí es nada, Celia.

Lástima no haber recogido el poema en el que juegas con el gorrión, que trata de coger el alimento que  le ofreces. Cualquier cosa cotidiana es motivo para que despliegues tu ingenio.
Un hacha, vamos.

De repente, oímos golpes en la escotilla de proa: golpes nerviosos, desesperados, de alta intensidad y elevada frecuencia. ¿quién sería el osado que se había entretenido en la bodega y que sin respetar las reglas de la piratería se hacía notar de forma tan chirriante? Y ante nuestra sorpresa, de las profundidades del barco emerge, sacudiéndose el ropaje lleno de rotos, Juan Antonio Arroyo que ,sentándose  en un tosco taburete, nos mira sonriente como si tal cosa. Ahí es nada. Atónito, Javier, el capitán, tras mover con gran soltura su pata de palo, le conmina a ponerse firmes, lo cual Juan Antonio ejecuta con tal rapidez que al personal nos dio la sensación de que su cuerpo era un muelle, que tras varias oscilaciones alcanzaba su máxima amplitud, después de haber roto la fuerza que le tenía apretujado encima del taburete, que no era otra que la enorme presión que sobre su cabeza ejercía el corpulento León.

-¡Más derecho aún, mentecato! -le recrimina Javier.
-Pero si no puedo más, mi capitán-  contesta Juan Antonio tras estirarse un pelín más.
-La próxima vez que irrumpas de esta forma te pasaré por la quilla del barco, mequetrefe. De momento te castigaré con fregar durante una semana la cubierta y  copiar cien veces las leyes de la piratería -le dijo Javier.
-A sus órdenes -respondió Juan Antonio-. ¿Puedo leer mi relato?
-Hum, hum. Bueno, leelo. Con voz clara y precisa -ordenó Javier.

Y dicho y hecho, Juan Antonio, tras quitarse el pañuelo, se puso a leernos el relato titulado Convocatoria Extraordinaria, en el que se nos narran las desdichadas aventuras de determinados personajes de la actualidad política con el asunto de los Máster de la Universidad Rey Juan Carlos y otras andanzas. Asuntos todos ellos que dañaron el prestigio de dicha Universidad, pues varios profesores afirmaban que habían falsificado sus firmas en el Máster de Cifuentes. Ante tal revuelo, el Rector de dicha Universidad convocó una reunión urgente del órgano rector discutiéndose distintos aspectos de tan malhadada aventura, cosa que empezó a crear sospechas entre los componentes de dicho Consejo porque llegados a este punto: “aquí no se puede uno fiar del compañero” -exclamó uno de los miembros- y añadió: “cualquiera te puede agredir por la espalda”. Tras acalorado debate, uno de los presentes dijo a la escogida concurrencia:

- Es propio de los humanos.
-Propongo que nos quitemos las caretas, señaló otro.
Y uno por uno se desprendieron de las mismas mostrando su verdadero rostro. ¡Eran Simios! ¡Perfectos ancestros, que se habían disfrazado de humanos!
-¿Y cómo ha podido ocurrir?, si sólo hemos favorecido a determinados gobernantes de ínsulas.
-Porque lo hemos extendido a otros subalternos influyentes-exclamaron otros- y ya se sabe, cuando se favorece a más de cuatro, la  indiscreción se adueña de los pasillos.
- Cerremos discretamente la sesión- señaló el presidente.

Y así es como los queridos simios que nos gobiernan pretenden darnos con la puerta en las narices.
Por su parte Alma, desempolvando un viejo manuscrito que practicaba en la bodega el sueño de los justos, nos deleitó con el relato Apellidos completos, en el que nos narra las desventuras, entre otras, de Luis María Gómez de Salazar y Allende -total, nada-; relato en el que la autora nos relata las peripecias y miseria de este aristócrata venido a menos, hasta llegar a la Indigencia.
Relato en el que Alma consigue, con singular  destreza, recrear la atmósfera opresiva de los tiempos de Franco, lo cual trajo como consecuencia que nuestra piratería hablase de aquellos tiempos del cuplé, haciéndonos notar la autora que sus compañeros maoístas y otros istas la tacharon de burguesa decadente, por no estar de acuerdo con algunas de sus certezas.

Vamos, Alma, cómo se te ocurre no decir amén ante las verdades absolutas, pretendidamente científicas. ¡A quién se le ocurre! Toma tu cimitarra y a otra cosa y da paso a Ana que se pasea por la borda enarbolando la bandera gallega, invitándonos para el próximo miércoles a festejar el Día de la Letras Galegas; a lo cual la tripulación responde gritando tres ¡Hurras! al tiempo que la pasean a hombros por cubierta entre vítores y aplausos aprovechando la complicidad del capitán de la corbeta que hace rebotar su pata de palo contra el desvencijado suelo produciendo un grotesco chirriar de la madera.

Ana, tras obsequiarnos con una amplia sonrisa, nos lee el estupendo poema titulado Sin prisas, del que entresacamos:

“ Iba el mar con prisa
….
Iba al encuentro de un mar infinito
….
sólo encontrar miedos
muchos miedos.

Libre para ti sin prisa
hasta la última noche.”

Muy bien, Ana y muy bien por deleitarnos con tu recitación en los dos idiomas: gallego y español.
Estupendo.

Por mi parte, irrumpo en medio de la tropa entre hilarantes traspiés pues caminaba trabado por las trenzas de la escoba que como una zarza se había adherido a mis pies; y de esta suerte vengarse por haberla tenido fregando los habitáculos y cubículos del barco durante cuatro horas. Gracias a que Javier intervino y de un tajo malhirió a la condenada que, gimoteando, se fue a contar sus penalidades a un orondo barril .Como se puede inferir: no se puede uno fiar ni tan siquiera de los instrumentos cotidianos pues en cualquier momento nos la pueden jugar, llegando incluso a arrojarnos a la calle como pago a nuestra indiferencia y egoísta utilización de los mismos.

Y tras ordenarme Javier que leyese, recité el poema Harapiento:

 “ Sólo
sin siquiera  caricias
con las que tu corazón
descanse en sus detalles.

Sólo
con tu viejo morral
de entrecortados gritos.

Con el pan bajo el brazo
en un mundo de ruinas.

En la basura,
con un espejo
enviando señales.

En la profundidad
de lo horrible
en busca de horizontes.

En la rotunda soledad
rescatando recuerdos.

En las implacables calles
como una gota
ahogada por el mar.

Sólo, tú

en una noche
llena de maldiciones
pisoteado violín.”

Y aquí se cierra esta bitácora. Y tras emprender ligera marcha, junto con la tropa, para reponer energías en los tugurios de la piratería y así estar preparados para otras singulares aventuras en busca de los tesoros ocultos en las Islas Caimán u otras de igual pelaje, fruto de la rapiña y expolio practicado por  tanta gente de bien, se despide este fiel grumete del Rascamán.

En los Mares del Sur a tantos de tantos de dos mil y tantos



Juan Manuel Criado Manzano
21 de mayo de 2018